España es una merienda de negros

Julio 25, 2007

La juez de Tenerife decreta prisión comunicada sin fianza para el ex agente del CNI

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:43 pm

La jueza del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Puerto de la Cruz, en Santa Cruz de Tenerife, Carmen Albendrán, ha decretado la prisión comunicada y sin fianza del ex agente del CNI, Roberto Flórez García, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

L D (Europa Press) El detenido ejerció su derecho a no declarar, y se le mantuvo la imputación de los delitos de traición y subsidiariamente del delito de descubrimiento y revelación de secretos relativos a la defensa nacional. La jueza ha decidido mantener el secreto del sumario.

Flórez llegó esta mañana a los juzgados de Puerto de la Cruz escoltado por varios policías, esposado y oculto bajo una  chaqueta. Allí ha prestado declaración durante toda la mañana acusado de los delitos de traición y de descubrimiento y revelación de secretos relativos a la defensa nacional.

El ex agente del CNI, Roberto Flórez García, reveló presuntamente información clasificada de la “Casa” al servicio de inteligencia ruso desde diciembre de 2001 a febrero de 2004, cuando causó baja a petición propia. Según explicó este martes el director del CNI, Alberto Saiz, la “seguridad nacional no ha estado en riesgo”, aunque sí se causaron daños internos e “importantes” al Centro al revelar procedimientos, estructuras internas, actividades de contrainteligencia y “decenas de identidades”.

El director del CNI hizo público este hecho por ser un caso que afecta “únicamente” al centro, por su “trascendencia” y para evitar “especulaciones”. “Esto en principio es un fracaso de la institución, pero si termina bien es un triunfo y me parece que son buenas noticias”, comentó.

El director del CNI pide comparecer en el Congreso a partir de septiembre

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:41 pm

El director del CNI, Alberto Saiz, comparecerá a petición propia en el Congreso ante la Comisión de Secretos Oficiales en el periodo ordinario de sesiones, esto es, a partir de septiembre. El motivo, informar sobre el ex agente Roberto Flórez, según ha señalado en rueda de prensa López Garrido. El dirigente socialista ha justificado el retraso porque, según él, “no hay razones para que sea algo urgente”, sin embargo, el PP ha pedido su comparecencia con carácter de urgencia. El portavoz del PSOE considera que su detención pone de manifiesto que con “este Gobierno quien la hace la paga”.

L D (Europa Press) El dirigente socialista estimó que lo “lógico” es que la comparecencia tenga lugar en el periodo de sesiones ordinario porque “no hay razones para que sea algo urgente”, dado que hay un procedimiento judicial que actualmente está investigando el asunto. El PP quiere que Saiz acuda al Congreso con carácter de urgencia, durante el verano.

Aunque el portavoz parlamentario dijo no querer “politizar” el caso, enfatizó a renglón seguido que los hechos se produjeron cuando José María Aznar era presidente del Gobierno. “El ministro de Defensa me parece que se llamaba Trillo”, señaló.

“No es el PP el que debe estar más interesado en politizarlo, porque estos son hechos presuntamente delictivos que sucedieron durante su mandato y que no se atajaron en ese momento –recalcó–. Ahora se han atajado”.

El ex agente “se fue por su cuenta”

La Policía detuvo el lunes en Tenerife al ex agente del CNI Roberto Flórez García, quien presuntamente y a cambio de dinero reveló información clasificada a otro servicio de inteligencia extranjero, en concreto a Rusia, según fuentes conocedoras de la investigación.

López Garrido también remarcó que el ex miembro del CNI “no fue expulsado” sino que se fue “por su cuenta antes de que tomara posesión el actual Ejecutivo”. “El Gobierno ha hecho lo que tenía que hacer. Teniendo conocimiento de hechos delictivos producidos entre los años 2001 a 2004, investiga y detiene a un ex miembro del CNI”, aseveró.

Aseguró que Saiz compareció en rueda de prensa para “lanzar un mensaje de tranquilidad” en el sentido de que los problemas del Centro se han solventado, que no ha habido amenaza para la seguridad nacional y que la persona acusada está a disposición del juez. “No es un caso político, es un caso judicial y así es como se expuso ayer y como se expondrá cuando el director del CNI comparezca ante la Comisión de Secretos Oficiales –remachó-. Está claro que en este Gobierno quien la hace la paga”.

Respecto a si el Ejecutivo va a tomar medidas diplomáticas, el dirigente socialista señaló que ello lo tendrá que decidir el Gobierno “a la vista de lo que salga en el procedimiento judicial”.

Detenciones

También declaró que este hecho, sumado con la detención de un presunto colaborador de ETA en Francia y de dos ciudadanos sirios que blanqueaban dinero para la yihad a través del mercado inmobiliario, pone de manifiesto el “compromiso firme” del Gobierno con la defensa “de la seguridad de los ciudadanos en todos los ámbitos”.

En concreto, defendió que estos dos últimos hechos muestran que el Gobierno está comprometido de manera absoluta para luchar contra el terrorismo “en todas sus vertientes”.

Carme Chacón, a un periodista, sobre la burbuja inmobiliaria: “Vamos a terminar, si no le importa”

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:37 pm

La flamante ministra de Vivienda, Carme Chacón, se negó a responder a un periodista británico sobre un supuesto pinchazo de la burbuja inmobiliaria en España. La entrevista está incluida en un reportaje de la BBC sobre el problema de la vivienda en España. Cuando el periodista preguntó a la ministra sobre la caída del mercado inmobiliario, ésta le contesto: “Vamos a terminar ahora mismo, si no le importa”. El vídeo, colgado en Youtube, ha sido visto por 9.000 personas.

(Libertad Digital) Así de tajante fue la respuesta de Carme Chacón al periodista de la BBC, según esta cadena. El vídeo ha sido colgado en Yotube y ha sido visto por 9.000 personas. La entrevista está incluida en un reportaje sobre el problema de la vivienda en España titulado “El miedo del mercado inmobiliario español”.

El reportaje narra el increíble incremento de los precios de la vivienda en nuestro país, en una década, y la imposibilidad de los jóvenes para adquirir una casa. Dice el documento que han sido los “tipos de interés históricamente bajos” y la llegada en masa de inmigrantes con “ganas de comprar casas” lo que ha disparado los precios. Según el reportaje, esta burbuja inmobiliaria está a punto de estallar y los precios están bajando. Pero “nadie, ni gobierno ni promotores quiere hablar de ello”, dice el reportaje.

Seguidamente se incluye la entrevista con la ministra de Vivienda que corrobora esta afirmación. Sólo incluye esta pregunta. Carme Chacón hace una exposición general del asunto, pero al ser preguntada por el posible estallido de la burbuja inmobiliaria, la ministra zanja seca: “Vamos a terminar ahora mismo, si no le importa”.

Otegi abre su propia página web para pedir su liberación

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:35 pm

Tras más de un mes de silencio en la cárcel de Martutene, Arnaldo Otegi ha lanzado este miércoles una página web en la que solicita firmas para exigir su excarcelación. La misma, que fue presentada esta mañana por los dirigentes de Batasuna-ETA Jone Goiricelaia y Pernando Barrena, está registrada a nombre del propio Otegi y la dirección de registro que se dio corresponde a la de uno de sus domicilios conocidos. Como suele ocurrir, entre las firmas recabadas ya destacan algunas como las del Tío Gilito, Ben Laden y El Solitario.

(Libertad Digital) Batasuna-ETA anunció este miércoles la apertura de una página web para recoger apoyos y exigir la puesta en libertad de Arnaldo Otegi, encarcelado desde el pasado 8 de junio en la prisión de Martutene, en San Sebastián, por un delito de enaltecimiento del terrorismo.

La iniciativa fue presentada, según informa Efe, en rueda de prensa en la capital donostiarra, sin que la Ertzaintza impidiese su celebración, por los dirigentes del partido ilegalizado Pernando Barrena y Jone Goirizelaia, quienes hicieron un llamamiento a partidos, sindicatos, organizaciones sociales y ciudadanos a expresar su solidaridad con Otegi y adherirse mediante su firma al texto que aparece en www.arnaldoaskatu.org.

La web incluye un breve texto de tres puntos en vascuence, español, francés e inglés, en el que “los firmantes” expresan su rechazo al ingreso en prisión de Otegi al estimar que es una medida de “claro trasfondo político”, por lo que piden a “las autoridades judiciales pertinentes su puesta en libertad”. El documento califica este encarcelamiento como “un hecho de especial gravedad” por afectar a “uno de los principales interlocutores de la izquierda abertzale” que ha desarrollado “una labor de gran trascendencia en la búsqueda de una solución democrática al conflicto político que padece Euskal Herria”.

El dominio de la página está registrado a nombre del propio Otegi (Arnaldo Otegi Mondragón) y la dirección de contacto que aparece es uno de los domicilios conocidos en Elgoibar (Guipúzcoa) del que fuera portavoz del brazo político de ETA, precisamente, el mismo en el que fue detenido por la Guardia Civil el pasado 21 de marzo de 2007 por no presentarse en la Audiencia Nacional, aunque luego quedaría en libertad tras retirar la Fiscalía el cargo de enaltecimiento del terrorismo del que se le iba a juzgar.

A media tarde de este miércoles, en la web había ya cerca de 500 mensajes de apoyo al líder proetarra, la mayoría dejados por acólitos de la organziación terrorista ETA, aunque muchos también con la intención de mofarse de Arnaldo Otegi. Entre estos últimos, figuran los apoyos al dirigente proetarra de El Solitario, el Tío Gilito, el Cid o Ben Laden.

Detienen cerca de Bayona al terrorista de ETA Pablo Aperribai

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:33 pm

Agentes de la Gendarmería francesa han detenido al sur de Francia, cerca de Bayona, al terrorista de ETA Pablo Aperribai Bediaga. Estaba huido desde que en febrero de 2005 la Policía desarticuló el grupo etarra con el que colaboraba. Fuentes de la lucha antiterrorista consideran que entonces se dedicaba a recabar información para atentar contra dirigentes del PP como María San Gil, Leopoldo Barreda o Alfonso Alonso. También se sospecha que facilitó datos sobre Juan María Atutxa.

L D (Agencias) El etarra se encontraba intentando robar un coche en la localidad de Lannemezan (Altos Pirineos) cuando fue abordado por agentes de la Policía municipal. No llevaba armas y confesó rápidamente su verdadera identidad y su pertenencia a la organización terrorista. Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Europa Press sitúan a Pablo Aperribay entre los miembros de ETA encargados de facilitar material logístico a los pistoleros de la banda.

Aperribay Badioga huyó en 2005 tras la detención de Javier Pérez Aldunate, el etarra que recibió el encargo de elaborar un plan para matar al Rey y que ya cumple condena por ese y otros delitos. Aperribay, de 37 años y natural de Bilbao, había prestado a Pérez Aldunate el piso que había alquilado para vivir en la localidad vizcaína de Basauri.  La detención de Pérez Aldunate el 16 de febrero de 2005 provocó un dispositivo inmediato para localizar a Aperribay, pero éste había viajado a Cádiz para pasar unos días con su novia y su coche apareció abandonado en Tarifa. Desde entonces se encontraba en paradero desconocido y su foto aparece en el apartado de terroristas más buscados de las web de Policía y Guardia Civil.

  

En el registro de su domicilio tras la detención de Pérez Aldunate, la Guardia Civil encontró material explosivo y armas, entre ellas un rifle de mira telescópica de la marca ‘Thompson’, de calibre 7 milímetros R.G y desmontable en cañón, culata con pistolete y guardamanos, así como una pistola de fabricación china, al que los etarras habían borrado la numeración sustituyéndola por la inscripción ‘ETA 2002′.

  

Pérez Aldunate había estado entre abril y mayo de 2006 en Mallorca realizando informaciones para atentar contra el Rey, aunque nunca llegó a estar armado durante su estancia en la isla y regresó a Francia. En su segunda etapa en el interior de España, previa a su detención, elaboró informaciones sobre militares, miembros de las Fuerzas de Seguridad y varios políticos.

  

 ’Txeroki’ llegó a pedirle explicaciones de por qué no había atentado, a lo que Pérez Aldunate respondió que tenía dudas por las noticias que habían aparecido sobre posibles contactos del entorno de ETA con el Gobierno. El jefe de los grupos le escribió una carta instándole a “poner muertos encima de la mesa” y acabar así con la “baja” moral que en aquel momento reconocía que existía en ETA.

ETA coloca dos bombas en el recorrido del Tour de Francia por Navarra

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:31 pm

Dos artefactos de baja potencia han estallado en el recorrido del Tour de Francia, que este miércoles entraba en suelo español por la frontera con Navarra. La banda terrorista ETA anunció las explosiones poco más de una hora antes de producirse. Lo hizo con una llamada a la DYA de la comunidad foral. Los dos artefactos estallaron en la localidad de Belagua, a menos de un kilómetro de la frontera. La caravana publicitaria ya había pasado por ese punto, pero no el pelotón, que pudo hacerlo sin problemas debido a la “escasísima potencia” de las bombas. No se han registrado daños personales. 

L D (Agencias) Dos artefactos han hecho explosión este miércoles a mediodía en el término municipal de Belagua (Navarra) sin causar daños personales. Según confirmaron fuentes de la lucha antiterrorista, las explosiones se registraron en el recorrido del Tour de Francia, que en esta jornada entraba en España a través de la frontera con Navarra.

La explosión de los dos artefactos de “escasa” potencia colocados en el Pirineo de Navarra se produjo en un intervalo de media hora, entre las 13.22 horas de la primera deflagración y las 13,52 de la segunda. Ambas se produjeron cuando había pasado ya la caravana publicitaria de la carrera y no había llegado aún el pelotón de ciclistas. Los artefactos estaban situados a ambos lados de la carretera N-1370, que une el Valle del Roncal con francia, a la altura del kilómetro 51,450, a unos 800 metros de la frontera con el país galo.

  

Los primeros análisis realizados por los Grupos Especialistas en Desactivación de Explosivos (GEDEX) de la Guardia Civil sobre la composición de los artefactos apuntan a que cada uno podría estar compuesto por medio kilo de amonal.

  

Los explosivos estaban dentro de sendas tarteras. El que explotó a las 13.22 horas estaba situado a tres metros de altura en un alto de difícil acceso y a 50 metros en horizontal de la carretera, según las mismas fuentes. El segundo artefacto estaba situado en un promontorio de unos seis metros de altura y a cuatro metros en horizontal de la vía.

  

Hacia las 11 horas de la mañana un comunicante en nombre de ETA realizó una llamada telefónica a la DYA de Navarra para advertir de la colocación de varios artefactos. Acto seguido, el “amplio” despliegue de la Guardia Civil en la zona por donde pasa la carrera ciclista en la Comunidad foral realizó la pertinente requisa para garantizar que los artefactos no se encontraran en la carretera o en las zonas más concurridas de público.

  

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado continúan las investigaciones para determinar la composición de los artefactos y realizan además todas las gestiones para averiguar el paradero del autor o autores de los hechos, concluyó la Delegación.

Iceta acusa a Pizarro de “castigar a Cataluña” con el apagón por la OPA de Gas Natural

Archivado en: General, Rajoy — África @ 6:30 pm

EXIGE QUE EXPLIQUE “POR QUÉ DEMONIOS” NO ACEPTÓ LA OFERTA

Los socialistas catalanes intentan desviar la responsabilidad de la Generalidad por el apagón convirtiéndolo en un nuevo ataque contra Cataluña. El encargado de hacerlo fue el portavoz del PSC, Miquel Iceta, quien acusó al presidente de Endesa, Manuel Pizarro, de “castigar a Cataluña” con el apagón por la OPA frustrada de Gas Natural sobre la eléctrica española. Además, mostró su confianza en que sea relevado por “gestores empresariales no designados políticamente”.

L D (Agencias) En declaraciones a la Agencia Efe, Iceta ha cargado contra Pizarro, recordando que llegó a la presidencia de Endesa con el Gobierno de José María Aznar, al que ha criticado por su “nefasta” gestión, sobre todo después del “fiasco” que ha supuesto el apagón que ha dejado sin luz a miles de ciudadanos en Barcelona durante mas de dos días.

“Hay mucho interés en que comparezcan políticos, pero a quien habría que pedir explicaciones es al señor Pizarro, que explique por qué demonios hizo todo lo posible para que fracasase la OPA de una empresa catalana (Gas Natural) y por qué encima parece que su empresa ha decidido castigar a Cataluña de esta manera, y en concreto a la ciudad de Barcelona”, ha asegurado Iceta.

El portavoz del PSC, que ha defendido el papel de las instituciones en la crisis generada en Barcelona por la falta de suministro eléctrico, cree que “nos encontramos ante una gestión nefasta de una empresa y de su equipo dirigente”. “Desafortunadamente, la OPA no funcionó en su día porque probablemente con otra dirección más eficaz no estaríamos en esta situación”, ha subrayado Iceta.

Iceta ha lamentado la “pelea política” que se ha originado en torno al apagón porque demuestra el “interés de algunos por exonerar al verdadero responsable de la situación, que es Fecsa-Endesa”. “No entendemos por qué se quiere hacer ruido político para esconder la responsabilidad de una empresa que no está a la altura de lo que es un servicio público”, ha agregado.

Confió, asimismo, en que Fecsa-Endesa “no se vaya de rositas” ante el expediente abierto por la Generalidad de Cataluña. “Espero que el expediente de la Generalitat sea claro al detectar responsabilidades y, eventualmente, si como pensamos hay negligencias por parte de una empresa, que reciba la sanción que se ha ganado a pulso”, ha concluido.

El aprendiz de Harry Potter

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:43 am

POR LAURA CAMPMANY

A Zapatero, nuestro aprendiz de brujo, los cubos se le vuelcan y las escobas se le desmadran. Se le van acabando los proyectos, el pueblo llano no le veranea, el cine no le come, la paz no se le cuaja y le saltan los plomos donde menos lo espera. Demasiada tensión para tan poco cable. En la nocturnidad, las sombras y las manos se duplican, se alargan. Se le ha muerto Polanco, ese padre padrone. Se nublan otros cielos con otros alquitranes. No hay hechizo que valga contra los apagones. No basta con un mágico «reparo».

Tampoco con la danza de un vídeo impertinente, ni con la sangre verde de un dragón enterrado, ni con cuatro semillas de mandrágora, ni con la obligatoria asignatura de opciones y pociones «Multijugos», se fabrica un edén republicano. ¡Ah, las fuerzas del mal, tan numerosas, tan hondas, tan tenaces y enroscadas como un contenedor de pensamientos! Demasiadas cabezas coronadas por otros fuegos y otras utopías. Demasiados sombreros, demasiados herejes. Para tener a un pueblo hipnotizado, hace falta algo más que un tronante «confundus».

Los fans de Harry Potter están de enhorabuena. Ya ha salido en inglés la última entrega. La que responde a todas las preguntas, resumibles en una: ¿vencerá el Bien al Mal? Quien no domine tan compleja lengua, bien puede entretenerse leyendo las hazañas de nuestro propio y delirante mago. Su caza estiva del etarra errante. Sus premios natalicios. Sus logros, sus promesas, su infinita campaña en pro de la igualdad, por la vivienda y contra ese partido que-no-debe-nombrarse. No quiero destriparles el final de la historia, pero intuyo que sólo de un espejo depende el personaje de ficción, o acaso la ficción del personaje.

De aquellos «kios» a estos chinos

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:42 am

Allá por los años setenta la espectacular elevación del precio del petróleo (respuesta al fracaso árabe en la guerra con Israel) generó los llamados «petrodólares», consecuencia de un extraordinario superávit de pagos de los tradicionales exportadores de petróleo, convertidos en los ricos más ricos del mundo. Ya eran ricos, pero pasaron a mega-ricos sin capacidad para gestionar aquel río de dólares. El reciclaje de aquellos petrodólares produjo múltiples consecuencias buscadas y no buscadas, dio trabajo a muchos banqueros británicos que cambiaron de amo, y propició una globalización financiera que luego aceleraron las nuevas tecnologías.

Algunos de los nuevos actores fruto de aquel fenómeno se apellidaron KIO, KIA, agencia saudí… y corretearon por las bolsas del mundo tomando posiciones influyentes en las compañías más reputadas. La liberal Thatcher levantó la señal de STOP cuando los kuwaitíes quisieron invertir en BP y estos tomaron nota y se pusieron discretos, pero no dejaron de comprar. Los petrodólares ahora andan en manos del venezolano Chávez, del ruso Putin e incluso del guineano al que el Congreso español le dio un portazo.

Los excedentes de balanza de pagos ahora están en Asia, en manos de los exportadores de productos intermedios que ocupan las tiendas del mundo. Chinos de la China o de Singapur, que estos días se asoman a Londres para echar una mano a Barclays en su pretensión de comprar ABN AMRO. Habrá que ir acostumbrándose a que los neocapitalistas chinos aparezcan en las grandes operaciones financieras por venir, al lado de los banqueros de más rancio abolengo. Son los que tienen liquidez sobrada y en sus carteras no cabe más deuda pública norteamericana.

No es casualidad que los chinos se personen en la salida a bolsa de Blackstone, uno de los primeros fondos de capital riesgo, porque quieren aprender el negocio y porque están sobrados de credenciales, millones de dólares en busca de destino. Así que no se extrañen si aparecen chinos entre sus inversores. Hay motivo.

Fernando

González

Urbaneja

Ventaja para Gadafi

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:41 am

POR RAMÓN PÉREZ-MAURA

Hace siete meses describíamos el desafío (ver «Gadafi vuelve a retarnos a todos» ABC 20-12-06) y ayer se cumplían los peores augurios. Un caudillo árabe vuelve a demostrar que su concepto del tiempo difiere del que tenemos los occidentales. Que él puede sentarse a esperar. Y así lo ha hecho. Quizá él aspiraba a un trofeo mayor del que ya tiene -veremos en los próximos días si no llega la condonación de la deuda libia con Bulgaria, unos 30 millones de dólares- pero al fin ha podido exhibir a la mujer del flamante presidente francés peregrinando hasta Trípoli. Francia ha estado ausente de muchos negociados internacionales durante los últimos doce años. Ahora intenta ocupar posiciones de liderazgo y a fe que lo está consiguiendo.

La cuestión aquí es que todos sabemos que las enfermeras búlgaras y el médico palestino no tenían ninguna responsabilidad en la infección del VIH de la que les acusaba el régimen libio. Hasta Luc Montagnier explicó la imposibilidad de su relación con el contagio. Y aun así se quiere presentar como una victoria de Occidente y de la diplomacia francesa el que Libia conmutara la pena de muerte por una de cadena perpetua y autorizara la extradición para que fueran indultados en su país de origen.

Bien está lo que bien acaba, ¡cómo negarlo! Pero se ha hecho de forma y manera que el régimen de Muamar el Gadafi no ha tenido que reconocer ningún error. Y no sólo eso. Ha demostrado su magnanimidad ante los libios al no condenar a la horca a quienes para los ciudadanos del país norteafricano son responsables de la muerte y la enfermedad crónica de centenares de niños libios.

El próximo 1 de septiembre Gadafi cumplirá 38 años en el poder. Él se ha movido con habilidad ante los ojos de los occidentales para parecer más cercano a nosotros. Pero ante su pueblo sigue aparentando la misma fuerza y carisma de aquel coronel que derrocó al Rey Idris I.

Gadafi ha hecho que Sarkozy se postre ante él. Bulgaria recupera a sus enfermeras inocentes. Francia vende un éxito de política exterior. Tres actores contentos, pero los motivos no son equiparables.

Padres objetores

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:40 am

 

POR JOSÉ GABALDÓN LÓPEZ

EL tema de la objeción de conciencia parece estar dando mucho de qué hablar e incluso de qué escribir. Da la impresión de que proliferan normas y actos con dudosa justificación en el terreno de los grandes principios del Derecho, unidos a una, al parecer recurrente, tendencia a desautorizar las actuaciones de resistencia si se fundan en razones de conciencia moral.

No voy a profundizar en ello, pero sí a insistir en un tema importante: la defensa del derecho de los padres a la educación moral de sus hijos, que de diversos modos se les trata de arrebatar; y si, para defenderlo, pueden o no apoyarse en la objeción de conciencia respecto de la aplicación de esa nueva asignatura de calificación no tan nueva: la Educación para la Ciudadanía.

Parece a primera vista un caso paradigmático de lo que entendemos por objeción de conciencia: oposición al cumplimiento de un imperativo legal o de un mandato. ¿Puede o no puede el hombre rechazar una obligación legal que se opone a su conciencia? Estamos en el meollo mismo de la libertad personal, la alternativa a veces lacerante, donde se manifiesta el valor que para el hombre tiene su propia idea de libertad ideológica, religiosa o no. Que la norma sea una ley (como cansinamente se viene repitiendo) respecto de la citada asinatura resulta irrelevante, porque estamos frente a una opción personal por la libertad, consciente de que la rebeldía se funda en un íntimo deber de conciencia y de donde se asumen todas las consecuencias adversas que tal actitud comporte hasta que pueda demostrarse la justicia de su modo de proceder y le sea reconocido su derecho.

En este caso, además, se ejerce frente al cumplimiento o aplicaciónd de la ley, y se ha revelado que su desarrollo se trata claramente de la formación de la conciencia moral de los alumnos. Por ello, la actitud de los padres objetores es coherente con lo que constituye el fundamento de su objeción: se trata de impartir un «corpus» de educación moral que, por lo visto, es contrario a sus convicciones. Al oponerse ejercitan en un derecho fundamental garantizado en su artículo 27.3 de la Constitución.

No puede discutirse el derecho a impugnar ante los tribunales los actos de desarrollo y aplicación de la asignatura. Por ahí puede empezar cualquier reacción; es evidente que lo padres defienden el derecho reconocido en dicho precepto constitucional.

Los actos de resistencia están, por otra parte, amparados en el artículo 16.1 de la Constitución, y en ello consiste la objeción de conciencia: colegios, profesores y padres pueden ampararse en el derecho que les asiste, fundado en la libertad ideológica, para oponerse a la impartición de la asignatura.

La falta de la ley que regule esta objeción no constituye un obstáculo. El Tribunal Constitucional, en su sentencia 15/1982, sentó con toda claridad que la objeción de conciencia forma parte del derecho fundamental a la libertad ideológia y religiosa reconocida en el artículo 16 de la Constitución, «directamente aplicable en materia de derechos fundamentales». «Puede afirmarse que es un derecho reconocido explícitamente e implícitamente en la ordenación constitucional española», se insistió en la sentencia 161/1987, en el fundamento razonable que supone la procedencia, en convicción de que «provengan de un sistema de pensamiento coherente y suficientemente orgánico y sincero», es decir, «solamente aquellas ideologías que merecen el nombre de convicciones o creencias aunque no se apoyen en consideraciones religiosas», como también señaló el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo de 25 de febrero de 1982.

No es posible negar a los padres, a quienes la Constitución «garantizar» (sic) «el derecho que les asiste para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones», el derecho de oponerse a que se les imparta una asignatura que, según lo conocido, contiene criterios contrarios a la ideología religioso/moral que alegan los propios padres. Se apoyaran éstos en un derecho fundamental fundado en una ideología que, como dijo también el Tribunal de Estrasburgo, proviene de un sistema de pensamiento coherente y que, por merecer la calificación de convicción o coherencia, está en nuestra Constitución reconocida como derecho fundamental. No se trata de una posición de resistencia civil, ni, por supeusto, de una actitud de conciencia capaz de relativizar los mandatos jurídicos, como quería evitar el Tribunal (sentencia 160/1987), sino la oposición al cumplimiento de un deber general por un motivo tan arraigado en la esencia de los derechos de libertad como el que el artículo 27.3 de la Constitución reconoce y garantiza a los padres.

Por otra parte, y para disipar dudas sobre la objeción de conciencia por razones ideológicas, también ha insistido el Tribunal en la aplicación directa del artículo 16, sin ley que lo regule, en las varias ocasiones en las que ha tenido que resolver sobre situaciones de incumplimiento de deberes legales (incluso tan exigentes como los de la disciplina militar), apoyándose en la libertad ideológica. La doctrina acuñada reconoció (sentencia 177/1996) el derecho de alegar la objeción de conciencia para «hacer valer la vertiente negativa de la libertad religiosa frente a la participación en un acto que se estimó como de culto en contra de su voluntad y convicciones personales». Parece que esta doctrina (por otra parte reiterada en la sentencia 101/2004) permite dar por reconocido el derecho a invocar la objeción de conciencia para abstenerse de cumplir un deber legal, con fundamento en el derecho de libertad ideológica sin necesidad de previa ley de desarrollo.

¿Cómo es posible que se alcen tantas voces para cuestionarlo e incluso negarlo a los padres, cuando éstos únicamente pretenden que a sus hijos no se les imponga una formación moral distinta de la elegida por ellos? Seguramente, porque nos hallamos ante una magna operación intervencionista en las libertades de la sociedad que trata de afirmar el derecho del Estado a educar moralmente a sus ciudadanos.

Todo un plan

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:39 am

POR CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS

Después de haber comprobado a qué extremos culturales y políticos se ha llegado en Cataluña y en el País Vasco al haber abandonado la enseñanza en las manos de los nacionalistas, el PP parece caer en la cuenta de lo que supondría la aplicación del proyecto de «educación cívica» que defienden los socialistas. Y digo «parece» porque no estoy tan seguro de que, siendo las cosas así, los dirigentes del PP sigan pensando que el PNV y CIU pueden ser sus socios en un futuro pacto. El último en lanzar este mensaje ha sido Costa, el adelantado de Rato. ¿Y se sabe qué opina acerca del adoctrinamiento que han sufrido dos generaciones de vascos y catalanes con los gobiernos de sus futuros socios? ¿Cree que, en el caso de que se avinieran a preferir al PP, dejarían de seguir imponiendo su mentalidad antiespañola e independentista? Puras menudencias para un liberal…

Tengo la impresión de que la derecha sigue prisionera de los tópicos sobre los que sesteó en la Moncloa y aún no se ha percatado de la subversión cultural en que está empeñado el PSOE. Entonces no vieron llegar a Zapatero y aún hoy siguen pensando que es un ignorante aunque ya comienzan a preocuparse de la «coherencia» de su discurso. Por ejemplo el proyecto de «educación cívica» comienza a sumarles a algo más que a una mera ocurrencia. Intuyen que el multiculturalismo que defienden los socialistas tiene que ver con la alianza de civilizaciones en el exterior y el laicismo en el Interior; temen que el matrimonio de homosexuales tenga que ver con la superación de la familia y que la eutanasia no es sino la última concesión a una vida basada en los mínimos esfuerzos y sacrificios desde el colegio… Es posible que la derecha se entere de que la liquidación de la idea de España como nación, de la lengua común y de la tradición sea la clave de esta revolución cultural en la que están comprometidos los socialistas con la ayuda de los nacionalistas.

Zapatero ejerce de totalitario de este tiempo, es decir, suavemente aunque no por ello de modo poco eficaz. El laicismo que trata de imponer es el instrumento ideal para hacer imposible la profecía que hizo André Malraux al decir: «el siglo XXI será un siglo religioso o no será».

Cacerolas y chapuzas

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:38 am

POR JUAN PEDRO QUIÑONERO

El veraneo español se percibe lleno de misterios, tormentas y amenazas, sin olvidar el discreto encanto de las novelas policíacas.

En París, International Herald Tribune cuenta con palpable perplejidad la historia del espía que vendía nuestros secretos de Estado a Moscú. Ni que decir tiene que: «no se ha comprometido la seguridad nacional ni la seguridad de la OTAN». ¿Qué reportero Tribulete se hubiese atrevido a dudarlo? En Ginebra, Romandie se pregunta qué secretos del tripartito catalán, las tribulaciones del PNV o la Guardia Civil, en Irak, ha podido vender el tal espía a los rusos, interesados por tan oscuros misterios.

El gran apagón de Barcelona no suscita perplejidad, sino la más viva inquietud ante las perspectivas turísticas. En Alemania, Volksstimen Oberlander se pregunta por los inmediatos riesgos de un «caos» precipitado de manera tan vertiginosa. En Francia, 20 Minutes habla de una «tensión social que sube», ilustrando sus informaciones con un concierto de populares «caceroladas», un encanto turístico imprevisible. En Inglaterra, el Guardian no parece tener claro quiénes son responsables del desastre, ni cómo ni cuándo pudiera volver a estallar otra crisis semejante.

Otros problemas inmediatos parecen anunciar tensiones futuras. La Deutsche Welle alemana comenta las «tensiones crecientes» entre el Gobierno de Zapatero y la Iglesia católica española. A su juicio, «se prevé un otoño problemático para las relaciones entre la Iglesia y el Estado, con una Conferencia Episcopal en pie de guerra contra el modelo educativo gubernamental».

En otro plano, Café Babel, en Bruselas, publica un análisis de fondo recordando que España se ha beneficiado positivamente del nacionalismo a ultranza del Gobierno conservador polaco, «que ha permitido a España justificar ante la UE los privilegios defendidos por Varsovia» De historia y arte también se vive. Der Zürcher Oberländer recuerda que por estos días se cumple el centenario de una obra de arte legendaria, «Las señoritas d´Avignon», de Picasso. Genio y figura.

Los «maderos» de ZP

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:37 am

POR IGNACIO RUIZ QUINTANO

EN Inglaterra, los positivistas lógicos recomendaban como muy saludable no escuchar la retórica sobre la democracia, sino contemplar los hechos. Ver, decía sir Alfred J. Ayer, positivista pragmático e hincha del Tottenham Hotspur, lo que, por ejemplo, se hace realmente en los juzgados. ¿Y qué tenemos hoy en los juzgados españoles? Los policías del «caso Bono» sueltos y, Santiago y cierra España, una revista satírica secuestrada.

-¿Usted ha visto cosa más tonta que un censor? –le contestó gallegamente Franco a Pemán, quejoso de las tachaduras con que le habían desollado una comedia.

El censor de la revista satírica es un Conde que «roba» titulares de prensa, con lo cual la revista satírica podría caricaturizarlo de urraca, que, como se sabe desde la época de Romanones, roba y esconde.

Conde, en fin, no es Maquiavelo, pero tampoco tonto, sino coruñés. La Coruña debe de ser el foco de una insurgencia «cool», el nuevo republicanismo, que no es el de Petit, quien, por otra parte, tampoco es coruñés, sino -siquiera filosóficamente- tonto, aunque nadie lo viera el domingo en el festival taurino de Ávila, ese «revival» a lo Joselito (Jiménez) y Marisol organizado por la Junta de Salvación de la Fiesta Nacional.

El republicanismo era una cosa del bar del Círculo de Bellas Artes que ahora se lleva en el bar de los toros. A José Tomás le han dicho que es republicano y él, por si las moscas, posa con la camiseta del Che. ¡La revolución! Matar curas, comer jamones y cerrar periódicos fue el engolosinante entretenimiento de la revolución española que añora Rodríguez. ¿Quién no tiene un abuelo que una vez jugó al Straperlo? Los republicanistas, que son todos esos gallegos que aguardan a ser ministros con Rodríguez, van por los pueblos detrás de José Tomás. Y de La Coruña nos siguen llegando, además de ministros, pulpos y mejillones, los artículos de fondo de Suso de Toro; los juramentos de limpieza de sangre, a lo cristiano viejo -pero en republicano laico- del ministro de Cultura; y, naturalmente, ese Conde que, en menos de lo que tarda en persignarse un cura loco, ha secuestrado una revista satírica. Si de lo que se trataba era de arrancarle otro pelo al lobo monárquico, el éxito gubernamental -el fiscal es cosa del Gobierno- estaba garantizado. Otra cosa es el espectáculo de los «maderos» de Rodríguez levantando revistas cochinas en los quioscos de España. ¡La «isegoría» de Antonio Elorza y la «isonomia» de Carlos Fuentes, a tomar por el rabel! («Isegoría» e «Isonomia»: qué nombres tan bonitos para unas vacas bravas.)

Claro que el secuestro de la revista satírica explica la absolución de los policías del «caso Bono». De los etarras se ocupa Sarkozy, pero es que aquí, con esta censura rampante, para ir de quiosco en quiosco todas las manos van a ser pocas. Por cierto, que en una situación así fue cuando Fernández Flórez escribió: «Algunos, de estar al frente de la Policía, debiera ser por correr ante ella.»

De la absolución del «caso Bono» hay que quedarse con una frase que aspira a ser la verdad en números redondos: «Lo que es susceptible de falsedad es un hecho, no la valoración del hecho, que no es otra cosa que una apreciación subjetiva del hecho.» Con ese argumento, el padre Copleston hubiera destrozado a sir Alfred J. Ayer en el famoso debate sobre el «Positivismo lógico» en la BBC. ¿Y los dos detenidos: ilegalmente para la Audiencia («un brindis al sol», dijo el gobernador progresista), pero legalmente (¿«un brindis a la sombra»?) para el Supremo? Nada. Dos simples contribuyentes desgraciados a cuyas expensas viven Bono, los escoltas de Bono, los policías que los detuvieron, los abogados propios, los abogados ajenos, los jueces y, por supuesto, Rodríguez. Las únicas declaraciones interesantes de esos detenidos son, pues, las de la renta. Y tanto Leviatán acojona. Gallardón tiene uno, chaparrete, pero fiero, como los de «Beavis y Butt-Head», que a los chavales de catorce años, mientras les multa por «skatear», les pone el «Cara al Sol», lo cual, junto al palo de la bandera de Colón, impresiona, aunque a los políticos municipales les hace… gracia.

Un infiltrado en el CNI

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:36 am

POR M. MARTÍN FERRAND

DEL mismo modo que, en cuestiones de dinero y santidad, debemos rebajar todas nuestras hipótesis a la mitad de la mitad, cuando se trata de asuntos de espionaje no conviene dar por bueno más que un mínimo porcentaje de lo que nos cuentan las fuentes oficiales. El engaño y la triquiñuela son los instrumentos de trabajo acostumbrados en los servicios secretos y, en lo que se nos alcanza saber de ellos, una parte de la seguridad del Estado depende de eso a lo que pomposamente bautizamos como «inteligencia» y, lo mismo por encima de los tejados que por debajo de las alcantarillas, está atenta a la acción de nuestros más insospechados enemigos. Incluso a la de nuestros más conocidos amigos.

El Centro Nacional de Inteligencia, el polémico CNI, heredero de otros de distinto nombre, parecida función y mala memoria, no sólo construye helipuertos -¿con licencia municipal?- en lugares merecedores de mayor respeto ecológico, como el que ha levantado en Madrid con vistas a los Montes del Pardo; sino que, diz que esforzadamente, lucha contra el mal. Ocurre, como en las novelas, que alguno de sus luchadores profesionales puede pasarse al enemigo. Es el caso, según nos cuentan con prudente retraso y torpes limitaciones, del suboficial Roberto Flores García, detenido en Tenerife por suministrarle información a los servicios equivalentes de la República de Rusia. El «infiltrado» Flores, supongo que para ganarse un sobresueldo, les ha cantado a los rusos todo su repertorio. Un infiltrado, por otra parte, es pieza insustituible en toda organización secreta que se precie de serlo y, además, curse con cargo al Presupuesto.

Mal debe de estar Rusia si, en defensa de su soberanía y para la protección de sus intereses, contrata a tiempo parcial a un suboficial del CNI, el centro que, por lo poco que sabemos de él y de sus antecedentes, sirve de inspiración a la TIA de Mortadelo y Filemón y abunda más en la vigilancia de los buenos que en la de los malos. Sorprende, eso sí, que lo que sólo tiene la apariencia de un asunto de régimen interior genere el ruido que acompaña al caso. Un ruido que se hace estruendo si se atienden las declaraciones de Alberto Saiz, el director y cabeza de tan singular organización. Según el espía en jefe, los datos que el detenido Flores ha facilitado a Rusia en el desempeño de su desleal pluriempleo no afectan a la seguridad de España, de la Unión Europea, ni de la OTAN.

Flores, siempre según la información oficial, llevaba seis años como «agente doble» -digámoslo así para no alterar la tradición terminológica del género-; ¿qué habrá fisgado el hombre para que tanto tiempo de observación y chismes no afecte, ni un poquito, a la seguridad nacional ni a la de nuestros vecinos y aliados? Parece que ha desvelado la identidad de un buen número de nuestros agentes secretos, pero eso, según Saiz, es peccata minuta. La fórmula del Chupa-Chups y los planos de la fregona están a salvo.

ZP y el elefante

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:35 am

POR IGNACIO CAMACHO

NO consta que Zapatero haya leído aún a George Lakoff, autor del best-seller político de moda -«No pienses en un elefante»-, ni que le deba el magisterio que confiesa respecto a Phillipe Pettit, pero sus estrategias discursivas deberían figurar como ejemplo en la próxima edición del celebrado libro del catedrático de Berkeley. Cambiando la idea de los «marcos» semánticos por la de los conocidos «mantras» retóricos con que sustituye la gestión de Gobierno, nuestro presidente lleva tiempo aplicando la doctrina básica de Lakoff sobre la preminencia de los conceptos sobre la acción. Esto es, de la efectividad propagandística como clave del liderazgo público.

A ZP hay que reconocerle una clara ventaja en el dominio de los marcos de ideas, que pinta con maestría en el vacío de la opinión pública para crear etiquetas y escenarios de enorme eficacia persuasiva. Cualquier gobernante con su escuálida hoja de logros se habría ya hundido en la apreciación ciudadana de no ser por la primorosa virtud con que decora la nada en un discurso abstracto. Frente a la realidad penosa de su hueca gobernanza, ha levantado espléndidas imágenes virtuales que le presentan ante buena parte de los electores como un adalid de la igualdad, el pacifismo y la tolerancia zarandeado por los viejos demonios de la España de cerrado y sacristía.

Sería estéril e injusto negarle esta virtud (?) política que le mantiene en pie en medio de un piélago de fracasos, por decirlo con palabras de Shakespeare. Si naufraga su «mantra» favorito -la «pazzzzzzz»- ante la evidencia de un engaño flagrante del que resulta al mismo tiempo cómplice y víctima, se saca de la chistera un nuevo conejo -elefante, diría Lakoff- con el que engatusar a una parroquia predispuesta. Cuando no es la ley antitabaco -defensa de la salud pública-, se trata de la seguridad vial -preocupación por la vida de los ciudadanos-. Cuando encalla la memoria histórica -guiño a la herencia republicanista de la izquierda-, desenfunda la Educación para la Ciudadanía -desafío laico a la influencia clerical- o la paridad de sexos -brindis al sedicente feminismo progresista-. Siempre tiene a mano una brocha a la que agarrarse, aunque sea para quedarse colgado del marco retórico.

Ahora toca el cambio climático, preocupación ecologista que engancha con la juventud pero que, sobre todo, viene a reforzar su perfil virtual de activista por las grandes causas. A cada mantra corresponde una medida legal sin gran coste efectivo, que apuntala la eficacia de un modelo abstracto ante el que la derecha sólo sabe oponer el ceño fruncido de un cierto catastrofismo o, todo lo más, el «sentido común» al que apela, como otro mantra paralelo, Mariano Rajoy. Pero ZP lleva doble ventaja, la de la iniciativa del poder, como los republicanos estadounidenses que analiza Lakoff, y la del doble rasero de la izquierda española, y apoyado en esos estribos cabalga sobre los vistosos elefantes que dibuja en el imaginario del público con una habilidad a prueba de contrastes. Eso sí, el día que los electores perciban que los elefantes son sólo ficciones conceptuales, le va a doler el batacazo. Pero eso no tiene por qué ocurrir antes de las próximas generales.

El mejor apagón, el tuyo

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:34 am

POR ANTONIO BURGOS

HABÍA en un andaluz casino provinciano un rico hacendado, Don Ezequiel el de Las Capellanías, que presumiendo estaba siempre de la primacía de todo lo suyo, de su riqueza y sus cortijos, de sus cosechas, de sus toros, de sus caballos, de sus olivares, de sus viñas y hasta de la belleza de sus hijas, con los amigos con quienes hacía tertulia diaria de divanes de verde gutapercha y criados que traían la copa de manzanilla perfectamente enfriada. ¿Que se hablaba de cosechas de aceituna? La mejor, la de Don Ezequiel, y no había más discusión. ¿Que de tiros de mulas? Los mejores, los suyos, con los que araban las mejores huebras de pan llevar, que eran los de Las Capellanías, por supuesto. Finca que, obviamente, tenía el mejor caserío de los señores, la mejor gañanía, la más artística capilla, las más limpias cuadras, los más extensos graneros, la mejor viga de molino, la más productiva almazara y la alberca más fresca, con las ranas más gordas y que mejor croaban de toda la noche andaluza de grillos y horizonte de perros ladrando muy lejos del río.

Don Ezequiel, como cada verano, se fue a San Sebastián a tomar los baños, porque a su mujer, hija de un hidalgo tan tieso como lleno de apergaminadas ejecutorias, le encantaba ronear de duquesa en la Corte de verano. Y fue que llegó un verano de incendios. Como eran los incendios antes. No incendios forestales, sino voraces fuegos de cosechas con las campanas de la iglesia tocando a rebato en plena siesta. No escapó Don Ezequiel en la excelencia de sus propiedades del fuego devastador. Y los amigorros del casino, hartos de sus exhibiciones de excelencia en la tertulia, al enterarse del fuego de Las Capellanías, llamaron al ordenanzas para que fuera a Correos a poner un telegrama urgente a Don Ezequiel en San Sebastián. Con un texto que redactaron entre todos, muertos de risa, y que decía con tela de guasa:

«Devastadora ola incendios agrícolas fincas provincia punto no te preocupes punto el mejor fuego coma como siempre coma el tuyo punto enhorabuena abrazos tus amigos del casino».

En Barcelona ha pasado exactamente igual que en Las Capellanías. En Cataluña siempre hay un señor, ora el presidente de la Generalidad, ora el que va a tomar café con los etarras en Perpiñán, ora el baranda de Convergencia y Unión, que se pasa el santo día lo mismo que Don Ezequiel el de Las Capellanías: alardeando de que lo suyo es lo mejor, y que cómo vamos a ser todos iguales, si ellos tienen la población más productiva, las empresas más emprendedoras, la cultura más avanzada, la sociedad más innovadora y los servicios más eficientes. Don Ezequiel presumía de que Las Capellanías daba más aceite, y mejor, que cualquier otra hacienda de la comarca. Cataluña, igual. ¿Cómo van a tener los catalanes un Estatuto de Autonomía igual que el de Murcia, si Cataluña es la suma de todas las excelencias sin mezcla de dependencia centralista alguna? ¿Cómo van a tener en Cataluña un sistema fiscal igual que La Rioja, si ellos aportan mucho más a la caja común del Estado?

Y ha ocurrido como en aquel verano andaluz de campos incendiados en que el de Don Ezequiel, como marcaba la tabla, fue el mejor fuego. Todos los veranos estamos hartos de ver apagones en ciudades y barrios. Apagones producidos por tanto aire acondicionado enganchado a la larga en los días de las grandes calores. Pero son apagones del montón, como los incendios de las fincas de los amigos de Don Ezequiel. Apagones sin la mejor importancia. Apagones de segunda división. Apagones subdesarrollados. Apagones churris, que da penita verlos. ¿Dónde se van a comparar con el apagón estupendo y magnífico de Barcelona, que es un apagón europeo, un apagón globalizado, un apagón para echarlo a pelear con el famoso de Nueva York?

Es pena que Hereu, el alcalde de Barcelona, no tenga una señora que quiera ronear de duquesa y que tampoco se estilen ya los veraneos de la Corte en San Sebastián. De ser así, yo ahora convocaría a las sombras de los recuerdos de la tertulia de Don Ezequiel en el casinillo y con la evocación de su guasa le pondría al alcalde de Barcelona un telegrama que dijese:

«Apagones veraniegos en todas ciudades españolas. Pero no te preocupes: el mejor apagón, el tuyo».

Mezquino Miguel Ángel Martínez

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:33 am

EL nombramiento del diputado socialista español Miguel Ángel Martínez como vicepresidente del Parlamento Europeo fue un mero efecto secundario del reparto de los diferentes puestos de la Cámara cuando cesó como presidente el también socialista español Josep Borrell. En el grupo parlamentario socialista hay muchas figuras relevantes que podrían haber sido designadas para este puesto, diputados cuyo compromiso con el proyecto europeo no necesita ser probado. Sin embargo, por razones que sólo competen a quienes adoptaron aquella decisión, en el grupo socialista español optaron por proponer a Miguel Ángel Martínez para ocupar el puesto. Es justo que el oprobio por los efectos de esa decisión recaiga también sobre quienes la promovieron.

Lo que ha sucedido con la obstrucción de Miguel Ángel Martínez a la creación de unas becas con el nombre de Loyola de Palacio es uno de los episodios más vergonzosos que se hayan visto en la Eurocámara. El todavía vicepresidente tuvo la oportunidad de haber reflexionado después de su primera negativa ante la propuesta de las becas, que a muchos observadores les pareció precipitada e irreflexiva. Las estructuras del grupo parlamentario y del Partido Socialista pudieron haber reconducido este debate con el eficaz procedimiento del diálogo y la negociación, pero prefirieron dejar correr el tema. Martínez habría podido darse cuenta de la gravedad del error que estaba cometiendo cuando otro vicepresidente, el popular Alejo Vidal-Quadras, volvió a proponer el asunto de las becas Loyola de Palacio en la Mesa del Parlamento, pero prefirió insistir en su obstruccionismo, bajo el chocante argumento de que la fallecida vicepresidenta de la Comisión le parecía una figura «controvertida». Y aun después, a la vista del grado de repudio que este asunto estaba generando, el Partido Socialista, el grupo parlamentario o el propio eurodiputado podrían haber intentado buscar una fórmula honorable de rectificación.

Lamentablemente, ni uno ni otros han querido aprovechar las ocasiones, tal vez creyendo que el temporal escamparía. Han preferido aplicar -donde no cabía de ninguna manera- la consigna del acoso inclemente al Partido Popular, aunque fuera pisoteando la memoria de alguien que, puesto que ya no está entre nosotros, no tiene ningún papel en la política española. Pero si hay que hablar de figuras «controvertidas», pocos merecen más este calificativo que el mismo Miguel Ángel Martínez, que aplaude sistemáticamente a la dictadura cubana en abierta contradicción con los valores básicos de la democracia. Con su actuación mezquina y sectaria,Martínez ha demostrado que no merece ostentar el cargo de vicepresidente del Parlamento, y lo mejor que podría hacer el grupo socialista es proponerle otra ocupación en la que no cause más desdoros a la Eurocámara, por ejemplo devolviéndolo al anonimato.

Un colapso inexplicable

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:32 am

NINGUNA gran ciudad está inmunizada frente al riesgo de un apagón, de la rotura de una tubería o de los efectos de un temporal. Incluso el hecho mismo de serlo hace que los efectos de un episodio de este tipo se multipliquen. Ahora bien, los gobiernos locales están para prevenir estas contingencias y poner los medios adecuados para repararlas. Por eso, lo que diferencia a una urbe bien gestionada de otra que no lo está es la capacidad de los servicios públicos para restaurar lo antes posible la normalidad ciudadana. Barcelona vivió el lunes un caos producido por un corte en el suministro eléctrico, causado, a su vez, por la caída de un cable de distribución, lo que produjo un efecto en cadena sobre una parte importante de la capital catalana. Unos 300.000 vecinos se vieron directamente afectados. Ayer aún había 80.000 vecinos sin suministro eléctrico. Las pérdidas para el comercio y las empresas son multimillonarias, los hospitales vieron alterados sus servicios y la atención a los pacientes y la circulación de vehículos sin ordenación de semáforos fue una aventura de alto riesgo.

En la noche del lunes, miles de barceloneses se echaron a la calle para protestar con sonoras caceroladas contra la ineficaz respuesta de los poderes públicos y de la empresa responsable. Fue una protesta de indignación por el colapso de una ciudad, como Barcelona, a causa de la caída de un cable alta tensión. Habrá explicaciones técnicas, quizá, para esta relación de causalidad, pero a la inmensa mayoría de los ciudadanos les costará creer que, en pleno siglo XXI, una ciudad moderna y desarrollada pueda ser tan vulnerable y estar tan desprovista de recursos para reaccionar con rapidez. Y, como no es la primera vez que sucede un acontecimiento que muestra las carencias de Barcelona, la indignación ciudadana tuvo más connotaciones, porque muchos vecinos no olvidan el desastre del barrio del Carmelo, ni los continuos problemas en la red de Cercanías, ni los bloqueos de carreteras cada vez que se produce una nevada, ni los fallos en el despliegue de la Policía autonómica. Ahí están las causas del desafecto de la mayoría de catalanes por su clase política, la más autocomplaciente de España, expresada hasta la saciedad en los comicios a los que son convocados mediante una abstención endémica. El victimismo nacionalista frente a Madrid sobra por completo, aunque algunos ya han recurrido para hacer saldos en interés propio de lo que aporta y lo que recibe Cataluña. La situación vivida en Barcelona refleja un grave problema de gestión de los recursos públicos y una urgente necesidad de fijar nuevas prioridades en una comunidad monopolizada por un inagotable discurso nacionalista, en detrimento de la atención a las necesidades de la vida cotidiana. La descentralización del Estado no sólo transfiere poder político, dinero y competencias: también incluye las responsabilidades políticas por la forma en que estos recursos se emplean, y todo va en el mismo lote, aunque sea habitual ver cómo ciertos gobiernos autonómicos aplican con soltura la ley del embudo para quedarse con el poder político y no dar cuenta de cómo lo ejerce.

El extraño caso del «agente doble»

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:31 am

LA detención por la Policía española de un antiguo miembro del CNI que vendía información clasificada a los servicios de inteligencia rusos dista mucho de ser una simple anécdota. Aunque Rodríguez Zapatero parece alérgico a la política exterior, España es un actor relevante en las relaciones internacionales como país miembro de la Unión Europea y de la OTAN que ocupa una posición estratégica clave en el sur de Europa. La noticia salta pocos días después de que los medios de comunicación del mundo entero hablaran de un resurgimiento de la Guerra Fría a propósito de los incidentes entre Rusia y el Reino Unido. El «caso Litvinenko» ha traído como consecuencia la expulsión recíproca de diplomáticos, e incluso un amago de conflicto sobre el espacio aéreo británico. En este contexto, la detención en nuestro país de un «agente doble» -a salvo, por supuesto, la presunción de inocencia- introduce un factor de riesgo que no conviene desdeñar. No basta por tanto que el director del CNI afirme, como si fuera un dogma de fe, que la seguridad nacional «no ha estado en riesgo». Con la reserva propia del caso, y ya que su responsable ha comparecido en una insólita rueda de prensa, los ciudadanos tienen derecho a que se aclaren los puntos oscuros de un asunto que deja en el aire demasiados interrogantes.

Ante todo, no parece lógico que el jefe de los servicios de inteligencia comparezca ante los medios de comunicación para hacer pública la detención, cuando lo razonable sería mantener el secreto hasta confirmar todos los datos. Es muy desafortunada y malintencionada la alusión de Alberto Saiz a la situación del CNI en la etapa -entre 2001 y 2004- en que se produjo el presunto espionaje, puesto que el punto de vista partidista es inaceptable en el titular de un puesto que debe actuar con la máxima objetividad al servicio del Estado, y no puede extender sombras de duda sobre el anterior Ejecutivo en materia tan sensible como la que afecta a la seguridad nacional. También se podría recordar al responsable del CNI que la detención se produce después de tres años largos de Gobierno socialista, por lo que habría que preguntarle el porqué de la demora. La sombra de Irak podría planear de nuevo sobre las próximas elecciones, sin descartar que un asunto tan delicado pueda conectarse con la lucha antiterrorista y el proceso de negociación con ETA. Todas las hipótesis están abiertas, ya que el propio Gobierno no ha informado de un caso del que sólo tenemos parcial información a través de la extraña comparecencia del responsable del CNI.

Lo mejor en estas situaciones es que los Servicios de Inteligencia trabajen con eficacia y mantengan una total reserva sobre sus actuaciones. Es de suponer que Alberto Saiz no actuara sin consultar a sus superiores, de modo que es probable que el Gobierno se haya creado un problema que nadie sabe hacia dónde puede derivar. En esta extraña historia del «agente doble», alguien podría quedar en evidencia, porque una cosa son las películas de espías y, otra muy distinta, las informaciones clasificadas que atañen a la defensa y la seguridad de todos. Muy poderosas deben ser las razones que han llevado al titular del CNI a desvelar datos e identidades que, por la propia naturaleza del departamento que dirige, han de conducirse con mesura y discreción. La sorprendente manera con la que Saiz ha trasladado información especialmente sensible en una comparecencia pública -que ha aprovechado para verter críticas sobre el Gobierno anterior- lleva a pensar que estamos en los albores del «caso Flores». Mientras, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero mantiene un medido silencio que llama tanto la atención como la locuacidad del responsable del Centro Nacional de Inteligencia.

Los mil hijos de Zapatero

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:30 am

EN el mes de abril del año próximo no solamente tendremos un nuevo Gobierno de Zapatero, sino que, además, asistiremos al nacimiento de 1004 nuevos españoles como consecuencia de la actividad reproductora que en el mes de julio se está produciendo en el Gobierno de España, en los gobiernos de las comunidades autónomas, en las delegaciones del gobierno en las diecisiete comunidades y en las subdelegaciones de gobierno en las distintas provincias españolas.

No me cabe la menor duda de que después de las medidas anunciadas por el Gobierno para fomento de la natalidad, superadas en las distintas comunidades autónomas, los gobernantes españoles estarán empleándose a fondo para hacerse acreedores de esas ayudas. No cabría en mis entendederas que alguien dicte una norma que no esté dispuesto a llevar a la práctica.

Si Zapatero y los presidentes autonómicos creen, de verdad, que ofreciendo 2.500 euros, más el reintegro autonómico, los españoles, históricos o no, vamos a esforzarnos en la procreación, es porque ellos serán los primeros en dar ejemplo. Si yo fuera periodista, no perdería la ocasión de preguntar a Zapatero, a sus ministros/as, y a los presidentes/as autonómicos por su voluntad de aumentar el índice de natalidad español y autonómico. Si ninguno de ellos estuviera dispuesto, a pesar de las ayudas, habría que responderles con lo siguiente: «¿por qué creen vds. que el resto de los españoles somos más peseteros que vds.? ¿Por qué creen vds. que los demás sí vamos a hacer lo que vds. no están dispuestos a hacer? Si vds. no van a tener más hijos con las ayudas prometidas, ¿por qué creen que los demás sí lo haremos?».

Si ellos no lo van a hacer, es porque están convencidos de que en esas ayudas no radica las razones para traer hijos al mundo. La cosa es de mucho mayor calado, consecuencia de los cambios espectaculares que se están produciendo a la vista de todos, sin que los gobernantes parezcan dispuestos a verlos, observarlos, analizarlos y actuar en consecuencia. Las sociedades rurales y urbanas han cambiado hasta el punto de que la familia ya no es un ejercicio económico al estilo de lo que ocurría cuando la sociedad del bienestar no había aparecido. Entonces se traían hijos al mundo, entre otras cosas, para mantener y ser mantenidos. Cuantos más hijos, más garantía de estabilidad económica y social de la familia; el esquema podría ser: «yo os mantengo durante vuestra niñez y adolescencia, con la condición de que vosotros me mantengáis durante vuestra juventud y madurez». Era aquello de que los hijos venían con un pan debajo del brazo. El pan era el sinónimo de manutención en la casa familiar de todos aquellos que, por edad, dejaban de ser productivos.

Hoy ningún hijo viene con ningún pan debajo del brazo; como mucho con una cartilla de ahorros, donde mensualmente los progenitores se ven obligados a ingresar una cantidad considerable de euros hasta que se les pierda la pista. Hoy no se traen hijos al mundo para que te mantengan después de haberlos mantenido; el amor al nuevo ser y los deseos de situarlo en la sociedad, desde todos los puntos de vista, son las motivaciones para engendrar, y esos sentimientos no son la consecuencia de un precio sino de valores.

Huelga decir que la conquista histórica de la mujer, a lo que tanto ha contribuido Zapatero en estos tres años, para incorporarse en pie de igualdad al mercado laboral, abandonando el papel de reproductora a la que había estado sometida secularmente, para pasar a ser productora, ha dejado en segundo término el papel de traer hijos al mundo. Cada medida que se conquista no sólo es un logro sino el germen de una nueva situación; si la mujer ha conquistado su espacio social y económico es injusto y miope pretender que, por 2.500 euros, más la propina autonómica, se dedique a lo de antes más lo de ahora. Y no sólo porque sea excesivo sino porque el macho todavía no ha decidido compartir con la mujer el sentimiento de culpa que sigue embargando a la mujer-madre-trabajadora (y sólo a ella) cuando llega a casa después de una jornada de trabajo y siente en lo profundo de sus entrañas que es culpable de no asistir, día a día, al crecimiento del bebé, a los deberes del adolescente o a la fiebre de las anginas. Ese sentimiento de culpa no se da en el macho que sigue pensando que él no es culpable de no presenciar y apoyar esos procesos. «Para eso está la mujer» piensa, sin pensar que la mujer ya no está para las dos cosas.

Todos fuimos educados para hacer con nuestros hijos aquello que nuestros padres hicieron con nosotros. Siempre hubo diferencias generacionales, pero siempre esas diferencias eran variaciones sobre el mismo tema. El futuro siempre fue previsible: nacías, estudiabas si podías, trabajabas, te casabas, tenías hijos, te jubilabas y al poco tiempo te morías. Nada alteraba ese ritmo. Había variaciones pero siempre era igual. La diferencia del ayer con el hoy es infinita. Por primera vez coexisten dos generaciones que no se parecen en nada; la generación analógica y la generación digital.

Prueben a hacerle una fotografía a un adolescente con una máquina réflex; de inmediato, el modelo exigirá que le enseñe la fotografía para decidir si se archiva o se tira al cubo de la basura; explíquenle que hay que espera a que se acabe el carrete para, después, llevarlo al laboratorio y que en dos a tres días podremos ver los resultados. ¡Incomprensible para su cultura digital! Tan incomprensible como pretender alcanzar la autoridad en el aula -con el vd. por delante- con el profesor armado con la tiza, la pizarra y los intolerables libros de texto, enseñando cosas que no les interesa a quienes, toda la información, multiplicada por millones, la tienen en Internet.

No conozco a nadie que pierda autoridad cuando enseña a otro lo que ese otro está deseando aprender, mientras que es bastante difícil mantener esa autoridad cuando nos empeñamos en enseñar, durante seis horas diarias, 270 días al año, lo que no interesa más que al que se empeña en enseñar con cultura analógica a unos adolescentes que tienen una cultura digital.

Y lo que pasa en la escuela pasa en la casa, con el añadido de que nadie nos educó para enseñar a nuestros hijos a vivir y sobrevivir en una sociedad que no se parece en nada a la que nosotros vivimos. Estábamos educados para, por ejemplo, aconsejar a nuestros hijos sobre la relación hombre-mujer y para prepararles sobre el matrimonio tradicional, que era la única forma de familia que conocíamos; nadie nos dijo que podían existir familias de otro tipo, hombre-mujer, de hecho, de derecho, hombre-hombre, mujer-mujer, hombre solo, mujer sola, etc. De igual modo, sabíamos que haciendo un esfuerzo, mínimo unos y máximo otros, si nuestros hijos estudiaban podían tener un futuro asegurado, incluso, aprendiendo un oficio, podían llegar a ser unos buenos profesionales, y si se esforzaban, el mejor profesional de su barrio o de su pueblo, y para toda la vida. Hoy ni una sola familia sabe el futuro que le espera a sus hijos, haciendo mucho, poco o ningún esfuerzo; pueden estudiar dirección de empresa y terminar de telefonistas en cualquier empresa del sector; pueden ser ingeniero de telecomunicaciones y pasar 6 meses en Nueva York, con un contrato temporal que, tal vez, si renuevan puede ser con la condición de marcharse a Tokio, sitio por cierto bastante alejado de donde se encuentra su pareja que, habiéndose titulado en Trabajo Social, se encuentra en Senegal con un contrato de una ONG francesa.

No parece que esas expectativas sean las más favorecedoras para formar una familia estable, y menos para tener hijos por mucho que los gobernantes se empeñen en pensar que los demás harán por 2.500 euros, más la propina autonómica, lo que ellos no están dispuestos a hacer a pesar de dedicarse a la política que, como todo el mundo sabe, es un chollo.

JUAN CARLOS RODRÍGUEZ IBARRA

Ex presidente de la Junta de Extremadura

El jefe del CNI usa a un agente traidor para criticar la seguridad con el Gobierno Aznar

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:29 am

D. MARTÍNEZ / J. PAGOLA. MADRID.

Su nombre es Roberto Flórez García. Durante doce años fue agente del Centro Nacional de Inteligencia y el pasado lunes, a las ocho y media de la mañana, fue detenido en Tenerife por vender a Rusia, a cambio de «bastantes dólares», información clasificada del CNI desde diciembre de 2001 a febrero de 2004. Se trata de un «caso único» en la historia del servicio de espionaje español. Así lo calificó Alberto Saiz, director del CNI, quien informó de la captura del ex espía en una rueda de prensa que ofreció en la sede del Centro. Un caso también único, pues nunca un cargo con esta responsabilidad había comparecido ante los medios para rendir cuentas sobre una operación que calificó de «éxito», aunque admitió que también «era un fracaso de la institución».

Saiz no sólo habló de la «traición» de Flórez, sino que utilizó la presencia de las cámaras y micrófonos para arremeter contra el Gobierno de José María Aznar porque durante ese tiempo -el Centro estaba en manos de Jorge Dezcallar- las medidas de seguridad interna no estaban «a la altura. Es un fracaso de la institución porque en su momento», es decir durante la gestión del PP, no se consideró como «un riesgo de seguridad el poder ser objetivo de otros servicios. Hubo un agujero de seguridad», sentenció. A Saiz le fue recordado el «caso Perote» -todo un escándalo que estalló durante el Gobierno de Felipe González- pero se quitó la pregunta de encima diciendo que «no son comparables». En otro de los regates, dijo que el caso Flórez «no figuraba en la mesa» cuando relevó a Dezcallar.

«La seguridad nacional no ha estado en riesgo». Con esta frase Alberto Saiz quiso, no obstante, amortiguar que durante tres años un agente del servicio secreto estuviera vendiendo información a una potencia extranjera. El jefe de los espías, aunque no precisó el contenido, dijo que Flórez reveló la identidad de «decenas» de agentes del CNI, procedimientos y sistemas de trabajo, estructuras internas y actividades en materia de contrainteligencia. No así datos relativos a la lucha antiterrorista. Tampoco vendió datos sensibles de las Fuerzas Armadas, de las instituciones españolas, el sistema defensivo, Unión Europea, OTAN, ni «ningún otro aspecto» de la seguridad nacional. Según fuentes de la investigación consultadas por ABC, Roberto Flórez habría pasado a sus compradores informes elaborados por el CNI sobre la situación política en el Magreb.

Aunque no de forma expresa, Saiz dio a entender que el espía facilitó a su enlace las identidades de los siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia que fueron asesinados en Irak en 2003. Los nombres de estas personas estarían «seguramente en el paquete de revelaciones», dijo Saiz, quien a continuación puntualizó que no existe «ninguna relación» entre esa eventual información y el atentado del que fueron objeto los agentes del servicio secreto. «Son dos casos inconexos que nada tienen que ver», zanjó el director del CNI.

Fugas de información

Saiz explicó que en la primavera de 2005 ordenó la apertura de una investigación al detectarse una serie de «indicios sobre fugas de información de las actividades del centro. Acontecimientos aparentemente sin trascendencia indicaban tal fuga, que nos llevó a un agujero de seguridad. Había sólidas sospechas de que el Centro había sido infiltrado» por servicios extranjeros. Se creó, por ello, un equipo que, de forma «discreta», centró sus pesquisas en hechos ocurridos entre 2002 y 2003.

Aunque la investigación se abrió hace año y medio, la Fiscalía conoció el caso hace tres semanas. Saiz dijo que las pesquisas han sido muy «complejas por el propio origen de la información» y porque fue Flórez quien «ofreció sus servicios voluntariamente» al otro Centro de Inteligencia. Saiz no le puso nombre, pero fuentes de la investigación citan, sin ningún género de dudas, al ruso.

Del mismo modo, las indagaciones se realizaron con la máxima cautela, no sólo para evitar alertar al espía traidor, sino también al servicio de inteligencia al que vendía la información. «Le pagaban bien en dólares y esa fue la motivación», precisó. A las ocho y media del pasado lunes, Roberto Flórez García fue detenido en Tenerife. Sus dos casas fueron registradas y en ellas la Policía halló importantes informes relacionados con la actividad que entre 2001 y 2004 realizó. Se le atribuye un delito de revelación de información clasificada tipificado en el artículo 584 del Código Penal, que prevé penas de hasta 12 años.

Saiz agregó que el Servicio Secreto receptor de los datos de Flórez, de 42 años, «se iba a enterar de los hechos por la rueda de prensa, ya que desde el CNI no se ha dado ninguna comunicación». Admitió que este episodio repercutirá en el «método de relación» con este servicio. «Espero que las áreas más delicadas no sufran merma». Pese a lo ocurrido, definió al traidor como «un individuo aparentemente normal que hacía su trabajo con brillantez». Estuvo en el CNI hasta 2004, año en que pidió la baja voluntaria, que le fue reconocida el pasado febrero. Antes fue suboficial de la Guardia Civil.

«Nunca jamás»

Durante los doce años que estuvo en el CNI, tuvo varios destinos tanto en el mismo Centro como en el Exterior. Saiz precisó que «nunca jamás» tuvo relación con la sección de terrorismo internacional. Admitió que una de sus principales preocupaciones fue que Flórez tuviera colaboradores en el Centro. No fue así porque suspendió su relación «el día que se dio de baja y desde entonces dejó de tener información». Saiz justificó su comparecencia en la «transcendencia» del caso y para evitar «especulaciones».

Al pan, pan y al terrorismo islámico…

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:27 am

Por Jeff Jacoby

¿Tiene algo que ver el islam radical con el terrorismo? Destacadas personalidades británicas se pronunciaron al respecto tras los últimos atentados frustrados, ya saben, los dos coches bomba del West End londinense y el todoterreno en llamas empotrado contra la terminal más importante del aeropuerto de Glasgow.

Reparemos en lo que dijeron cuatro de esas voces prominentes. Una de ellas sostenía que no se debía emplear la palabra “musulmán” a la hora de hablar sobre el terrorismo, e insistía en que incluso debía arrumbarse la expresión “guerra contra el terror”. La segunda afirmaba que, en Londres, los musulmanes son “menos dados a recurrir a la violencia para alcanzar fines políticos” que los no musulmanes. La tercera, cuando se le preguntó si podía haber extremistas musulmanes tras las matanzas frustradas de Londres y Glasgow, respondió como sigue: “Evitemos las presunciones (…) Puede haber sido cosa de musulmanes, o de cristianos, o de judíos, o de budistas”. Finalmente, la cuarta destacaba las semejanzas entre dichas tentativas y “otros complots recientes de los extremistas islámicos británicos”, apuntaba a la “teología islámica” como “el verdadero motor de la violencia que padecemos” y calificaba a los yihadistas británicos como “asesinos descerebrados” que “han declarado la guerra al mundo entero”.

Va siendo hora de desvelar quién es quién: la primera voz es la del primer ministro británico, Gordon Brown; la segunda es la del alcalde de Londres, Ken Livingstone; la tercera, la de Daúd Abdulá, vicesecretario general del Consejo Musulmán del Reino Unido, y la cuarta, la de Hassán Butt, un ex vocero de la organización islamista radical Al Muyajirún que ha renunciado a su antigua vida.

Las declaraciones de los tres primeros son falsas, poco sinceras, pero reflejan a las mil maravillas la corrección política, y fueron evacuadas apenas unos días antes del segundo aniversario de los mortíferos ataques del 7-J y cuando aún no se había cumplido un año desde la detención de los 24 musulmanes británicos que planeaban hacer estallar varios aviones repletos de pasajeros sobre el Atlántico. Aun así, Brown, Livingstone y Abdulá hablaban como si no tuvieran ni idea de que el Reino Unido se ha convertido en un campo de batalla para los militantes de la yihad global; como si sólo un palurdo o un energúmeno pudiera pensar que tras los coches bomba de Londres y Glasgow pudiera haber manos musulmanas.

Por lo que hace al cuarto en discordia (nunca mejor dicho), Butt escribía recientemente en el Daily Mail que a los yihadistas no les mueve la aversión a la política exterior norteamericana –o británica–, sino una teología fundamentalista que busca someter el mundo entero a la “justicia islámica”. Los imanes radicales –explicaba Butt– inculcan a sus pupilos que deben luchar por Dar al Islam (la Casa del Islam) contra Dar al Harb (la Casa de la Guerra, es decir, los dominios de los infieles, a los que hay que derrotar). “[Y] en Dar al Harb todo vale, incluso la traición y la cobardía de atacar a los infieles”.

A juicio de Butt, las principales instituciones musulmanas, con su política de cerrar los ojos ante la teología radical de los yihadistas, no hacen sino facilitar que los extremistas recluten nuevos adeptos. Igualmente crítico se muestra este ex fundamentalista con líderes políticos como Brown y Livingstone: “Se niegan a asumir la ardua y a menudo compleja verdad de que el islam puede utilizarse para sancionar la violencia contra el infiel; en vez de ello, repiten el mantra de que el islam es la paz, con la esperanza de que todo este debate quede en agua de borrajas”.

No hay manera de ganar una guerra por medio de la denegación de la realidad y la ceguera voluntaria. Sin embargo, los líderes y las instituciones occidentales persisten en desviar la mirada ante la amenaza islamista. Para el secretario general de la ONU, el coreano Ban Ki-Moon, el culpable del genocidio que se está perpetrando en Darfur no es el régimen yihadista de Sudán, sino el… calentamiento global. Uno de los aspirantes a suceder a George W. Bush en la Casa Blanca, el senador demócrata por Illinois Barack Obama, mantiene en internet una deslumbrante página web repleta de informes sobre multitud de asuntos, pero no tiene nada que decir a propósito de la agresiva guerra que ha desatado el islam radical. Otro aspirante a la Presidencia de EEUU, el también demócrata John Edwards, escribe un discurso para el Council on Foreign Relations y sólo dedica 19 de las 5.200 palabras de que consta a la amenaza que representa el extremismo islámico…

Los ofuscados a veces resultan casi cómicos. El New York Times, que llevó el intento de atentado contra el aeropuerto de Glasgow a portada, se empeñó en no emplear la palabra que empieza con eme a la hora de hablar de los terroristas islámicos en el Reino Unido. Así las cosas, dio en atribuir la matanza del 7-J a la “desencantada población [procedente] del sur de Asia”; y en informar de que los terroristas que se encontraban detrás de la intentona de Glasgow eran, igualmente, “del sur de Asia”. (Por cierto, y como ha destacado Joel Mowbray, en el Reino Unido la mayoría de los sujetos procedentes u originarios del sur de Asia son indios de religión hindú).

¿Y qué decir de esa noticia de la AP, firmada por siete periodistas, que llevaba por título: “Grupo diverso, presuntamente implicado en el complot británico” y daba cuenta de los médicos yihadistas arrestados en el curso de la investigación sobre la intentona de Glasgow? Por alguna curiosa razón, esos siete periodistas no cayeron en la cuenta de que el dichoso grupo diverso compartía una misma teología radical.

La corrección política no es una estrategia para la victoria. Los fascistas islámicos no nos odiarán menos porque dejemos de hablar de la teología que los exalta. Si queremos ganar la guerra que nos han declarado los yihadistas, la guerra de Dar al Islam contra Dar al Harb, debemos apostar por la claridad moral. La negación de la realidad es un lujo que no nos podemos permitir.

JEFF JACOBY, columnista del Boston Globe.

La saga/fuga de JP

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:25 am

Por Horacio Vázquez-Rial

En el lugar que ocupaba, Piqué era un tipo desconcertante: rara vez le he oído decir algo que condijera con la concepción política de su partido en Cataluña. Tiene razón Rajoy al decir que fue un gran ministro; el único, que yo recuerde, que habló sobre Marruecos sin pelos en la lengua: ¿tienen ustedes presentes aquellas declaraciones suyas que hicieron que El Mundo fuese secuestrado en el país vecino y ocasionalmente amigo?

Pero se equivoca Rajoy al decir que al frente del Partido Popular de Cataluña hizo lo que pudo: hizo lo que quiso, lo que estaba preparado para hacer de acuerdo con su condición y extracción, es decir, poner paños calientes al nacionalismo y dar por supuesto que el electorado catalán del PP es tendencialmente catalanista. Eso fue lo que le permitió celebrar el pacto Zapatero-Mas, aunque después Mas acudiera al notario para dar fe de que nunca jamás de los jamases iba a pactar con su partido ni, desde luego, con él. Daba la impresión, Piqué, de haber olvidado en qué partido estaba.

Lo que más sorprende, sin embargo, no es la fuga, sino la saga que desembocó en ella. Primero, la fascinación de Aznar por el personaje, que, insisto, parecía verse justificada por su papel como ministro. Después, el cambio desde arriba en un partido que, mal que bien, minoritario y en clima hostil, no sólo se había ido defendiendo, sino que hasta había crecido en tiempos de Vidal-Quadras, para imponer a un hombre que, como todos, corría el riesgo de demostrar una vez más que el principio de Peter no es unidireccional: uno puede alcanzar su nivel de incompetencia yendo de arriba hacia abajo, de ministro a jefe regional. La idea, sin fundamento alguno, era que Piqué era capaz de mejorar la situación más que sus predecesores, sin tener en cuenta que su discurso poco o nada tenía que ver con el que había hecho crecer a la organización, decididamente centrado en decirse español, y en español, en Cataluña.

Pero lo más increíble de todo ha sido la duración del hombre en el cargo. Cinco años son demasiados años de protestas, de debilitamiento evidente del partido, de fenómenos políticos generados por la mala respuesta de Piqué a muchos asuntos.

Lo he escrito ya en otras ocasiones: muchos de los que impulsamos la creación de un nuevo partido político en Cataluña, entre asqueados y desesperados, no lo hubiésemos hecho de haber sido Vidal-Quadras la figura rectora del PPC. Por otra parte, estos cinco años han sido los del Estatut, al que Piqué no se opuso con todo el rigor que se requería, ni como no nacionalista ni, sobre todo, como el liberal que se supone que es, y que fue, de hecho, como ministro de Industria.La crítica al Estatut que se esperaba de Piqué la enunció Vidal-Quadras en una conferencia, en el Ritz de Barcelona, a la que asistí: estaban allí desde Jorge Trías hasta, mire usted, Francesc de Carreras y unos cuantos de los que acabábamos de firmar el manifiesto inicial de Ciutadans, que finalmente fue capturado por su propia ala izquierda. Estábamos los liberales, los que abandonamos el proyecto tan pronto como comprendimos que aquello iba a ser lo que ahora es: un adefesio de “centro-izquierda”, sea eso lo que sea. Piqué tendría que haber agradecido el esfuerzo de síntesis de Vidal-Quadras y haber tomado el de aquella noche como texto fundamental de su campaña contra el Estatut. Pero prefirió salvar la ropa hablando contra el tripartido como fuente de todo mal y respaldando los remiendos nocturnos de Mas con Zapatero, como si Convergència nada tuviera que ver con el nacionalismo.

Pues bien, finalmente, después de todo ese desastre, lo han sacado de allí. No se ha ido, que nadie se engañe: lo han sacado. Y bien que han hecho. La elección de sucesor es la más sensata: Sirera tiene madera de dirigente y mucho tiempo por delante para consolidarse. Aunque nadie espere milagros de su parte en las próximas generales, va a conseguir más que Piqué, lo que siempre ayuda. Y después le quedan tres años para las próximas autonómicas, si Montilla, con perfil bajo y siempre sigiloso, no es desfenestrado antes.

Ahora bien: voy a insistir en lo que dije en mi artículo anterior: el PP tiene problemas de liderazgo. Hace un tiempo, a propósito de Piqué, me escribía mi querida amiga Ana Nuño:

Está claro que ha sido nefasto para el PP en Cataluña. Pero yo no se lo reprocho a él, sino a Génova. Es decir, a Rajoy. Que también está claro que es honesto y decente y todas esas cosas, pero al que le falta audacia y capacidad para ser, por qué no, arbitrario en sus decisiones. Cualidades sine qua non en un líder de partido. Que alguien como Aznar no es que tuviera, sino que las exudaba por todos los poros. De ahí, estoy convencida, su impopularidad: los españoles quieren lo de siempre, es decir un caudillo; pero como cada español se cree la tapa del frasco, lo que no soportan es un caudillo que luzca como tal, como Aznar. Están encantados con un Franco o un Felipe González, es decir con un tipo mediocrillo, como ellos en realidad, del que pueden fiarse porque saben que si cualquiera de ellos ocupara su puesto, se comportaría del mismo modo: ejerciendo un poder omnímodo con aires de asistir a una verbena con los amigotes.

Hace tiempo que Rajoy hubiera debido sacar de aquí a Piqué. Y utilizar su innegable talento de otra manera, más provechosa para el partido en general. En el otro extremo del espectro pepero, ahí está también el caso (sangrante) de Esperanza. ¡Qué no hubiera hecho con ella cualquier partido, de izquierdas o derechas, da igual, en Inglaterra y hasta en la mismísima Francia! Y resulta que ni a maitines se la convida.

Piqué sí era hombre de maitines, dicho sea de paso.

Insisto, pues, en el problema del liderazgo y sus consecuencias en y para el PP. Es bueno que Piqué se vaya porque carecía de todo liderazgo, y es posible que Daniel Sirera logre algo de eso, al menos un poco, con coherencia de discurso y con ganas de hacer en lo que hoy es un erial. Era bueno que Matas se fuera porque no puede aspirar al liderazgo, ni siquiera al que ha tenido alguna vez, alguien que pone en sus listas a la inaceptable Janer: con eso perdió todo lo que podía tener. La gente corriente, el pueblo llano, el electorado, elige personas y, en algunos casos, discurso: el discurso puede hacer a la persona y viceversa.

Pero ¿qué pasa cuando un partido tiene en la dirección y en las candidaturas personas a las que todo el mundo, propios y ajenos, rechaza? Puede ocurrir lo que ocurrió con Zapatero, que no era nadie pero estaba a la cabeza (al menos, formalmente) de un partido con tipos muy hábiles que consiguieron llegar al Gobierno aprovechando una matanza, dando vuelta a una situación electoral en dos días y violando unas cuantas normas relativas a la jornada de reflexión y alrededores. Contribuyó el hecho de que al otro lado estuviera Mariano Rajoy, no José María Aznar, y un Rajoy que no era ni la sombra de lo que es ahora. Pero, si no median, como en el 14-M, circunstancias excepcionales, lo más probable es que pierda las elecciones.

Sólo una persona salió en defensa y elogio de Piqué: Alberto Ruiz-Gallardón. El mismo que, tras las municipales, se ofreció para las listas de las generales. Un tipo que no me gusta, no me cansaré de repetirlo, pero que arrastra votos de mucha otra gente que no me gusta, entre otras cosas, porque vota socialista. Pero un tipo que tiene carisma y que aprovecha la oportunidad para recordarle a Rajoy que está ahí. Algo que Rajoy tendría que tener en cuenta.Por supuesto, si el candidato del PP fuese Ángel Acebes, el PP no ganaría unas generales. Ni que decir tiene lo que sucedería si el candidato fuese Eduardo Zaplana. Y eso también tendría que tenerlo en cuenta Rajoy. Es bueno relevar a Piqué, pero no es del todo conveniente que el encargado de hacerlo sea Acebes. Acebes y Zaplana fueron la bicha de Piqué durante mucho tiempo, y es una de las pocas cosas que la gente le tomó a bien al catalán.

Sea o no cierto aquello de que el hombre entró en política para forrarse, es lo que de Zaplana recuerda todo el mundo. Y lo que todo el mundo recuerda de Acebes es que una radical ingenuidad le llevó a dar por buena una información cuando menos manipulada durante la jornada del 11 de marzo de 2004. Ni siquiera se acepta en general lo que Ferraz intentó imponer durante casi cuatro años: Acebes no mintió, hizo algo que, en política, es peor: se dejó engañar. No son caras que ganen votos, dicho con todo respeto, y tengo para mí que una de las cosas positivas de la campaña de las últimas municipales es que no aparecieran mucho.

Acebes es el número dos de Rajoy; Zaplana, el portavoz parlamentario del PP. No tienta una lista en que un ministro que fracasó en su última y más importante gestión sea el más probable candidato a la vicepresidencia primera del Gobierno. Y no tienta en absoluto la posibilidad de que Zaplana sea el portavoz del Gobierno. No estoy hablando de mí, de mis propias impresiones: yo, de todos modos, voy a votar al PP. Me refiero a lo que constantemente escucho de potenciales e indecisos votantes del partido, los que dicen: “Yo, por Rajoy, sí, pero Acebes y Zaplana…”. Y lo cuento en público, con la esperanza de ser oído, si no escuchado, en la calle Génova, porque si se necesitaron cinco años para comprender que Piqué era un lastre electoral y actuar en consecuencia, no quiero ni pensar en lo que sucederá si esta dirección, sin retoques, se perpetúa por un lustro.

¿Retoques? ¿Qué retoques? Pues los que demanda el electorado, que ha hablado con absoluta claridad en las municipales.

Pinche aquí para acceder a la página web de HORACIO VÁZQUEZ-RIAL.

vazquez-rial@telefonica.net

“Recordando el gangsterismo de siempre” por Pío Moa

Archivado en: General, Rajoy — África @ 7:23 am

 http://www.libertaddigital.com/bitacora/piomoa

“Mas el delictivo encuentro salió a la luz antes de lo previsto, colmando la indignación de las fuerzas democráticas. Viéndose descubierto, Carod presentó la cosas a su modo: la ETA le habría pedido la reunión, y él, movido por excelsos propósitos, habría aceptado a título personal, sin informar a Maragall y sin establecer ningún acuerdo con los pistoleros. Ante el Parlament admitió “con humildad” haber errado en la forma, pero no en el fondo, pues, ¿qué empresa más noble que intentar disminuir los sufrimientos? “Habría sido una irresponsabilidad mía no haber considerado la posibilidad, si con ella contribuía, modestamente, a encontrar una salida al fenómeno de la violencia y a salvar una sola vida humana”.

   Esa explicación sólo convencería a los resueltos a creerla.  ¿Por qué iban los jefes de la ETA-Batasuna a solicitar una entrevista personal sin valor político y con riesgo serio para su seguridad? El hecho sabido es que Carod buscaba desde hacía tiempo ese contacto, y muy tentadora hubo de parecer la oferta a los dos jefes máximos de ETA-Batasuna para que la acogiesen. ¿Y por qué la Asociación de Víctimas del Terrorismo iba a reaccionar con frustración y rabia a un encuentro destinado, según el dialogante, a salvar vidas humanas? Visiblemente, Carod trataba de engañar a la opinión pública. De creerle, su único pecado habría sido no haber calculado, en su ingenuidad, la reacción sectaria y agresiva del PP: ahí estaba el mal, y no en su conciliábulo con Ternera.

   Ridao, portavoz de la Esquerra, denunció una “ofensiva brutal y despiadada del PP” contra “el Gobierno de Cataluña en cuanto paradigma de democracia y de bienestar, en cuanto a principal referente de la posibilidad de un cambio de hegemonía en la política española, en manos hasta ahora de los responsables de la peor deriva autoritaria y centralista contemporánea. Por eso el PP y su caterva nos hacen ver el mundo al revés y los adversarios políticos de ERC y de Carod-Rovira se encarnizan con él miserablemente (…) Basta de linchamientos. Basta de descalificaciones”.

     El escándalo se complicaba porque  afectaba también al PSOE de Zapatero, que al menos de cara a la galería defendía la postura democrática de repudio al chantaje terrorista. Supuestamente, Carod había obrado a espaldas de Maragall, por lo que Zapatero calificó la reunión famosa de “acto de deslealtad intolerable”. Pero Maragall, también supuestamente perjudicado por la deslealtad, se lo tomó con filosofía, por no decir socarronería, y rehusó aceptar la dimisión del salvador de vidas humanas pedida por el líder del PSOE. Por unos días pareció establecerse un pulso entre los dos jefes socialistas. Pero el feo asunto podía perjudicar a Zapatero en las elecciones generales próximas (nota actual: Zapo ya estaba entonces en “diálogo” con los asesinos, a espaldas y contra el Pacto antiterrorista), con malos efecto para el propio Maragall, por lo que este terminó cediendo en apariencia. Carod perdió su flamante  conselleria en cap … si bien siguió en el gobierno regional y sin perder un ápice de su arbitral poder. Exigió un nuevo conseller en cap  de su partido, y lo fue Bargalló, fiel carodiano, antiguo comunista evolucionado hacia el separatismo pro terrorista del PSAN, y luego hacia la Esquerra, una evolución no muy profunda, similar a la de Carod.

   Tal arreglo no dejaba de constituir una burla a Zapatero… si realmente este exigía algo más que una farsa justificativa. En cuanto a Maragall, aclaró su postura el 30 de enero ante el  parlamento catalán. Calificó de “bienintencionado e ingenuo” el “gesto” de Carod. El “error” no había consistido en haber atacado los principios democráticos y el estado de derecho, sino en haber dado a Aznar, entonces presidente del país, “la posibilidad de traer al centro del escenario político su visión patética, corta y miserable de las Españas”. El desenvuelto Maragall comparó la ingenuidad  de Carod con la achacada otrora al filósofo Hume, nada menos: “Pero ¿saben qué les digo? Que prefiero las buenas  intenciones de Carod a la pasividad de estos ocho años pasados”. Él, insistió, prefería la “ingenuidad” y la “buena intención” de Carod, porque había mostrado al “pueblo de Cataluña” cómo los dos nacionalismos conservadores (el de CiU y el del PP) “nos están negando el final de ETA y la paz”, pues quieren “mantener a ETA viva como un espantajo para justificar el inmovilismo político”.

   Hace falta toda la canallesca indecencia de un politicastro tercermundista para acusar al PP de “pasividad” y de “mantener a ETA viva”, cuando, entre otras cosas, el gobierno de Aznar había empujado a la ETA a la peor situación de su historia. El sentido de la infamia es el mismo de Ibarreche: la manera de acabar con el grupo asesino es acceder a su chantaje, ceder a sus exigencias… en las cuales coinciden todos. Así se lograría “la paz”.

   (De “Contra la balcanización de España”)

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