España es una merienda de negros

Julio 21, 2007

«Yondelis», nueva esperanza contra el cáncer

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:22 am

El fármaco de Zeltia, aprobado por la Agencia Europea del Medicamento, contiene un componente marino que reduce la progresión del sarcoma de tejidos blandos y otros tumores
Marta G. Bruno
Madrid- Tras 17 años de investigación, la empresa biofarmacéutica española Pharmamar, propiedad del grupo Zeltia, ha demostrado los beneficios del mar en el tratamiento contra el sarcoma de tejidos blandos, un tumor que aparece sin previo aviso y cuyos efectos son devastadores.
   La empresa Pharmamar se sitúa en el mercado como una de las empresas pioneras en la búsqueda de fármacos cuyos componentes principales proceden del mar, ha logrado que la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) recomiende de manera positiva la acción de «Yondelis» contra el cáncer, algo que adelantará pasos para que la Comisión Europea autorice finalmente su comercialización en España y en Estados Unidos.
   El fármaco fue rechazado en 2003 hasta ayer, gracias a un estudio sobre 270 personas enfermas que ya habían probado las terapias convencionales sin lograr ningún éxito. Los ensayos demostraron la eficacia del tunicado marino Ecteinascidia Turbinata, un invertebrado que se localiza en el Caribe y en el Mediterráneo. La ventaja de este compuesto es que actúa contra las células cancerígenas y salva las sanas, lo que confirma el potencial de los agentes marinos.
   Su acción cobra una gran importancia, ya que lucha contra un tumor esporádico, en el que no influyen agentes externos y que afecta a 13.500 personas en Europa cada año. De nada sirve dejar de fumar o llevar una vida sana. El llamado sarcoma de tejidos blandos no tiene en cuenta los estilos de vida del afectado. Este tumor, que tiene 50 variantes, invade músculos, nervios, tendones, sangre y vasos linfáticos, es decir, tejidos blandos que conectan, sostienen y rodean otras partes del organismo.
   Una enfermedad devastadora
   Los sarcomas pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque casi la mitad aparece en las extremidades y, según el director de Desarrollo Científico de la compañía, José Jimeno, al no manifestarse en sus primeras fases, la rápida metástasis provoca que más del 50 por ciento de los pacientes fallezcan.
   Si el cáncer se detecta cuando aún es pequeño, las posibilidades de supervivencia rozan el 90 por ciento. Sin embargo, si ya se ha producido una metástasis, las probabilidades de que el enfermo sobreviva no llegan al veinte por ciento. «Yondelis» reduce esta posibilidad y con su acción, casi tres de cada diez enfermos de cáncer sobreviven y, al año de tratamiento, más de la mitad continuacon vida, según el estudio comparativo, el mayor realizado hasta la fecha. Su agente antitumoral se une al surco menor del ADN e interfiere en diferentes procesos del ciclo celular, de tal forma que frena su extensión por los órganos del cuerpo.
   Además, como ventaja principal frente a otros quimioterápicos generales intravenosos, presenta menos efectos secundarios desagradables como la alopecia. Al no ser tan agresivo, permite que el paciente reciba un tratamiento prolongado, con inconvenientes menos dañinos, como la bajada-controlada-de glóbulos blancos. Este factor influye positivamente en su utilización en la población infantil, muy vulnerable a estos tumores, concretamente al llamado Sarcoma de Ewin. La compañía ha realizado otros ensayos respecto a estos tipos de sarcomas para desarrollar tratamientos indicados para ellos.
   Pero Zeltia deberá esperar, según su presidente, José María Fernández Sousa, «unos tres meses» para obtener la respuesta de la Comisión Europea. De momento, la empresa investiga el uso de «Yondelis» en el tratamiento contra los cánceres de ovario , mama y próstata y su alianza con la conocida Johnson & Johnson en el resto del mundo ayudará a que el fármaco se consolide.
   5.000 pacientes con cáncer han recibido este tratamiento en Europa y en Estados Unidos y otros tipos de la compañía se han utilizado en ensayos clínicos en más de 200 hospitales de Europa, Estados Unidos y Canadá. Entre sus fármacos más importantes destaca «Aplidin», que también está formado por compuestos derivados del mar. En total, 630 pacientes lo han utilizado para tratar tumores sólidos en adultos y niños u otros como leucemias agudas pediátricas.
   Ante opiniones escépticas sobre las propiedades beneficiosas de las sustancias y compuestos del mar, numerosos estudios han verificado que, frente a la acción de las plantas terrestres, los extractos de las algas y animales marinos o la propia agua de mar mejoran muchas enfermedades humanas, entre otras las dermatológicas.

Cinco hermanos muertos: el precio de un sueño

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:21 am

Uno de los supervivientes de la tragedia de Canarias implora que el mar le devuelva a cinco familiares y ocho amigos  Las esperanzas de encontrar a alguien con vida son muy escasas  Entre los ocupantes del cayuco había menores y mujeres
J. Vázquez
TENERIFE- «No hay demasiadas esperanzas de encontrarlos con vida». Así de tajantes se mostraron ayer el delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, y el coordinador de los Equipos de Intervención Rápida (EIRE), Austin Taylor, sobre la posibilidad de hallar supervivientes del naufragio de la barcaza del jueves tras el hallazgo de tres cadáveres. Los pocos que lograron salir con vida de la tragedia, 48, llegaron a lo largo del día de ayer a tierra después de haber sido rescatados. Parte de ellos, 36, atracaron la madrugada del viernes en el puerto de Tenerife. Los otros 12 lo hicieron ayer por la noche.
   Pero entre los supervivientes no reinaba la alegría por haber superado a la muerte. Todos tenían alguna historia que contar, algún amigo al que esperaban o, como es el caso de uno de los inmigrantes que llegaron ayer, cinco familiares.
   Nada más desembarcar en el puerto, el joven, del que se desconoce su identidad, preguntó por sus cinco hermanos y por ocho amigos que, al parecer, iban en la misma embarcación, según dijo a Efe Austin Taylor, coordinador de los Equipos de Intervención Rápida de Emergencias de Cruz Roja. El superviviente que ha solicitado información sobre el destino de estas personas es mayor de edad, igual que el resto de este grupo de rescatados, y fue atendido por efectivos sanitarios poco después de llegar al puerto de Los Cristianos «y en pleno puesto médico nos dijo en inglés que estaba preocupado por sus hermanos y amigos», explicó Taylor. Tras la llegada ayer del «Conde de Gondomar» con los últimos doce supervivientes, las esperanzas de hallarlos vivos eran escasas, ya que no se encontraban entre estos últimos. También en este último grupo de inmigrantes hay algunos que preguntan por el destino de varios familiares y de dos mujeres que, al parecer, navegaban con ellos, y relatan con desolación «cómo vieron morir a sus compañeros en alta mar». Parece que entre los inmigrantes hay un menor y mujeres y dicen que proceden de Ghana, Guinea y Liberia.
   Búsqueda de supervivientes
   Y mientras los que lograron sobrevivir llegaban a tierra, en alta mar continuaban las labores de búsqueda del medio centenar de inmigrantes que aún seguían desaparecidos. Las esperanzas de encontrarlos con vida eran ayer muy escasas, ya que las condiciones climatológicas y la temperatura del agua eran adversas.
   Sin embargo, los equipos de Salvamento Marítimo no cesaban ni un instante para tratar de encontrar algún signo de vida. El dispositivo de búsqueda desplegado estuvo formado por varios buques de Salvamento Marítimo, el helicóptero «Helimer» Canarias, y las embarcaciones «Adhara» y «Alphard», apoyados por medios marítimos de Delegación del Gobierno y de la Guardia Civil.
   Según las investigaciones, el cayuco en el que estaban estas personas partió de África hace unos diez días, indicó José Segura, mientras que fuentes de Cruz Roja comentaron a Efe que, según los rescatados, en la barcaza había unas 135 personas, aunque otras informaciones cifraban en un centenar los ocupantes.

Andalucía planea que los niños estudien «Euskadi» en Educación para la Ciudadanía

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:19 am

Un borrador de la Junta propone el proceso de paz en el País Vasco como material de apoyo  La homosexualidad o los derechos sexuales y reproductivos, otros de los contenidos recogidos

M. Villasante
Madrid- Andalucía todavía le da vueltas al borrador de Educación para la Ciudadanía. La nueva asignatura, como en el resto de las autonomías socialistas, entra en vigor en septiembre para los alumnos de 3º de ESO (15 años), pero a diferencia del resto, y a pesar de que esta comunidad fue pionera en elaborar el proyecto, todavía no ha aprobado un decreto definitivo de desarrollo. Y quedan menos de dos meses para que comience el nuevo curso escolar.
   Con todo, sí ha trascendido uno de los borradores que maneja la Junta presidida por Manuel Chaves, en el que llaman la atención algunos de sus contenidos, de los que Profesionales por la Ética -una de las asociaciones más beligerantes con la materia- destaca que «entran de lleno en la formación moral de los alumnos».
   En concreto, citan epígrafes que hacen referencia al proceso de socialización de género, palabra con la que se evita hablar de hombres y mujeres; las realidades familiares; la superación de los prejuicios homófobos; el rechazo de las discriminaciones en función de la preferencia sexual; la dimensión moral de los seres humanos; el pluralismo moral y los dilemas morales en el mundo moderno.
   Material de apoyo
   Pero más allá de estos contenidos declarados, también les llaman poderosamente la atención los materiales de apoyo que se aconsejan en el documento, recogidos por Edualter, un enlace de la Consejería andaluza de Educación.
   Entre ellos, se cita «Euskadi, un escenario posible», del periodista Carles Vidal Novellas, y «El proceso de Paz en Euskadi», del Seminario de Educación para la Paz de Badalona. Además, se recogen otros materiales relativos a «Derechos humanos y diversidad afectivo-sexual» (Amnistía Internacional); «Webquest sobre la represión franquista» (de Eduardo Navarro y en catalán); «Unidad didáctica sobre homosexualidad» (Fundación Triángulo); «Los derechos sexuales y reproductivos a través del cine. Sexualidad, identidades y relaciones de género» (Ernest Cañada, Alex Rodríguez, María Trunó) o «Derecho a la orientación sexual» (Amnistía Internacional).
   Según los datos recogidos por Profesionales por la Ética, en Andalucía se han presentado al menos 1.600 objeciones de conciencia contra una asignatura que tachan de «moralizante y adoctrinadora».
   Sólo en la localidad de Lucena, en Córdoba, han registrado 300 solicitudes de objeción, mientras que en el conjunto de España, las asociaciones contrarias a la asignatura ya cifran en 10.000 la cifra de objeciones contra la polémica materia, que las comunidades gobernadas por el PP han pospuesto para el año 2008. El Foro de la Familia informó ayer de que el Colegio Mater Salvatoris de Madrid ha recibido 841. El Ministerio dice ahora que serán las autonomías las que deban responder.

“Narcisos” por Javier Caraballo

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:15 am

El Blog de Javier Caraballo: http://elblogdejaviercaraballo.blogspot.com

Somos felices, qué le vamos a hacer. Acaban de publicar otra de esas encuestas sobre el estado de ánimo de los europeos, y los españoles, como suele suceder, despliegan su optimismo sin rivales. Los más optimistas con el presente, los más optimistas con las perspectivas económicas, los que más confían en la Unión Europea, los que están más agradecidos con las ventajas de la incorporación y los que intuyen mejores expectativas para el futuro. Es más, la gente está tan contenta que el último Eurobarómetro señala que aunque la mayoría de los españoles, casi un setenta por ciento, ya sostiene que está bastante satisfecho con su vida, todavía piensan (en un 43 por ciento) que el año que viene les irá todavía mucho mejor.
Algo, de todas formas, está ocurriendo porque los españoles más optimistas están en el norte y en el centro, mientras que los más pesimistas están en el sur. Ortega, en su abrupta ‘Teoría de Andalucía’, afirmó que nadie podía llegar a entender el alma andaluza sin reparar en la vejez de esta tierra, “el pueblo más viejo del Mediterráneo, más viejo que griegos y romanos”. Y añadía: “Lo admirable, lo misterioso, lo profundo de Andalucía está más allá de esa farsa multicolor que sus habitantes ponen ante los ojos de los turistas. Porque es de advertir que el andaluz, a diferencia del castellano y del vasco, se complace en darse como espectáculo a los extraños (…) Esta propensión de los andaluces a representarse y ser mimos de sí mismos revela un sorprendente narcisismo colectivo”.

A parte de otras desmesuras, lo que, desde luego, le falló a Ortega en aquella Teoría fue el pronóstico porque, queriendo ver todo lo bueno de España de Despeñaperros para arriba, pronosticó que “no hay probabilidad de que nos vuelva a conmover el cante hondo, ni el contrabandista, ni la presunta alegría del andaluz. Toda esta quincalla meridional nos enoja y fastidia”. ¿Qué diría Ortega, al ver esta España en la que los andaluces son los menos optimistas? ¿Volvería a culpar de todo a la cultura andaluza, a su influencia e identificación con toda España a lo largo de la historia?
Somos felices, en todo caso, y lo más llamativo es que, objetivamente, ni siquiera nos hacen falta muchos motivos. Por ejemplo, los datos que está ofreciendo el Banco de España. Es la primera vez que la deuda de las familias en España es superior a la deuda de toda la industria productiva del país. Y lo peor es que la subida de las hipotecas, que es una parte esencial de ese endeudamiento familiar, está llevando a un incremento imparable de la morosidad, casi un cincuenta por ciento más en los últimos doce meses.

Decía Ortega que “La vida es primeramente un conjunto de problemas esenciales a que el hombre responde con un conjunto de soluciones: la cultura”. Ahora sólo falta ponerle apellidos a nuestra cultura. ¿Narcisismo podría valer? ¿O es mejor el optimismo antropológico del que hablaba Zapatero?

“Sevilla: aprendices de dictadores en el poder” en Voto en Blanco

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:12 am

Voto en Blanco:  http://www.votoenblanco.com

El primer teniente de alcalde de Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, comunista y miembro de Izquierda Unida, ha decidido que no responderá a las preguntas de los periodistas en sus comparecencias públicas y advierte que sólo contestará sobre el tema para el que hayan sido convocados. Parece que sus correligionarios en el Ayuntamiento sevillano pretenden seguir su ejemplo.

Alguien debería explicarle a Torrijos que responder a las preguntas de la prensa, en democracia, no es una opción sino una obligación para un político demócrata. La prensa, en democracia, desempeña dos misiones imprescindibles: la primera es informar y crear opinión; la segunda es fiscalizar a los poderes públicos a través de sus preguntas, investigaciones e informaciones. El poder público, por su parte, tiene que ser transparente y rendir cuentas a la ciudadanía, si quiere ser legítimo.

Con su decisión de no responder a las demandas de la prensa, que interroga en nombre del pueblo soberano, Torrijos impide que los ciudadanos conozcan cosas que deben saberse por razones de salud pública, como cuanto ganan realmente sus representantes políticos (no el sueldo que declaran sino el que reciben finalmente tras sumar las cantidades camufladas), a qué colegios llevan a sus hijos, quienes se benefician con los contratos y concesiones, qué personas son contratadas, cómo se utiliza el dinero público, si existe o no corrupción, etc.

Ayer, por ejemplo, se negó a hablar del sueldo asignado al vicegerente de urbanismo, que es de 156.000 euros, teóricamente más del doble que el Alcalde, aunque nadie se cree que el primer regidor persiba sólo lo que declara.

La actualidad sevillana demuestra cada día, como en otros muchos puntos de España, que la democracia se bate en retirada, dejando el espacio libre para que lo ocupen oligarcas sin demasiados escrúpulas y sin control ciudadano.

Con su actitud ante la prensa, propia de los discípulos de Lenín, que siempre consideraron al periodista como un “agitador de masas al servicio del partido”, el primer teniente de alcalde demuestra ser, en la práctica, casi tan demócrata como un tanque ruso entrando en Budapest o Praga.

Tuvieron un mal día

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:09 am

La sombra de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos es tan larga, que ayer sobrepasó el Atlántico y ensombreció el panorama en las Bolsas europeas, que se plegaron ante la presión vendedora y registraron fuertes pérdidas. Los malos resultados de algunas empresas estadounidenses, coincidiendo además con la jornada de vencimiento de los contratos de derivados, terminaron de rematar la faena.

El Ibex-35, al que tanto esfuerzo le había costado recuperar la cota de los 15.000 puntos, sufrió una de las mayores caídas del año y se dejó cerca de 300, un 1,82%, y cerró en 14.930. Tras este recorte, su rentabilidad en el año queda en el 5,54%.

Con excepción de la de Londres, que bajó un 0,84%, las demás Bolsas del Viejo Continente perdieron más del 1%.

Dentro del selectivo español destacó el casi 5% que cayó ACS, tras anunciar Mutua Madrileña que había vendido su participación de casi el 3% con una plusvalía de 222 millones. Ese fue el detonante para una nueva caída en bloque de constructoras e inmobiliarias, entre las que destacaron el casi 4% de Sacyr y el 3% de Acciona. En el lado positivo, Zeltia, se disparó un 14,51%, después de que la Agencia Europea del Medicamento autorizara la comercialización de su anticancerígeno Yondelis.

Rajoy

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:05 am

Leo en ABC que Mariano Rajoy ha encomendado a Juan Costa un programa para «romper moldes» y «asumir riesgos», y que será una propuesta de «centro y moderada», o sea, más o menos socialista. Pues ya empezamos mal, porque la propuesta de centro, moderada, y más o menos socialista es la del PSOE.

Dirá usted: ¡pero si los socialistas son unos radicales! En efecto, pero no son idiotas. Con todos sus defectos, hay que reconocerles capacidad para lograr lo que desean -el poder- y para transmitir los mensajes necesarios para ocupar el poder y conservarlo. Ahora, por ejemplo, se pintan como amigos de la familia y (véase Navarra) defensores de la unidad de España. Dele usted un par de semanas a Bono y el PSOE será un partido vaticanista de pro.

Dirá usted: ¡mienten! En efecto, pero en política lo importante no es la verdad sino los votos. Y a la hora de votar suceden cosas extrañas que estudia la teoría de la elección pública; por ejemplo, sucede que hay actitudes racionales de la gente que no serían racionales en otros contextos, como abstenerse, o votar sin acumular mucha información o memoria.

Y entonces Rajoy dice que va a reducir los impuestos directos. Pero los socialistas también lo proponen. En esta confusión, Rajoy podría romper moldes y asumir riesgos, pero no quiere hacerlo. Su mensaje estriba en pactos y consensos, la mejor receta centrista para no hacer nada y quedar preso de los grupos de presión.

En cuanto a la fiscalidad, dijo: «Se pueden bajar los impuestos sin que ello signifique un grave deterioro de los ingresos públicos y sin tener que renunciar a ningún tipo de política social». O sea, bajar impuestos pero nunca recaudar ni gastar menos. Igual con esos argumentos convence a algún socialista. Después de todo, son argumentos socialistas.

Dirá usted: ¡pero con ideas no socialistas no se ganan las elecciones! Diré yo: quizá, pero de momento esas ideas no se presentan.

crb@thinkingheads.com

Relaciones Rusia-UE: un enfoque integral

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:04 am

LOS acontecimientos de los últimos meses, incluidos los resultados de la cumbre en Samara Rusia-UE y de la cumbre de la Unión Europea en Bruselas, permiten analizar más detalladamente la situación y pronosticar el futuro.

Es obvio que, a raíz de la ampliación, la UE se ha hecho menos uniforme. Deseamos sinceramente que la UE supere las «enfermedades de la ampliación» formando un sistema armonioso de toma de decisiones relativas a su evolución sucesiva. Una Unión Europea fuerte y eficaz que no admita el regreso al pasado nacionalista y populista respondería a los intereses de todos sus socios, Rusia incluida. El camino hacia este objetivo será largo y sinuoso. De momento tenemos que tratar con una Unión Europea heterogénea estructurando nuestra colaboración cotidiana de la manera correspondiente.

La situación se complica por tentativas orientadas a formular una política única negativa de la Unión Europea con respecto a Rusia. Todo ello fomenta una nueva división del continente; para empezar, la división político-psicológica. A raíz de la consolidación interior, Rusia volvió a hallar la independencia en la política exterior y la libertad de acciones y maniobras en los asuntos internacionales. Pero ello no significa la libertad de seleccionar a los socios. Ello se refiere a la Unión Europea más que a los demás.

Nadie pone en tela de juicio nuestra opción europea fundamental. La argumentación completa está en el artículo del presidente Vladimir Putin publicado en marzo y dedicado al 50 aniversario de la Unión Europea. Es de carácter objetivo la tesis que se contiene en el artículo de que «no puede haber una unidad completa de nuestro continente hasta que Rusia pase a ser parte orgánica del proceso europeo». Se trata de si debemos -y si es así, entonces en aras de qué- hacer concesiones de principio y renunciar a nuestra política exterior independiente.

Ya que en el futuro visible no se trata de nuestra participación en la Unión Europea, creo que la respuesta a esta pregunta será negativa. No veo alternativa a la insistencia, consecuencia y paciencia de nuestras relaciones con la Unión Europea.

Ello no quiere decir que debamos renunciar a la defensa firme de nuestros intereses, que de por sí es presentada por comentaristas de mala fe como cierto reto «de confrontación». Sin menguar el significado de los problemas de los socios, hay que ver intereses que coincidan y que creen una base para la cooperación.

Teniendo en cuenta todas las circunstancias, podemos suponer que es posible resolver los problemas de nuestras relaciones únicamente sobre la base de un enfoque integral, una especie de «paquete». El marco general está trazado en la fórmula conocida: «Todo menos los institutos». En todo caso se requiere una búsqueda creadora activa de ambas partes, con la participación de segmentos diferentes de la sociedad cívica. La demora del comienzo de las negociaciones sobre los nuevos documentos a cambio del Convenio de las Relaciones de Socios y Cooperación (SRC) presenta tal posibilidad. Tal y como se dice, no hay mal que por bien no venga.

Arquitectura europea

A la luz de los últimos acontecimientos hay que hacer la pregunta sobre el futuro de las estructuras e instrumentos que hemos heredado del pasado. Se trata, ante todo, de la OSCE, la OTAN y el TFACE. Está claro que de momento no resulta posible adaptarlas a la nueva realidad. Más aún, dentro de ellas se trabaja contra Rusia, es decir, se reproducen los instintos de bloques y la política de bloques en el continente. Esto no puede durar mucho tiempo. Va madurando la necesidad de mirar las cosas con una vista fresca.

Suscita una seria preocupación el que la OTAN en su transformación pueda quedarse para mucho tiempo en el estado de transición del grupo de participantes de la coalición de quienes desean respaldar las acciones unilaterales sobre la base bilateral, es decir, en detrimento de la imagen de la Alianza como una organización de seguridad colectiva. Si bien justamente así percibíamos la OTAN cuando hace cinco años instituíamos el Consejo Rusia-OTAN (CRO). Más aún, insertamos en la Declaración de Roma aprobada a este respecto que el propio CRO actuaría respetando el principio de la indivisibilidad de la seguridad de todos sus miembros, tanto de la OTAN como de Rusia. A cambio, recibimos una reconfiguración de la presencia militar de los EE.UU. en Europa con el emplazamiento de fuerzas sustanciales cerca de nuestras fronteras. El problema es ilustrado de la manera más clara con la situación en torno al TFACE y los planes unilaterales de emplazar la tercera región de posiciones de la DAM global de los EE.UU. en Europa Oriental. Sería lógico suponer que el futuro de nuestras relaciones con la OTAN dependerá plenamente de cómo se transforme la Alianza, y de si sus miembros consideran todos los efectos de la tentación de avanzar hacia el Este.

Rusia no escatima esfuerzos para superar las discrepancias y contradicciones en la arquitectura europea de la seguridad. Lo testimonia la ratificación por la Asamblea Federal del Convenio del Estatus de las Fuerzas en el marco de la Colaboración en Aras de la Paz; la convocatoria a nuestra iniciativa de la Conferencia Extraordinaria del TFACE, que lamentablemente no brindó resultados; nuestra propuesta sobre la aprobación de la Carta de la OSCE, y el ordenamiento de las actividades de esta organización en lo que se refiere al seguimiento de las elecciones. Y, finalmente, la propuesta del presidente Vladimir Putin sobre la evaluación colectiva de las «amenazas de misiles» y sobre el aprovechamiento conjunto con los EE.UU. en el régimen del tiempo real de la información de la ERL de Gabala en Azerbaiyán.

Esperamos una respuesta constructiva a estas propuestas. Finalmente, no evitaremos la traducción al lenguaje de la política práctica de la tesis que se oye últimamente con frecuencia de que «ya no somos adversarios» y la de la comprensión común para la imposibilidad de una guerra nueva en Europa.

Futuro de Europa En la política europea quedan instituciones, tales como el Consejo de Europa, la Unión Europea, las asociaciones subregionales y, por supuesto, jugadores independientes representados por estados soberanos. En definitiva, son ellos los que se llaman últimamente stakeholders de la seguridad europea que en el mundo actual es indivisible.

La globalización plantea problemas que no pueden ser resueltos sobre la base de bloques. Podría ser un elemento clave de la agenda positiva una amplia colaboración triple en el formato Unión Europea-Rusia-EE.UU. Ello garantizaría el mantenimiento de la integridad de la política euroatlántica, incluso como un factor importante en las búsquedas, junto con los demás países rectores, de la respuesta a las nuevas amenazas y desafíos a escala global. O sea, el trabajo colectivo en los problemas candentes comunes nos llevaría al objetivo final: una confianza genuina y una Europa grande, sin líneas divisorias.

Europa y el minarete turco

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:03 am

Más allá de sus imprevisibles y bizantinas relaciones con la UE, la ruta laica o islámica que tome Turquía será determinante para el futuro de toda la civilización europea.

Con 71,1 millones de habitantes (2006), muy mayoritariamente musulmanes, y una minoría kurda con problemáticas relaciones con la República, Turquía es un coloso con pies de barro. Dentro de la UE, sería el Estado demográficamente más poderoso y pudiera cambiar el destino de la construcción política de Europa. Fuera de la UE, sus relaciones con el resto del mundo islámico convertirían Turquía en un vecino imprevisible.

No es un secreto que la sociedad turca está ella misma fragmentada y surcada por distintas tentaciones antagónicas.

Militares y laicos, aliados históricos de la OTAN, defienden un Estado siempre inquieto por las tentaciones islámicas. Musulmanes moderados y reformistas aspiran a conseguir alguna forma de «integración» en la UE, considerándose víctimas de injustas sospechas. Apocalípticos e integrados de las grandes familias políticas, culturales y religiosas cohabitan de manera más o menos conflictiva, aspirando a representar distintas visiones de una modernidad que suscita reservas y sospechas.

Cancerosos conflictos enquistados – problema kurdo, Chipre-, estallidos recurrentes de violencia, tentaciones terroristas, conflictos culturales -destierro de intelectuales como Orhan Pamuk-, suscitan las más vivas reservas en Berlín y París, entre otras capitales europeas, aunque Ankara cuenta con sólidos apoyos internacionales -Washington-, en defensa de su muy lejana «integración» en la UE, cuyas poblaciones perciben con reserva las aspiraciones europeas de las elites turcas.

Los optimistas esperan que el AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) confirme su versión propia de un islam compatible con una República laica, homologable entre las democracias liberales occidentales. Los pesimistas temen que el mismo AKP pudiera crear una república islámica de nuevo cuño, sin las aspiraciones revolucionarias de Irán, pero muy apegada a ciertos valores islámicos tradicionales.

Cristianos comprometidos

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:02 am

Desde la primera hora del cristianismo, tenemos noticia por la Tradición que el apóstol Santiago llegó a nuestra tierra española para anunciar el Evangelio. Poco más tarde daría su vida en Jerusalén por el nombre de Cristo. Desde entonces, los cristianos españoles le invocaron como singular protector y patrono de sus vidas. Esta tradición se ha continuado en la iglesia española hasta nuestros días, de tal modo que cada año celebraremos la fiesta del apóstol Santiago, patrón de España.

¿España es consciente de que tiene un patrón? Y no solamente aquellos que han abandonado la fe, sino todos los que somos creyentes ¿invocamos y conocemos a aquél que fue amigo íntimo del Señor, que vino a entregarnos el mayor de los tesoros, que es Cristo? Para nosotros el 25 de julio no son solamente reminiscencias de un pasado en el cual España luchó por recuperar su identidad cristiana frente a un Islam que había tomado los territorios, sino que invocar al santo tiene que significar saber que Dios en su providencia dispuso que en nuestra tierra la fe germinara con fuerza. Nuestra patria ha sido lugar especial, donde la fe no solamente se ha vivido, sino se ha transmitido especialmente al continente americano y a tantos lugares donde la fe de los misioneros, de las familias y de las personas consagradas, se ha vivido con fuerza y con ilusión, de tal manera que hablar de España y omitir el fenómeno de la fe es desconocer su verdadera identidad.

Hoy en día los cristianos practicantes somos una minoría, es verdad, pero nuestra vocación de vivir y transmitir la fe sigue siendo la misma que la de generaciones anteriores, puesto que seguimos siendo la sal en esta querida tierra nuestra, y la luz o el punto de referencia ético y moral para muchas personas.

Es cierto que la Iglesia en España está siendo en ocasiones ninguneada, podríamos tener incluso la impresión de que estamos «en retroceso» frente a épocas anteriores, pero no es menos cierto que nuestra tarea hoy es más urgente que nunca, que España cada vez necesita más cristianos comprometidos.

Los colores de España

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:01 am

«Al PP le fastidia que sintamos los colores de España», dijo José Bono hace unos días. Antes incluso de lo que yo misma pensaba, he aquí que la realidad política española me permite ofrecer a José Bono un ejemplo de lo que piensa su propio partido, no el PP, de los colores de España. Que son de extrema derecha, intolerantes, radicales, poco centristas y agresivos para Cataluña.

Es un resumen de la interpretación socialista de la dimisión de Piqué. El reforzamiento del mensaje españolista y crítico con el nacionalismo que esa marcha representa es, según Blanco, un abandono del centrismo. En otras palabras, que ser españolista en Cataluña es ser un extremista, que discrepar del nacionalismo es poco democrático. Que en Cataluña o te haces nacionalista, o eres una especie de Le Pen a la española. Que los catalanes contrarios al nuevo estatuto y partidarios de un vínculo más fuerte con el resto de España son unos indeseables. Que reivindicar el derecho a la enseñanza en español es de retrógrados. En definitiva, señor Bono, que sentir los colores de España como usted o como yo es ser un exaltado muy poco presentable. Según la cúpula de propio partido, no lo creo de la mayoría de los militantes, y no sólo según los nacionalistas.

ERC ya ha avisado que el PSOE tendrá complicaciones para pactar con ellos si coloca a Bono en una posición relevante. Que para ellos Bono es persona non grata en Cataluña. Y el problema de Cataluña es que la dirección del PSOE hace más caso a ERC que a Bono. El fondo de la crisis del PP y de sus malos resultados electorales en Cataluña es ése, la aceptación de las imposiciones nacionalistas por una buena parte del espectro político no nacionalista y la condena al ostracismo de quienes defienden la españolidad de Cataluña.

Los catalanes no nacionalistas viven bajo esa presión en grado bastante más acusado que los vascos. Y la crisis de los populares es producto de la misma presión, de las tentaciones de los unos de seguir el mismo camino que los socialistas y de las dificultades de los otros para navegar contra corriente en una tierra donde el centrismo lo define ERC.

«Señora De la Vega, ¿fumó marihuana de joven?»

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 6:00 am

POR ALBERTO LARDIÉS

MADRID. Palacio de La Moncloa. Rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Dos y media de la tarde de ayer. Expectación. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, esperan las preguntas de los periodistas tras una «verde» intervención basada en las medidas del Ejecutivo contra el cambio climático. Una plumilla de una cadena de televisión toma la palabra y dispara una cuestión no menos «verde»: «¿Fumaban ustedes marihuana en su juventud, como han afirmado algunos ministros británicos?». Dos caras de estupefacción son la primera respuesta. Luego viene la mirada cómplice que parece esconder cierto atisbo de duda -¿respuesta bromista o respuesta oficial?-. Una vez recuperadas del shock inicial, responden.

De la Vega afirma que debe «lanzar un mensaje claro y nítido, especialmente a los más jóvenes, de que el consumo de drogas es perjudicial para la salud». Narbona le apoya y asegura que «existen riesgos importantes en todo tipo de drogas». Ni una ni otra aclaran si en su juventud fumaron marihuana, tal vez porque todo humo contribuye al efecto invernadero.

En el mismo escenario, pero un rato antes, se produjo ayer la fotografía oficial del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sus nuevos ministros: Carme Chacón (Vivienda), César Antonio Molina (Cultura), Bernat Soria (Sanidad) y Elena Salgado (Administraciones Públicas).

Todos están radiantes para la ocasión, pero cada uno mira para un lado distinto (ver imagen). Se les veía un poco perdidos. Da la sensación de que aún no están acostumbrados al cargo. Tal falta de asentamiento quizás provenga de que algunos ni siquiera han desembarcado en «casas oficiales» y andan vagando de hotel en hotel por Madrid hasta que los anteriores inquilinos hagan la mudanza.

En números rojos

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:59 am

POR CHARO ZARZALEJOS

MADRID. Los partidos son como las empresas. Los primeros quieren votos y las empresas una buena cuenta de resultados y si lo que hay no vale se cambia. El PP, que necesita de unos buenos resultados en Cataluña para llegar a Moncloa, ha venido viendo con preocupación como en las sucesivas elecciones sus votos -cuenta de resultados- han ido para abajo. Conscientes de que la responsabilidad no es exclusiva de Piqué, incluso en momentos de desencuentros, ha sido Ángel Acebes el que ha limado aristas. Piqué reconocía el trato diferente que en la crisis de hace un año había recibido del secretario general.

Nada más conocerse la dimisión del político catalán, Acebes tuvo muy claro que «ahora el culpable seré yo». Pero no. El culpable no ha sido Acebes, que en su último viaje a Cataluña lo que hizo fue dar forma a una reflexión que venía de antiguo y que era compartida por el propio Piqué: había que reforzar el equipo para marcar más goles. Lo duro, lo difícil de asimilar para el ya «tocado» Piqué ha sido la lectura que se ha hecho de esa decisión y de ahí su durísima carta, en la que no dejaba resquicio alguno para arreglar la situación.

Cuando por iniciativa de Aznar se fue a Cataluña, Piqué tenía claro que su objetivo era «hacer del PP un partido normal, sacarle de la situación de casi clandestinidad en la que está». Y en ello se empeñó. Y por ello no perdió una foto, consciente de que la presencia siempre da más juego que la foto en blanco. En este afán y con el pleno apoyo de Rajoy y Acebes jugó como quiso y en el terreno que quiso las difíciles negociaciones del Estatuto catalán. Ahora, todos aquellos que lamentan su marcha, porque ven en ella una tendencia a «la derechización del PP», no le concedieron, pese a sus esfuerzos de acercamiento, ni una sola coma. Y aquellos que dentro del PP -que los hay- se alegran de su marcha, no calibran que Piqué es un hombre necesario para un partido que como el PP necesariamente tiene que ser de amplio espectro y más cuando hay que desenvolverse en un medio ambiente nacionalista. Y Piqué no lo es.

Se ha ido Piqué con un PP en números rojos. Pero también se ha ido Matas, dejando un PP con un claro superávit, sólo superado gracias al «akelarre» formado por otros seis partidos liderados por el PSOE, que ríe las gracias de quienes toman posesión alegando a los países catalanes.

Ambas despedidas no son buenas noticias para Rajoy que, volcado en la campaña, se ve en la necesidad de gestionar unas situaciones indeseables para cualquier partido. La consigna es no dejar sitio al desánimo. Creen que el PSOE pagará en las urnas la experiencia balear y que el PP de Cataluña enderezará su presencia, sabiendo que hay mucha gente, fiel a Piqué, que ha lamentado profundamente su marcha. Es probable que a no tardar surjan voces que pidan para los populares catalanes «más autonomía. Esta tierra es muy especial y los catalanes a lo mejor también y Piqué lo sabe, nos conoce; pero entran las prisas y las cosas se hacen mal», aseguraba ayer mismo un «fiel» de Piqué. Navarra, a la espera Lo de Navarra no es competencia, en sentido estricto, del PP, pero algo le va en ello. A medida que pasan los días y después de lo que han sido auténticas liadas de Puras, en UPN cada vez son más lo que creen que hay que ir a elecciones. Que si los socialistas no garantizan por escrito la estabilidad, no merece la pena arriesgarse, «después de ver cómo han jugado con NaBai». Se está en el debate, en la espera, pero con la hipótesis más probable de ir a elecciones. Como se está demostrando que no hay espacio para el aburrimiento, también en UPN hay su oleaje. Se propone, en voz baja y desde algunos sectores, llevar a la práctica lo que no pudo ser antes del 27-M, que no es otra cosa que tirar de Barcina para el supuesto de unas nuevas elecciones.

Volver a empezar

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:58 am

Toda crisis política suele tener su pretexto, su contexto y su texto. La crisis desencadenada por la dimisión de Piqué al frente del PP catalán no constituye precisamente una excepción.

El pretexto: la desautorización del líder del PP catalán, por parte del secretario general del partido, en la confección y, sobre todo, en la comunicación -una filtración interesada a la prensa- del equipo de dirección y coordinación para las próximas elecciones generales.

El contexto: las divergencias mantenidas entre el líder del PP catalán con su propia gente y con una parte de la dirección nacional del partido. Divergencias con Ángel Acebes, Eduardo Zaplana y Jaime Mayor Oreja sobre el tono de la crítica al nuevo estatuto catalán, el traslado a Barcelona de la comisión del mercado de las telecomunicaciones o el discurso político que acompaña a la lucha antiterrorista. Divergencias entre el líder catalán y unos dirigentes, militantes, simpatizantes y electores, que ni entienden, ni comparten, el giro catalanista impulsado por Piqué. Un Piqué que llega a la dirección del partido impuesto por eso que en Cataluña llaman «Madrid» y que, para empeorar la cosa, es poco amigo de recorrer el territorio que está bajo su jurisdicción. En el contexto, cabe añadir el desencuentro final con Rajoy quien, al parecer, no quiso o no pudo cumplir la promesa de renovar, centrar y liberalizar el partido. Todo ello, pudo haber llevado a Piqué a considerar que estaba en un partido que no era el suyo. O a considerar que no tenía sentido continuar resistiendo en un ambiente que le era poco propicio. Aprovecha el pretexto de la desautorización y dimite sin que nadie -¿un error en la presente coyuntura preelectoral?- Lo impida.

El texto: el fracaso electoral y estratégico de un PP catalán que no pudo «morder» -hay radica el secreto y el objeto del giro catalanista- en el electorado moderado de CiU -buena parte del mismo entendió que el giro catalanista era una muestra de travestismo político-una vez retirado de la política Jordi Pujol. Un fracaso que hipoteca seriamente -Cataluña es uno de los grandes caladeros de votos del PSOE- el triunfo del PP en los próximos comicios. Y quizá por eso nadie frena la dimisión de Piqué.

Y después de Piqué ¿qué?, volver a empezar. Es decir, buscar un líder entre los dirigentes del partido que sea aceptado por los militantes, fidelice electores. y recupere abstencionistas y fugas a Ciutadans. Y para eso, quizá haya que volver a aquel discurso liberal conservador -constitucionalismo, libertad individual, ciudadanía y bilingüismo- que tan buenos resultados dio hace un década.

La hipocresía y el basurero

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:57 am

SE nos percibe destructores del patrimonio ecológico, hipócritas y malos aliados en cuestiones de Estado, sin que seamos totalmente conscientes de la demanda universal de lengua española.

Radio Nederland denuncia la hipocresía de Rodríguez Zapatero al criticar el muro de la frontera mexicana de los EE.UU: «Es mucho más fácil hacer declaraciones en territorio ajeno que asumir autocráticamente lo realizado en el propio. Nadie olvida las famosas vallas de alambre de espino en Ceuta y Melilla, que se levantaron para parar el flujo de inmigrantes africanos. Al margen de las enormes diferencias entre el muro de los EE.UU. y los muros de Ceuta y Melilla, sería recomendable una cierta prudencia».

En Londres, el Guardian subraya otro motivo de profunda hipocresía mercantilista. Mientras Washington y Londres intentan imponer alguna forma de sanciones comerciales contra Irán, España se encuentra entre los países que se aprovechan de los enfrentamientos entre Teherán y Washington para intentar mover peones comerciales en la región.

En el terreno ecológico, el Independent londinense destaca un informe atroz: las costas del Mediterráneo español se han convertido en uno de los peores basureros marinos del planeta, acentuando daños irreversibles.

Siempre nos quedará la lengua. La Nación argentina destaca un análisis de Susana Reinoso, titulado «El español pisa fuerte en Brasil». La espectacular demanda de lengua española se percibe como un fenómeno de alcance internacional. ¡Si además tuviésemos alguna idea sobre el futuro de España!

Juan Pedro Quiñonero

REVISTA DE PRENSA

Una nación conservadora

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:56 am

EDUARDO

SAN MARTÍN

SON firmes partidarios de la pena de muerte, se oponen al control de las armas de fuego, son contrarios al aborto «en cualquier circunstancia», desprecian la ONU y apoyan sin reservas la política exterior de su presidente, George Bush. ¿Palurdos criados en una granja del sur nada interesados en el mundo exterior? ¿Devotos oyentes de sermones telepredicados en cualquier ciudad perdida del Sun Belt? Nada de eso. Son licenciados por las muy liberales universidades de la Costa Este, han pasado algún tiempo en Europa, colaboran con frecuencia en proyectos humanitarios en algún país perdido de África y se disponen a incorporarse al mundo del trabajo en una ciudad de un Estado importante. Son, eso sí, profundamente conservadores.

Cuando los europeos observamos el auge del conservadurismo en Estados Unidos incurrimos en los mismos prejuicios que no nos perdonamos cuando analizamos las singularidades de otras culturas no occidentales. Dicho de otro modo: repudiamos el eurocentrismo con el que, según los más multiculturalmente críticos de entre nosotros, analizamos determinadas culturas bárbaras, pero somos incapaces de juzgar con parámetros que no sean los propios a un pueblo que, a pesar de pertenecer a nuestro tronco común de civilización, se resiste a ser encapsulado en las esclerotizadas categorías con las que aún hacemos mucha sociología política de barra de bar.

Para quien quiera conocer un poco más a fondo las peculiaridades de una revolución social, demográfica e intelectual que ha dado la vuelta al establishment político norteamericano en menos de cuarenta años, ahí tiene el excelente estudio Una nación conservadora, de los periodistas británicos John Micklethwait y Adrian Wooldridge, en absoluto apologistas de la realidad que describen. El primero es director de The Economist desde marzo de 2006 y el segundo, jefe de la sección de América de la revista. Ambos han vivido y trabajado en Estados Unidos los años suficientes como para poner en cuarentena los prejuicios al uso a un lado y otro del Atlántico. O como ellos escriben en su ensayo, para no concluir que «George Bush es un vaquero imbécil obsesionado con el petróleo, o que los franceses son unos cobardes monos comequesos».

Naturalmente, no toda la derecha americana responde al perfil descrito: el reaccionarismo más rancio anida en centenares de asociaciones culturales y religiosas que han declarado la guerra total al gobierno de Washington y a los «deleznables liberales» del noreste. Como tampoco se puede identificar a la gran mayoría del pueblo americano con esa «nación conservadora». Las dos últimas elecciones presidenciales son una muestra de hasta qué punto las políticas del segundo Bush encuentran fuerte resistencia popular, y no sólo en los estados ilustrados de la Costa Este. Pero, como explican Mickelthwait y Wooldridge, el conservadurismo americano «ocupa el lugar del conductor» desde hace ya varias décadas y condiciona la agenda política: hasta los aspirantes demócratas asumen como propios principios del «moralismo» conservador, se han olvidado de Keynes y sólo han cuestionado abiertamente la guerra de Irak cuando lo han hecho las encuestas.

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta los años setenta del siglo pasado, el pensamiento dominante en Estados Unidos emanaba de la Liga Ivy (las ocho universidades más prestigiosas del noreste). Hoy, el aliento conservador invade la academia y muestra su vigor en un sinfín de publicaciones y grupos de pensamiento. Puede que no sea lo que más nos guste en la muy keynesiana y elitista Europa, pero, muy al contrario que la extrema derecha europea, xenófoba, enemiga declarada de la libertad y eternamente nostálgica del pasado, el conservador americano, aun a su manera, es un defensor intransigente de la libertad, mira más al futuro que al pretérito y asume hoy sin problemas el melting pot en que consiste la nación americana. Y no son, desde luego, el enemigo a batir. Ese está mucho más cerca, en nuestros propios barrios.

P.S. Matas, Piqué. Lo tiene dicho un sabio superviviente de la derecha europea, Mario Andreotti: «El poder desgasta… sobre todo al que no lo tiene».

Un Piqué y dos errores

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:55 am

M. MARTÍN FERRAND

RESULTA enternecedora la capacidad que tiene el PP para abundar en sus errores, engrandecerlos, obtener de ellos los frutos más negativos y, lejos de enmendarlos y superarlos, reduplicarlos y sostenerlos. Josep Piqué fue, en su momento, una debilidad de José María Aznar, el presidente que aliviaba sus complejos rodeándose de gentes procedentes de la extrema izquierda. Resultó un mediocre responsable de la cartera de Industria, el portavoz del Gobierno con el que cuajaron muchas de las aberraciones informativas del aznarismo, un correcto titular de Exteriores y un inexistente ministro de Ciencia y Tecnología. De ahí, siempre en función del dedazo aznarí, pasó a liderar el PPC -gran error por indefinición y duplicidad de oferta frente al electorado catalán- al que condujo de lo poco a la nada. Sólo quedaba perfeccionar ese error y, no sin abnegación y entrega, ya lo ha conseguido Ángel Acebes en nombre y representación, que no se olvide, de Mariano Rajoy, el indeciso mayor del Reino.

Lejos de encarar la realidad y profundizar en el análisis de los problemas, parece triunfar en el PP la técnica colegial de los pellizcos de monja. En lugar de decirle a Piqué «adiós y muchas gracias», como conviene entre gentes de bien, desplegaron en su entorno un competente comando de pellizcadores, de Alicia Sánchez Camargo a Francesc Ricomá, pasando por Pilar Arnalot. Ello, junto con un montón de descortesías y malos modos, ha forzado, ya en vísperas electorales, la dimisión de Piqué y sus gentes de confianza. El partido «en el que -según el dimisionario- no faltan mezquindades y miserias» ha reduplicado el error inicial de nombrar a alguien que, según parece, no se ajustaba al perfil ideológico y funcional requeridos con los pellizcos que le han hecho saltar y decir, con plena legitimidad: «ahí os quedáis». Incluso debe alabarse la cortesía y prudencia de Piqué, que ha renunciado al desahogo del exabrupto y el portazo estruendoso.

No será de esa manera como Mariano Rajoy reconquiste La Moncloa. El «caso Piqué» es el fruto de una indefinición ideológica y programática que, con diversos anecdotarios, cursa en todas las circunscripciones autonómicas y la consecuencia de una estructura de poder que, de hecho, tiene descabezado al PP. Ni la argamasa de una sólida y clara ideología, disimulada en su ausencia con chascarrillos como el 30 por ciento como cuota electoral mínima para el acceso a un gobierno, ni la celebración de un Congreso en fondo y forma -las dos únicas medicinas que podrían curar la enfermedad del partido- están, que se sepa, en los planes de Rajoy. El presidente y candidato del PP vuelve a esconderse, como en cada una de las etapas de su ya larga carrera política, en la prudencia del dejarlas pasar para evitar el error de la acción. Podría llegar a suceder que, cuando se abran las urnas, en lugar de tener un gran partido tenga en sus manos una mínima raspa evocadora de lo que fue en un pasado muy cercano.

Puente aéreo

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:54 am

IGNACIO CAMACHO

EN Cataluña se puede ser del PP igual que se puede ser del Real Madrid, pero hay que saber que desde ahí sólo es razonable aspirar a formar parte de una antipática minoría. La política catalana está invadida, contaminada de nacionalismo mucho más allá que la propia sociedad, y la clase dirigente ha creado un mecanismo de autodefensa que consiste en tildar de catalanófobo al que se sale de esa campana de cristal victimista en la que se mueve la esfera pública, condenándolo a una marginalidad que aterra a cualquier profesional del poder. Esa dinámica tramposa sólo puede romperse desde fuera, como ocurrió con la irrupción de Ciutadans, o con un atrevimiento rupturista al que no están acostumbrados los miembros de la nomenclatura convencional. El drama del Partido Popular es que no logra salirse del cepo: dentro de la campana se lo come el nacionalismo, y fuera tiene pánico al vacío.

Josep Piqué, parlamentario brillante adornado de gran prestigio personal, tiene el problema de que es con toda claridad un profesional de la política clásica, y sólo se siente a gusto dentro de la nomenclatura. No está cómodo en la calle y se perfila mal ante las urnas, porque lo suyo son los círculos de influencia que se mueven alrededor del Puente Aéreo. Por biografía, convicción y pensamiento, es un catalanista que siempre tiende a tirar puentes con el nacionalismo, y al que la deriva de los últimos tiempos ha situado en una tesitura imposible. Para el turbión soberanista, es un retardatario lastrado por el españolismo de su partido, y para los asfixiados por la presión centrífuga y monolingüe aparece como un moderado tibio incapaz de defenderlos de la «limpieza étnica» del tripartito. Más allá de sus desencuentros internos con el «aparato» del partido, estaba condenado: en la Cataluña actual, su empeño en circular por la calle de en medio conduce a la estéril melancolía del abandono.

El peculiar liderazgo blando o pasivo de Rajoy ha permitido que la renuncia de Piqué se convierta en otro de los habituales y perniciosos alborotos que el PP se organiza a sí mismo, pero en Cataluña ya tiene poco que perder. A falta de un discurso enérgico antinacionalista, que Rajoy no desea acentuar para dejarse una puerta abierta al pacto poselectoral, lo que el partido necesita allí son dirigentes capaces de comerse la calle con desparpajo para escarbar los votos que le alcen dos o tres diputados más con los que trepar hasta una mayoría nacional relativa. Por decirlo en el pragmático lenguaje pujolista, Piqué es un ejecutivo que «no factura», y el PP requiere de agresivos vendedores puerta a puerta capaces de levantar su cuenta de resultados. No puede mimetizarse con el nacionalismo, porque para eso ya está Convergencia, y además Unió -con la que el dimisionario soñó una fusión utópica-, pero tampoco ponerse a gritar «Hala Madrid» en mitad del Camp Nou. Su sitio se halla entre los ciudadanos que, sintiéndose plenamente catalanes, están hartos de la sobrepresión soberanista. El problema es que ésos no se encuentran tanto en los despachos de la Diagonal o en el Puente Aéreo como en esos mercados de Hospitalet, Martorell o Reus de los que la fina piel política de Piqué salía con sarpullidos de alergia.

Cayucos de la muerte

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:53 am

JUAN MANUEL

DE PRADA

TODAVÍA hay quienes piensan que esos africanos que abandonan su aldea y atraviesan desiertos calcinados y embarcan en frágiles cayucos, a riesgo de perecer ahogados o consumidos por la sed, lo hacen ofuscados por la promesa de un inexistente Eldorado. Tendemos a creer que, además de negros, son imbéciles; y los imaginamos en su aldea natal, sintonizando en sus televisores descacharrados un canal europeo que les muestra una tierra prometida donde manan la leche y la miel. La realidad es muy distinta: vecinos de su aldea, miembros de su propia familia han probado antes que ellos la misma aventura. Saben que necesitan mucha suerte para sobrevivir a las penalidades del viaje; saben que, si acaso lograr arribar a la playa de destino, serán recogidos por patrulleras y devueltos a su lugar de origen; saben que, aun sorteando la vigilancia de tales patrulleras, les aguardan trabajos infrahumanos y una condena a la miseria y a la clandestinidad. Lo saben antes de emprender su periplo y, sin embargo, no cejan en su empeño. ¿Por qué? Simplemente, porque están desesperados: la misma muerte se les antoja una suerte de alivio o recompensa; y la vida que les aguarda allende el océano, aunque sórdida y mendicante, se les figura incomparablemente mejor a la vida depauperada que sobrellevan.

Resulta una tarea vana tratar de imaginarse el tamaño de esa desesperación, desde nuestra perspectiva occidental. Esos hombres han visto morir a sus padres, a sus hermanos, a sus amigos, infestados de enfermedades indescifrables o de pura inanición, y huyen de un destino cierto, en pos de otro que no es más halagüeño, pero que la incertidumbre, la mera incertidumbre, hace más deseable. En eso consiste la desesperación: en preferir lo malo por conocer antes que lo malo conocido; en preferir la incertidumbre a la certeza. Las desazones de un hombre corriente son exactamente las contrarias: nos inquieta la falta de seguridad, la irrupción de contingencias que desbaratan nuestro horizonte vital. A un hombre desesperado, a un hombre que carece de horizonte, cualquier contingencia -aun la más funesta- le parece promisoria. Y se abalanza sobre ella, sin miedo a inmolarse.

Cincuenta hombres desesperados acaban de perecer en el mar, después de que el cayuco que los transportaba se volcase, cuando estaban a punto de ser rescatados. La noticia ha trepado a los titulares de la prensa por unas horas, pero enseguida será deglutida por otras noticias más banales. A fin de cuentas, la desesperación que empujó a aquellos hombres a abandonar su aldea y a embarcarse en una aventura de resultado incierto resulta ininteligible para nosotros, hombres corrientes acuciados por desazones menos extremas. Tratar de comprender esa desesperación nos obligaría a afrontar preguntas demasiado embarazosas. ¿Por qué una época en que se han derribado las barreras a la libre circulación de los capitales y de la información mantiene restricciones a la libre circulación de personas? ¿Es legítimo restringir el acceso a la riqueza a una parte de la población? Todo hombre tiene derecho a acceder a la riqueza que garantiza su supervivencia; se trata de un derecho natural, anterior por lo tanto a cualquier derecho positivo, un derecho inalienable inscrito en la naturaleza humana que no puede estar supeditado a trabas administrativas, tales como el reconocimiento de ciudadanía o la posesión de un permiso de residencia. Todo hombre tiene también derecho originario a utilizar plenamente su inteligencia y habilidades en el acceso a los bienes que le son absolutamente indispensables para alimentarse. ¿Es legítimo poner trabas a ese libre acceso?

Son preguntas que preferimos no hacernos, porque remueven los cimientos de nuestras seguridades, asentadas sobre un orden jurídico injusto. Occidente decidió negar la existencia de un derecho natural para ahorrarse precisamente preguntas tan embarazosas como estas. Pero, mientras no las afrontemos, la desesperación de esos hombres nos seguirá resultando ininteligible. Tal vez esa desesperación nos provoque cierto sucedáneo de piedad; pero enseguida lograremos espantarla y sustituirla por nuestras desazones de hombre corrientes.

Los que mueren en el muro del mar

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:52 am

HA pasado apenas una semana desde que el presidente del Gobierno utilizó en México aquella desafortunada frase sobre los muros -«no hay muro, por alto, ancho o largo que sea, y cualquiera que sea el material que lo conforme, que pueda imponerse al sueño de una vida mejor»- y ya se ha encontrado bruscamente con la realidad que demuestra lo insensato que fue pronunciarla: cincuenta personas, al menos, han muerto en uno de los episodios más amargos del ya largo drama de la inmigración ilegal, lo que demuestra que la peor manera de ayudar en estos momentos a aquéllos que se juegan la vida para llegar a Europa es precisamente lo que estaba haciendo el presidente, animarles a venir con discursos cargados de falsas promesas.

Después de una regularización tan poco reflexiva como ineficaz, el Gobierno socialista ha hecho de España un imán para quienes buscan forjarse un futuro en Europa. Todo el despliegue en este campo no ha tenido ningún resultado. No es éste un problema que se pueda resolver a corto plazo, pero, aparte de lograr que la inmigración ilegal sea mencionada sistemáticamente en los consejos europeos, poca cosa más se puede decir de una política de la que se ha querido hacer una bandera. Los episodios vergonzosos de policías españoles varados en Mauritania porque las autoridades de este país se negaban a colaborar en la repatriación de los emigrantes no son la mejor tarjeta de presentación de una política que no ha servido para cambiar significativamente las cosas. El goteo de inmigrantes que llegan a Canarias no cesa y, mientras tanto, no se conocen las cifras de las repatriaciones y, lo que es peor, no hay manera de saber si los datos que reconoce el Ministerio del Interior reflejan la realidad sobre este asunto.

Puesto que la miseria y la tiranía son las principales causas para que los africanos dejen sus casas y busquen un nuevo futuro en Europa, arriesgándose a morir en el empeño, es necesario que, cuanto antes, se señale a los responsables de la catastrófica situación que registra la mayor parte del continente. Con la actual política, la emigración no hace sino despojar a las sociedades africanas de sus miembros más audaces y, de paso, liberar a los dirigentes menos eficientes y corruptos de la presión social. En vez de escribir poesías contra los muros, lo lógico hubiera sido poner en marcha una política que traslade la presión a los gobiernos de los países emisores de inmigrantes. Como ha demostrado el caso de Marruecos, cuando un país decide colaborar, el problema deja prácticamente de existir. Tanto es así que, debido a la eficacia de las autoridades marroquíes, la emigración se ha trasladado más al sur, con lo que la travesía se ha hecho aún más azarosa. Frente a este drama, el Gobierno tiene que actuar, junto a la Unión Europea, para obligar a esos gobernantes a hacer frente a sus responsabilidades y, de manera urgente, a dejar de enviar a sus ciudadanos a la muerte.

Injurias y libertad de expresión

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:50 am

EL ordenamiento jurídico español garantiza la libertad de expresión al mismo nivel que los sistemas democráticos más avanzados y que los convenios internacionales sobre Derechos Humanos. Sin embargo, ningún derecho es ilimitado, sino que está basado en el respeto a la ley y a los derechos de los demás. Desde este punto de vista, es plenamente ajustada a Derecho la decisión del juez Juan del Olmo de ordenar el secuestro del último número de la revista «El Jueves», que incluye en su portada caricaturas y comentarios denigrantes hacia los Príncipes de Asturias. Se trata de una medida que nuestro derecho admite con normalidad en este tipo de situaciones, de modo que no entraña privilegio alguno para la Corona, sino que se ha utilizado reiteradamente y en fechas recientes en defensa del honor de determinados personajes públicos. Según el auto judicial, dictado a instancias del Ministerio Fiscal, estos hechos pueden ser constitutivos de los delito de injurias al sucesor de la Corona y de menoscabo del prestigio de ésta, tipificados por el Código Penal. En todo caso, el derecho al honor, a la intimidad y a la propia imagen es un derecho fundamental del más alto rango constitucional, que resulta manifiestamente vulnerado en este caso. Este tipo de expresiones, además de reflejar la falta de talento de su autor, cuya identificación exige la resolución del juez, son resultado de un clima de relajación y de relativización de valores, cívicos y morales, necesarios para la convivencia. Más allá del oportunismo y de la pésima calidad del producto, el contenido de la citada portada supone una presunta infracción penal que, en su caso, habrá de ser castigada con arreglo a la ley, aunque hubiera sido deseable que la misma diligencia mostrada por el Ministerio Fiscal en este caso se hubiera empleado en otros episodios, en los que también resultó calumniada e injuriada la institución monárquica.

Por el momento, la decisión del juez consigue evitar las consecuencias más evidentes del delito mediante una orden de secuestro que constituye una medida plenamente acorde con el ordenamiento. La sociedad española valora muy positivamente a la Corona, que ocupa puestos de privilegio en todas las encuestas de opinión. Como el resto de los miembros de la Familia Real, los Príncipes de Asturias cumplen de forma irreprochable con sus obligaciones al servicio de España y del Estado social y democrático de Derecho. Es lógico, por tanto, que las leyes de este mismo Estado les protejan frente a este tipo de agresiones, que afectan también al conjunto de los ciudadanos, agraviados así mismo por una ofensa que no puede ampararse en la libertad de expresión. Don Felipe y Doña Letizia gozan del reconocimiento general, de modo que se equivocan por completo quienes pretenden romper la relación de respeto y afecto entre la Corona y los ciudadanos a través de expresiones que sólo demuestran el ínfimo nivel cultural y educativo de sus autores.

La compleja sociedad vasca

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:49 am

LA encuesta semestral que elabora la Universidad del País Vasco sobre el estado de opinión de los ciudadanos de esta comunidad, el «Euskobarómetro», presenta unos resultados, correspondientes al mes de junio pasado, que exponen la complejidad de sentimientos y actitudes que marca la convivencia de la sociedad vasca. La revocación de la tregua de ETA ha supuesto -como también revela el CIS, cuya última encuesta, publicada ayer, registra la creciente preocupación por el terrorismo etarra- la recuperación de las opiniones más pesimistas sobre el cese de la violencia, al mismo tiempo que hace aumentar los porcentajes de quienes manifiestan no sentirse libres para hablar de política o participar en ella. También vuelve a destacar el número de vascos dispuestos a abandonar su tierra (hasta el 12 por ciento). Una sociedad que valora más a Arnaldo Otegi que a María San Gil tiene un grave problema moral y político de discernimiento entre lo que está bien y lo que está mal, caldo de cultivo adecuado para que aún haya un 12 por ciento de vascos que legitima la violencia y porcentajes mayores que creen que los etarras son «idealistas» y «patriotas», aunque se rechacen sus métodos criminales de forma mayoritaria.

Aún así, la encuesta de la UPV revela que los criterios políticos actuales de los vascos rebajan las tendencias separatistas. Aumentan los que hoy votarían a favor de la Constitución de 1978; el 71 por ciento se declara satisfecho con el estatuto de Guernica; la mayoría se declara no nacionalista en Guipúzcoa y Alava; y la fórmula de la autonomía tiene más adeptos (34 por ciento), que el federalismo (29 por ciento) y el independentismo (30 por ciento). Aunque pudiera parecerlo, estos datos no son contradictorios con el del 63 por ciento que aboga por un acuerdo político sobre el derecho de autodeterminación. La presión terrorista y la hegemonía nacionalista disuaden a una parte significativa de los no nacionalistas, fundamentalmente en el electorado del PSE, de oponerse a la demanda autodeterminista, si con ella se pudiera favorecer un proceso de fin de la violencia. La interiorización del chantaje etarra resulta evidente, aunque, al tratarse de una opinión ciudadana, no contempla, por un lado, los problemas insalvables de carácter legal y político de una consulta de autodeterminación; por otro, la ausencia de garantías de que ETA respetaría como definitivo un rechazo a la independencia o fórmula similar. La experiencia canadiense demuestra que lo que ha neutralizado el soberanismo quebequés no ha sido la política de referendos de autodeterminación -tantas veces perdidos como nuevamente exigidos por el nacionalismo-, sino la decisión de las institucionales federales del país de atajar las demandas nacionalistas con condiciones, recogidas en la «ley de Claridad», que hacen prácticamente inviable la separación de Québec.

La radiografía que ofrece el «Euskobarómetro» no invita al optimismo sobre las posibilidades reales de que la clase política vasca pueda desarrollar proyectos de gobierno viables. Los vascos suspenden a las instituciones y los grupos políticos por su participación en el llamado «proceso de paz». El ejecutivo de Ibarretxe recibe la peor valoración de los últimos cinco años, lo que refuerza la actitud crítica del presidente del PNV, Josu Jon Imaz, a quien, por paradójico que resulte, pueden beneficiar los datos del «Euskobarómetro», si se interpretan en el sentido de que el lendakari y su proyecto soberanista radical han perdido fuelle en esta legislatura.

El desfase entre sentimientos y actitudes en los ciudadanos vascos, directamente relacionada por la presión terrorista, hace muy complicada la actividad política en el País Vasco. Pero a la vista de que hay más no nacionalistas de lo que podría aparentar el estereotipo de la sociedad vasca, lo lógico sería que PP y PSE se sintieran compelidos a reforzar sus posiciones comunes a favor del estatuto y de la Constitución, y a facilitarse recíprocamente el gobierno en las instituciones municipales y forales donde son mayoría, como sucede, por ejemplo, en Alava. Más aún cuando los socialistas tienen ante sí el dato de que la gran mayoría de los vascos está convencida de que ETA no tiene voluntad de poner fin a la violencia, ni la izquierda abertzale de aceptar las reglas del juego democrático. Cuando la propia sociedad vasca descarta el fundamento de cualquier nuevo proceso de negociación con los terroristas.

Los votos y el poder

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:48 am

LA gente vota y los partidos pactan. A veces, cunde la impresión de que esos pactos traicionan la voluntad que expresan los votos. De ahí suele surgir la reclamación de cambios en la Ley Electoral para impedir que se repitan las supuestas traiciones.

En esas estamos. La «reformitis» electoral es un prurito de aparición recurrente, sobre todo cuando, tras un proceso electoral, el partido que ha obtenido más votos se ve excluido del gobierno, algo que, como ahora veremos, sucede con una cierta frecuencia.

Si contemplamos el panorama global de reparto de poder municipal, observamos que domina abrumadoramente la relación directa entre el voto y el poder, ya que en 6.512 de los 8.078 municipios (el 81 por ciento) ha habido mayoría absoluta de alguna candidatura.

Sin embargo, sucede que cuando reparamos en aquellos ámbitos más «vistosos» políticamente (Comunidades Autónomas y capitales de provincia) la situación es sustancialmente distinta. Así, de las diecisiete Comunidades (sin contar con las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla), en menos de la mitad (ocho) hay alguna mayoría absoluta. Y otro tanto sucede en las capitales: sólo en veintitrés de las cincuenta hay mayoría absoluta. En ámbitos más amplios y más complejos, con mayor pluralismo de oferta, es más difícil que se produzcan mayorías absolutas que en los municipios pequeños, donde la oferta es más limitada y no es infrecuente que se reduzca a los dos principales partidos o incluso se limite a una única lista.

Cuando no hay mayoría, cabe, a su vez, que la lista más votada gobierne en minoría (lo que sólo sucede en Pamplona y podría suceder en el Gobierno Foral de Navarra), y, lo que con frecuencia mucho mayor ocurre, que existan mayorías post-electorales sobre la base de coaliciones. Estas coaliciones pueden estar organizadas (y, normalmente, hegemonizadas) por la fuerza más votada o pueden ser, en cambio, de las llamadas (con ánimo descalificador) «coaliciones de perdedores» que se forman contra el partido más votado. Son estas últimas coaliciones las que plantean los problemas a los que me refería más arriba.

En el conjunto de las Autonomías, esta situación en la que no gobierna ni participa en el Gobierno la fuerza más votada se da en seis casos (a reserva de lo que pase en Navarra). En cuatro de ellos (Asturias, Baleares, Cantabria y Galicia) el pagano es el PP; en uno (Canarias) lo es el PSOE y, por último, en Cataluña es CiU el ganador descabalgado. Se entiende así por qué la situación es tan llamativa: si se excluye el caso navarro, aun en discusión, resulta que en el 75 por ciento de los supuestos en que no hay mayoría absoluta, la fuerza que ha obtenido más votos ha sido excluida del gobierno regional.

En cambio, en las capitales el panorama es a la vez más limitado proporcionalmente y más lineal políticamente: de las veintisiete ciudades en que no hay mayoría, en diez de ellas (algo menos del 40 por ciento) se ha excluido del gobierno municipal al partido más votado. En todos los casos, ese partido es el PP. A su vez, en todos estos casos, el artífice de la coalición negativa es el PSOE, en provecho propio en siete de las diez ocasiones o en el de sus aliados (IU, BNG y PAR) en las tres restantes. El caso del PAR, que se refiere a la Alcaldía de Teruel, es particularmente llamativo: el PSOE «cede» la Alcaldía al PAR (que ha sacado la mitad de votos que el PSOE y menos de la mitad que el PP) a cambio de que los regionalistas renuncien a una Consejería en el Gobierno de Aragón, algo, como se ve, muy relevante para determinar qué alcalde deben tener los turolenses.

Hasta aquí los datos. Los mismos nos permiten entender que la cuestión tiene profundidad e importancia política. Otra cosa es que tenga fácil arreglo o que incluso sea posible ponerse de acuerdo sobre si hay que arreglarla.

Tenemos un sistema electoral basado en el principio de proporcionalidad con algunos correctivos. En el plano nacional hay que decir que ha cumplido con las funciones políticas básicas que debe cumplir un sistema electoral: permite la alternancia, no es excluyente, no favorece indebidamente a un actor o tipo de actor, ni siquiera a los nacionalistas, en contra de lo que muchos creen, y reparte los escaños con razonable proximidad a los votos obtenidos. Como todos los sistemas proporcionales, a cambio de esas virtudes, presenta una desventaja relativa: es menos eficiente en proveer soluciones de gobierno que los sistemas mayoritarios simples (del tipo llamado first pass the post, en el que el partido con más votos consigue el puesto, aunque no alcance la mitad de los votos) o los mayoritarios a dos vueltas (en los que mediante la segunda vuelta a la que sólo pueden concurrir los dos primeros clasificados o quienes hayan superado un cierto porcentaje, se garantiza un apoyo más sólido del ganador).

Los sistemas electorales requieren de una coherencia básica y de una aceptación de los contendientes que no esté condicionada a coyunturas más o menos favorables. La cuestión que se plantea es si cabe algún injerto del principio mayoritario en el sistema proporcional y qué alcance debería tener. Como en todo proceso de experimentación genética, habría que andar con mucho cuidado, no fuera que la modificación genética alumbrara un monstruo. Y, desde luego, la introducción del principio mayoritario en la lógica del de proporcionalidad no es fácil.

La pregunta que surge es cuál es el valor político a preservar o a restaurar mediante la reforma. En principio, se trataría de que las cúpulas de los partidos tuvieran menos libertad para comerciar con los votos, dificultándoles transacciones para las que el voto no les hubiera apoderado. Esto es más fácil de enunciar que de aplicar: hasta dónde, cómo y con qué consecuencias los votantes apoderan a los partidos es una cuestión harto subjetiva. Lo mismo sucede con la «naturalidad» o «artificialidad» de los acuerdos, y su condición legítima o non sancta.

A lo más que, entiendo, cabría aspirar en una reforma minimalista es a articular un sistema excepcional de segunda vuelta si un partido que ha ganado las elecciones superando un elevado umbral de voto popular (pongamos un 40 por ciento) y a una distancia clara del segundo (pongamos, más de 10 puntos porcentuales) se puede ver fuera del Gobierno por un acuerdo entre sus heterogéneos contendientes. Quedaría a la decisión de ese partido ganador el pedir o no el ballottage para verificar la hipótesis implícita de si la exclusión del ganador falsea o no la voluntad mayoritaria, pidiendo a los votantes su opinión «definitiva». Pero, dada la condición proporcional del sistema, no sería lógico excluir de esta segunda vuelta a ningún contendiente que hubiera obtenido representación. Si en esa segunda vuelta el ganador alcanzara la mayoría, formaría gobierno. En caso contrario, se entendería legitimada la coalición alternativa.

Otras soluciones de mínimos serían peores. Dada la naturaleza parlamentaria del sistema, garantizar ex opere operato el gobierno del ganador, abriría la puerta a situaciones de ingobernabilidad en las que el gobierno municipal o regional perdería una tras otra las votaciones y no podría llevar a cabo su programa, con lo que un aspecto básico de la democracia, la rendición de cuentas (accountability), sería imposible.

Por supuesto, caben reformas más radicales. Se puede caminar hacia un sistema mayoritario. Pero ese es un cambio mayúsculo del sistema político que no puede abordarse sin un estudio muy profundo de sus pros y sus contras. Y pasa que los sistemas electorales tienden a arraigarse con el sistema político, creando una inercia frente al cambio difícil de remover sin un coste mayor que el beneficio que supuestamente aparejan. Cabe siempre el riesgo de que, con el agua sucia, se fuera el niño por el desagüe…

JOSÉ IGNACIO WERT

Sociólogo y presidente de Inspire Consultores

Texto íntegro del auto

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:47 am

AUTO

En la Villa de Madrid, a veinte de julio de dos mil siete.

HECHOS

ÚNICO: En el día de hoy el Ministerio Fiscal interpone denuncia por presuntos delitos Contra la Corona, en atención a los artículos 490.3 y/o 491 del Código Penal, en base a los siguientes datos aportados en su denuncia, adjuntando un ejemplar de la publicación, y solicitando una medida cautelar aseguratoria.

           

Se señala así:

“En la publicación “EL JUEVES Nº 1573 de 18 de julio de 2007 aparece en su portada caricaturizados pero, fácilmente identificables, Su Alteza Real el Príncipe de Asturias y su Alteza Real la Princesa de Asturias en actitud claramente denigrante y objetivamente infamante, pudiendo constituir la difusión de tal revista constitutivo de delito del art. 490.3 del Código Penal; resultando que, en todo caso, la imagen y diálogos atribuidos a Sus Altezas, provocan un grave menoscabo del prestigio de la Corona conforme al artículo 491 del Código Penal.

Al tratarse de hechos constitutivos de Delitos contra la Corona los mismos son competencia de la Audiencia Nacional de conformidad con el artículo 65.1º.a) de la Ley Orgánica del Poder Judicial. 

Por estos hechos se formula expresa denuncia contra los responsables de la publicación y se solicita como medida cautelar urgente al amparo del artículo 13 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se proceda a la retirada y prohibición de difusión y distribución de los ejemplares de tal publicación.

RAZONAMIENTOS JURÍDICOS

ÚNICO: El primer pronunciamiento obligados es la aceptación de competencia, en atención al artículo 65.1º.a) de la Ley Orgánica del Poder Judicial, lo que resulta manifiesto por la información aportada.

El segundo pronunciamiento es la valoración inicial que tal denuncia quepa realizar, ponderando el contenido de ésta y el ejemplar de la publicación adjunto.

El Código Penal vigente prevé, tanto en el artículo 490.3 como en el artículo 491, la protección, entre otros miembros de la Corona, al Príncipe heredero de la Corona, en el ejercicio de sus funciones o con motivo o con ocasión de éstas, o fuera de ese ejercicio, bien como injurias (el que injuriare –en artículo 490.3 y 491.1–), bien en el de la utilización de la imagen de cualquier forma que pueda dañar el prestigio de la Corona (artículo 491.2.).

Atendiendo a ello, y apreciando el contenido gráfico y el mensaje de texto que acompaña a la caricatura de portada de la publicación EL JUEVES, fecha de 18 de julio de 2007, se aprecia en una primera fase de análisis (la que proceden este momento), que se trataría de una caricatura que afecta al honor y al núcleo último de la dignidad de las personas que en la misma se ven representadas y que resulta innecesaria y desproporcionada para la formación de la opinión pública.

Apreciado así un contenido mínimo indiciario de matiz incriminatorio, encuadrable en alguno de los tipos penales reseñados, rocede considerar la tercera fase de análisis.

El tercer pronunciamiento incide en la faceta relativa al medio comisivo, en este caso, la imprenta y la repercusión que la utilización de dicho medio tiene a nivel de relevancia penal.

Por una parte, tomando en consideración el artículo 30 del Código Penal, habrá de estarse a la averiguación del presupuesto responsable criminal de la actividad objeto de investigación.

Y, en segundo lugar, si procede, tal y como interesa el Ministerio Fiscal la siguiente medida: “se solicita como medida cautelar urgente al amparo del artículo 13 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y al artículo 816 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se proceda a la retirada y prohibición de difusión y distribución de los ejemplares de tal publicación”.

Esta medida, prevista legalmente, hay que aplicarla atendiendo también al artículo 823 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, lo que exige una valoración del principio de proporcionalidad.

En este sentido, procede plantearse que se apreciaría una inicial actividad presuntamente delictiva, cometida por medio de un medio de comunicación social (difusión), lo que lleva a considerar si procede, en aras de un derecho fundamental, el de la libertad de expresión, no adoptar la única medida que trataría de paliar los efectos de la presunta actividad delictiva.

Procede recordar la doctrina constitucional sobre el principio de proporcionalidad:

* fin constitucionalmente legítimo, como es el interés público propio de la persecución de un delito, y, más en concreto, la de proteger a los perjudicados u ofendidos por el delito, impidiéndose la continuidad de los efectos del delito;

* principio de legalidad, en cuanto a la necesidad de previsión legal específica para las medidas que supongan injerencia en los derechos fundamentales;

*jurisdiccionalidad, exigencia de monopolio jurisdiccional en la limitación de los derechos fundamentales;

* motivación de la resolución judicial, entendida como exigencia de plasmar el juicio de ponderación entre el derecho fundamental afectado y el interés constitucionalmente protegido de tres requisitos o condiciones: 1. si tal medida es susceptible de conseguir el objetivo propuesto –juicio de idoneidad–, 2. si es necesario en el sentido de que no existe otra medida con igual eficacia –juicio de necesidad–, y, 3. si la misa es ponderada o equilibrada, por derivarse de ella más beneficios o ventajas para el interés general que perjuicios sobre otros bienes o valores en conflicto –juicio de proporcionalidad en sentido estricto–.

Atendiendo a dicho principio, es manifiesto que el objetivo de evitar la persistencia de los efectos del delito sólo cabe realizarla por la vía interesada por el Ministerio Fiscal; por otra parte, no existe otra medida menos lesiva o moderada para conseguir esa eficacia; y en cuanto a la misma es ponderada o equilibrada, cabría realizar la siguiente ponderación.

El derecho fundamental a la libertad de expresión es inexcusable en una comunidad libre, que garantiza los derechos fundamentales, atendiendo a un principio esencial de respeto a la dignidad personal que todo ciudadano ostenta, cualquiera que sea su condición personal, profesional o de otra índole.

Quien extralimita el ejercicio de un derecho fundamental (considerando que la crudeza de una crítica, que puede ser especialmente acerba, podría verse amparada en ese derecho fundamental), no puede verse amparado legalmente en el mismo para evitar las consecuencias de sus actos, como sería el caso, por lo que procede a autorizar el secuestro de la publicación (ejemplar de la revista EL JUEVES, año XXX, Nº1.573, del 18 al 24 de julio de 2007).

En consecuencia, se acuerda el secuestro de los ejemplares de la revista EL JUEVES, año XXX, Nº1.573, del 18 al 24 de julio de 2007, así como el molde de  dicha publicación.

Líbrese oficio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y de las Comunidades Autónomas, para que procedan a retirar de los puntos de distribución y/o venta todos los ejemplares de la citada publicación.

Así como oficiese expresamente para que se proceda a recoger el molde de la citada publicación en la sede editorial EDICIONES EL JUEVES, S.A., sita en C/Viladomat, 135, 3º 08015 Barcelona. Tel. 932922217. Faz 9323375824, e Imprime: Dédalo Altamira. Ctra. de Fuenlabrada, s/n. 28320 Pinto (Madrid). Distribución: Codeéis, S.A. . telf.936800360 Molins de Rei (Barcelona).

Por último, procede interesar del Director de la publicación EL JUEVES, año XXX, Nº1.573 del 18 al 24 de julio de 2007.

Vistos los razonamientos anteriores, preceptos citados y demás de general y pertinente aplicación.

PARTE DISPOSITVA

DISPONGO: Aceptar la competencia para conocer de la denuncia presentada por el Ministerio Fiscal, por presunto delito de injurias Contra la Corona.

Acordar el secuestro de la publicación correspondiente al ejemplar de la revista EL JUEVES, año XXX, Nº1.573 del 18 al 24 de julio de 2007, así como del molde de dicha publicación.

Líbrese oficio a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y de las Comunidades Autónomas, para que procedan a retirar de los puntos de distribución y/o venta todos los ejemplares de la citada publicación.

Líbrese oficio a la Jefatura Superior de Policía de Madrid y a la de Barcelona, para que procedan a recoger el molde de citada publicación en la sede de la editorial EDICIONES EL JUEVES, S.A. sita en C/Viladomat, 135, 3º 08015 Barcelona. Tel. 932922217. Faz 9323375824, e Imprime: Dédalo Altamira. Ctra. de Fuenlabrada, s/n. 28320 Pinto (Madrid). Distribución: Codeéis, S.A. . telf.936800360 Molins de Rei (Barcelona).

Ofíciese al Director de la publicación EL JUEVES para que indique el autor o autores de la caricatura de portada del ejemplar de la revista EL JUEVES, año XXX, Nº1.573 del 18 al 24 de julio de 2007.

Notifíquese este auto con indicación que contra el mismo cabe recurso de la reforma y/o de apelación, en un solo efecto, para ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Específicamente para el objeto del secuestro de la publicación y o molde, según el artículo 823 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, podrá interponerse directamente recurso de apelación.

Así, por este mi autor, lo acuerdo, mando y firmo, Juan del Olmo Gálvez, Magistrado-Juez del Juzgado Central de Instrucción nº6.

DILIGENCIA: Seguidamente se cumple lo acordado, doy fe.

Emigración e inmoralidad gubernamental

Archivado en: General, Rajoy, Zapatero — África @ 5:45 am

Hana Fischer

El tema de la emigración se ha analizado desde muchos puntos de vista, pero el aspecto económico es uno de los más importantes, si lo consideramos desde la perspectiva individual del emigrante. También lo es si investigamos las repercusiones que tienen las migraciones masivas, tanto para los países “expulsores” de población como para aquellos receptores de la misma.

No obstante, hay otro factor menos visible pero aún más relevante, que subyace tras el fenómeno de las sangrías poblacionales: el moral. En efecto, el éxodo es la consecuencia palpable de que, en ese país, las prácticas inmorales de los gobernantes han sobrepasado lo que una gran proporción de los habitantes considera como tolerable. Así de sencillo.

Como el lenguaje político es tan ambiguo, conviene que aclaremos a qué nos estamos refiriendo al hablar de “moral”. Es ampliamente aceptado que la moral está íntimamente relacionada con el bien y el mal. Es decir, con aquellas conductas juzgadas como correctas o incorrectas. Y a su vez, con el concepto de Justicia. En última instancia, algo “bueno” es lo que es “justo”.

Compartimos la opinión de Friedrich Hayek acerca de la moral cuando dice que la ética es un orden espontáneo. Que la gente, con el correr del tiempo, ha considerado como “moralmente buenas” aquellas acciones e instituciones que mejor han contribuido a mantener al mayor número de personas con vida; y malas, las opuestas. Hayek aclara que ese es un proceso intuitivo y no enteramente consciente. Pero lo cierto es que, más allá de lo que nos quiera imponer el derecho “positivo”, en nuestro interior cada uno de nosotros sabe perfectamente la diferencia entre el mal y el bien.

Por eso, los sistemas éticos “abstractos” son los mayores enemigos de la verdadera moral.

El Gobierno uruguayo da múltiples ejemplos que ilustran claramente lo que queremos decir. Las administraciones anteriores también incurrieron en prácticas semejantes, pero la actual, quizás por falta de “práctica” en el poder, es más “transparente” en sus acciones.

En un reciente seminario internacional sobre emigración, las autoridades gubernamentales manifestaron su “preocupación” por el “drenaje sin fin” de uruguayos calificados en el sector salud, que emigran a los países desarrollados. Un director de la Cancillería propuso solicitar a las naciones que reciben a emigrantes altamente calificados “formas de compensación o pago” por esos recursos humanos.

Nuestro presidente, Tabaré Vázquez, es oncólogo y tiene relaciones muy estrechas con empresas médicas. Desde el mismo momento en que asumió su cargo, la política del Ministerio de Salud Pública en el área oncológica ha sido la de premiar a sus amigos y castigar o sacar del camino mediante diversos procedimientos a todos los que puedan perturbar o que hayan molestado en el pasado a ciertos intereses privados. Incluso se recurre al manido expediente de ensuciar sin fundamento el buen nombre de prestigiosos colegas, quienes a la vez son competidores en la profesión.

En abril, la ministra de Salud Pública expresó públicamente que su cartera pondría una “barrera” a la adquisición de equipamiento médico por parte de empresarios privados. Actualmente, la “tecnología punta” del sector salud sólo puede ingresar legalmente al país a través del sistema público. Asimismo decidió prohibir la vacuna contra el cáncer de útero. Dijo que “incorporarla sólo para quienes pueden pagarla nos parece injusto. Incorporar una vacuna significa incorporarla con igualdad de oportunidades, para el que la pueda pagar y para el que no puede”.

Esta misma filosofía guía la reforma de la salud que impulsa el Gobierno. Su eje fundamental es ignorar las libertades y derechos individuales. Al mismo tiempo, las empresas médicas donde Vázquez ha seguido trabajando hasta hoy se verán sumamente beneficiadas, en detrimento de otras. Lo que sobrepasa todo lo moralmente calificable que, con esto, el Gobierno proponga lucrar a costa de las víctimas de sus propias acciones.

© AIPE

Hana  Fischer es analista política uruguaya

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