GOTA PEQUEÑA, MI DOLOR
Gota pequeña, mi dolor.
La tiré al mar.
Al hondo mar.
Luego me dije: ¡A tu sabor
ya puedes navegar!
Más me perdió la poca fe…
La poca fe
de mi cantar.
Entre onda y cielo naufragué.
Y era un dolor inmenso el mar.
GOTA PEQUEÑA, MI DOLOR
Gota pequeña, mi dolor.
La tiré al mar.
Al hondo mar.
Luego me dije: ¡A tu sabor
ya puedes navegar!
Más me perdió la poca fe…
La poca fe
de mi cantar.
Entre onda y cielo naufragué.
Y era un dolor inmenso el mar.
El PP suelta lastre. Jaume Matas, que sólo concibe la política desde el mando y el presupuesto, se va al mundo del negocio, luego de dejar plantado a Rajoy, a su partido y a sus votantes. Hay barones en el PP que nunca debieron serlo. Y otros, que señalan el camino que ha de recorrer el líder de la oposición para alcanzar La Moncloa. Como Esperanza Aguirre, la otra cara de Matas. Un referente de ética y dignidad. Así es el PP: el tormento y el éxtasis.
José Alejandro Vara
avara@larazon.es
Resulta curioso que en una democracia como la española (y otras) en la que la sociedad elige periódicamente a sus representantes de entre los ciudadanos más eminentes, casi todo el mundo esté de acuerdo en que los políticos son un gremio de inútiles, hasta el punto de que el término «político» ha adquirido un matiz despectivo. Bertrand Russell recordaba hace unas décadas que el motivo de esta circunstancia se debe a que los partidos políticos son un mero conglomerado de adhesiones y no una selección de los mejores. La ortodoxia se valora más que la inteligencia o la honestidad, por lo que cualquier joven que se resista a la mediocridad o al adocenamiento huye de la intolerable mansedumbre del partido antes de alcanzar puestos de relevancia. Pocos espíritus libres, honrados y con talento circulan por la política española, donde menudea el oportunismo de calderilla. De vez en cuando, algún destello. Esos jóvenes que se juegan la vida en el País Vasco. O líderes como Esperanza Aguirre, a quien esta semana vimos llorar. Porque lo normal es que lloremos nosotros, al verlos tan ridículos y pedestres. Como ese patético Puras, empeñado en desalojar de Navarra a la fuerza más votada. O esa lacerante imagen del presidente del Gobierno, arrastrando nuestro demediado prestigio exterior por los pasillos de Bruselas.
Aguirre es una rara avis de la política española. No sólo porque es valiente, trabajadora, con personalidad y talento, sino porque, al mismo tiempo, es leal y respetuosa con su líder y con su partido. Digamos que el extremo opuesto de Jaume Matas, que se escapó por el portillo de la traición antes que sentarse en el sacrificado escaño de la oposición. Matas, con su defección, ha embadurnado un poco más la maltrecha imagen de nuestra clase política, ha humillado a sus compañeros de partido y se ha burlado del casi cincuenta por ciento del electorado que le depositó su confianza. Tras negar varias veces a Mariano Rajoy, ha optado por la agradable tumbona del negocio hotelero. Un final que revela cierta cochambre ética. Esperanza Aguirre, por contra, nos reconcilia, en parte, con la política. Apuntaba Platón que para que alguien sea un buen político debe conocer el bien, lo que se consigue mediante una combinación de disciplina intelectual y moral. Si se permite a quienes no se han sometido a esta disciplina que accedan a labores de gobierno, lo corromperán inevitablemente.
Esperanza Aguirre nos reconcilia también con las mayorías absolutas, a la vista de la penosa realidad que impone nuestra perversa Ley Electoral, que allana el poder a los perdedores, los trepas y los revillas. La Comunidad de Madrid, gobernada por una mayoría compacta y coherente, ajena a pactos tóxicos o estrambóticos, se ha convertido en uno de los principales motores económicos de España y de Europa. Ni la asfixia a la que le somete el Gobierno socialista logra desdibujar su envidiable dinamismo. Buena parte de este éxito, al que los madrileños no están dispuestos a renunciar, y que ha provocado una crisis profunda en el seno del PSOE, estriba en la personalidad de su presidenta.
Esperanza Aguirre entiende la política al estilo de Tony Blair: «Sólo vale lo que funciona». Sin más referentes que sus sólidos principios ni más compromisos que los contraídos con su partido y con sus votantes (y con todos los madrileños, por extensión) logró una mayoría absoluta tan histórica que le hizo cambiar el gesto al presidente del Gobierno, quien no atinó a aparecer ante su gente hasta muchas horas después del revolcón. Aguirre, esta semana, tuvo la osadía de hablar, en su toma de posesión, de lo que ya nadie habla: Dios, la familia, el patriotismo y la libertad. Valores que no frecuentan nuestros políticos, porque los piensan plúmbeos u oxidados, pero que, a la vista está, cotizan al alza en las urnas. Matas y Esperanza. Las dos caras del PP.
El serial de «Gara»
ETA siempre levanta acta de sus reuniones con el Gobierno español y luego las publica. En tiempo y forma que se acomode a sus propósitos. En La Moncloa, estos días, sudan la gota gorda. ¿Cuál será el próximo capítulo del «Gara»? ¿Qué publicarán mañana? Es evidente que no se puede dar crédito a ETA. Pero el Gobierno sí lo hizo al concederle el papel de interlocutor. Afanarse ahora en desmentir su serial sobre las humillaciones del Estado ante los terroristas es un esfuerzo inútil. Las cosas están así: la sociedad cree más a «Gara» que a López Garrido. Ya sólo faltan las fotos de los encuentros y las actas de las reuniones en las que figuran los compromisos y las promesas del Gobierno. Será entonces cuando el terror, de nuevo, habrá decidido quién gana las elecciones.
La memoria del ordenador que fue encontrado en el coche junto a los explosivos estaba vacía
. M. Zuloaga
Madrid- El ordenador está vacío. Los especialistas de la Guardia Civil no han encontrado nada relevante en sus archivos. Los etarras que lograron huir tras dejar abandonado un coche cerca de Ayamonte (Huelva) con más de cien kilos de material para fabricar explosivos, se llevaron toda la información que tenían sobre los objetivos contra los que pensaban atentar.
Fuentes antiterroristas consultadas por LA RAZÓN creen que el ordenador formaba parte del envío que ETA había hecho a estos pistoleros (que fue recogido el miércoles o jueves de la pasada semana en España, en algún punto cercano a la frontera portuguesa) y que todavía no había sido cargado con los discos que contienen la información sobre dichos objetivos, que aún están en poder de los criminales.
Los investigadores confiaban en encontrar en la memoria del ordenador los datos que les permitiesen saber cuáles eran los planes de actuación del «comando». Al estar los archivos vacíos, se inclinan por pensar que el ordenador había sido enviado por la banda terrorista desde Francia con el cargamento de explosivos y diverso material que se ha incautado. La información sobre los objetivos contra los que había que atentar la tenían ya en su poder los terroristas cuando pasaron a España desde Francia.
Es habitual que el responsable de los «comandos» entregue a los integrantes de las células, poco antes de cruzar la frontera, éstos y otros datos (como las citas que van a tener con los «enlaces» durante su campaña).
La puesta en fuga de este «comando» y las operaciones que han sido realizadas antes de que ETA rompiera el alto el fuego, como la desarticulación de la célula que pretendía actuar en Guipúzcoa, la detención del pistolero que planeaba organizar atentados contra la Copa del América de vela en Valencia y el hallazgo de varios «zulos» con explosivos en Vizcaya, demuestran la voluntad de la banda de «sembrar de terroristas toda España», según las citadas fuentes. Por eso no se entiende la estrategia de las autoridades de tratar de desacreditar las informaciones sobre el número de «comandos» y minimizar los posibles riesgos de atentados.
Los datos que se han obtenido tras estas operaciones, agregan, demuestran la intención de ETA de cometer atentados mortales. Las «revelaciones» que en los últimos días publica el diario «Gara», en las que se trata de presentar a la banda criminal poco menos que como una ONG que se pasa el día haciendo ofertas de paz y desarme, tienen, entre otras, la finalidad de «culpar» al Gobierno de esos atentados. Si el Ejecutivo tiene alguna responsabilidad es la de no haber informado a la opinión pública de las intenciones de ETA de romper el alto el fuego y haber jugado con esa dato a su favor, en la última parte de la campaña de las pasadas elecciones municipales. Pero los culpables de los atentados serán siempre los terroristas, subrayaron las citadas fuentes.
Por otra parte, el secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio, relacionó la baja asistencia a la manifestación de ANV del sábado con la pasividad ya existente en el entorno ETA-Batasuna, que no se habrían movilizado «porque ya están satisfechos» de la vuelta a las instituciones. El portavoz de la Ejecutiva del PSE insistió a ANV para que saque la «gallardía» a relucir y deje de justificar la violencia de ETA, según informa Ep.
La muestra ‘Alberto Durero: Grabados de la Colección del Städel Museum’ podrá ser visitada desde mañana hasta el 9 de septiembre
El Museo Guggenheim ha otorgado al maestro alemán y europeo del grabado durante el Renacimiento, y uno de los principales artistas germanos de la antigüedad, Alberto Durero, el protagonismo de la exposición central del periodo estival de la pinacoteca bilbaína de arte moderno y contemporáneo. La muestra, titulada Alberto Durero: Grabados de la Colección del Städel Museum, exhibe al público, por primera vez desde 1971, una cuidada selección de 165 de las más importantes estampas hechas en talla de madera y cobre que realizó el grabador alemán a lo largo de toda su producción artística, que alberga el citado museo de la ciudad alemana de Frankfurt am Main. La exposición permanecerá abierta desde mañana martes hasta el 9 de septiembre, fecha en la que viajará a Frankfurt para ser exhibida hasta diciembre de 2007.
La muestra ocupa las tres “salas clásicas” de la tercera planta del moderno museo diseñado por Gehry y está acompañada de un espacio didáctico en el que los visitantes y, especialmente, los niños del programa educativo del Guggehneim, podrán familiarizarse con las técnicas de grabado empleadas por el maestro alemán, según ha explicado el director del museo, Juan Ignacio Vidarte, que ha presentado la muestra hoy junto al comisiario, Martin Sonnabend.
La exposición incluye tres piezas consideradas por los estudiosos en este artista alemán de finales del siglo XV y principios del XVI, como obras cumbres de su carrera que todavía no han sido superadas, como son El caballero, San Jerónimo en su celda y La Melancolía I, realizadas entre 1513 y 1514.
También se podrán ver en Bilbao sus primeros grabados a buril sobre plancha de cobre, titulados Joven amenazada por la muerte, que pretende ser un cuento moralizante sobre las consecuencias de comportamientos considerados pecaminosos (la cita de una mujer con su amante) por la religión católica que profesaba el artista, y La sagrada familia de la Libélula.
La religión y la moral católica
El comisario de la muestra ha señalado que los criterios seguidos para seleccionar las 165 obras de las más de 500 que posee el Museo Städel que se podrán ver en Bilbao han sido los de la “máxima calidad y belleza” de los trabajos expuestos con los que pretende también dar una idea al espectador del detalle y minuciosidad con la que trabajaba el maestro europeo del grabado.
La mayoría de los trabajos expuestos en esta muestra tienen como temática principal cuestiones relacionadas con la religión y la moral católica, como estampas de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, los Santos, la Virgen o el Apocalipsis, aunque también hay algunos estudios sobre distintos aspectos de la naturaleza y trabajos realizados para ensalzar la grandeza del emperador alemán Maximiliano I. En la parte final del recorrido se encuentran también varias obras que realizó tras convertirse a la nueva doctrina religiosa que surgió en Alemania al triunfar la Reforma impulsada por Lutero.
El partido conservador considera que la paridad de sexos en las listas electorales “supone una clara restricción de la libre actividad de los partidos políticos”
El Grupo Popular del Congreso ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional contra la Ley de Igualdad, según han confirmado a Europa Press fuentes de este partido. Esta ley, que promueve la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y entró en vigor en abril, contempla, entre otros aspectos, la obligación de presentar listas paritarias en todos los procesos electorales.
En las últimas elecciones autonómicas y locales, celebradas el pasado 27 de mayo, todos los partidos se vieron obligados a formar listas que no contemplaran más de un 60% ni menos de un 40% de hombres o mujeres en los pueblos de más de 5.000 habitantes. El PP considera que “la norma supone una clara restricción de la libre actividad de los partidos políticos en la formación de candidaturas para las elecciones afectadas en su ámbito”, según el texto del recurso. A su juicio, la disposición adicional segunda de la Ley de Igualdad restringe con carácter general y en todas las elecciones, “los derechos de personas en atención a su género”.
El pasado 10 de mayo el Tribunal Constitucional rechazó un recurso de amparo presentado por este partido contra la prohibición de concurrir a las elecciones en Garachico (Tenerife) para una lista compuesta sólo por mujeres. El argumento del Alto Tribunal consistía en que debía resolver la cuestión de inconstitucionalidad presentada por el juez de lo Contencioso Administrativo número 1 de Tenerife en relación con la Ley de Igualdad. El magistrado preguntó si el artículo 44 bis de la Ley Electoral, que recoge las listas paritarias, es contrario o no a la Constitución.
Contra los derechos de las mujeres
El PSOE ha calificado de atentado “contra la conquista de los derechos de las mujeres” la interposición del recurso por parte del PP. La Secretaria de Igualdad socialista, Maribel Montaño, ha leído un comunicado en el que se denuncia que la formación liderada por Mariano Rajoy pretende “obstaculizar la presencia de las mujeres en las instituciones públicas”. “El PP debería explicar a las candidatas de su partido y que han sido elegidas por la ciudadanía tras las últimas elecciones municipales y autonómicas que su presencia en las instituciones públicas es considerada ilegal por sus compañeros”
Voto en Blanco: http://www.votoenblanco.com
Zapatero comenta en sus círculos más próximos que el Partido Popular ha alcanzado ya el máximo de su poder electoral, que está estancado en intención de voto y que tiene cerrado su camino hacia el poder como consecuencia de su estrategia favorita, a la que denomina “Arrinconar a la derecha extrema”, una frase trucada que esconde la verdadera intención de Zapatero y de su partido: “impedir que el Partido Popular pueda gobernar”.
Se trata de una estrategia que en España es legal porque la legislación electoral es deficiente y, en algunos aspectos, antidemocrática, pero que es democráticamente ilícita y reveladora de claras tendencias totalitarias, ya que pretende dos objetivos que constituyen sendas agresiones graves contra la auténtica democracia: impedir la alternancia y perpetuarse en el poder.
Zapatero ha volcado todo su esfuerzo político en dos líneas de actuación: la primera es la negociación con ETA, cuyo objetivo es obtener el impulso electoral necesario para ganar las elecciones, y la segunda consiste en aislar al Partido Popular, estrategia que pretende impedir que ese partido pueda formar mayorías y gobernar. Así consigue asegurarse la victoria, ya que si el PSOE gana, gobierna, pero si pierde, también gobernará, gracias a las coaliciones de poder que puede firmar con todos los partidos, incluso los ideológicamente distantes.
Lo único que frustraría el plan de Zapatero es que el PP consiga la mayoría absoluta, algo realmente difícil en estos tiempos de deterioro de la democracia, cuando el PSOE tiene control o simpatías en el 90 por ciento de las emisoras de televisión, el medio más influyente en los procesos electorales.
Es probable que esa sospechosa estrategia de Zapatero esté inspirada en lo que ocurre en Andalucía, donde el PSOE gana una elección tras otra, a pesar de estar visiblemente agotado y sin ideas, sólo porque ha sabido arrinconar, aislar y desmoralizar al Partido Popular.
El problema de esa estrategia, aunque Zapatero y sus “colegas” socialistas no lo perciban, es doble: por un lado genera simpatías electorales con el partido aislado y acosado, consecuencia de la conocida tendencia a colocarse al lado del débil; por otro lado es una estrategia profundamente antidemocrática. Es cierto que no burla la ley, pero su perversión consiste en que utiliza las debilidades del sistema (principalmente la enorme cantidad de poder que se controla desde el gobierno) para generar clientelismo, aislar al adversario con alianzas de hierro y, en la práctica, impedir una alternancia sin la cual la democracia se pudre.
Recientemente esgrimí estos argumentos ante un destacado socialista andaluz que es también profesor universitario. Su respuesta fue sorprendente: “Admito que sin alternancia no hay verdadera democracia, paro la culpa de que no exista alternancia en Andalucía es del PP, que es tan malo políticamente que no es capaz de ganar unas elecciones”.
Todos los ataques a la democracia y la unidad de España tienen en la base una falsificación esencial de la historia.
Por eso el conocimiento del pasado es algo más que una simple ilustración: es un instrumento fundamental para orientarse en el presente, para analizarlo. Sin él, la política gira en el vacío.
“En la historia se encuentra de todo”, se dice a menudo, y es cierto. En apariencia los hechos pueden interpretarse de las maneras más diversas y contrarias, y así suele ocurrir. Pero no todas las interpretaciones valen lo mismo. Es lo que he intentado establecer en “La quiebra de la historia progresista”: por qué hay versiones insostenibles, una vez examinamos sus criterios. No se trata solo de que omitan gran número de hechos o desvirtúen probadamente otros, o citas, etc. Es su propia lógica interna la que falla, y aboca a mil contradicciones.
Cuando nos percatamos de ello entendemos la mecánica de la degradación de la universidad y la vida intelectual españolas en estos años: el cultivo de la falsedad (Lisenko) como tarea sistemática y agresiva.
El centro de los delitos de la banda de Zapo consiste en la liquidación de la Constitución, y precisamente de sus pilares fundamentales: la unidad de España, las libertades, la separación de poderes. La estrategia del PSOE para ocupar el poder se apoya en la alianza con los separatistas y los terroristas, es decir, con quienes tienen el designio, confesado y explícito, de disgregar la nación; y, más hipócritamente encubierto, de eliminar o desvirtuar las libertades (ya tan mutiladas en las Vascongadas y Cataluña) y la separación de poderes.
Los estropicios han sido ya enormes. Creen muchos que el remedio está en la victoria electoral del PP. Me temo que se trata de una ilusión, a estas alturas. Este partido ha claudicado ostensiblemente en la defensa de la Constitución, esto es, de la democracia española. De hecho se ha sumado al delictivo proceso de su arruinamiento. En cierto modo le interesa: la Constitución no deja de ser una barrera a los chanchullos de políticos y partidos, a su tendencia natural a formar mafias para repartirse cargos y prebendas y eludir el control ciudadano. La democracia no se basa en la palabrería halagüeña ni en los supuestos buenos sentimientos de los políticos, sino, precisamente, en esas barreras a unas tendencias sobradamente atestiguadas por la historia.
Cierto que la Constitución tiene serios defectos y debe ser reformada. Pero esa es otra cuestión y otro plazo. Se trata, como ha acertado a recordar el Rey, de la ley común con mayor consenso de la historia de España, y ha facilitado estos treinta años de convivencia en libertad, con muchas aristas y frustraciones, pero de balance claramente satisfactorio. Los políticos, cada vez más inmersos en sus inclinaciones mafiosas, de ninguna manera destacan este balance, de ninguna manera lo defienden, como si no tuviera importancia.
Pero no hay el menor vislumbre de un consenso parecido para una nueva Constitución, ni más alternativa que sustituir la ley por la mezcla de peleas y negociejos entre partidos… ya, hoy, colmo de la abyección, bajo la vigilancia de los terroristas. Nada nuevo en nuestra historia: algo parecido ocurrió en la fase final de la Restauración y en la República. La lección no se ha aprendido. Muchos, siguiendo la torpe y antidemocrática versión marxista, degradada todavía al nivel del tópico más pedestre, creen que el verdadero problema de aquellas épocas consistía en la pobreza, y que no pasará nada, o lo que pase no tendrá mayores consecuencias si la gente tiene bien llena la panza: el rebajamiento de la convivencia humana, libre, al nivel de los animales de granja; la utopía, en suma. Nunca ha funcionado, pero si llegase a funcionar sería la mayor pesadilla.
TODOS LOS MEDIOS “MENOS UNO” HAN ABANDONADO LA “POLITIZACIÓN”
El periodista de Cuatro Iñaki Gabilondo dijo este lunes que la “politización” de las cadenas de radio han creado crispación. Según Gabilondo, todos los medios “menos uno” han ido abandonando el “estigma de la politización”, y pudo como ejemplo la SER. Sin embargo dijo que hay otras radios en las que “casa cosa que se dice viene cargada de dinamita”.
L D (Agencias) Gabilondo hizo estas reflexiones en el curso de verano “Información y opinión en la radio española. Tertulias políticas”, dirigido por el también periodista Fermín Bocos. Gabilondo situó a Antonio Herrero como uno de los “promotores” de una forma de hacer radio que “genera crispación” y criticó que algunos locutores “alardean de cultos y cuando alguien les lleva la contraria es porque es tonto”.
Iñaki Gabilondo lamentó que las tertulias radiofónicas se hayan convertido “en el altar mayor donde se oficia la misa de la polémica política”, y que hayan propiciado que las emisoras queden “marcadas y etiquetadas” de una forma tal que, a su juicio, han perdido la credibilidad. Criticó además la “banalización y la frivolización” que de los temas de actualidad se hace en la mayoría de las tertulias radiofónicas, la “dramática y pegajosa” asociación que los ciudadanos hacen de los medios de comunicación con los partidos políticos.
Las dos asignaturas pendientes que ahora tiene la radio española, dijo, son la de recuperar la solvencia y la de recuperar “el calor y el afecto” que tuvieron hasta que llegó la política a sus programas. Repasó durante su intervención cómo se incorporaron las tertulias políticas a los programas de radio de la mano del periodista Luis del Olmo, y opinó que este formato se “enchufó” a los programas de la mañana como un producto nuevo “condenado a convertirse en espectáculo”.
Según Gabilondo, la “insolvencia” de las tertulias radiofónicas se fue agravando por el hecho de que la actualidad informativa no coincide con la presencia de los tertulianos especialistas en cada materia, y advirtió contra la “frivolización y banalización” que de los temas hacen estas personas; “no hay nada que no pueda ser abordado por los tertulianos”, dijo el presentador de Cuatro.
Defendió durante su conferencia la compatibilidad de una determinada afinidad ideológica con la independencia informativa, y denunció que algunos periodistas alardeen de mantener que ellos son los que mantienen la actitud independiente y acusen al resto de ser “los vendidos y los pesebristas” y de haber trazado una línea para tratar de separar a unos de otros.
Sin embargo, señaló que durante todos esos años compitiendo contra Del Olmo, nunca se señalaron el uno al otro como menos independiente “hasta que llegó un señor que decía que los demás eran unos pesebreros y unos vendidos”. “En toda mi carrera en la SER, nunca me han llamado para decirme lo que tenía que decir. Nunca, cero veces, ni Jesús Polanco ni Juan Luis Cebrián”, dijo en referencia al presidente y consejero delegado de Prisa. “Pero una persona se dedicó a trazar una raya en el suelo y decir que los que no piensan como él son el ejército del Partido Socialista, y que lo que se dice en la Ser es que dice Polanco. Pero a nadie se le ocurriría decir que lo que dice Jiménez Losantos es lo que opinan los obispos”, repuso.
El periodista advirtió de que entre los ciudadanos puede cuajar la sensación de que todo lo que se dice desde un determinado medio de comunicación se dice con una determinada intención política y a instancias de un determinado partido, y opinó que la radio española “no se merece esta línea”. Gabilondo subrayó la importancia de que los medios de comunicación se “emancipen” de las tutelas políticas para recuperar la credibilidad y estimó que la política podría haberse “humanizado” al incorporarse a la radio, y ocurrió sin embargo que “marcó” a toda la radio. Estableció por ello un paralelismo entre el desapego de la sociedad española hacia la política y el desapego de esa misma sociedad hacia la radio.
NOMBRA A GARCÍA ESCUDERO DIRECTOR DE CAMPAÑA
El líder del PP, Mariano Rajoy, marcó este lunes a sus dirigentes el camino a seguir para llegar a La Moncola. Dijo que su objetivo es “ganar” las elecciones generales y destacó la “unidad” del PP, por lo que pidió a todos sus dirigentes que “estén en su sitio y que no se creen problemas ficticios”. Rajoy anunció que si gana las elecciones reformará la Ley Electoral, dijo que en el PP “no sobra nadie” y nombró a Pío García Escudero director de campaña.
L D (EFE) Rajoy presidió hoy la Junta Directiva Nacional del PP, máximo órgano de dirección del partido entre Congresos, que sentó las bases para los próximos meses de cara a las elecciones generales y que nombró de nuevo al portavoz en el Senado, Pío García Escudero, director de la campaña del líder de los populares. En su intervención, reconoció que han sido tres años “difíciles” para su partido pero que se abre una “nueva etapa” que terminará con las elecciones generales que, dijo, están “en disposición de ganar”.
“Hoy el PP es un partido unido, con los matices propios de cualquier organización, pero es un partido unido, y no era fácil conseguirlo después de las elecciones de 2004″, señaló. Dijo que el PP es un partido “independiente” que no está ni estará “en manos de nadie”. “No somos cautivos de nadie, fijamos nuestras propias posiciones políticas, escuchamos a todos y mucho, pero decidimos en función de los intereses generales del conjunto de los españoles”, apostilló Rajoy.
“Buscamos complicidades, como es natural, unas veces se coincide con nuestra posición y otras no, pero agradecemos y seguiremos agradeciendo el apoyo, pero no estamos sujetos a mandato imperativo”, apuntó, antes de afirmar: “Me siento más independiente que nunca para dirigir el partido y el único objetivo que tengo, y para eso cuento con vuestro apoyo, es acertar y ganar”. Señaló que el PP representa a la derecha, al centro, a los que “anteponen los valores y principios a cuestiones ideológicas”, “a los que les importa más España que negociar con terroristas”, “a los que quieren un proyecto nacional que ilusione y no divida” y “a los que creen que se puede construir un país mejor”.
“Representamos a un sector muy amplio de españoles y podemos representar a un sector mucho más amplio”, aseveró, y garantizó que su partido trabajará para ello. Sin citar ningún nombre, Rajoy afirmó que “a algunos les gustan más unas caras y a otros les gustan menos otras y les gustan más unos nombres y menos otros” pero, continuó, “esto es así, siempre fue así y siempre va a seguir siendo así”.
No obstante, señaló que “todos se pueden seguir identificando y pueden identificarse con este partido, aquí no sobre nadie, no se ganan amigos por la vía de la sustitución sino de la ampliación”. “Este partido quiere sumar, trabajar para sumar, nuestro proyecto es para la mayoría, no se excluye a nadie, queremos representar a la mayoría y tenemos vocación mayoritaria y a este proyecto político vamos a sumar a los españoles que quieran trabajar por un país mejor”, aseveró.
Matizó: “Luego si hay que hacer pactos o no, ya lo veremos, de momentos nosotros pactamos con la mayoría de los españoles y ese es nuestro objetivo para los próximos meses”. En estos meses el PP se preparará para “dar la talla” y estar “a la altura de las circunstancias” de cara a las elecciones, para lo que reclamó de sus dirigentes mucho trabajo.
“Donde más hemos trabajado, es donde mejor nos ha ido”, señaló, en referencia a las elecciones autonómicas y municipales, al tiempo que pidió “a todo el mundo” que “esté en su sitio y que no se creen problemas ficticios”. “Ahora no es momento de entrar en discusiones orgánicas o partidistas, tiempo habrá en el futuro, ahora importan las elecciones generales”, manifestó.
En este mismo sentido, incidió en que “las decisiones sobre la vida del partido las tomaremos en función de las circunstancias políticas, que no sabemos cuáles son, porque hay muchas cosas que todavía no han sido desveladas, y en función de nuestra conveniencia de cara a las elecciones, hay tiempo para esas decisiones”, en alusión a la celebración o no en otoño del Congreso Nacional.
Independientemente de un adelanto electoral o no, Rajoy puso a todo el partido a trabajar y les dijo a los presidentes provinciales y regionales que recibirán “noticias” de García Escudero en julio, mes en el que él mismo encargará el programa electoral para que en septiembre esté diseñada toda la estrategia de campaña. “Dependemos única y exclusivamente de lo que seamos capaces de hacer nosotros, somos nosotros y sólo nosotros los que podemos ganarnos la confianza de los españoles”, agregó.
Criticó que Zapatero se haya dedicado esta legislatura a la memoria histórica, el modelo territorial y la “negociación” con ETA, asunto en el que avisó que en el debate sobre el estado de la Nación pedirá a Zapatero que diga que el “llamado proceso ha terminado y que en ningún casó abrirá otro de negociación política con ETA”. Además, anunció que introducirá la reforma de la Ley Electoral en el programa del PP con el fin de evitar casos como el ocurrido en Baleares, a la vez que criticó la política económica, de inmigración y exterior del Gobierno. Rajoy también tuvo duras palabras para la estrategia del PSOE de “mirar al pasado y ser incapaces de asumir una sola responsabilidad por sus decisiones” y auguró que los socialistas harán una campaña “contra el PP”.
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) - El secretario de Organización y Coordinación del PSOE, José Blanco, se refirió hoy a la “ofensiva” de “ciertos sectores de la derecha” contra la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía. “En los próximos días explicaremos con claridad y preguntaremos a la derecha en qué les molesta que haya una asignatura de Educación para la Ciudadanía”, dijo en la rueda de prensa posterior a la Comisión Permanente.
El dirigente del PSOE enfatizó que esta materia no “excluye para nada que quienes quieran puedan estudiar religión”. También indicó que la misma es una “práctica habitual” en 17 países de la UE.
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) - El secretario de Organización y Coordinación de PSOE, José Blanco, aseguró hoy, respecto a lo publicado en ‘Gara’ sobre el llamado proceso de paz, que lo que “ponen de manifiesto todas y cada una de las informaciones que aparecen” es que “en ningún caso hubo cesión” por parte del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
En la rueda de prensa posterior a la Comisión Permanente socialista, Blanco fue preguntado por esas informaciones y sobre si teme que el PP centre en ETA el Debate sobre el Estado de la Nación. “El PP sabrá lo que tiene que hacer en función de cómo quiere orientar el Debate”, respondió Blanco.
“Lo único que ponen de manifiesto todas y cada una de las informaciones que aparecen, no voy a entrar en su contenido o en si se corresponden o no con la verdad, pero hay una cosa que parece que está meridianamente clara, que en ningún caso hubo cesión por parte del Gobierno de España”, aseguró Blanco.
El dirigente socialista remarcó que por parte del Ejecutivo hubo una “voluntad de diálogo desde la firmeza y desde el compromiso con el Estado de Derecho y las leyes” y que al PSOE le produce “satisfacción” haber “desmontado” la tesis de que se produjeron “cesiones”.
LOS COMPAÑEROS DE LOS FALLECIDOS LANZAN UNA ADVERTENCIA
El soldado paracaidista Juan Luis Orduña, que viajaba en el primer blindado del convoy que sufrió el atentado ha afirmado este lunes que los militares del contingente español continuarán realizando su misión como “una piña” y que el ataque no cambiará su forma de actuar en el Líbano. “Los muertos no se merecían perder la vida de esta manera tan ruin y tan cruel”. El soldado añadió que, aunque están en misión de paz, no llevan “margaritas en los fusiles”.
L D (Europa Press) “Somos una piña. Vamos a seguir adelante por ellos”, afirmó el soldado Orduña, que viajaba en el primer blindado y que escuchó la explosión que alcanzó de lleno al segundo vehículo y mató a seis de sus compañeros. “Los muertos no se merecían perder la vida de esta manera tan ruin y tan cruel”, respondió el paracaidista al ser preguntado por lo que pensó al saber lo sucedido.
Por su parte, el conductor de ese primer blindado, que circulaba a unos 70 metros de distancia del vehículo que quedó destrozado por la explosión, el soldado colombiano Jorge Enrique Prieto, expresó el dolor que sintió al saber que el herido que había trasladado en su vehículo hasta el hospital, el sevillano Manuel David Portas, falleció horas después del ataque.
Tanto Orduña como Prieto, así como el soldado Luis Cruz, manifestaron su incomprensión ante lo sucedido, pero subrayaron que tienen que seguir adelante y que lo harán por sus compañeros y por consolidar la paz en el Líbano. “Para que no pierda la vida gente inocente”, apostilló el soldado Orduña. Los tres afirmaron que su tarea en la jornada de este lunes se centra en brindar el homenaje que se merecen los seis compañeros muertos.
El soldado Orduña relató que tras la explosión detuvieron su vehículo en un lateral de la carretera y esperaron a asegurar el perímetro. Poco después, el Ejército libanés prestó su plena colaboración al contingente español para garantizar el perímetro y ayudó a evacuar a los soldados a diferentes hospitales civiles de la zona.
Después de la deflagración, Orduña aseguró también que se produjo una detonación fortuita de la munición que había en el blindado atacado y los soldados del Ejército español se echaron cuerpo a tierra y protegieron con sus chalecos antibalas a los compañeros heridos.
Estos tres soldados españoles del primer blindado destacaron la valía profesional y personal de sus compañeros, de edades entre los 18 y los 21 años, e incidieron en que continuarán con la misión de paz en el Líbano. “Hay que tirar adelante, somos una piña”, concluyó el soldado Orduña poco después de reconocer que, aunque en misión de paz, los militares españoles no llevan “margaritas en los fusiles”.
Estos soldados viajaban en el primer vehículo blindado del convoy militar junto a otros siete compañeros. Algunos de ellos, han requerido atención psicológica después del trágico atentado, pero continuarán de misión en el Líbano.
José Javaloyes
La indecencia política de montarse en la estela de Polonia tras del cierre de la cumbre de Berlín, luego de orbitar hasta la obsecuencia en la órbita del eje franco-alemán, menos resucitado en este cierre de la presidencia alemana de la UE que sólo recalentado, le ha llevado al presidente José Luís Rodríguez a ponerse la medalla de lo que fue logro en su día de la diplomacia del denostado José María Aznar.
Pero en ese darle lo mismo cuatro que cuarenta, al huésped de la Moncloa le ha sorprendido – y presumiblemente dolido, como a todos los españoles de promedia normalidad – el zarpazo libanés de Al Qaeda, pese a que su política salvífica de la Alianza de Civilizaciones la siguiese desde el entendimiento de que fuera una vacuna capaz de librarnos de nuevos zarpazos terroristas, supuestamente signados por la Media Luna. Ni la Alianza ni la escandalosa retirada de las tropas españolas en Iraq, le han valido para nada, como tan poco le valieron las afrentosas afirmaciones, en antesala parlamentaria, contra la soberanía nacional española, cuando proclamó el derecho de los vascos a decidir sobre su propio destino.
Sin embargo, en términos de ejecutorias y de sentimientos nacionales, han sido precisamente los gemelos polacos Kaczynski que rigen desde las urnas que les eligieron los destinos de su país – en determinadas ocasiones con errores garrafales, como en asuntos de libertades individuales -, han sido los actuales gobernantes polacos, digo, quienes han entendido en términos muy precisos cual es la oportunidad histórica más relevante de cuantas les depara la Unión Europea, pues las renuncias de soberanía formal se ven compensada por el enriquecimiento cualitativo de capacidades.
Si históricamente hubieron de soportar los polacos, por condiciones geopolíticas, el emparedamiento en que les tenían contra su fe católica e independencia nacional en ella identificada, la presión de los señores teutones y de los zares de Rusia, ha sido finalmente su acceso a la Unión Europea, al cabo de los siglos, la que les ha deparado la posibilidad de hacer frente a la presión de la Rusia post-comunista, en asuntos como los energéticos o las exportaciones de carne, o, ante los propios alemanes, con el forcejeo sobre los niveles de representación política para naciones de tamaño mediano, como la propia Polonia y España, acordados in extremis en el Tratado de Niza y desestimados luego, por el peso del eje franco-alemán, en el Tratado para la Constitución. Proyecto éste que después fue políticamente tumbado en el propio referéndum francés y en el referéndum holandés, pese a que el propio Rodríguez hiciera suya la posición franco-alemana, tanto entonces como ahora.
Aunque sea de obligada consideración crítica el papel jugado por José Luís Rodríguez en la danza política de los niveles de representación nacional dentro de la política europea, y resulte políticamente una indecencia atribuirse resultados contra cuya posibilidad combatió – además de insultar con ello a la inteligencia de los españoles-, conviene reparar en lo que históricamente representa la Unión Europea para naciones a las que la Historia no les deparó las condiciones suficientes para defender su propia voz, más allá de su peso y de sus armas.
José Oneto
El terremoto mediático provocado por el periódico de la izquierda abertzale Gara contando los detalles de las largas negociaciones entre representantes del Gobierno y ETA, la formación de los nuevos Ayuntamientos y las conversaciones de los socialistas navarros con Nafarroa Bai, que están a punto de fracasar, por la oposición de la mayoría de los “barones” del PSOE, después de estar casi ultimadas, han ocultado el “misterio” de la dimisión de Jaume Matas.
Inesperadamente, Jaume Matas ha dimitido como máximo responsable del Partido Popular balear, ante la imposibilidad de formar gobierno con Unión Mallorquina, el partido bisagra que preside María Antonia Munar, conocida en las islas como “la Princesa”.
La “Princesa”, con sólo 28.082 votos, el 6 por ciento de los emitidos, ha terminado con Jaume Matas (193.000 votos) y el 47 por ciento, a un solo diputado de la mayoría absoluta, al negarle la posibilidad de seguir presidiendo el Gobierno balear y al pactar con una formación articulada en torno al Partido Socialista en el que hay de todo, desde nacionalistas catalanes hasta ecologistas, pasando por nacionalistas mallorquines y centristas isleños.
Es verdad que Matas antes quiso terminar con la Munar utilizando su circulo mediatico en las islas (especialmente el periódico El Mundo) e insistiendo en que podria terminar en prisión por sus chanchullos al frente del Consell de Mallorca. Pero, hasta ahora, los únicos que han pasado por la prisión han sido el alcalde de Andraxt, el ex guardia civil Eugenio Hidalgo y el secretario general del Partido Popular en las islas, José María Rodríguez, lo dos, hombres de toda confianza de Matas y a los que ha defendido hasta el final.
Hasta el punto que Rodríguez sigue controlando el partido desde su puesto de parlamentario, que le protege de futuras acciones judiciales.
Y en eso puede estar parte del “misterio “y del “tomate” que rodea la repentina dimisión de Jaume Matas, uno de los hombres más valiosos del Partido Popular y que abandona todo para instalarse en una empresa turística en Estados Unidos.
¿Por qué el ex presidente abandona todo, veinticuatro horas después de haber hablado con Rajoy, y se marcha a Estados Unidos sin la protección jurídica que supone el estar aforado como parlamentario? ¿Tiene su dimisión algo que ver con los rumores que han circulado de actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción y de actuaciones judiciales en los próximos meses en relación con el “caso Andraxt? ¿Su decisión es autónoma o hay algo detrás que realmente desconocemos? ¿Cómo se explica esa repentina huida hacia delante de uno de los barones más influyentes del PP simplemente porque no ha conseguido mayoría absoluta y no ha podido formar Gobierno? ¿Es verdad que, como dicen en Mallorca, en lo de Matas “hay tomate”?
Pero es que esos rumores judiciales también han afectado a María Antonia Munar, aunque ella ha decidido estar protegida y aforada en su nuevo cargo de presidenta del Parlamento balear. ¿Va actuar contra ella la Fiscalía Anticorrupción por las subvenciones repartidas en su etapa de responsable del Consell de Mallorca? ¿Han influido esos rumores judiciales en su decisión de estar más segura con un Gobierno del Partido Socialista que con otro del Partido Popular? ¿Es verdad que, también como dicen en Mallorca, tras la decisión de la Munar, propiciando el pacto con el Partido Socialista, también “hay tomate”?
Josep Borrell
El acuerdo de mínimos arrancado de madrugada, como de costumbre, en el Consejo Europeo de Bruselas debe permitir sacar a la UE de su parálisis. Pero muy despacio y con mucho disimulo, ambigüedades y excepciones.
El término Constitución ha sido definitivamente enterrado. Lo que se apruebe se llamará modestamente “Tratado sobre el funcionamiento de la Unión Europea”, uno más en la larga lista que empezó en Roma. El proyecto de Tratado Constitucional refundía y derogaba todos los anteriores y éste sólo los enmienda parcialemente. Será más corto, pero no más sencillo, y el conjunto de las normas comunitarias será más complicado.
Pero no importa. Lo que se buscaba sobre todo era que pareciese suficientemente diferente para evitar su ratificación por referéndum en Francia, Holanda y el Reino Unido. Lo ocurrido demuestra que no por mucho madrugar amanece más temprano y que el entusiasmo por explicitar la dimensión política de Europa iba muy por delante del sentimiento de sus pueblos, para muchos de los cuales el término Constitución creó más rechazos que adhesiones.
Y eso es así porque el impulso integrador de Europa se ha debilitado y diluido en su mayor dimensión y heterogeneidad. El principio fundador de la integración europea era superar el monopolio de la legitimidad de los Estados que arranca del Tratado de Westfalia. Pero un claro renacer del nacionalismo ha debilitado el espíritu comunitario y todo lo que vemos son desconfianzas, frenos y marcha atrás en el proceso de compartir soberanía desde instancias supranacionales.
Por ello, el acuerdo de Bruselas puede ser la expresión de un proyecto que ha perdido su pertinencia histórica, debilitado por las discrepancias sobre su razón de ser entre sus protagonistas, tanto de los últimos como ahora también de los fundadores.
Y para salvar esas discrepancias se recurre a la opacidad, a los non-dit, a la excepción y al retraso de decisiones que sería necesario aplicar con urgencia.
Primero retrasar, dar tiempo al tiempo que todo lo acomoda. Así, las nuevas reglas de decisión del Consejo y el número de votos de cada Estado propuestos por el Tratado Constitucional se mantienen, con algún aderezo…, pero para conseguir el acuerdo de Polonia, su aplicación se pospone ¡10 años!
De esta forma, desde que se empezó a intentarlo en el Tratado de Ámsterdam, en 1997, la UE habrá tardado 20 años en resolver uno de sus más elementales problemas de funcionamiento. Y a la velocidad que va el mundo, 20 años es una eternidad.
Segundo, excepcionar. Sobre todo al Reino Unido, que no quiere que se le aplique la Carta de los Derechos Fundamentales, que debería afectar por igual a todos los europeos, y se queda fuera de esa norma como se quedó fuera del euro y del espacio sin fronteras de Schengen. Y también de los avances en las políticas de seguridad interior y de justicia.
¿A este paso, qué significado tiene ser miembro de la Unión Europea? Si no se participa en las políticas que más fuerza dan a esa unión, la condición de Estado miembro empieza a ser un concepto difuso, planteando con más fuerza la pertinencia del proyecto o la de la participación en el mismo.
Tercero, ocultar o por lo menos no decir. Ha habido que hacerlo varias veces para que todos los escépticos y recalcitrantes se sientan cómodos, aunque no se modifique la realidad. El caso más sonado es haber eliminado el artículo que establece la preeminencia del derecho comunitario sobre el de los Estados. Es así desde el Tratado de Roma, así lo ha reconocido la jurisprudencia de los Tribunales y tiene que ser así porque si no no hay Comunidad que valga y no tendría sentido tener un Parlamento Europeo. Pero no se quiere reconocer explícitamente para no herir la sensibilidad política de algún país. Solución, se quita del articulado pero añadimos un protocolo que recuerda lo que la jurisprudencia ha establecido al respecto.
Lo mismo pasa con la exigencia francesa de retirar la referencia a la “competencia libre y no falseada” de entre los objetivos de la Unión, expresión que se presentó como uno de los más perversos síntomas del ultraliberalismo e influyó en el resultado adverso del referéndum. Se suprime del articulado, pero subsiste en los actuales Tratados y un nuevo protocolo refuerza la competencia al declararla un instrumento esencial de las políticas de la Unión.
Juegos de palabras, pero lo que se dice o no se dice, o dónde y cómo se dice tiene su importancia. Como la tienen los símbolos, que desaparecen casi todos para calmar a los que temen que la UE se parezca a un Estado. No habrá referencias a la bandera, ni al himno, ni al Día de Europa ni a la divisa “unidos en la diversidad”. Bandera e himno seguirán ondeando y sonando, pero sin reconocimiento formal. Así, cada cual podrá darles el valor que quiera, que hoy es bien diferente según los países. En algunos la bandera azul-estrellada está proscrita y en otros acompaña sistemáticamente a la nacional.
Tampoco se dirá que el euro es la moneda de la Unión, y ciertamente no lo es de toda ella, ni parece que vaya a serlo en un futuro inmediato.
Se dirá, con razón, que los símbolos caen pero la gran mayoría de las reformas institucionales se mantienen. Pero los símbolos son importantes porque contribuyen a la construcción mental de una comunidad. No son una cuestión de soberanía, pero si de identificación. Y la “dessimbolización” de Europa, el rechazo a simbolizarla explícitamente, refleja la debilidad de su dimensión política. Hoy, nos guste o no, varios nuevos dirigentes europeos la conciben como un área de cooperación intergubernamental. Y Polonia y el Reino Unido, en particular, la quieren limitada y simple y por eso se ha explicitado, por ejemplo, que la política exterior de la Unión tiene exclusivamente un carácter intergubernamental.
Pero por lo menos hemos salido del impasse y evitado la crisis. Como siempre, todo el mundo ha ganado y todos los gobiernos han obtenido algo de lo que querían. Pero las grandes cuestiones sobre el proyecto europeo y su apropiación por los ciudadanos siguen sin respuesta. Bien es cierto que, después de más de dos años de reflexión, nadie pretendía contestarlas este pasado fin de semana en Bruselas.
Después de regalarle un cheque en blanco a Zapatero ofreciéndole todo su apoyo en la lucha contra ETA, mientras el presidente seguía negociando con la banda, posiblemente lo de Nafarroa Bai, Rajoy se fue corriendo a la santa COPE a dar un cabezazo de sumisión al mandril Federico y a Pedro J., y les hizo confidencia rijosa sobre lo sorprendido que se había quedado Zapatero con su regalo, y la improvisación de “la otra” —por De la Vega— en pleno desconcierto. Pues bien, ya se sabe que el burlado fue Rajoy, que no se entera de nada, que habla a micrófono abierto cuando no debe, y que para completar el rito de la sumisión —al dóberman interior del PP— se fue al diario El Mundo a despreciar a Gallardón —que allí está mal visto—, a dar pábulo a la teoría de la conspiración del 11M, a decir que está más que encantado con Acebes y Zaplana, los agentes infiltrados de Pedro J. en la dirección del PP, que no hará Congreso y que si pierde las elecciones él se quedará al frente del partido, como Franco, se entiende, hasta que se muera. Y además, para curarse en salud, ya va diciendo que si pierde será porque Zapatero, como Sarkozy, tiene muchos canales de televisión a su favor, menos TVE, dice Pedro J., que fue padrino de Luis Fernández —¿cuánto le pagan al director de El Mundo en “59 Segundos”, acaso como a los demás fanáticos de esos festejos?—; es decir, Rajoy teme el regreso del doberman multiplicado por tres, y como él parece un pacífico gran danés, pues qué le vamos a hacer, a perder.
Menudo miedo le tiene Rajoy a la banda de la conspiración del 11M, y a Aznar, y a FAES, y a los obispos, y a todo lo que sea darle un palo al agua o un palo a un adversario. Además, como ha hecho en la Moncloa ante el santo de Zapatero, voto de silencio sobre ETA, ahora está confundido y más bien cabreado porque no puede romper su promesa angelical, y por eso manda por delante a Zaplana y Elorriaga, a ver si encuentran una excusa para romper la falsa luna de miel monclovita, donde le volvieron a dar el timo de la estampita. Ahora que Gara está cantando de plano, Rajoy se está mordiendo la lengua desesperadamente gracias a su astucia de darle apoyo a Zapatero cuando nadie se lo esperaba. Eso en ajedrez se llamaría gambito de reina.
Y claro, Pedro J., el amigo de Zapatero y Zaplana (Z+Z), como antes lo fue de Anguita y Aznar (A+A), se monda de risa cuando escucha a Rajoy decir eso de que se quedará al frente del PP si pierde las elecciones. Entonces sí que se iba a enterar Rajoy dónde está de verdad el dóberman mediático, esa banda de conspiradores que juegan al contra peor el PP mejor para ellos, y que ahora están de luto por Matas, que ha salido huyendo de la piscina de las Baleares por si le levantan las alfombras de Andratx y otras hierbas, lo que hace que el clan conspirativo que tenía a Matas entre los socios de Pula se haya liado, inmisericorde, a tiros con María Antonia Munar porque se fue de compras a Madrid, llena de joyas, maletas de lujo y de relojes de alto postín. O sea, la Munar era una santa y además iba de trapillo cuando pactó con Matas y ahora tiene una caja fuerte en su casa como la del Banco de España, porque se supone que allí guardaba la pasta negra de tráfico de las influencias. Pobre María Antonia, que se prepare; lo de El Mundo con Vera será una broma comparado con lo que le van a hacer por haber echado de la presidencia balear al guardián de la piscina.
Además, si el PP le quita a López Aguilar, ganador en Canarias, el Gobierno de las otras islas con pactos de minorías eso está bien, pero lo de Matas no se puede soportar, y menos con un 6 por ciento de los votos. ¿Por qué? ¿Acaso es ilegal o antidemocrático? No, lo antidemocrático es el somatén mediático de la conspiración del 11M que tiene acojonado al PP. Rajoy incluido, por lo que se ve.
Germán Yanke
Resulta un poco sorprendente que Jaume Matas anuncie con las prisas que lo ha hecho su abandono de la política. Quizá por ello esgrime argumentos contradictorios. De un lado, no se siente el hombre adecuado para ser líder de la oposición —que ya lo ha sido, anuncia—. Se entendería que, en la vida partidaria, hay personas que sólo sirven para gobernar, no para representar unas ideas determinadas y ganarse a los votantes. Pero eso es lo que hace que se ganen las elecciones. Por otra parte, a veces parece que Matas se marcha para que se recuerde —es decir, para convertirse en símbolo ya que no puede ser presidente— que la lista más votada no pueda gobernar, que aquel que los ciudadanos de Baleares querían como presidente no puede serlo. Está bien. Pero no lo puede ser, en parte, porque él mismo ha alimentado a su matador, el esperpéntico partido de la señora Munar.
Matas, con su dimisión, alimenta más su desengaño que las posibilidades futuras de su partido. No se entiende bien que no haya aceptado ni la propuesta de Mariano Rajoy de permanecer en su puesto hasta las próximas elecciones generales ni que él mismo proponga la “propuesta de futuro” del PP en Baleares con sus propios colaboradores, que sí deben estar hechos para estar en la oposición.
Habría sido más interesante, ya que se marcha y puede ver las cosas con una adecuada distancia, incluso de su propio pasado, la sugerencia y el empeño por cambiar el sistema electoral en aquello que convierte el resultado (el del poder, no el de las elecciones) en absurdo y en lo que hace de partidos como Unión Mallorquina, que son gestores minúsculos de intereses particulares. Es difícil promover los cambios precisos para la racionalidad del sistema electoral desde el poder porque, al fin y al cabo, es el que ha logrado que se llegue así. Pero, en lugares como Baleares, debería convertirse en parte fundamental del programa de formaciones que, desde la oposición, luchen precisamente para cambiar las cosas, no sólo para llegar al Gobierno a cambio de cambalaches y contrapartidas particulares.
No será posible, me temo. Desde luego, el PP parece más próximo a intentar llegar al poder que a convertirse en la representación de una corriente de opinión que nos acerque a la democracia y al sentido común. Ahí está, para certificarlo, el caso de Canarias. Juan Fernando López Aguilar no ha conseguido el porcentaje de votos de Matas en Baleares, pero merece gobernar, al menos según la doctrina popular de las listas más votadas, que debería servir para todos. Pero vale más gobernar que defender un principio. Se dirá que todos, PP y PSOE, miran hacia los nacionalistas (como Coalición Canaria en este caso) por si los necesitan para coaliciones tras las elecciones generales. Pero es precisamente ese desproporcionado poder de las minorías el gran defecto del sistema. Cambiarlo podría ser uno de los grandes proyectos de la regeneración política. Pero no…
Manuel Martín Ferrand
Le tomo prestado a Henrik Ibsen (1828-1906), el más conocido de los creadores noruegos, el título de uno de sus dramas porque sirve, como hecho a la medida, para encabezar estas líneas y definir al gran zascandil que nos gobierna, José Luis Rodríguez Zapatero. En la creación teatral, el enemigo del pueblo es “el bueno” de la historia y en nuestra actualidad presente Zapatero es “el malo” —aunque no “el peor”— de la película; pero la partitocracia dominante, gran creadora de eslóganes y sentencias, le ha quitado importancia a los argumentos verdaderos y se conforma, desde su incapacidad creadora, con los rótulos sonoros y convincentes.
Ibsen pasó la mitad de su vida de un lado para otro y, como muchos de los escritores de aquel tiempo, solía redactar su obra en los veladores de los cafés. Ya acreditado su teatro en medio mundo —famoso, que dirían los programas al uso en las televisiones—, recaló en Múnich y le tomó querencia a un local con grandes ventanales a la calle ante los que se detenían los viandantes para admirar al celebre autor. Cuando marchó de la capital bávara para volver a Oslo —Cristianía se llamaba todavía la ciudad—, el propietario del café muniqués, al ver perdida su principal “atracción”, contrató un doble, le vistió con una levita idéntica a la del noruego y le instaló en la misma mesa que aquel frecuentaba. El doble, pobrecito, hacía que escribía y, recobrada la atracción, el café recuperó su clientela y su brillo.
Tengo la creciente sensación de que a nuestro peculiar “enemigo del pueblo”, el líder con abuelo y manías de grandeza, le han secuestrado los barandas del PSOE y le tienen escondido en algún sotanillo de la calle Ferraz. El que contemplamos no puede ser de verdad. Ha de tratarse, como el sustituto de Ibsen en Múnich, de una suplantación. Nadie en sus cabales, con dos dedos de frente y unos gramos de responsabilidad, puede seguir empecinado en un “proceso de paz” que ya ha fragmentado una nación y lleva camino de romper un Estado. Tampoco nadie que esté en sus cabales volvería de una cumbre internacional, después de haber negado sus propios actos revalidados con un referéndum, en alabanzas a las mermadas victorias que su predecesor, José María Aznar, consiguió en Niza.
Dado que el pueblo nunca se equivoca a la hora de votar, el error germinal de nuestra nada deseable situación está en el Congreso socialista que alumbró este monstruo de la naturaleza que, tan déspota como ignorante, preside el Gobierno de España con el singular e imprescindible apoyo de grupos políticos que tienen como primer y fundamental objetivo la separación del Estado. En consecuencia le corresponde al PSOE, desde sus máximos órganos directivos hasta sus más mínimos militantes, enderezar el grave entuerto que han organizado. Con su aval, sin él no hubiera sido posible el encantamiento, Zapatero tomó las llaves de la Moncloa. Sus tres años de ejercicio en el poder, vistos con la frialdad de la distancia y sin el calor del fervor militante, tienen como balance un gran cataclismo que, disimulado por una situación económica satisfactoria, está haciendo añicos lo que queda de España.
Zapatero, que esconde sus escaseces y vergüenzas bajo un tupido manto de mentiras permanentes, es un mal cierto que, a mayor abundamiento, se sostiene sobre dos pilares sólidos y parece que inmutables: la ausencia de cualquier vestigio de democracia interna en el seno del PSOE —y de sus franquicias regionales— y la deslavazada pereza y escasa resolución del monopolista de la oposición, el PP de Mariano Rajoy. En ese marco, y a la vista de las circunstancias, lo único posible es salir a la ventana y, sin perder la calma, gritar a pleno pulmón: ¡socorro, el enemigo del pueblo sigue activo!
También podría haber tomado otro título de Ibsen —Los pretendientes al trono— para sopesar la convulsión interna que agita al PP, pero eso será otro día. Por el momento sólo ha caído uno de los diez negritos.
Pablo Sebastián
Verdaderamente a Zapatero se le ha acabado la baraka. Después del gran fracaso de la negociación con ETA y cuando se espera y se teme que los terroristas lleven a cabo un nuevo atentado criminal, cinco soldados de España han muerto en el Líbano y otros tres están heridos y pendientes de su repatriación. Además ha perdido las elecciones municipales, y está sentado sobre un volcán de mentiras a punto de estallar, porque ETA no cesa de lanzar al aire, a través de Gara, su efluvios incandescentes en los que prueba que Zapatero abrió unas negociaciones políticas con ETA, que lo hizo rematadamente mal prometiendo lo que no podía y que ha querido engañar a los etarras como a los nacionalistas catalanes, al PP, al PSOE y a toda España, y al final las mentiras, como la de la retirada de las tropas de Iraq para mandarlas a Líbano o a Afganistán, aparecen como ahora, con toda su crueldad.
Nos dirán que los cinco españoles muertos en el Líbano cayeron en defensa de la paz, de la libertad y de la democracia, y que estaban en misión legal y humanitaria, como nos dijeron lo mismo de Iraq y de Afganistán, pero eso no es cierto, ni las misiones son de paz y humanitarias sino más bien de guerra y de ocupación de un territorio ajeno, bajo banderas externas al país en cuestión, y generalmente en defensa de intereses o de negocios lejanos a España y más bien cercanos al juego internacional de las superpotencias, de Estados Unidos, Francia, Inglaterra, esos países que, además de tener sus propios intereses en la zona, cuentan con unos medios económicos y con un potencial militar, tecnológico y servicios de información de los que carece España.
Quizás por todo eso sería bueno que España no participase en esas guerras lejanas y ajenas a los intereses españoles, en las que ya han muerto muchos, demasiados, soldados españoles, como los cinco que acaban de fallecer en el Líbano, como los cerca de cien que ya han muerto en Afganistán, o los que murieron en Iraq. Por ello sería justo que Zapatero retirara las tropas que España tiene en Afganistán y Líbano, y que vienen a ser las tropas que él retiró de Iraq de manera intempestiva y dando una bofetada a Bush, para luego hacerse fotos con otros dictadores, como los de Cuba, Venezuela o los de Arabia Saudí, estos últimos recientemente en Madrid. Zapatero llevó las tropas de Iraq a Afganistán y Líbano para complacer a Washington y a París.
España no está en condiciones de mantener tropas en el extranjero en estas misiones de guerra y alto riesgo porque, por ejemplo, no tiene presupuesto para articular una retirada o repliegue de urgencia de nuestros soldados en caso de extrema necesidad. No había presupuesto para dejar a la flota que llevó a las tropas española al Líbano en esas aguas cubriendo la retirada de los soldados, o no todos los vehículos tienen inhibidores de frecuencia que permitan evitar atentados con bombas, y sobre todo no contamos con cierta tecnología decisiva, como los satélites espías, o con los servicios de espías e información que sí tienen las grandes potencias. Y además, generalmente, a los españoles nos ponen bajo mando ajeno y en lugares de más riesgo, tal y como parecía ser la zona de despliegue del Líbano donde acaba de ocurrir esta última y reciente catástrofe.
Y finalmente, España no puede enviar tropas a ningún sitio en estas más que difíciles condiciones sin que previamente se haya pactado una fecha de retirada definitiva, porque de lo contrario nuestros soldados quedarán en una trampa sin fecha de caducidad, en defensa de intereses ajenos y con unos medios y condiciones muy difíciles para el ejercicio de su misión. Así que lo mejor que podría hacer el Gobierno es iniciar la retirada de Líbano, y eso es lo que debería pedir la oposición, si es que se atreven a hacer lo que en su día hizo Zapatero con el despliegue de Iraq.
BARCELONA, 25 Jun. (EUROPA PRESS) - Los usuarios de Internet son más activos, tienen más amigos, están más implicados en la vida política y tienen menos depresiones, según concluye el informe Proyecto Internet Catalunya (PIC), impulsado por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y financiado por la Generalitat.
El sociólogo Manuel Castells –codirector del estudio junto a la rectora de la UOC, Imma Tubella– resaltó hoy que el proyecto “ha verificado lo que ya se sabía, que las nuevas tecnologías no encierran a la gente en casa sino que activan la sociabilidad”. Según Castells, considerar que el uso de Internet “aísla y enajena” es una “patraña sin ninguna base científica”.
Tras analizar los datos del exhaustivo estudio, realizado por 40 investigadores tras recabar 15.390 entrevistas presenciales y 40.400 por Internet, Castells aseguró que Internet es “el elemento clave para la autonomía personal, política, económica y profesional”.
En su opinión, “cuánto más autónoma es una persona más utiliza Internet, y a su vez, este uso refuerza su autonomía”. Para el sociólogo, esta apreciación es un “logro” porque “es la primera vez que se demuestra estadísticamente”.
El PIC es un programa de investigación impulsado por el Institut de Recerca de la UOC (IN3), que se ha desarrollado durante siete años –de septiembre de 2001 a junio de 2007– y ha contado con el apoyo de Jordi Pujol, Pasqual Maragall y José Montilla, en su calidad de jefes del Ejecutivo catalán durante el periodo que se ha llevado a cabo el estudio.
El objeto de análisis del PIC –compuesto por siete proyectos de investigación– ha sido la incidencia de Internet en todos los ámbitos de la vida social, empresarial y administrativa catalana.
Según el sociólogo, la red “requiere un determinado nivel educativo”, porque “nos hallamos ante una sociedad de la información desinformada y esto no lo resuelve Internet”. También afirmó que Internet “profundiza la brecha más histórica: la educativa”.
Castells apuntó que el abandono escolar “que es del 30% y representa un problema para el futuro, puede combatirse con las tecnologías y a través del reciclaje del profesorado”. El sociólogo reivindicó el uso de Internet en los centros educativos y afirmó que es una herramienta habitual de “alumnos y profesores en casa, pero que no se aplica en las aulas”.
El estudio muestra que el 83% de jóvenes de entre 15 y 24 años son usuarios habituales de las nuevas tecnologías, y que en esta franja de edad está disminuyendo la diferencia de género en el uso de Internet. Según Tubella, los adolescentes conviven simultáneamente con cinco pantallas: la del televisor, el móvil, la consola, la agenda electrónica y el ordenador.
MARJAYUN, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Equipo de Identificación de la Guardia Civil ha concluido esta tarde tras siete horas de trabajo el proceso de identificación de los restos mortales de los seis militares del Ejército español fallecidos ayer en un atentado terrorista. Finalizado este proceso, que iniciaron los seis agentes del instituto armado minutos después de aterrizar en la base Miguel de Cervantes en Marjayún, el funeral por los fallecidos se oficiará a las 17,30 horas (16,30 hora peninsular española), con la presencia del ministro de Defensa, José Antonio Alonso. Tras la ceremonia, tendrá lugar un homenaje a los caídos.
Posteriormente, los cuerpos serán trasladados en helicóptero hasta el aeropuerto de Beirut, desde donde partirán hacia España a bordo de un avión Airbus 310 de la Fuerza Aérea española.
El viaje del ministro al Líbano para coordinar las labores de identificación y repatriación y conocer sobre el terreno los detalles del atentado concluirá pasada la próxima medianoche y mañana tendrá lugar en Madrid el funeral por las seis víctimas del ataque terrorista.
Cabe añadir que Alonso tenía fijada para mañana una comparecencia en el Congreso para informar a la Cámara sobre Afganistán, que queda retrasada. El ministro ha solicitado acudir de forma urgente al Congreso para explicar lo ocurrido en el Líbano, comparecencia que se producirá una vez que tenga todos los datos de lo ocurrido.
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) - El líder del PP, Mariano Rajoy, advirtió hoy que piensa utilizar su discurso en el Debate sobre el estado de la Nación para exigir al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que cumpla con su “obligación” de explicar a los ciudadanos los contactos habidos con ETA, porque no resulta “democrático ni justo” ocultar lo ocurrido en los últimos años. “Tiene la obligación de explicar qué va a hacer en el futuro y de decir que el proceso ha terminado y que en ningún caso va a abrir un nuevo proceso de negociación con ETA. En ningún caso”, enfatizó.
Ante la Junta Directiva Nacional de su partido –máximo órgano del PP entre congresos–, Rajoy indicó que ha sido el Ejecutivo socialista el que optó por un “cambio de criterio” y pasar del Pacto Antiterrorista y la política de la “derrota” a la de la “negociación” y que es también el Ejecutivo socialista el que, ahora, debe aclarar si son ciertas o no las “inenarrables” noticias que se están publicando sobre los contactos con la banda que, según dijo, “ponen los pelos de punta”. “Y lo más grave es que el presidente del Gobierno no ha explicado nada a los españoles”, determinó.
A su juicio, lo acontecido en el área de lucha antiterrorista en lo que va de legislatura ha servido para que ETA regrese a las instituciones democráticas; se haya incrementado la “división” entre españoles y los políticos europeos no logren “salir de su asombro”, hasta el punto de que no se haya hecho “ni el más mínimo comentario” sobre la ruptura de la tregua en el seno de la última cumbre.
Y ante el fin del ‘alto el fuego permanente’, prosiguió, el PP ha mantenido su posición “de siempre”, esto es, ofrecer apoyo al Gobierno si es para “derrotar” a los terroristas, especialmente en un momento en que ETA tiene “amenazados” a los españoles y ha estado “a punto” de atentar recientemente con un coche-bomba, que fue hallado en Ayamonte (Huelva) por las fuerzas de seguridad.
ZAPATERO Y SU “OBLIGACIÓN” DE EXPLICARSE
Dicho esto, hizo hincapié es que el presidente del Gobierno el que tiene la “obligación” de explicar qué ha ocurrido bajo su mandato en lo que concierne a la lucha contra el terrorismo. “Y yo se lo pediré y lo haré en el Debate del estado de la Nación, porque ni es democrático ni justo ocultar lo que ha ocurrido a lo largo de estos últimos años”, remachó.
“Tiene la obligación de explicar qué va a hacer en el futuro –continuó–. Y que explique qué va a hacer en el futuro y que el llamado proceso ha terminado y que, en ningún caso, va a abrir un nuevo proceso de negociación con ETA. En ningún caso”.
Con un tono especialmente serio, incidió en que el respaldo que le dio a Rodríguez Zapatero durante su última reunión en La Moncloa está condicionado a que sea para buscar la derrota de ETA. “Si el Gobierno quiere hacerlo, estaremos con el Gobierno pero, si quiere negociar, no. En cualquier caso, no se pueden quedar callados porque los españoles necesitan saber la verdad y si se pactó o hay o no acuerdos con ETA.
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, denunció hoy el “intento de ajuste de cuentas que de manera hipócrita están realizando la derecha y el PP con respecto al proceso de paz”. Según dijo, dan la “impresión de estar con todos los demás” en la lucha antiterrorista, mientras que “por debajo de la mesa están continuamente pasando factura con los argumentos de la banda terrorista ETA, con la propaganda de ETA”. “Dan la impresión pública de estar con todos los demás en la lucha antiterrorista, de apoyar una respuesta unitaria a la ruptura de la tregua, mientras por debajo de la mesa están continuamente pasando factura con los argumentos de la banda terrorista ETA, con la propaganda de ETA”, argumentó en rueda de prensa en la sede de IU.
Para Llamazares, esto es un hecho “grave”, por lo que emplazó al Gobierno a que “no se quede en la complacencia con este apoyo hipócrita del PP”, y a que “de nuevo se reúna con las fuerzas políticas y trabaje en favor de un nuevo pacto frente al terrorismo y por la paz, que sea de todas las fuerzas políticas sin exclusión y basado en la lógica democrática y del Estado de Derecho”.
MADRID, 25 Jun. (EUROPA PRESS) -
El líder del PP, Mariano Rajoy, instó hoy al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a comparecer en el Congreso de los Diputados y a explicar la situación en la que desarrollan su trabajo las tropas españolas destacadas en países como el Líbano y a asumir la “responsabilidad” de hablar a los españoles con “transparencia”, alegando que nuestras tropas están “en un escenario de guerra” y que es “absurdo esconderlo para presumir de pacifismo”. Según explicaron a Europa Press fuentes ‘populares’, Rajoy recibió ayer por la tarde una llamada del ministro de Defensa, José Antonio Alonso, para darle los primeros datos del ataque terrorista que ha costado la vida a seis soldados españoles en Líbano. Pasadas las 21 horas de la noche, fue el presidente Zapatero quien le telefoneó para comentar el atentado.
Ya ante la Junta Directiva Nacional –máximo órgano del partido entre congresos–, el líder del PP enfatizó que lo más importante ahora es garantizar la seguridad de los soldados y dar cuenta a los ciudadanos de lo que ocurre con sus Ejércitos.
Asimismo, aprovechó la oportunidad para manifestar la solidaridad de su partido con los familiares de las víctimas en el atentado de ayer en el Líbano, recordando que los ‘populares’ han estado “siempre” al lado de los militares, de sus familias y de los Ejércitos.
“Este asunto de los militares españoles en el exterior lo abordamos siempre con rigor, seriedad y sin demagogia –señaló–. Lo primero, tiene que ser decir a los españoles la verdad y si otros, como el presidente del Gobierno, no lo hacen, será su responsabilidad. Yo lo haré, porque las tropas españolas están en un escenario de guerra y es absurdo esconderlo para presumir de pacifismo”.
Finalmente, Mariano Rajoy incidió en que el Grupo Popular ha demandado en varias ocasiones a Rodríguez Zapatero que acuda a la Cámara Baja a informar sobre el estado de las misiones internacionales españolas y sus condiciones de seguridad. “Lo hemos pedido hasta la saciedad y estamos esperando a que nos atienda”, dijo.
“Es Zapatero quien ha enviado a las tropas al Líbano: tiene que explicarse en el Parlamento. Le corresponde a él y sólo a él. Volveré a demandar su presencia en las Cortes para explicar cuál es el papel de las tropas españolas y todo lo que concierne a su seguridad”, concluyó.