España es una merienda de negros

Junio 3, 2007

“Saber esperar”

Archivado en: General — África @ 8:10 pm

Por Rosa Díez 

Hablaba el otro día con un querido amigo sobre la paciencia. La paciencia como virtud, que nunca debe confundirse con la resignación. La paciencia, que es una virtud activa, que suele ir acompañada de resistencia a la derrota, de confianza en el triunfo.  Él defendía la actitud  de esperar como una de las que indefectiblemente consiguen el éxito. Y citaba para ello este hermoso verso de Machado:

Sabe esperar, aguarda que la marea fluya —así en la costa un barco— sin que al partir te inquiete. Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya; porque la vida es larga y el arte es un juguete               Y si la vida es corta              y no llega la mar a tu galera,              aguarda sin partir y siempre espera,              que el arte es largo y, además, no importa.

 

Sí, saber esperar es una virtud. Aunque yo soy más de la teoría de Hanna Arendt: “Lo esencial del hombre reside en su talento para realizar milagros, en iniciar lo improbable y lo inalcanzable. Lo que en lenguaje común se llama actuar. Actuar es sinónimo de libertad y de existencia”.

Y, poema por poema, me quedo con Kaváfis, con su Viaje a Ítaca,  en esa soberbia versión de Lluis Llach:

Cuando salgas para hacer el viaje hacia Itaca
has de rogar que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de conocimiento.
Has de rogar que sea largo el camino,
que sean muchas las madrugadas
que entrarás en un puerto que tus ojos ignoraban
que vayas a ciudades a aprender de los que saben.
Ten siempre en el corazón la idea de Itaca
.

Has de llegar a ella, es tu destino
pero no fuerces nada la travesía.
Es preferible que dure muchos años
que seas viejo cuando fondees en la isla
rico de todo lo que habrás ganado haciendo el camino
sin esperar a que dé más riquezas
Itaca te ha dado el bello viaje
sin ella no habrías salido.
Y si la encuentras pobre, no es que Itaca
te haya engañado.
Sabio como muy bien te has hecho
sabrás lo que significan las Itacas.

II

Más lejos, tenéis que ir más lejos
de los árboles caídos que os aprisionan
.
Y cuando los hayáis ganado
tened bien presente no deteneros.

Más lejos, siempre id más lejos,
más lejos del presente que ahora os encadena.
Y cuando estaréis liberados
volved a empezar nuevos pasos.

Más lejos, siempre mucho más lejos,
más lejos, del mañana que ya se acerca.
Y cuando creáis que habéis llegado,
sabed encontrar nuevas sendas.

III

Buen viaje para los guerreros
que a su pueblo son fieles
favorezca el Dios de los vientos
el velamen de su barco
y a pesar de su viejo combate
tengan placer de los cuerpos más amantes.

Llenad redes de queridos luceros
llenos de aventuras, llenos de conocimiento.
Buen viaje para los guerreros
si a su pueblo son fieles
y a pesar de su viejo combate
el amor llena su cuerpo generoso
encuentren los caminos de viejos anhelos
llenos de aventuras, llenos de conocimiento”.

Buen viaje para los guerreros si a su pueblo son fieles…

ETA exige pagos de 120.000 euros en una nueva ola de cartas de extorsión

Archivado en: General — África @ 7:51 am

EL GOBIERNO VASCO, PREOCUPADO POR LOS VÍDEOS DIDÁCTICOS

El Gobierno vasco advierte a los empresarios del riesgo de nuevos atentados

EL MUNDO

MADRID.- La banda terrorista ETA ha remitido en las últimas semanas una oleada de cartas de extorsión a ciudadanos vascos, según informa EL MUNDO. El Gobierno vasco ya ha advertido a los empresarios del riesgo de nuevos atentados y les ha pedido que no rebajen sus medidas de protección.

El número de misivas es bastante elevado y la cantidad exigida en cada una de ellas supera los 120.000 euros. Las cartas están redactadas en un estilo distinto a las enviadas con anterioridad pero, todavía mantienen la argumentación empleada en las remitidas tras la tregua. No utilizan un lenguaje directamente amenazante, sino que piden la colaboración del extorsionado, recordándole que ETA es la única que ha dado pasos en el proceso de paz y solicitando su ayuda para conseguir los objetivos perseguidos por el pueblo vasco.

Los responsables de la Consejería de Interior del Gobierno vasco y de la Ertzaintza se han reunido con los dirigentes de las tres organizaciones empresariales vascas incluidas en Confebask para advertirles de que no rebajen sus medidas de precaución.

En estos encuentros -aproximadamente cada 15 días en los últimos meses- también les han hecho llegar su preocupación por la situación actual que atraviesa la organización terrorista. Lo han hecho, según las fuentes consultadas, únicamente con el fin de orientarles de manera genérica y sin que haya constancia de que, en estos momentos, alguna persona en concreto perteneciente al mundo financiero se encuentre amenazada.

La preocupación del departamento dirigido por Javier Balza se basa en los documentos confiscados a la banda. Entre ellos, se han encontrado vídeos didácticos durante la desarticulación del ‘comando Donosti’ que explicaban como matar a alguien de un tiro en la nuca o cómo fabricar artefectos explosivos.

«Más vale que espere sentado»

Archivado en: General — África @ 7:48 am

La prensa de EE UU asegura que Condoleezza Rice hizo este comentario entre dientes al oír decir a Moratinos que Bush terminará convencido de que la política española sobre Cuba dará resultados

Marta Hontoria/R. N.
Washington/madrid- «Más vale que espere sentado», se pudo escuchar a la secretaria de Estado Condoleezza Rice, mientras Miguel Ángel Moratinos respondía a las preguntas de los medios de comunicación durante la comparecencia que ofrecieron ambos jefes de la diplomacia este viernes en Madrid. En ese momento, el ministro de Asuntos Exteriores español aseguraba que, con el paso del tiempo, la Administración Bush se convencerá de que la política española respecto a Cuba dará sus frutos. Este es el relato de lo acaecido durante este encuentro que recoge entre sus páginas el conservador diario estadounidense «The New Herald».
   Y es que la visita de Rice a España ha tenido una discreta repercusión en la prensa estadounidense. Al igual que las españolas, las principales cabeceras aquí han destacado las marcadas diferencias entre Madrid y Washington en su política hacia La Habana. «The Washington Post» señala que la «parada relámpago» de Rice en Madrid estaba dirigida a «descongelar» las relaciones bilaterales, pero en cambio «surgieron nuevas tensiones en torno a Cuba».
   Cuando el ministro español defendió su estrategia hacia el régimen castrista y sugirió que Rice comprobará a la larga que funciona, el rotativo también cuenta que la secretaria de Estado «hizo un gesto de exasperación y, volviéndose hacia los periodistas estadounidenses, dijo susurrando: No aguantéis la respiración». La expresión, muy común en inglés, equivale a «es improbable que suceda».
   «EE UU cuestiona a los líderes españoles en su política hacia Cuba» tituló «The New York Times» su artículo, al que acompaña una foto en la que Rice está dando la espalda a Zapatero. Sin embargo, el Times asegura que Rice parecía relajada y que, junto a Moratinos, subrayó la fuerte cooperación entre España y EE UU en la lucha contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Según el rotativo, los analistas no esperan que la visita de Rice vaya a suponer una transformación de las relaciones entre Bush y Zapatero, uno de los pocos líderes europeos que nunca ha visitado la Casa Blanca.
   El conservador «The Washington Times» destaca que Rice se entrevistó también con el líder de la oposición en España, «un gesto poco frecuente por parte de la jefa de la diplomacia» de EE UU. «Los encuentros con la oposición son más comunes en países con gobiernos autoritarios», añade. En sus breves crónicas, los diarios explican que Rice es el funcionario de más alto rango que viaja a España desde que Zapatero retiró a las tropas de Irak. Entre otros desencuentros, citan el hecho de que Rodríguez Zapatero apoyara públicamente al candidato demócrata John Kerry en las Presidenciales de 2004.
   Mientras, Moratinos consideró ayer la visita de Rice «muy fructífera», pese a las discrepancias sobre Cuba. En declaraciones a la Ser, afirmó que Rice se marchó muy contenta y con la intención de volver para intensificar unas relaciones que el ministro dio por normalizadas. También aclaró que no trataron de un posible encuentro entre el presidente Zapatero y su homólogo estadounidense Bush y que se centraron en otros temas importantes como la relación bilateral y regional entre ambos países.

El PSOE culpa al PP de la relación con Washington

Archivado en: General — África @ 7:46 am

La secretaria de Relaciones Internacionales del PSOE, Elena Valenciano, atribuyó ayer todo el problema de las pésimas relaciones entre Estados Unidos y España a la «sistemática propaganda negativa del PP y Aznar» en ese país. Por otra parte, ante las críticas de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y de la oposición a la política exterior española, en particular en Cuba, defendió que «tener buenas relaciones» con un país, en este caso Estados Unidos, «no implica la adhesión a su política exterior». En declaraciones a Europa Press, Valenciano, que se siente «muy satisfecha» de la visita de Rice a España, consideró que «uno de los problemas que hemos tenido en las relaciones con Washingon es la sistemática propaganda negativa que el Partido Popular y Aznar han estado difundiendo» en ese país. Pese a todo, consideró que «ha quedado claro que las relaciones con Estados Unidos son buenas».

La Ejecutiva del PSN se inclina por un acuerdo con Nafarroa Bai e IU

Archivado en: General — África @ 7:45 am

Los socialistas navarros no descartan extender el pacto a CDN

R. N.
PAMPLONA- La mayor parte de la Ejecutiva del PSN se mostró anteayer favorable a cerrar un acuerdo con Nafarroa Bai (Aralar, Batzarre, PNV y EA) e Izquierda Unida, sin descartar a CDN, para dirigir el Gobierno de Navarra y sacar a UPN del poder, informa Vasco Press. Los 30 miembros de la Ejecutiva de los socialistas navarros se reunieron el viernes a las cinco de la tarde durante alrededor de tres horas para exponer las posiciones de cada uno en torno a los posibles pactos de gobernabilidad.
   El candidato a la Presidencia, Fernando Puras, intervino tras el secretario general del partido, Carlos Chivite, y expresó su interés por conocer la opinión de su compañeros de Ejecutiva. Prácticamente hablaron todos y la gran mayoría se mostró a favor de hacer un Gobierno alternativo al de Miguel Sanz, para lo que se requiere el apoyo de Na-Bai (Nafarroa Bai).
   Entre los argumentos esgrimidos en defensa de este acuerdo, destacó el malestar generado entre los socialistas en los últimos meses por las críticas lanzadas desde UPN, poniendo en cuestión el estatus de Navarra. Muchos dijeron haberse sentidos «ofendidos, insultados y agredidos» por los dirigentes de UPN y se citó la manifestación convocada por el Gobierno navarro el pasado 17 de marzo bajo el lema «Fuero y libertad. Navarra no es negociable».
   Hubo algún miembro de la Ejecutiva, como Guillermo Herrero, que no apoyó este cambio de Gobierno, aunque esta postura fue minoritaria. Puras va a volver a reunirse la semana que viene con los dirigentes del resto de partidos, entre ellos Miguel Sanz y Patxi Zabaleta, aunque la decisión final se tomará conjuntamente con la dirección del PSOE.
   La voluntad expresada de Zabaleta de no incluir una consulta sobre la unión de Euskadi y Navarra en un hipotético pacto de gobierno con el PSN contribuirá decisivamente, al final, a que se alcance este acuerdo para constituir un gobierno foral a cuatro bandas, si los socialistas consiguen integrar a CDN.

Vivir bajo el yugo de ANV

Archivado en: General — África @ 7:43 am

Batasuna regresa, a través de este partido, a 126 ayuntamientos del País Vasco y Navarra

Carmen Gurruchaga
Madrid- Batasuna, a través de las candidaturas de ANV, ha conseguido recuperar representación en 126 ayuntamientos del País Vasco y Navarra. Guipúzcoa sigue siendo su bastión principal, donde tiene mayoría absoluta en 25 localidades. Además, ha conseguido ser el partido más votado en Anzuola, Hernani, Mondragón, Pasajes, Vergara, Escoriaza, Urrechu, Usúrbil, Villabona y Cestona. En esta provincia ha quedado en segundo lugar, con 193 concejales, sólo superado por el PNV, con 200. En Vizcaya ha alcanzado el tercer lugar, con 121 ediles, mientras que en Álava su presencia es casi marginal, al tener sólo 22. Pero el brazo político de ETA no está satisfecho con haber superado su ilegalización y desactivado la Ley de Partidos. Ahora quiere más y Arnaldo Otegi, que ya ejerce de portavoz de ANV, ha advertido de que presionará para obtener las concejalías y alcaldías «usurpadas» por la ilegalización de candidaturas.
   ANV pretende apropiarse de todos los votos nulos emitidos en el País Vasco, porque hizo campaña entre sus gentes para que depositaran una papeleta ilegal. En Eibar, estos votos sumaron 1.700 y según el escrito remitido al Ayuntamiento por esta formación le corresponden dos concejales. Paradójicamente, después de las elecciones, el partido de paja de los proetarras comparte la tesis de muchos analistas políticos según la cual el Gobierno había elegido cuidadosamente las localidades en las que ANV podía presentarse. Según Zarraua, «en aquellos lugares en los que el PSOE podía perder la mayoría absoluta se han declarado ilegales sus listas».
   Reactivación de «Udalbiltza»
   Una reclamación similar a ésta tendrá lugar en otras localidades del País Vasco, lo que vislumbra momentos de enorme tensión el día que se constituyan los ayuntamientos y, si no consiguen su objetivo, en jornadas sucesivas.
   Entre la batería de iniciativas que la izquierda abertzale tratará de imponer a sus «compañeros» de Corporación, habrá un texto en el que se reivindique la reactivación de «Udalbiltza». También propondrán iniciativas para exigir el desbloqueo del «proceso de paz» y la puesta en práctica de todos los puntos acordados en las negociaciones con el Gobierno, como la vuelta a la legalidad de Batasuna, la constitución de la mesa de partidos y medidas a favor de los presos.
   En este sentido, un alto dirigente del PNV manifestó a LA RAZÓN que «lo peor no es que estén en los ayuntamientos, ni siquiera el dinero que van a conseguir con ello, sino que no van a dejar vivir a los concejales de los demás partidos. Les harán el día a día imposible si no acceden a sus peticiones». Y reconocía que, entre todos, han acostumbrado a ETA y su mundo a lograr sus pretensiones con la amenaza y el uso de la fuerza. «Si la amenaza no funciona, usan a la “kale borroka” y si tampoco va bien, interviene “el primo de Zumosol”». El caso es que ante semejante ilegalidad, algunas formaciones se están planteando darle la razón, una vez más, al mundo de ETA.
   Localidades como Mondragón y Hernani son feudos tradicionales de Batasuna. En Hernani, donde el MLNV tiene las sedes de todos los grupos que forman su entramado, ANV ha obtenido 8 ediles, PSOE, 3; PNV, 2; EA, 2; EB,1 y PP, 1. En Mondragón, ANV ha logrado 7 concejales, PSE, 4; PNV, 4; EBB 3 y EA 1.
   La presidenta de esta última formación, Begoña Errasti, considera «legítima» la reclamación de ANV. Opina que la Ley de Partidos ha provocado una situación anómala que es preciso corregir. «De hecho, pese a ser listas anuladas, los ciudadanos han expresado en las urnas su apoyo a esas candidaturas», agregó.
   También la coalición Ezker Batua-Aralar parece dispuesta a facilitar la andadura a ANV. Así pues, es más que probable que, finalmente, Arrasate-Mondragón vuelva a las manos del brazo político de ETA con el apoyo de estos grupos.
   En el lado opuesto se sitúa el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, quien ahora sí afirma que «burlar la Ley de Partidos es un fraude de ley». Argumenta que la Ley Orgánica de Régimen Electoral General no contempla, en contra de lo declarado por miembros de la izquierda abertzale, la posibilidad de que los concejales de un ayuntamiento renuncien a su cargo para cederlo «a quien lo reclama en virtud de los votos nulos emitidos y reclamados como propios».
   Alcaldías del PP en Guipúzcoa
   Legalmente, para poder atender la reivindicación de la izquierda abertzale, sería preciso que renunciaran a esos cargos todos los miembros de la lista de un partido. La ley electoral permite entonces nombrar a una persona que no haya concurrido a las elecciones, una estrategia que hasta el momento sólo ha utilizado Aralar, en una única ocasión, y que va a usar el PP en las localidades guipuzcoanas de Lizarza y Elduayen.
   Lizarza, en la que el 90% de los votos son nacionalistas, vive una situación sin precedentes, dado que será la primera vez en la historia del PP de Guipúzcoa que se hace con una Alcaldía. Contra todo pronóstico, la dirigirá un edil popular, porque esta formación, con 27 papeletas ha ganado las elecciones. Además, ha obtenido el 8% de los votos, un porcentaje suficiente para hacerse con el Consistorio. De hecho, sacó los siete concejales, debido a que fue la única candidatura legal que se presentó, ya que la de ANV había sido anulada. Ahora, los dirigentes del PP de Guipúzcoa tendrán que designar a los ediles que vayan a gestionar este municipio, próximo a Tolosa. Los componentes de la lista eran ciudadanos de fuera del País Vasco, que renunciarán a su cargo.
   Una situación similar se vivió en otro pueblo de la misma comarca, Elduayen. El papel de los populares en estos pueblos será muy difícil, porque los gobernados son mayoritariamente nacionalistas. Más del 40% de los votos son nulos, por lo que ANV los considera propios y hará una reclamación similar a la de Eibar. Pensar que la realidad será extremadamente complicada no supone hacer futuribles sino fijarse en lo que vivió Joseba Egibar en la Legislatura anterior.
   La izquierda abertzale perdió la Alcaldía de Lizarza en 2003, tras su ilegalización. Entonces, PNV y EA se presentaron en coalición, pero ante el acoso sufrido durante estos cuatro años, decidieron no volver a presentarse en los pasados comicios.
   
    La presión proetarra en los ayuntamientos
   En Eibar exigen dos concejales
   Eibar es uno de los municipios vascos donde ANV reclama representación en el Consistorio. Allí, los favorables a la formación abertzale depositaron 1.700 votos ilegales en respaldo de sus candidatos. La cabeza de lista de ANV en esta localidad, Irene Zarraua, lo tiene claro: «Un amplio número de eibarreses han depositado su confianza en nosotros y vamos a reunirnos con los grupos políticos para que se materialice nuestra representación». Por eso, pedirá a la Corporación que les sean cedidas la Concejalía del PSE, a nombre de Benjamín Atutxa, y la de Carlos González, del PNV. En la imagen,tres condenados por colaborar con ETA (dcha. de la instantánea), recibidos como héroes en Eibar en octubre de 2006 tras pasar cinco años en prisión.
   El «bastión» de Hernani
   Hernani es, tradicionalmente, una de las plazas fuertes del voto proetarra y en estos comicios también se ha dejado notar. ANV ha conseguido en este municipio ocho ediles frente a los tres del PSOE, dos del PNV y uno sólo del PP. No en balde, en esta localidad el Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV) tiene las sedes de todos los grupos que conforman su entramado. En la imagen, un anciano pasa al lado de una de las habituales pintadas a favor de ETA en este municipio guipuzcoano.
   Espantada del PNV en Lizarza
   Tras perder la Alcaldía de Lizarza en 2003 a manos de PNV-EA, el día de la constitución de la Corporación, Joseba Egibar tuvo que soportar la persecución de un grupo de vecinos que le increpó por acceder al cargo de regidor. La coalición PNV-EA no ha vuelto a presentarse. En la imagen, dos encapuchados enarbolan una pancarta a favor de ETA en el funeral de una etarra celebrado en esta localidad guipuzcoana en junio de 1998.

«Nos destroza el baremo»

Archivado en: General — África @ 7:40 am

Médicos del hospital donde está internado De Juana se quejan de que su prolongado postoperatorio desbarata su media de estancias clínicas

Carmen Gurruchaga
MADRID- Los tres meses que el etarra José Ignacio de Juana Chaos lleva ingresado en el Hospital Donostia de San Sebastián recuperándose de la huelga de hambre que emprendió para forzar su salida de la cárcel no sólo son un problema de primer orden para el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. La prolongada recuperación del paciente De Juana tras su doble operación de hemorroides los pasados días 15 y 17 de mayo trae de cabeza a los médicos del centro hospitalario, que comprueban con impotencia cómo su larga estancia en el hospital va a desbaratar el baremo que les exige el Servicio Vasco de Salud.
   Algunos médicos del hospital en el que está ingresado el etarra se quejan de la prolongación en el tiempo de tratamiento hospitalario dado a De Juana tras su operación de almorranas (una complicación surgida tras sus 115 días sin ingerir alimentos).
   Sufrir las consecuencias
   Tanto las enfermedades como las intervenciones quirúrgicas se rigen por un baremo que ha establecido Osakidetza, el Servicio Vasco de Salud, y cuyo cumplimiento impone a todos los centros dependientes de la red. En caso de no acatarlo, el hospital en cuestión sufre las consecuencias. «Y esto nos ha estropeado el baremo de todo el año, a no ser que a la hora de analizarlo tengan en cuenta lo sucedido», aseguró a LA RAZON un galeno del centro hospitalario donostiarra.
   Para poder tener un buen resultado económico a final de año, la pauta es que el enfermo esté el menor tiempo posible ingresado. En el caso de una intervención quirúrgica normal, lo habitual es que se recupere en su casa, una vez superado el trance de la anestesia Y, en todo caso, recibirá atención domiciliaria. Así, una parturienta volverá a su domicilio en dos días (si es con cesárea, en cinco). Un operado de apendicitis se marchará a las 36 horas y uno de hemorroides (el caso de De Juana), en tres.
   El etarra ha sentado un precedente en este centro hospitalario. Nunca nadie había estado 15 días por una intervención semejante. Y mucho menos pudiendo pasear tan tranquilo y sin dificultad. A los demás enfermos se les manda a su domicilio, sin poder moverse y con un flotador para que se lo pongan en el trasero al sentarse.
   «Ya es demasiado»
   Nada de esto ha sucedido con De Juana Chaos, al que han cuidado como a una damisela enferma. Por órdenes superiores, el flotador lo ha suministrado el Servicio Vasco de Salud, así como la habitación, el servicio de limpieza y la alimentación. Sin contar con que durante los tres últimos meses, por expreso deseo de la superioridad, lo han tratado como a un señor en el hospital a cuenta de los contribuyentes.
   «Hace mucho que se le podía haber dado el alta hospitalaria y que lo controlara el médico que le tocara en el lugar donde esté viviendo», se queja el galeno, algo que «sucede con un ciudadano normal».
   Hasta ahora, ningún facultativo del hospital había abierto la boca para protestar por este trato de favor, pero en este momento consideran que «ya es demasiado». Durante estos 90 días , la dirección del centro se ha plegado a los intereses ajenos al hospital, pero una vez que, finalmente, se decide darle el alta hospitalaria, resulta inconcebible, lamentan, que los responsables de Instituciones Penitenciarias no lo acepten. Esta situación es, precisamente, la que ha sublevado a parte del personal hospitalario, que finalmente se ha decidido a hablar y a exponer sus quejas.

La APM pide que vuelva a la cárcel

Archivado en: General — África @ 7:39 am

El presidente de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), Antonio García, aseguró ayer que, una vez que los problemas de salud De Juana «se han corregido, lo lógico es que reingrese en prisión y cumpla en términos de normalidad la pena que se le impuso». «Nosotros no creemos, en absoluto, que deba cumplir la pena que le queda en casa», advirtió. Para el presidente de la asociación mayoritaria de los jueces, «el régimen de cumplimiento en casa sólo se explicaría en razón de un tratamiento reorientado a la reinserción del penado» aunque, para ello, insistió, el preso etarra debería haberse arrepentido.

El abogado de De Juana exige el traslado del etarra a su casa «para no volver a las andadas»

Archivado en: General — África @ 7:37 am

Asegura que cualquier otra decisión sería «enredar peligrosamente un problema que podría estar en vías de solución»

C. Pérez
Madrid- José Ignacio de Juana Chaos cuenta ya las horas que le faltan para abandonar el hospital donde está ingresado desde hace tres meses tras abandonar la huelga de hambre que forzó su salida de prisión. Consciente de que en estos momentos cualquier presión es poca, su abogado, Álvaro Reizábal, aseguró ayer en un artículo publicado en «Gara» que, dado que su cliente ha recibido el alta hospitalaria, «no cabe sino cumplir lo ordenado y que pase a su domicilio», tal y como prevé la resolución de Instituciones Penitenciarias del pasado 28 de febrero, refrendada después por el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria. Sin embargo, Prisiones asegura que no ha recibido aún ningún informe del Hospital Donostia comunicando el alta del paciente.
   Reizábal precisa que a su defendido se le ha concedido el alta hospitalaria pero no médica, «pues tiene que seguir acudiendo al hospital a controlar su evolución y seguir el plan de recuperación». Asimismo, el letrado recordó que «para este supuesto se estableció el 28 de febrero que “después de causar alta permanecerá en su domicilio con el horario que se determine”».
   Estaba previsto
   Reizábal entiende que la situación actual «estaba prevista y resuelta de antemano, por lo que no cabe sino cumplir lo ordenado y que pase a su domicilio en la forma que se establece», y advierte de que «cualquier otra decisión supondría volver a las andadas y enredar peligrosamente un problema que podría estar en vías de solución», informa Ep.
   Sin embargo, fuentes de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias desmintieron haber recibido ninguna notificación por parte del Hospital Donostia de San Sebastián acerca del alta hospitalaria de De Juana. Por tanto, insistieron en que no hay variación en la situación del preso, que se encuentra en régimen de prisión atenuada, y manifestaron sus dudas sobre la posibilidad de que reciban la notificación a lo largo del día de hoy. No obstante, de ser así aseguran que tomarían una decisión inminente sobre el futuro del histórico etarra.
   La posibilidad de que De Juana (a quien todavía le queda por cumplir casi un año de prisión tras ser condenado por amenazas a tres años de cárcel) abandone el hospital rumbo a su domicilio ha suscitado todo tipo de reacciones. Así, el coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, se mostró a favor de mantener ese régimen de prisión atenuada «por sus condiciones personales y de salud», sobre todo, según él, teniendo en cuenta que la pena que cumple responde a una sentencia que a su juicio fue «forzada».
   En el ámbito de la judicatura, el portavoz de Jueces para la Democracia, Jaime Tapia, valoró positivamente las opciones que se barajan para De Juana, como la imposición de una pulsera telemática de control o su vuelta a la cárcel de Martutene de San Sebastián en régimen de tercer grado. En su opinión ambas son «opciones razonables que entran dentro de la legalidad y que se están aplicando con otros presos en situaciones parecidas». Además, recordó que el etarra ha cumplido dos terceras partes de una condena de tres años y «normalmente en esta situación la gente está en libertad».
   Por su parte, el secretario general de la Conferencia Española de Policías (CEP), Ignacio López, aseguró que el Ministerio del Interior está «dando largas» sobre el alta del etarra, una decisión que a su juicio viene motivada por «una política de hechos consumados que es su puesta en libertad». Además, mostró su deseo de que regrese a prisión «de forma inmediata» y exigió al Gobierno que transmita «con pelos y señales» la información de la que dispone sobre el preso para que sea la sociedad española la que «sancione o no» la actitud del Ejecutivo.
   Mientras, el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Maximiano Correal, censuró el «oscurantismo» del Gobierno en este asunto y apuntó que si finalmente el reo cumpliera lo que le resta de condena en su domicilio, estaría practicando «una política profundamente equivocada y errónea» que sólo respondería «a una negociación encubierta y soterrada».
   Correal criticó que el Ejecutivo «esté intentando huir» de la prensa «a sabiendas» de que si resuelve que el preso cumpla finalmente la pena en su domicilio, ésta sería una decisión «impopular para la inmensa mayoría de los ciudadanos». Correal se mostró en contra de que De Juana «se vaya a su casa» porque «nunca se ha arrepentido de sus crímenes».

Yak: crónica de una manipulación

Archivado en: General — África @ 7:34 am

EL archivo de la denuncia contra altos cargos del anterior Ministerio de Defensa por el accidente del avión Yakolev 42, que costó la vida a 62 militares españoles en mayo de 2003, pone en evidencia la manipulación política que sufrió esta tragedia a manos del PSOE y, especialmente, del ex ministro José Bono. A lo largo de esta legislatura, el Gobierno socialista ha utilizado el recuerdo del accidente para intentar acallar al Partido Popular, no dudando en someter al ex ministro Federico Trillo a un proceso inquisitivo lleno de reprobaciones políticas y acusaciones malévolas, al mismo tiempo que se azuzaba el dolor de los familiares contra los políticos populares. Sin embargo, el Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional ha dictado un auto de sobreseimiento libre -es decir, el archivo definitivo- de la denuncia contra los altos cargos del PP al considerar acreditado que el Gobierno de José María Aznar no tuvo ninguna responsabilidad en la contratación del Yak-42.

En una prolija resolución, el juez explica que todas las decisiones de contratación fueron tomadas por la NAMSA, una agencia de la OTAN, pues era esta organización atlántica a la que correspondía el mando de la misión en Afganistán. Es más, el juez considera probado que las causas del accidentes se debieron exclusivamente a la falta de preparación de la tripulación y deja claro que «el avión se encontraba en perfectas condiciones técnicas». Aunque a algunos pueda no satisfacerles esta resolución judicial, lo cierto es que lo dice un juez que ha investigado el caso durante años y con informes técnicos independientes a su disposición.

Después del fiasco judicial del «caso del lino», el PSOE y el ex ministro Bono se encuentran con otro revés de la Justicia. Su pretensión de poner el interés partidista por encima de los derechos legítimos de los familiares de las víctimas a saber la verdad de lo ocurrido se ve ahora desautorizada judicialmente. Queda en pie, en todo caso, la investigación por los errores en la identificación de los cadáveres, en la que se debe llegar hasta el final. Pero hay que recordar que este auto de la Audiencia Nacional zanja una polémica torticera, en la que el ex ministro Bono llegó a acusar al anterior equipo de Defensa de elegir el avión Yakolev para ahorrarse 6.000 euros. En este caso, la ausencia de responsabilidad legal también supone una rehabilitación política del ex ministro Federico Trillo, en lo que se refiere a las causas del accidente, porque de ninguna manera su departamento tuvo que ver con la contratación del avión estrellado.

Con la perspectiva que confiere el paso del tiempo, se hace evidente el doble rasero con el que el PSOE trató dos accidentes: el del Yak-42 por un lado, siendo Zapatero líder de la oposición; y el del siniestro del helicóptero Cougar en Afganistán, que causó la muerte a diecisiete militares españoles siendo ya presidente del Gobierno.

Zapatero renuncia a «su» Tratado

Archivado en: General — África @ 7:33 am

HACE tiempo que Rodríguez Zapatero viene demostrando que sus principios no son precisamente inalterables. Ha bastado una rápida visita de Nicolas Sarkozy a La Moncloa para que el más entusiasta defensor de la Constitución europea se apunte al pragmatismo del «minitratado» que promueven Angela Merkel y el nuevo presidente de la república francesa. España fue el primer país en ratificar el texto del tratado constitucional, previo referéndum nacional, con escasa participación pero con notable ventaja para los votos favorables. Parece que todo aquello no sirvió para nada y ahora Zapatero defiende justo lo contrario a lo que promovió: un «tratado desconstitucionalizado». El «no» de Francia y de Holanda ha dejado herido de muerte al farragoso documento que todavía hace pocas semanas defendía con ardor Miguel Ángel Moratinos. Ahora se habla de tratado «simplificado» -que Zapatero prefiere llamar «concentrado»- lo que supone probablemente una solución práctica ante la crisis institucional de la UE, pero refleja fielmente el mínimo peso del Ejecutivo español para influir en las grandes decisiones comunitarias. Después de hacer campaña en favor de los socialistas franceses, el presidente del Gobierno se apresuró a recibir a Sarkozy con grandes muestras de afecto y, sobre todo, a aceptar sus propuestas sin introducir ni siquiera algunos matices. España no debería conformarse con ese papel secundario que le corresponde en esta nueva etapa de la UE, aunque todo se explica ante la evidencia de que nuestra diplomacia está instalada en la marginalidad.

Frente a otras opciones posibles (entre ellas, la fórmula llamada «tratado plus» que pretende enriquecer el texto actual) el proyecto franco-alemán es un mecanismo de alcance limitado cuyo objetivo básico es evitar la parálisis actual. Un europeísta con grandes ambiciones, como dice ser Zapatero, debería al menos mostrar su desagrado ante este recorte no solo formal de la Constitución «non nata». Sin embargo, le ha faltado tiempo para plegarse a la nueva realidad. Zapatero pretendía devolver a España al supuesto «corazón de Europa». Pero resulta que ese corazón ahora late de otra manera, puesto que Chirac y Shröder han pasado a la historia. El temor a perder todavía más apoyos internacionales sitúa al Gobierno en la posición de un socio maleable y fácil de convencer. El presidente tendrá que decir algo a los españoles para justificar que la voluntad mayoritaria expresada en el referéndum y en la posterior ratificación del tratado queden ahora en papel mojado. Todo ello, sin olvidar que la marcha atrás en el terreno político exige nuevas fórmulas jurídicas para desandar el camino, puesto que España ha manifestado su voluntad de obligarse respecto de un tratado internacional y será imprescindible aprobar un nuevo tratado si se confirma otro. En todo caso, la crisis comunitaria es un fiel reflejo de la inconsistente posición de la España actual ante los grandes retos del orden internacional contemporáneo.

El PP gana y aclara su futuro

Archivado en: General — África @ 7:31 am

EL sondeo elaborado por Metroscopia para ABC demuestra que la opinión pública tiene las cosas muy claras: la mitad de los españoles considera que el PP ganó las elecciones del pasado domingo, frente al 31 por ciento que otorga la victoria al PSOE y a un reducido porcentaje que opina que ganaron los dos o ninguno de ellos. La democracia mediática funciona según una lógica implacable. Mientras los populares celebraban el resultado en el balcón de Génova ante el entusiasmo de miles de seguidores, en la sede de Ferraz todo eran caras largas y el presidente del Gobierno se escondía una vez más en el momento en que más necesaria era su presencia. Sin embargo, no sólo se trata de imagen. El hecho irrefutable es que el PP obtuvo 160.000 votos más que su adversario en unos comicios que el mismo Zapatero había presentado como unas «primarias», aunque después el PSOE pretenda desviar la atención hacia otros factores que le benefician, como el número de concejales o el reparto del poder territorial. Si los ciudadanos piensan que ganó el partido que lidera Mariano Rajoy es porque efectivamente fue así.

Suele decirse que, en estos casos, todo el mundo se atribuye el éxito. No obstante, algunos portavoces deberían entender que la gente sabe distinguir y que no es fácil manipular las sensaciones avaladas por datos objetivos. Otra cosa es que algunos prefieran no verlo porque reconocer la derrota les obligaría a rectificar una política mal orientada. A juzgar por la reacción tardía de Zapatero o por las intenciones del socialismo navarro, el PSOE no quiere enterarse del mensaje. En todo caso, el fracaso está mucho mejor reflejado en la triste despedida de Miguel Sebastián que en los esfuerzos de José Blanco por aparentar que todo va bien, buscando el apoyo desafortunado de una encuesta muy anterior del CIS.

También el PP tiene motivos para reflexionar a la vista de los datos que ofrece este «clima de opinión». Casi dos de cada tres ciudadanos estima que la presencia de Alberto Ruiz-Gallardón en las listas del PP al Congreso podría ayudar a los populares a ganar las elecciones generales. El falso escándalo suscitado por algunos sectores tras la intervención del alcalde en el Foro ABC choca contra la opinión generalizada. Ruiz-Gallardón es conocido por el 94 por ciento de los españoles a pesar de que su carrera política ha transcurrido en la comunidad autónoma y en el ayuntamiento de la capital y es, según el sondeo, el líder más valorado. Está claro que aporta un perfil de moderación a su partido, que es precisamente el caladero de votos que la oposición debe explorar para dar el salto definitivo.

Tal como están las cosas, plantear debates internos para conservar posiciones de poder es hacer el juego a un adversario que busca pretextos para lamer sus heridas. Como es notorio, hay muchos y buenos líderes en el PP, pero nadie duda -y así lo confirma la encuesta- que Ruiz-Gallardón podría sumar, en su caso, apoyos imprescindibles allí donde otros rostros suscitan más rechazo que entusiasmo. Una lectura inteligente de la realidad social y política exige combinar los principios con la habilidad estratégica, dejando a un lado la rigidez y el dogmatismo. El PP que ha ganado las elecciones es el que ofrece un planteamiento de centro-derecha, liberal y reformista, que defiende la sociedad abierta y el Estado eficaz y presenta un balance muy positivo en la gestión de los asuntos públicos en aquellos ayuntamientos y comunidades donde ya estaba gobernando. No es la imagen agria ni la mirada al pasado lo que los ciudadanos han premiado en las urnas, sino el proyecto ilusionante dispuesto a superar una etapa marcada por las aventuras irresponsables de el Gobierno. El 27-M ha demostrado que las elecciones generales no son sólo una posibilidad de triunfo para el PP, sino ya, claramente, una probabilidad. Ahora, el PP está en condiciones de demostrar que realmente está dispuesto a mirar al futuro con decisión, con ánimo de renovación y valentía. No con complejos ni con reservas propias de etapas pasadas y mensajes amortizados.

Zapatero y la destrucción del PSOE

Archivado en: General — África @ 7:30 am

POR JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS

LA exitosa intervención de Alberto Ruiz-Gallardón en el Foro de ABC el pasado martes -y exitosa lo fue a juzgar por el seguimiento de los medios que abrieron con ella sus ediciones e informativos- resultó serlo mucho más que por lo que sus adversarios atacaron -su disponibilidad a compartir cartel electoral con Mariano Rajoy en las próximas generales- por su acertado análisis de los males que aquejan al socialismo de Rodríguez Zapatero. Sostuvo el alcalde electo de Madrid que el presidente del Gobierno «es un paréntesis en la historia de España y del socialismo» y añadió que si hasta el momento su sustitución en la Moncloa era «conveniente» resultaba ahora «necesaria», para rematar que «un pacto del PSOE con Nafarroa Bai sería el final de su definición como partido nacional que cree en la idea de España». El diagnóstico de Ruiz-Gallardón tiene una doble significación: es el más duro de los expresados desde el Partido Popular pese a que el alcalde de Madrid es tildado de contemporizador y lo formula el candidato popular que ha noqueado a Miguel Sebastián, la apuesta para la capital del propio presidente del Gobierno.

El resumen de esta descripción bien cuajada por Ruiz-Gallardón podría consistir en que con Rodríguez Zapatero el PSOE está corriendo el riesgo de autodestruirse. Que tal cosa pueda suceder es dramática para la izquierda y para los socialistas solventes, pero es una tragedia colectiva en la medida en que la dilución del socialismo castiga las espaldas de España con políticas erráticas que, antes o después, pasarán factura al conjunto de la sociedad española. Las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo, ganadas por el PP tanto efectiva como virtualmente, es decir, por el número de votos, pero, sobre todo, por la percepción general de victoria popular y de correlativo fracaso socialista, remiten a un escenario muy complejo para la política española en el que sobresale con perfiles amenazadores la cuestión navarra en la que el PSOE dispone de la última oportunidad para mantener íntegros sus rasgos de identidad.

Los ha venido perdiendo bajo el mandato de Rodríguez Zapatero de manera acelerada. El PSOE del presidente del Gobierno no es la izquierda que apuesta por la igualdad de los ciudadanos y la solidaridad de los territorios; tampoco la que hace cumplir la ley de manera similar a unos y a otros; la que juega con inteligencia las bazas de su alineamiento en el exterior; la que garantiza la fortaleza del Estado. Se trata, por el contrario, de una izquierda banal y alternativa, que improvisa y que -especialmente- ha perdido el potente sentido de militancia incrustando entre sus dirigentes a advenedizos, amigos y recomendados, a inexpertos e, incluso, a ignorantes reconocidos. Con Rodríguez Zapatero, todo es regate corto, incoherencia, imprevisibilidad, ausencia de criterio sostenido y, en definitiva, insolvencia. Póngase donde se ponga la mirada -asunto De Juana, Estatuto de Cataluña, el llamado «proceso de paz», las candidaturas «personales» en las elecciones, el Tratado Constitucional de la Unión Europea (del que ya ha abdicado)- se podrá comprobar de modo objetivo cómo el Presidente del Gobierno dice y hace una cosa y su contraria casi sin solución de continuidad, con una facundia irritante y con una irresponsabilidad manifiesta.

Si Rodríguez Zapatero autoriza al Partido Socialista a pactar en Navarra con la coalición nacionalista (NB) en detrimento de un acuerdo con Unión del Pueblo Navarro -que le ha formulado una generosa propuesta- habrá dado un paso irreversiblemente lesivo para la configuración del Estado y la cohesión territorial de España. Porque Nafarroa Bai -opción que ha sido depositante de los votos proetarras en la Comunidad Foral- es un conglomerado reactivo a la singularidad de Navarra, abiertamente partidaria de su anexión al País Vasco y dirigida por militantes antisistema. Una decisión socialista en esta dirección resultaría confundida para el PSOE en términos generales, pero -y esto es lo más importante- asestaría un golpe al modelo territorial del Estado casi definitivo porque conjuraría al conjunto del nacionalismo vasco en una apuesta soberanista que -con ETA detrás y empujando- Rodríguez Zapatero sería incapaz de contener.

Por desgracia, en el PSOE no hay capacidad de reacción ante el dislate que podría producirse en Navarra. Su secretario general se ha encargado de ir neutralizando a los dirigentes que, eventualmente, podrían contravenir sus planes y decisiones. En el socialismo español, las referencias anteriores a 1996 han sido desactivadas mediante mecanismos mediáticos e internos de los que no se ha salvado, creo, ni el prácticamente desaparecido ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba que, en circunstancias normales, podría haber constituido una cierta garantía de continuidad entre el socialismo de la Transición y el actual. Si a esta constatación se añade otra igualmente objetiva que consiste en la invisibilidad del Gobierno y de sus miembros, se concluirá que la situación es particularmente alarmante.

Para que lo sea -alarmante- concurre, sin embargo, una circunstancia adicional a las anteriores que ha sido bien captada por muchos analistas: algo sucede en el partido de la oposición -en el PP- para que el despilfarro que protagoniza Rodríguez Zapatero no revierta de manera más contundente en sus posibilidades electorales. Las cifras del 27-M pueden darse por satisfactorias para el partido de Rajoy, pero sin entusiasmos ni éxtasis en el conjunto nacional. Por eso, se explica poco y mal que el presidente popular -salvo por su natural precavido (¿timorato?)- haya hecho un llamamiento a «dormir el partido» y, en consecuencia, se haya negado a abrir la posibilidad de cambios y renovaciones -de personas y de discursos- sin los que el PP no ganará las generales, sean éstas en octubre o en marzo.

La experiencia del 27-M ofrece algunas lecciones interesantes: el PP gana o avanza a buen ritmo allí donde se han practicado políticas audaces con dirigentes sin pesadas trayectorias vinculadas a los episodios de más ingrato recuerdo para la memoria colectiva reciente de los españoles. Formen bronca o no los concernidos por intereses comanditarios en torno a líderes del PP y personajes de otros ámbitos, cuando se plantea la necesidad de renovación en las filas populares hay que insistir en la impresión generalizada de que el PP en su actual configuración directiva está al tope de sus posibilidades y que, sea mediante un congreso ordinario o extraordinario, sea mediante decisiones de su presidente, debe cambiar para ganar.

Tiene que ser -así lo propugna Rajoy para España- un «cambio tranquilo», pero quirúrgico y eso al líder del PP le produce una pereza política aparentemente insoslayable que él y sus próximos suelen rebatir con el manido recurso de que «nadie nos marca los ritmos». Tal afirmación -además de ser más que discutible-, resulta estéril y paralizante, de modo que bueno es que Ruiz-Gallardón se ofrezca a empujar el carro popular y que otro tanto -faltaría más- haga la también muy victoriosa Esperanza Aguirre. Porque -celotipias internas en el PP aparte- lo que importa es que la autodestrucción del PSOE que propicia Rodríguez Zapatero no conlleve la del sistema constitucional español y la de la propia izquierda que con él se ha caricaturizado hasta extremos que podrían llegar a ser -esperemos a ver qué pasa en Navarra- verdaderamente irreversibles.

JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS

Director de ABC

¿Por qué invitó Moratinos a Condi Rice?

Archivado en: General — África @ 7:29 am

POR RAMÓN PÉREZ-MAURA

Para quienes hemos tenido el privilegio de estar cerca de la secretaria de Estado norteamericana esta semana, resultaba evidente que sentía un entusiasmo francamente limitado por reunirse con su homólogo español el pasado viernes. Ya el martes lanzó las primeras señales ante la Prensa. La pregunta es ¿para qué quería el Gobierno español que viniera? El objetivo de una visita de este tipo debe ser engrasar las relaciones y superar cualquier problema existente. ¿Cree alguien que ése ha sido el resultado?

Según confesaban a ABC en Berlín en el entorno de Rice, no podía haber ningún equívoco sobre el tono que pensaba emplear Condoleezza Rice en esta gira porque ya la semana anterior se había trasladado el recado, con todo detalle, a la secretaria de Estado, Trinidad Jiménez, durante la visita que cursó a Washington. Ergo, frente a la discrepancia, a ver quién es más fuerte -debió decir el ministro. Para ese tipo de juegos, quizá no sea una buena idea escoger como rival a Washington.

Y la prueba del algodón de que lo que se decidió fue echar un pulso a Washington nos la proporcionó el mismo viernes el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, hombre de la máxima confianza del presidente del Gobierno. Éste se despachó el viernes con un ataque contra Washington por un bombardeo supuestamente «desproporcionado» que habrían perpetrado los norteamericanos en el mes de abril en el Oeste de Afganistán. ¿Será que las tropas y los servicios de inteligencia españoles desplegados en Herat -Oeste de Afganistán- han tardado casi dos meses en informar a su ministro de lo que allí ocurre? ¿No había tenido tiempo antes de hacer públicas sus críticas? O será que cuando nos quedamos sin argumentos en el Caribe los buscamos en el Hindukush, que siempre es más socorrido y al ciudadano medio español le suena -con razón- a afgano lo que allí ocurre y carece de los elementos básicos para entenderlo. En resumen, tres años esperando una visita y la recibimos con patada en la espinilla. Pleno al quince.

País Vasco, aún más complicado

Archivado en: General — África @ 7:14 am

POR GERMÁN YANKE

Los que están contentos en el País Vasco con los resultados electorales son los socialistas: su mejor resultado, comparado con los comicios locales de hace cuatro años, se visualiza de modo mucho más claro que el de los nacionalistas que, en su conjunto, no han quedado nada mal. Se visualiza mejor, subrayo, porque en esta ocasión PNV y Eusko Alkartasuna han acudido a las urnas separados y no en la coalición que formalizaron en 2003. Pero una cosa no quita la otra: el Partido Socialista de Euskadi ha perdido 10.000 votos por la menor participación, pero en algo más de dos puntos su porcentaje. Están contentos e interpretan que, al menos en el País Vasco, la política del presidente Rodríguez Zapatero en torno al llamado «proceso de paz» ha conseguido el respaldo del electorado tradicional socialista en aquella comunidad autónoma. En su análisis, lo contraponen, además, a la disminución de votos del PP (50.000 votos menos, 3 puntos porcentuales perdidos), que se quiere presentar como un síntoma de rechazo a la oposición de los conservadores a la política antiterrorista del Gobierno.

Algo de ello puede haber ocurrido en el País Vasco, aunque podrían añadirse dos consideraciones complementarias. La primera, que en una comunidad en la que el triunfo simbólico del nacionalismo cuenta desde hace tiempo -desde el triunfo socialista de 2004- sin una oposición ideológica real del partido gubernamental, quien se asimila mejor al paisaje obtiene un rédito electoral. Es complicado, al margen la exigencia de los principios de cada cual, decir siempre que no. Quizá por ello Víctor Hugo escribió que Dios era «el Gran Negador», es decir, que hacía falta una fortaleza divina para insistir siempre en la negativa. Quien cede, desgraciadamente, gana en una comunidad en la que los no nacionalistas viven, si no se esfuerzan por conseguir un cierto mimetismo, más que agobiados.

En segundo lugar, estos partidos, los no nacionalistas, se vienen beneficiando históricamente (tanto en las elecciones autonómicas como en las locales y forales) del impulso de estar en el Gobierno nacional. Cuando hay un presidente popular en La Moncloa, el PP logra mejores resultados en el País Vasco. Cuando se trata de un presidente socialista, el favorecido es el PSE. Se ha repetido el fenómeno aunque el PP ha obtenido resultados mejores que en las elecciones anteriores en las que estaba en la oposición, lo que no ocurría en 2003. En Álava, además, ha resistido las dificultades mejor de lo que esperaban los analistas.

Condiciones degradadas

Creo, por otra parte, que no es una cuestión menor recordar la situación ambiental en la que se celebran las elecciones en el País Vasco, con una Batasuna envalentonada (enfadada o no, que es una cuestión menor y que debe juzgarse en función de las expectativas previas) y una degradación evidente de las condiciones democráticas. En el País Vasco había miedo y lo sigue habiendo. Los que no son nacionalistas -y muy especialmente el PP, al que los comunicados de ETA animan a la exclusión total- sufren amenazas y agresiones. No es posible ni hacer las listas ni votar en condiciones parecidas a lo que el lendakari Ibarretxe acuñó como «ausencia de violencia». Quien lo olvide o quiera obviarlo no está dispuesto a aceptar la realidad completa. Quien deje pasar, como asunto «normal», que Batasuna estará ahora, travestida en ANV, presente en las instituciones no está dispuesto a encarar el futuro inmediato como habría que hacerlo.

No resultan menos interesantes los resultados del nacionalismo vasco no violento. El PNV ha perdido casi 100.000 votos aunque, teniendo en cuenta -como se ha apuntado antes- que en esta ocasión no se ha presentado en coalición con EA, la pérdida de ambas formaciones no sobrepasa los 30.000 votos. Pero el PNV sufre en la actualidad un momento de crisis, con fuertes disensiones internas entre el sector del actual presidente, Josu Jon Imaz, y de su antagonista, Joseba Egibar, con mayor implantación entre las bases de Guipúzcoa y Álava. Las recientes elecciones prueban que el PNV resiste mucho mejor las dificultades en Vizcaya, donde conserva casi todos los votos y mejora el resultado, que en los otros dos territorios, en donde su mayor radicalismo no mantiene el electorado, que se escapa a otras formaciones nacionalistas. El resultado en la Guipúzcoa de Egibar es, para el PNV, más que desalentador: pierde la mitad de los votos, más de la mitad de concejales, casi veinte puntos porcentuales.

Esta realidad dispar, que respondería según Imaz a un País Vasco plural, es, a mi juicio, algo más. La gran mayoría de los afiliados del PNV están en Vizcaya, donde están además la mayoría de sus votantes, pero la paradójica estructura de este partido (que prima los territorios sobre los afiliados y quiebra claramente la ya difícil democracia interna de los partidos) hace que los sectores minoritarios más radicales y etnicistas influyan sobremanera en su acción política.

No está todo dicho en la batalla interna en el PNV y en el asedio a Imaz, de todos modos, ni se puede olvidar que EA y la nueva fórmula de Batasuna, ANV, se van convirtiendo en partidos «guipuzcoanos». El contento de los socialistas vascos quiere completarse con un «cambio de cromos» con el PNV para aumentar también su cuota de poder. Es una decisión tomada ya en el PSE (que cambiaría el mapa político de la Diputación de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria desplazando al PP del poder), que únicamente se podría ver eventualmente complicada por pactos más amplios, es decir, si el «cambio de cromos» entre PP y PSOE es de algún modo posible contemplando Canarias y otros lugares. No parece probable, pero es posible.

Los riesgos políticos, más allá de la inmediata formación de gobiernos municipales y forales, no son menores. El aumento del poder socialista en el País Vasco serviría para apuntalar al PNV allí donde ha fracasado realmente en estas elecciones, es decir, donde ha mostrado su versión más radical. Un apoyo que podría afectar a la lucha interna en el PNV y a la percepción española de los planes futuros del PSOE en cuestión tan candente como el nacionalismo y la lucha contra el terrorismo.

Navarra: se cruzan los caminos

Archivado en: General — África @ 7:09 am

POR ÁLVARO DELGADO GAL

Navarra se ha convertido en la encrucijada de caminos que muchos temían. La caída del partido de Cruz Alli, no compensada por un aumento suficiente de UPN -que pierde un escaño, a pesar de haber aumentado en votos absolutos y también en porcentaje-, otorga la llave de la situación a los socialistas. Será importante comprobar qué resuelven éstos al cabo, por dos razones. La primera, claro, es que está en juego el destino de Navarra. Pero hay más. El lado hacia el que oscile el PSN nos suministrará noticias de gran calado sobre la naturaleza del llamado «proceso de paz», conducido con escandaloso ocultismo por el presidente del Gobierno.

Hasta ahora, las señales no han sido demasiado halagüeñas. Fernando Puras, jefe de los socialistas navarros, se ha dedicado a lanzar un mensaje perfectamente increíble. Puras se ha comprometido de modo solemne a dejar intacto el marco foral navarro. Pero no ha excluido un pacto de gobierno con Nafarroa Bai. Esto, como acabo de decir, no es serio, esencialmente porque Nafarroa Bai no constituye un partido en la acepción convencional de la palabra. Los partidos normales son organismos estables animados por el anhelo de tocar poder dentro de los márgenes que les permite un ideario altamente flexible. Lo último significa que esos partidos están en situación de recomponer sus programas con objeto de alojar a la formación que necesitan para integrar una mayoría. Los acuerdos se cierran sobre la marcha, y afectan más a parcelas de influencia y a detalles sobre la captación del presupuesto, que a los símbolos. La prenda suele ser, las más de las veces, una cartera sabrosa o un canje de apoyos a distintos niveles de la Administración.

Nafarroa Bai no responde a este perfil. Se trata de una coalición de siglas dispersas a las que une un solo propósito: la «Anschluss» de Navarra, es decir, la incorporación de ésta al conglomerado vasco. Desde un punto de vista funcional, Nafarroa Bai recuerda mucho más a una agrupación de vecinos creada con el fin de promover la instalación de una guardería pública, que a un partido. Es obvio que la agrupación de vecinos se desautorizaría radicalmente si renunciara a su pretensión monográfica por una concejalía de urbanismo u otra sinecura cualquiera. Por lo mismo, resulta en extremo improbable que Nafarroa Bai fuera a contentarse con intercambiar cromos en materia de política social o sanitaria. Esto sólo se lo cree el señor Zabaleta, o para ser más exactos, ni siquiera él.

El caso resulta tanto más delicado, cuanto que los electores socialistas han tomado al pie de la letra que no se alterará el estatus de Navarra. El incumplimiento de esta expectativa envolvería, en consecuencia, un pecado de lesa democracia: nos encontraríamos con que se ha entrado en una conspiración para defraudar al 70% de los navarros, un porcentaje que comprende a la práctica totalidad de quienes han elegido la papeleta con el puño y la rosa. Sanz y Rajoy, por cierto, han reaccionado bien. Después de una campaña muy bronca, orientada a conseguir la mayoría absoluta, acaban de ofrecer a sus rivales un pacto de legislatura. Los socialistas han respondido con evasivas que equivalen a un «no»… todavía provisional. ¿Cómo interpretar esto?

La primera lectura es que existe una agenda secreta que fuerza la mano de Zapatero y que hace inevitable el pacto con Nafarroa Bai. La segunda es que los costes de la alianza serían fatales para el futuro del PSOE en Navarra y también a escala nacional, y que se concluirá por aceptar la oferta de UPN. La tercera hipótesis, más sibilina, es que Zapatero no renunciará a su proceso pero intentará minimizar costes eligiendo una vía intermedia. Sostendrá a UPN hasta que se celebren las elecciones, para denunciar luego el acuerdo y juntar garbanzos con Nafarroa Bai.

A la tercera conjetura le pasa lo que a las tesis maquiavélicas en general: que suena mejor al principio, que examinada con un poco de detenimiento. En efecto, no está escrito en ningún sitio que el PSOE vaya a ganar las siguientes generales. Y mucho menos, que Zapatero consiguiera conservar el poder en el partido en la contingencia de una derrota. Las seguridades que se dieran a ETA habrían de ser, por tanto, seguridades en diferido, y condicionadas además a circunstancias inciertas. ETA ha demostrado repetidamente que su capacidad para el pasteleo y las medias tintas es sumamente limitada. Dudo, haciendo balance, que el proceso pudiera sobrevivir a una maniobra del género que se sugiere.

Las espadas, no obstante, siguen en alto. Sólo una cosa podría esclarecer del todo la situación: que UPN, haciendo ostentación de una magnanimidad extraordinaria, le tomase la palabra a Puras y le prometiera la presidencia de la Comunidad. Una respuesta positiva de los socialistas daría al traste con el desgraciado proceso de paz. Una negativa confirmaría, incontrastablemente, las peores suposiciones que se han adelantado sobre aquél, y pondría al PSOE en un trance de máxima tensión interna. Pero la política es la política, y no parece pensable que UPN vaya a solicitar el alta en el martirologio nacional.

Una Isla de Distancia

Archivado en: General — África @ 7:08 am

POR JOSÉ LUIS DE HARO

UN trozo de tierra de tan sólo 110.000 kilómetros cuadrados asentado en un archipiélago del mar de las Antillas es ahora la nota discordante en la relación entre Estados Unidos y el gobierno de nuestro país. El New York Times no dudaba en destacar cómo la secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, echó una reprimenda a los miembros de La Moncloa por no hacer lo suficiente por los disidentes cubanos, al tiempo que cuestionaba la política de Zapatero y sus chicos en lo que al régimen castrista se refiere. Se realimentan las tirantes relaciones derivadas de la retirada de tropas españolas de Irak.

El Washington Post se centró en la caída de ojos que esta «princesa guerrera» realizó mientras Miguel Ángel Moratinos defendía el acercamiento español con el Gobierno cubano. En una milésima de segundo, Rice fijó su atención en los periodistas norteamericanos y de sus mudos labios se pudo descifrar la frase «no aguantéis la respiración», dando a entender que la estrategia española respecto a Cuba no era una sorprendente panacea.

Por supuesto, el Wall Street Journal también se hizo eco de las declaraciones de «Condi», como cariñosamente se la llama en EE.UU., pero en sus páginas destacaba la presencia del ex presidente español Jose María Aznar, que a partir de ahora se convertirá en consejero de un hedge fund británico. Estos agresivos fondos de inversión, cuyos beneficios son astronómicos y todavía están faltos de una regulación internacional, se han pasado a fichar personajes políticos para desarrollar su potencial operativo como bien demuestra el inglés Centaurus Capital, que además de al ex mandatario español también ha contratado al ex ministro de finanzas de Reino Unido, Ken Clarke. Por cierto, que el rotativo estadounidense también publicaba un artículo sobre una de las bebidas patrias más refrescantes del verano, la sangría.

Es temporada de compras y nuestros vecinos galos leían en Le Monde, el cúmulo de dimes y diretes entre la española Sacyr y su nuevo objeto de deseo, Eiffage. La constructora española promete denunciar las medidas antiopa de la francesa en una batalla que promete llegar a la arena política.

Exilios

Archivado en: General — África @ 7:03 am

POR JON JUARISTI

ASISTO como telonero, en la Feria del Libro de Madrid, a la presentación de un libro sobre los exilios españoles, coordinado por Jordi Canal y en el que ha colaborado un brillante plantel de historiadores. Casi todo el peso del acto recae sobre dos maestros, Ricardo García Cárcel y Santos Juliá. Se habla más del exilio que del libro, como suele pasar en estos casos, pero, con todo, la experiencia resulta amena y provechosa. Oyendo a Santos y a Ricardo siempre se aprende mucho del pasado y se comprende algo mejor el presente. Es significativo que ambos -pero con más énfasis Santos, como para despejar dudas sobre su posición- tomen distancia de lo que pudiera oler a ese membrillo rancio conocido por «memoria histórica». No hay debate, porque el tiempo se echa encima, pero las diferencias resultan muy clarificadoras.

El planteamiento de García Cárcel está más cerca del de los autores del libro que el de Santos Juliá. Viene a decir que en nuestra Historia los exilios han sido múltiples y por diversas causas. Afirma incluso que Jordi Canal y sus colaboradores se han quedado cortos en el inventario y añade a los grupos estudiados por éstos (judíos, moriscos, austracistas, jesuitas, afrancesados, liberales, carlistas, republicanos del Sexenio, monárquicos bajo la II República y republicanos de 1939) otros que se han dejado en el tintero (erasmistas, protestantes, catalanes y cristianos nuevos judaizantes en el XVII). Sin embargo, concluye, sería un error considerar a España un caso excepcional. Otros países vivieron situaciones parecidas, y para sus exiliados fue la nuestra tierra de asilo.

Santos Juliá, por el contrario, cree que el exilio -al que se refiere en singular- ha sido un rasgo definitorio de la historia española, derivado de una concepción restrictiva y excluyente de la nacionalidad sobre la base de un catolicismo intransigente. En esto, sostiene Juliá invocando la autoridad de Azaña, sí hemos sido una excepción. Las otras naciones europeas no han conocido nada semejante.

Me quedo con ganas de decir unas cuantas cosas. De excepción, nada. Inglaterra expulsó judíos, católicos, puritanos. En el XVIII, las tierras altas de Escocia quedaron vacías cuando su población jacobita fue deportada en masa a Canadá. A España, por ejemplo, vino un buen contingente de wild geese irlandeses huyendo de la persecución angloprotestante. De Francia tuvieron que salir, en distintas épocas, hugonotes, monárquicos, republicanos, gaullistas, petainistas y, bajo la Tercera República, un buen número de congregaciones religiosas que abrieron colegios de más o menos postín en numerosas ciudades de por aquí. En cuanto a Alemania, para qué hablar. Imposible competir con ella en cifras de transterrados. Total, que todos los países de nuestra área geográfica, sin excepción, pasaron por análogas fases de bombeo de población disidente al exterior: la de los conflictos religiosos, la de la formación de los Estados nacionales y la de los totalitarismos. En Europa central y oriental las fases son más o menos las mismas, aunque con diferente cronología.

Por descontado, el catolicismo hispánico (incluyo Portugal) erradicó todo disenso religioso o antirreligioso durante el Antiguo Régimen y sus coletazos. Así y todo, caben matices. El conde-duque de Olivares refrenó a la Inquisición lo suficiente como para que numerosos grupos de judaizantes portugueses prefirieran España a Holanda como país de acogida (en esa oleada debieron de entrar, entre otros, los antepasados de Antonio y Manuel Machado). Luego, se volvió a la acostumbrada intolerancia. Pero es innegable que el panorama cambió bastante en nuestro siglo diecinueve, pese a todas las broncas civiles. Lo peor fue que católicos y liberales entraron en el veinte arrastrando sendos espantajos de la centuria anterior: la conspiración judeo-masónica, por un lado, y la Inquisición perdurable y agazapada, por el otro. La primera víctima del choque de estereotipos fue una figura que no había sido tan rara en la Restauración: el catolicismo liberal, al que ambos bandos trataron con desprecio retrospectivo. Y es una verdadera lástima que se haya pasado del desprecio al simple olvido en la peculiar interpretación whig que domina en buena parte de la historia académica contemporánea.

España, barbacoa fría

Archivado en: General — África @ 6:51 am

POR ANTONIO BURGOS

ALGÚN día lo proclamará la Unesco, o el Libro Guinness de los récords, o el Club Cocherito de Bilbao mismo, pero hay que reconocerlo ya urgentemente, para que sepamos a qué carta quedarnos: España es el país más rarito del mundo. No raro, que es una cosa distinta y que, repetida, es el recuerdo del padre de mi admirado Julio Iglesias. España es rarita, rarita, rarita. Como el «guapa, guapa, guapa» de la canción de los tiempos del «Cuéntame», pero en rarita. ¿Pues no que la consejera de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, doña Fuensanta Coves, para evitar que el monte se queme, señor Conde (Pumpido), no sólo ha inventado, sino declarado obligatoria hasta el otoño la «barbacoa fría»? Y hay tanta injusticia en el mundo que todavía nadie ha pedido un premio para Doña Fuensanta, lo que oficialmente solicito en tiempo y forma a los dichos. La Unesco, el Club Cocherito de Bilbao o la Peña Bética «Lo Que Diga Don Manué» tienen que galardonar urgentemente a Doña Fuensanta por su invención.

¿Que cómo es la «barbacoa fría»? ¿Que si es igual que aquella cursilería de llamarle «sopa fría» al gazpacho en las cartas de los restaurantes? No, la barbacoa fría, como suele ocurrir en España, no tiene nada de barbacoa. Fría sí está, pero no es barbacoa. Una barbacoa es una parrilla donde las brasas de carbón vegetal asan chuletones y costillas, y eso es un riesgo. Que a barlovento la barbacoa sea aventada por el levante, salten las candelas y pase como en Guadalajara. Por eso Doña Fuensanta, sabia y prudente mujer, ha decidido apagar obligatoriamente todas las barbacoas al sur de Despeñaperros, y para predicar con el ejemplo se ha ido a celebrar una a orillas del río Guadiamar, en Aznalcázar, donde se produjo el vertido tóxico de Bolidén y donde Antonio García Barbeito acaba de reunir en libro sus rotundas y hermosas «Palabras de diario», tan bien escritas en los periódicos y dichas en sonoro andaluz por la radio. La barbacoa fría de Doña Fuensanta ha consistido en platos cocinados y ensaladas, vamos, el clásico filete empanado y el huevo duro de toda la vida.

-¡Pero esta tía lo que ha hecho ha sido reinventar la jira campestre!

Lo que hace todo el mundo en la rarita España. España es una inmensa barbacoa fría, donde las parrillas no tienen brasas ni los que nos rigen, dignidad, ni los que los eligen, memoria. Una barbacoa fría será hoy el desfile del Día de las Fuerzas Armadas en León. Como La Coruña (alias A Coruña) y en Sevilla, este año el homenaje de los paisanos a los militares toca en León, la tierra de Zapatero. Quien ha dicho que con él no cuenten, que los Ejércitos se avíen con los Reyes para la castrense barbacoa fría, que él sabe quedarse sentado cuando pasa la bandera de los Estados Unidos, pero no permanecer en pie como homenaje a nuestra enseña nacional y a quienes la sirven. Y suerte tienen los Ejércitos, que en esta barbacoa fría nadie les ha acusado todavía (que los acusarán) de apropiarse de la bandera rojigualda. En la rarita España esto ya no extraña: es una tradición que el presidente del Gobierno haga rabona de desfile el día de las Fuerzas Armadas. Como es otra tradición que venga Condoleezza Rice y se crean que es Esperanza Aguirre en un pleno de la Asamblea de Madrid: Moratinos le suelta sin educación alguna que es mucho más aficionado que ella a los disidentes cubanos; Alonso le mienta sus muertos, los de los bombardeos de Afganistán; y el Mienmano de la Milá le saca a relucir Guantánamo en TVE, la pública. Por lo visto las leyes contra el maltrato a mujeres no hacen referencia a las secretarias de Estado norteamericanas. Como el Estado de Derecho tampoco hace referencia al asesino Juana Chaos ni a la ETA, con los que Zapatero quiere celebrar cuanto antes una barbacoa fría para celebrar la rendición que llama paz. Mientras, el PP gana las municipales, pero la vicepresidenta Vega se inventa la barbacoa fría de no reconocer la victoria. Si los republicanos de 1931 llegan a ganar las municipales del 14 de abril con la mitad de votos que el PP en el 27-M en toda España y especialmente en Madrid, a Don Alfonso XIII no lo mandan al destierro, sino a la estratosfera. Pero a las municipales, como a todo, se les aplica la barbacoa fría de los pactos, según la cual los que ganan en Navarra pierden y los que pierden, ganan.

Los fantasmas de Zapatero

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POR M. MARTÍN FERRAND

ALGÚN veterano del PSOE que no haya perdido todavía todo su predicamento en la calle Ferraz de Madrid, en el supuesto de que quede alguno en esas circunstancias, debiera exorcizar a José Luis Rodríguez Zapatero para tratar de redimirle de sus querencias más cutres, especialmente de las que le empujan, en la adoración a la memoria de su abuelo, a detener la Historia de España en los días de la II República y de la Guerra Civil. De tan rancia fijación anímica le brotan al presidente del Gobierno sus prevenciones contra el futuro y cuantos síntomas de civilización, libertad, progreso y buen sentido nos trae el presente.

Zapatero, como tantos otros progres de salón -con experiencia de campo ya no los hay en activo-, tiende a confundir el todo con sus partes y, en consecuencia, se fija en la figura de George Bush y contempla, en visión panorámica, todos los Estados Unidos del Norte de América. No es capaz de entender que el nuevo imperio, altanero como siempre fueron los imperios -el nuestro incluido- , es hoy, con todas sus imperfecciones, la democracia más antigua del mundo y la más activa y defensora de los Derechos Humanos. Tan grandes son los EE.UU., tan fuertes, que hasta un personaje como Bush, segunda edición de otro parecido y tampoco luminoso, puede ser su presidente. Es la certeza de un sistema que, con las alas de la libertad individual, sobrevuela por encima de la dimensión de las personas.

La inmadurez política de Zapatero, especialmente perceptible en los asuntos exteriores, le empuja a un antinorteamericanismo de patio de facultad universitaria; pero de las universidades de José Luis Villar Palasí, ni tan siquiera de las de Mercedes Cabrera. De ahí que entienda como «postura de izquierdas» lo que solo es la mala educación de permanecer sentado, en un acto oficial y solemne, al paso de la bandera de las barras y las estrellas a las que, por mucho que disguste recordarlo, Europa le debe la supervivencia frente al nazismo, los fascismos y el comunismo. Los tres cerditos del totalitarismo.

Las relaciones entre España y los EE.UU. no atraviesan su mejor momento y, por muchas paellas de marisco que llegue a preparar Miguel Ángel Moratinos, seguirán desnutridas y bajas de tono hasta que sea mayor el entusiasmo de las partes. Condoleezza Rice acaba de dar un paso de buena voluntad, un valioso gesto de acercamiento después de tres años de mohínas correspondidas. Seguimos en las mismas porque Zapatero, ensimismado en la contemplación de los fantasmas de sus antepasados, y rodeado de personajes como José Antonio Alonso, no es capaz de entender que Bush, con cuanto quiera afeársele, es más guapo que cualquiera de los ídolos americanos, de Fidel Castro a Hugo Chávez, que venera, admira y a los que complace. Incluso es mas guapo que todos juntos.

Una idea de España

Archivado en: General — África @ 6:42 am

POR IGNACIO CAMACHO

SE trata de España, de la idea de España. Ni el carisma de Gallardón, ni la eficacia de Aguirre, ni la incomparecencia de Sebastián, ni la debilidad de Simancas, ni los túneles de la M-30, ni el tirón de la economía, ni ninguno de los factores de análisis manejados en la última semana bastan para explicar el resultado electoral de Madrid si no se atiende a su condición de capital de una nación cuestionada por la agenda política de los tres últimos años. Es en Madrid donde late con fuerza más decisiva la identidad cenital de la nación española, eje común de una ciudadanía de procedencia heterogénea y mixta que se reconoce a sí misma a través de ese ADN colectivo. Y en la medida que el zapaterismo ha tratado de revisar los conceptos básicos de la españolidad contemporánea, apelando al reconocimiento de la «nación de naciones» y revisando los fundamentos constitucionales a través de los derechos de los territorios, ha cosechado una respuesta de enorme contundencia allá donde la idea de España como nación única de ciudadanos iguales cuenta con mayor arraigo y más orgullo histórico.

Para los habitantes de Madrid, llamados madrileños a pesar de que más de la mitad no lo son de origen, la capitalidad no consiste en la sede administrativa del Gobierno y de las instituciones: es un sentimiento identitario vinculado al hecho nacional. El madrileñismo no es más que una vaga corriente castiza claramente minoritaria; el verdadero núcleo simbólico de la participación política de los seis millones de ciudadanos de Madrid es su pertenencia genérica a la comunidad española. Y una gran mayoría de ellos ha sentido agredida la cohesión nacional ante la puesta en marcha de un programa de gobierno sostenido en las reivindicaciones de los nacionalismos periféricos, y ha buscado el amparo de la única fuerza política que viene defendiendo el hecho español como signo esencial de unidad y progreso.

Algo similar ha ocurrido en el resto del país, donde el debate entre izquierda y derecha se reduce cada vez más -ante la contrariedad de no pocos socialistas fieles a la tradición nacional de su partido- a un enfrentamiento sobre dos ideas de España basadas no en ideologías sociales ni en modelos morales, sino en un proyecto de Estado. El eje articulador, la idea matriz de la derecha española contemporánea se llama España, la España del Artículo Dos de la Constitución, puesta en cuestión por la agenda rupturista del presidente Zapatero, que ha entrado a saco en los principios de equilibrio vigentes desde la transición democrática. Y es en ese campo en el que se va a dar la batalla de las elecciones generales, que el PP pretende ganar precisamente a partir de su éxito en el epicentro geográfico, moral y político de la nación, y que el PSOE aborda confiado en su alianza con los partidos centrífugos dispuestos a aprovechar la diáspora política abierta en esta legislatura. Madrid no es más que el símbolo de esta nueva dialéctica sobre los cimientos de la convivencia nacional en la que han vuelto a salir de paseo los demonios más peligrosos de nuestra Historia.

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