España es una merienda de negros

Agosto 30, 2007

Zapatero remienda la brecha exterior promoviendo al general Sanz a la cúpula de la OTAN

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:52 am

GOLPE DE EFECTO PARA TRANSMITIR CERCANÍA A EE UU

El presidente del Gobierno prepara un golpe de efecto en su desprestigiada política exterior. Si la irrelevancia de España es palmaria en todos los foros y así lo ha detectado recientemente el diario global IHT, José Luis Rodríguez Zapatero cree que aún puede jugar una vistosa carta para consumo electoral. Se trata, según adelanta este jueves El País en una información exclusiva, de promover al JEMAD, el fiel general Félix Sanz Roldán, a la presidencia del Comité Militar de la OTAN, un cargo con más lustre que mando efectivo, pero que a Zapatero le permitiría propagar una imagen de normalidad en las relaciones con EEUU, la corona de espinas que le acompaña por todo el mundo desde el inicio de su mandato.

(Libertad Digital) El Gobierno ha filtrado a El País un oportuno señuelo para contener la brecha de credibilidad de la política exterior española.

Según publica este jueves el diario pro-gubernamental, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha lanzado la candidatura del general de cuatro estrellas Félix Sanz Roldán a la presidencia del Comité Militar de la Alianza Atlántica.

El JEMAD español se medirá con sus homólogos de Italia, almirante Giampaolo di Paola, y Polonia, general Franciszek Gagor.

La elección se realizará por votación en el seno del Comité Militar a finales de noviembre, es decir, cuatro meses antes de la celebración de las Elecciones Generales en España. El nuevo presidente del órgano de planificación militar de la Alianza tomará posesión de su puesto en junio de 2008.

La relevante información servida en exclusiva por el diario más fiel al Gobierno encierra diversas claves políticas de consumo interno, que es donde Zapatero juega todas sus bazas, incluso las de la Política Exterior.

En primer lugar, la candidatura del fiel Sanz Roldán –tuvo un papel activo en la sanción impuesta al general Mena por el incidente de la Pascua Militar de 2005, a pesar de que no era de su competencia directa–, se comunica a la opinión pública al mismo tiempo que arrecian las muestras de la creciente irrelevancia de España en el mundo, un análisis que acaba de ser razonado por el influyente International Herald Tribune, pero que está en la base de recientes incidentes, como la negativa de París a retractarse de una revelación de su primer ministro, François Fillon, sobre el arrepentimiento que le confesó Zapatero acerca de su propia política de Extranjería; o la cancelación de la cumbre anual hispano-germana, por el desinterés del presidente español y la falta de agenda.

Por otra parte, un éxito en la promoción del general Sanz a la cúpula militar de la OTAN permitiría a Rodríguez Zapatero cerrar el mandato desquitándose de la imagen de apestado de EEUU que arrastra desde que llegó al poder y decidió, antes que ninguna otra medida y en contra de su propia promesa de esperar a una resolución de la ONU, retirar las tropas españolas de la post-guerra de Irak.

La información de El País no ofrece claves de las opciones políticas de éxito de Zapatero en esta efectista operación.

Sin el aval de Washington, el ascenso del general Roldán es inviable, así que, una de dos: o el presidente español se ha lanzado a la piscina sin saber si hay agua, o bien la cuestión ya está pactada, quizá durante la reciente visita a España de la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice.

No cabe duda de que el Gobierno y su altavoz mediático predilecto, los medios del grupo Prisa, van a hacer especular electoralmente durante los próximos meses con este golpe de efecto, en la medida en que el nombramiento del general Sanz Roldán haya podido ser amarrado previamente en los despachos políticos.

El cargo en sí, presidente del Comité Militar, no es el de mayor capacidad operativa, que corresponde al comandante supremo –siempre, un general estadounidense–, pero “sí es el más relevante que puede desempeñar un militar europeo”, según se encarga de subrayar El País en su edición de este jueves. Actualmente, el presidente del Comité Militar de la OTAN es el general John Craddock.

La apuesta de la izquierda por el fracaso

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:50 am

Thomas Sowell

No sólo en Irak la izquierda política ha apostado por el fracaso. Tanto en Estados Unidos como en el resto del globo, la izquierda ha venido teniendo desde hace tiempo un interés creado en la pobreza y el malestar social.

Nunca se le ha podido aplicar ese viejo eslogan publicitario: “El progreso es nuestro producto más importante”. Y es que la izquierda ha mostrado muy poco interés por cosas como las escuelas negras de éxito en los Estados Unidos o los países del Tercer Mundo en los que millones de personas han salido de la pobreza en los últimos años.

El progreso en general parece despertar muy poco interés en las personas que se califican a sí mismas de “progresistas”. Lo que les interesa son denunciar fracasos sociales y acusar a otros de cometer pecados. Me pregunto qué harían en el cielo.
Es cierto que no corremos riesgo alguno de construir el cielo aquí en la tierra, pero han tenido lugar algunos avances sustanciales en países del Tercer Mundo durante la última generación que han permitido a muchas personas muy pobres alcanzar un nivel de vida que nunca antes tuvieron a su alcance.

El número del 18 de agosto de la distinguida revista británica The Economist revela el progreso económico en Brasil, Argentina y otras naciones latinoamericanas que ha dado como resultado una vida mejor para millones de sus ciudadanos más pobres. En la revista se discuten parte de las políticas económicas que han conducido a estos resultados, pero no creo que los miembros de la izquierda política se den mucha prisa en descubrir cuáles fueron. No han mostrado ningún interés por saber cómo decenas de millones de personas en China y decenas de millones de personas en la India han salido de la pobreza durante la última generación.

A pesar de lo que la izquierda pueda decir, o hasta creer, sobre su preocupación por los pobres, su comportamiento real demuestra que su interés en los pobres es mayor cuando el pobre puede ser utilizado como foco de las denuncias izquierdista contra la sociedad. Cuando el pobre deja de ser pobre, pierde el favor de la izquierda. Las acciones por parte del pobre o los cambios en la economía que han conducido a drásticas reducciones de la pobreza raramente despiertan mucha curiosidad y, claro está no se convierten en motivos de celebración.

Esto no es una novedad de nuestros tiempos. Allá por el siglo XIX, Karl Marx, tras presentar su visión de una clase trabajadora empobrecida levantándose para atacar y destruir el capitalismo, se sintió decepcionado al ver que los trabajadores se hacían menos revolucionarios a lo largo del tiempo, según mejoraba su nivel de vida. En un momento dado, Marx le dijo a sus discípulos: “El proletariado es revolucionario o no es nada.”

Piense en eso. Millones de seres humanos sólo le importaban mientras pudieran servir como carne de cañón en su yihad contra la sociedad existente. Si rechazaban ser peones en su juego ideológico, entonces “no eran nada”.

Nadie en la izquierda diría nada semejante tan abiertamente hoy día, ni siquiera a sí mismos. Pero sus obras dicen más que sus palabras. Los negros son a la izquierda norteamericana hoy lo que la clase obrera fue para Marx en el siglo XIX: peones en una partida ideológica. Los negros que salen de la pobreza carecen de interés alguno para la izquierda, a menos que lo hagan atacando a la sociedad.

El índice de pobreza entre las parejas negras casadas lleva desde 1994 en porcentajes de una sola cifra, pero la izquierda no ha mostrado interés alguno en averiguar por qué eso es así, como tampoco se ha preocupado en saber el motivo por el que millones de personas han salido de la pobreza en Latinoamérica, China o la India.

Sin embargo, cuando se puede decir que el progreso se ha alcanzado como resultado de políticas que le gustan a la izquierda, entonces sí que lo celebran y reclaman para sí el mérito. Se ha creado toda una mitología en torno al avance de las minorías y las mujeres en Estados Unidos como producto de las políticas promovidas por la izquierda en los años 60. Estas afirmaciones no tienen más base que ignorar por completo la historia del progreso que tuvo lugar antes de 1960.

En cambio, los retrocesos consecuencia de las políticas de los años 60 son escrupulosamente ignorados: las disparatadas tasas de criminalidad, la desintegración de la familia negra o los disturbios en los ghettos que han convertido a muchas comunidades negras en territorio inerme aun más de 40 años después.

Lo que no impulse el programa político de la izquierda “no es nada”.

Thomas Sowell es doctor en Economía y escritor. Es especialista del Instituto Hoover.

© Creators Syndicate, Inc.

La doctrina de la imparcialidad y la universidad

Archivado en: General — África @ 6:49 am

Ward Connerly 

En 1949, la Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos adoptaba una política general que pretendía garantizar que toda la cobertura de temas controvertidos por parte de las emisoras de radio fuera equilibrada y justa. Esta política se basó en la teoría de que quienes poseían una licencia de emisión eran “depositarios” de una propiedad pública, el espectro, y que como tales tenían la obligación de dar la oportunidad de ser escuchados a quienes tuvieran puntos de vista divergentes. La llamada doctrina de la imparcialidad fue interpretada por muchos como la obligación de ceder el mismo tiempo en antena a opiniones contrapuestas cuando se estuvieran debatiendo temas controvertidos. La “doctrina” fue abandonada durante la administración Reagan, una época en que muchas actividades gubernamentales fueron desreguladas.

Durante el reciente debata sobre la propuesta de ley para reformar las políticas migratorias de la nación, especialmente las relativas a la inmigración ilegal, varios miembros demócratas del Senado de los Estados Unidos pidieron la reinstauración de la doctrina de la imparcialidad por sentirse frustrados porque el público no estuviera recibiendo un debate justo y equilibrado sobre la propuesta de ley en los programas de radio, que los demócratas del Senado califican de universalmente conservadores y a cuya supuesta influencia desmesurada sobre el debate culparon del fracaso en llevar adelante la legislación.

Personalmente me opongo a la doctrina de la imparcialidad por un amplio abanico de motivos, de los cuales no es el menos importante que la medida presuponga la ignorancia del público y nuestra incapacidad para discernir el grano de la paja. Pero, sobre todo, está el hecho de que las emisoras no son propiedad del gobierno y no deben ser consideradas como actividades gubernamentales. Existiendo tantas fuentes distintas de información –periódicos, cadenas de televisión, televisión por cable y radio, por decir algunas– es difícil para cualquiera de ellas manipular la información que recibimos. Pero sí existe un área de la vida cotidiana norteamericana en la que creo que tendría que aplicarse algo parecido a la doctrina de la imparcialidad: el aula universitaria.

A pesar del clamor por “la diversidad” en los campus universitarios, una de las facetas más homogéneas de la vida americana es el claustro universitario y los puntos de vista que imparte en las aulas con respecto a temas controvertidos como la “discriminación positiva”. De hecho, los profesores universitarios tienen uno de los monopolios más protegidos de nuestra nación. Están protegidos por su puesto asegurado de por vida, la libertad de cátedra, y nuestro respeto a su derecho a impartir sus conocimientos sin intromisión de los administradores, del rector o de cualquiera responsable del gobierno del centro.

No estoy proponiendo reducir la libertad de la que disfrutan estos dictadores del aula. Sería un ejemplo de remedio peor que la enfermedad. Pero, al contrario de lo que sucede con quien se sienta en el sofá con un control remoto en la mano, un estudiante no tiene ninguna elección aparte de sentarse y escuchar cuando su profesor se pone a vomitar sobre los males inherentes al “imperialismo americano” y cómo nuestra nación es el responsable de muchas de las cosas que van mal en nuestro planeta, o de por qué se les está negando a las mujeres y las “minorías” la igualdad y la “justicia social”. En pocas palabras, es un hecho generalmente reconocido que no existe diversidad intelectual entre los profesores universitarios.

Una cosa que aprendí de mis días como miembro de la junta de gobierno de la Universidad de California es que los problemas de naturaleza académica se solucionan mejor desde dentro que con medidas impuestas desde arriba, por muy aparatosa que sea la maquinaria de la universidad. Por tanto, no deberíamos esperar a que juntas de administración o rectores universitarios remedien este problema. La solución tiene que originarse en el interior del propio claustro.

Para que tenga lugar el cambio, los directores de departamento de las universidades de toda la nación deben ser instados a reconocer el perjuicio que a largo plazo tendrá, para ellos y para la fe que el pueblo americano debería tener en la educación superior, la continuada percepción pública de que el estamento académico es intelectualmente monolítico en cuanto a pensamiento y está completamente alejado del hombre de a pie. Cuando Ward Churchill se convierte en la cara del profesorado universitario, la educación superior americana pierde el respeto que tenía entre los contribuyentes.

Tras reconocer el problema, la dirección entre las filas del profesorado tiene que reclutar activamente a los colegas que puedan ofrecer posturas alternativas a las posiciones y filosofías imperantes en sus departamentos facultativos, en áreas tales como ciencias políticas o filosofía — las áreas donde es más probable que se expongan “opiniones controvertidas”. Una denuncia que se escucha a menudo es que se encuentran pocos, por decir alguno, Republicanos o conservadores en los claustros de virtualmente cualquier universidad de la nación. Esta es una queja que debe ser tomada en serio.

Si el deseo de “diversidad” ha de ser tomado en serio –y no hipócritamente– los claustros universitarios tienen que concienciarse de la necesidad de una mayor diversidad de pensamiento y contratar a miembros del claustro intelectualmente más diversos para llenar sus filas. En el ínterin, lo menos que podrían hacer es introducir expertos en sus aulas para ofrecer perspectivas y puntos de vista distintos cuando se discuten temas controvertidos. Una doctrina de la imparcialidad de este tipo en la educación superior contribuiría mucho a reforzar la confianza que todos nosotros deberíamos tener en nuestras universidades. Ciertamente, si aquellos que quieren que emisoras que son financiadas de manera privada –y que el consumidor tiene la elección de escuchar o no– sean “justas y equilibradas”, la misma expectativa debería tenerse de las universidades financiadas por el contribuyente, donde toda divergencia es abandonada una vez que la puerta del aula se cierra.

Molina aclara que cesó a Regás por seguir de vacaciones después del robo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:47 am

NIEGA QUE LE DIJERA QUE NO HABÍA HECHO NADA

Guerra abierta y a voces entre el nuevo ministro de Cultura y la ex directora de la Biblioteca Nacional. Rosa Regás lleva despotricando de César Antonio Molina desde que éste forzó su dimisión hace dos días. Incluso le ha acusado de entorpecer la investigación de la Guardia Civil sobre el robo de los mapas. Molina dice que se limitó a pedirle que suspendiera las vacaciones después del robo.

Noticia publicada el 29-08-2007

L D (EFE) Molina hizo estas afirmaciones durante su comparecencia en la Comisión de Cultura del Congreso, a instancias de varios portavoces, que le preguntaron por las declaraciones con las que Regás justificó el pasado lunes su dimisión y en las que afirmaba que el ministro le había reprochado no haber hecho “nada” durante sus más de tres años de gestión al frente de la Biblioteca Nacional.

“En ningún momento se ha dicho lo que ha dicho ella”, dijo Molina en su respuesta a los grupos, en la que ofreció su versión sobre la reunión mantenida con Regás el pasado viernes, día en que la Biblioteca Nacional informó del robo de dos mapamundis de sendos ejemplares de la edición incunable de 1482 de la obra de Ptolomeo “Cosmografía”.

El ministro explicó que, ante ese robo, “había dos opciones: o transparencia informativa u ocultamiento” y añadió que “ese era el único tema a tratar” en la reunión. “La directora (de la Biblioteca Nacional) estuvo en mi despacho en presencia de la subsecretaria y de mi jefa de prensa y ahí en ningún momento se ha dicho lo que ha dicho ella”, añadió.

Según Regás, en esa reunión fue cuando Molina le dijo que no había hecho “nada” al frente de la Biblioteca Nacional, lo que la escritora consideró una “total falta de confianza” por parte del ministro que le llevó a presentar la dimisión.

Molina señaló que la denuncia por el robo de los documentos fue hecha por el Ministerio de Cultura y firmada por la subsecretaria del departamento, María Dolores Carrión, “en ausencia” de la directora de la Biblioteca Nacional. Molina afirmó que Regás estuvo “ausente de la Biblioteca”, “a sabiendas de lo que había pasado”, y que tras conocer el robo no comentó este suceso “ni a su ministro ni a nadie”.

“La hice venir desde Girona, en donde estaba, y le dije que se pusiera a trabajar en este asunto”, agregó el ministro, quien aseguró que la cuestión “no es que se produzca un robo”, sino “las maneras de afrontar ese acontecimiento”. El ministro insistió en que en el asunto del robo ha actuado “con la transparencia que siempre ha tenido el Gobierno” y se mostró “orgulloso” de ese comportamiento.

Los papeles de Salamanca se devolverán “lo más rápido posible”

El ministro de Cultura aseguró también que el Gobierno “cumplirá la ley” y restituirá los documentos del Archivo de Salamanca que quedan pendientes de devolución a sus propietarios en Cataluña “lo más rápidamente posible”.

Yo no sé si muchos de ustedes tienen sus papeles allí. Los de mi familia están en Salamanca”, prosiguió Molina, quien añadió que, por este motivo, entiende perfectamente las demandas de “todas las partes”.

Sin embargo, Molina eludió fijar una fecha para que se reúna la Comisión Mixta (Gobierno-Generalidad) encargada de dar el visto bueno al traslado, tal y como le exigieron en sus intervenciones los representantes de CiU, ERC y IU-ICV.

Regás dice que sabe quién robó los mapas y acusa a Molina de entorpecer la investigación

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:46 am

DICE QUE EL MINISTRO SE DEJA LLEVAR POR “SU PASIÓN POR LA PRENSA”

El escándalo por la falta de seguridad en la Biblioteca Nacional va a más. La ex directora se está convirtiendo en un quebradero de cabeza para el ministro y amenaza con serlo también para todo el Gobierno. Rosa Regás dice que sabe quién robó los mapas, un investigador argentino que “habrá cambiado de nacionalidad”. En Catalunya Radio, Regás no ha perdido ocasión de criticar al ministro a quien ha acusado de contradecir las órdenes de la Guardia Civil al dejarse llevar por “su pasión por la prensa” después de que ella revelase varios detalles sobre el sospechoso del robo a la emisora.  

http://www.libertaddigital.es/index.php?action=ShowVideo&vid=QnDK8HmHbNY&comment=Video%20LDTV:%20Desmadre%20en%20la%20Biblioteca%20Nacional

Noticia publicada el 29-08-2007

 

LD (Agencias) La ex directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás, aseguró este miércoles que ya saben quién se llevó los documentos desaparecidos de la Biblioteca Nacional puesto que tienen “muchos indicios” que señalan a esa persona, aunque cree que ésta “ya habrá huido”.

En declaraciones a Catalunya Radio, la escritora apuntó que el autor de los últimos robos en el centro es un investigador avalado por el embajador español en Buenos Aires (Argentina), en 2004. Debido a un error de redacción de la Agencia EFE, que no especificó en qué fecha fue avalado este investigador, Libertad Digital interpretó que se trataba del actual embajador en Argentina, el ex diputado socialista Rafael Estrella. Rafael Estrella, precisó a Europa Press que ni él ni nadie de su equipo ha “avalado a ninguna persona para que investigue en la Biblioteca Nacional”.

Rosa Regás, por su  parte, desveló que “se sabe el nombre, la personalidad, la dirección y la nacionalidad” de la única persona que consultó los libros desde la última vez que se supo que estaban completos. Y ha añadido que es un “investigador” argentino pero que “ha cambiado de nacionalidad”. Tras subrayar los indicios de la Guardia Civil sobre el sospechoso, Regás consideró que ”esta persona ya debe de haber huido”.
Todos estos datos se han mantenido en secreto, según Regás, por exigencia de las fuerzas de seguridad, pero el ministro de Cultura, César Antonio Molina, “obligó” ayer a hacer una rueda de prensa, “contradiciendo las órdenes de la Guardia Civil”, porque lo que “le gusta más en el mundo” al ministro es su “pasión por la prensa”.

Regás dijo que tuvo notificación del robo el 22 de agosto. “El ministro me acusa de que estuve tres días sin decírselo. Cuando me enteré, la directora técnica, que también estaba de vacaciones, dio las órdenes pertinentes para saber exactamente qué había pasado”.

Para constatar el robo de estos mapas, la Biblioteca Nacional tuvo que revisar, según Regás, los ejemplares de esa misma edición, que no están numerados, utilizando los microfilms e ir página por página comprobando si estaban todos, por lo que la tarea “comporta mucho trabajo”, explicó. Tras revisar los libros, la ex directora señaló que se comprobaron “desde cuándo” estaban completos y cuáles eran las personas que los habían consultado por última vez.

Cuando tuvieron los datos, Regás explicó que llamó a la subsecretaria, Dolores Carrión, y no al ministro, “porque no sabía si lo podía telefonear” pues la escritora pensaba que quizás le habría cesado, “como había hecho con otros directores generales”.

Regàs presentó el pasado 27 de agosto la dimisión irrevocable de su cargo tras comprobar, según ella, que carecía de la confianza del ministro de Cultura, César Antonio Molina. La escritora comunicó su dimisión en una carta remitida a las 09.00 horas del lunes al ministro. Fue en un encuentro mantenido con Molina el pasado viernes día 24 cuando según Regás el ministro le dijo que “no había hecho nada” durante su gestión de más de tres años al frente de la Biblioteca Nacional. Y le aseguró, todo según la versión de la escritora, que también el presidente del Gobierno y la vicepresidenta comparían su opinión. Regás, no obstante, añadió que por otras fuentes había constatado que no era verdad lo que decía el ministro.  

El robo, “cuestión de suerte”
La ex directora de la Biblioteca Nacional subrayó que Molina no escuchó las explicaciones sobre el robo y le acusó de tener un carácter fuerte y colérico. “Todo el mundo lo sabe”, apostilló. Regás criticó que el ministro le responsabilizara del robo de los mapas cuando es una “cuestión de suerte” y ”completamente imposible que no pase”. 

Por su parte, la Biblioteca Nacional anunció este martes en un comunicado el descubrimiento de cuatro libros más con páginas arrancadas, que se suman al robo del pasado viernes 25 de los dos mapamundis anteriores a la invención de la imprenta en una sala a la que sólo tienen acceso los investigadores acreditados.

Fillon llama a Zapatero para “disipar todo malentendido” pero no rectifica sus declaraciones

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:43 am

 EL PRESIDENTE HABÍA ANUNCIADO UN DESMENTIDO

El primer ministro francés, François Fillon, ha conversado este miércoles por teléfono con Zapatero para “disipar todo malentendido”, según informó su servicio de prensa en un comunicado. Pero lejos de desmentir las declaraciones que realizó al canal TF-1 –rectificación que el propio Zapatero anunció que se produciría– se ha limitado a comunicarle al presidente del Gobierno que “Francia entendía que la regularización masiva de inmigrantes clandestinos” en aquella época era “la única solución para poner fin a una situación compleja y delicada”.

Noticia publicada el 29-08-2007

L D (EFE) Fillon “aseguró” a su homólogo español que “Francia entendía que la regularización masiva de inmigrantes clandestinos” que había llevado a cabo tras su acceso al cargo era en aquella época “la única solución para poner fin a una situación compleja y delicada”, precisa la nota oficial.

Los dos jefes de Gobierno han convenido que la política de inmigración debe “seguir siendo objeto de una estrecha cooperación” entre los dos países, concluye el comunicado.

El pasado domingo, en una entrevista televisada, Fillon había indicado que Zapatero lamenta “amargamente” haber regularizado a cientos de miles de inmigrantes indocumentados y “se ha comprometido a no hacerlo de nuevo”. El primer ministro francés había hecho ese comentario al defender la política francesa de reconducción a sus países de los sin papeles.

Este martes, Zapatero afirmó en España que no se arrepentía de haber llevado a cabo el proceso de regularización en 2005, un proceso que fue “necesario, conveniente y positivo”, y subrayó que “nadie puede trabajar en la ilegalidad”. Asimismo, anunció una nota aclaratoria del Gobierno galo.

Llamada sin rectificación

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:40 am

Ignacio Villa

El presidente Rodríguez Zapatero y el primer ministro Fillon han hablado este miércoles por la tarde. Dicen que la llamada se ha producido para deshacer el problema diplomático que pudieron provocar las declaraciones del jefe del Gobierno francés en la TF1 el pasado domingo por la noche. En esa llamada, Fillon incluso ha reconocido a Zapatero que el Gobierno español tuvo la necesidad de realizar esa regularización de inmigrantes. En fin, las típicas componendas para que el encontronazo ocurrido entre Madrid y París no vaya a más.

Pero que nadie se engañe: en esa conversación no ha existido ninguna rectificación sobre el fondo de la polémica, como había anunciado Zapatero. Y no hay que olvidarse que el origen del problema fueron las palabras del presidente del Gobierno en las que reconocía “amargamente” que su política de inmigración había sido un fracaso. Fillon lo contaba así en una entrevista periodística y nada ha cambiado esa afirmación. Lo demás es pura propaganda política. Lo dicho por teléfono es un simple adorno.

En esta historia la clave no es lo que le haya podido decir el primer ministro francés a Zapatero; lo importante es el reconocimiento en privado por parte del jefe del Gobierno español del fracaso de sus políticas, que luego defiende en público con una vehemencia y una tosquedad propias de un régimen populista. El presidente del Ejecutivo, en definitiva, lo que ha hecho ha sido engañar a los españoles. Ha vendido a los cuatro vientos las maravillas de su regularización masiva de inmigrantes, ha triturado al Partido Popular por oponerse, ha montado numeritos circenses para alardear de sus maravillas y luego, en privado, ha reconocido el fracaso. Eso, simplemente, es ser un caradura.

La entrevista telefónica entre Zapatero y Fillon está pensada para intentar parar el golpe, pero ya nadie discute que el presidente del Gobierno reconociera el error de la regularización masiva al primer ministro francés. Es decir, que nadie puede dejar de reconocer que el Gobierno español engaña a los ciudadanos. Habla de sus maravillas en la gestión para luego reconocer sus fracasos en privado. Y eso en política no es simplemente un mal estilo; es una auténtica aberración.

O miente Molina, o miente Regás

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:34 am

El ministro de Cultura y la ex directora de la Biblioteca Nacional mantienen, desde el día en que ésta hizo pública su dimisión, una guerra abierta de acusaciones en la que lo único que va quedando claro para los atónitos ciudadanos que asisten al espectáculo es que uno de los dos miente. Después de que ella anunciase que abandonaba la Biblioteca porque el nuevo titular de Cultura le había acusado de no hacer «nada» en tres años, Molina salió ayer al quite asegurando que en la reunión había testigos y que «en ningún momento se dijo lo que ha dicho ella». Muy por el contrario, el ministro atribuye la caída de Regàs de forma directa al robo de los dos mapamundis de Ptolomeo, no tanto por el hecho de que éste tuviese lugar, sino por la «manera de afrontar el acontecimiento» de la responsable de la Biblioteca, que ni le informó del suceso ni cortó sus vacaciones para hacerse cargo de éste.

Desde que el robo salió a la luz pública, Regàs ha hecho todo lo posible por no asumir ninguna responsabilidad al respecto. Afirmó que tanto en la Biblioteca Nacional española como en las de otros países estos delitos son normales y prefirió atribuir el escándalo al mensajero, señalando que la diferencia con el robo de los mapas de Ptolomeo es que «nunca antes se había comunicado a la prensa». Ayer fue incluso más lejos al atribuir esa transparencia a la «pasión por la prensa» del ministro, que, según ella, la ha «obligado» a informar «contradiciendo las órdenes de la Guardia Civil».

Cuanto menos, causa perplejidad que quien estaba al frente de la Biblioteca Nacional en el momento del robo demuestre de forma abierta que lo que le preocupa no es que aquél tuviera lugar, sino el hecho de que finalmente se haya sabido. La excusa aducida por Regàs para no informar al ministro -que «no sabía si le podía telefonear»- resulta más propia de un sainete y es casi tan ridícula como su explicación de que «con un hombre no se habrían atrevido a esta operación de acoso y derribo» pues «haga lo que haga una mujer siempre es para mal».

Es evidente que, si en algo ha acertado la ex directora de la Biblioteca Nacional, es en afirmar que el nuevo ministro había perdido la confianza en ella, aunque quede por determinar si ha sido en exclusiva por su actuación frente al robo o por su mala gestión. Cualquiera de las dos razones, juntas o por separado, justificarían la dimisión de Regàs. Lo deseable sería por tanto que dejasen de arrojarse ya los trastos a la cabeza y el ministro busque lo antes posible un nuevo responsable para la Biblioteca.

En este sentido, Molina quiso ayer introducir un tono rupturista asegurando que «los directores de las instituciones culturales deben ser ‘postulados’ por el mundo de la Cultura» y ser elegidos a través de un «proceso de preselección o en su caso concurso». Se trata de un planteamiento más rimbombante que realista, pues faltaría por definir quién representa «el mundo de la Cultura» y cuáles son los supuestos criterios objetivos que sustituirían al criterio personal del ministro. Desde aquí nos conformaríamos con que, de momento, éste se responabilice del resultado de su elección y lo haga sin que los criterios de amiguismo guíen su decisión.

Rosa Díez comunica a Zapatero que deja el PSOE y el acta de eurodiputada

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:32 am

Madrid.- La dirigente socialista Rosa Díez -que sólo hace siete años fue candidata a la Secretaría General del PSOE- anunciará hoy que se dará de baja del partido y renunciará a su acta de eurodiputada, durante una conferencia de prensa.

Ambas decisiones han sido ya comunicadas por una carta certificada al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que fue remitida durante el día de ayer.
El objetivo de la eurodiputada es incorporarse al nuevo partido político impulsado por el filósofo Fernando Savater, avalado por el movimiento social ¡Basta Ya!

El PSOE optó ayer por no pronunciarse sobre el anuncio de la decisión de la eurodiputada hasta que ésta sea firme. Aun así, tenía decidido reaccionar con dureza si Díez se hubiese mantenido en su puesto y hubiera pretendido utilizar su escaño y su alto sueldo -que se incrementaría sensiblemente si deja el Grupo Socialista- como plataforma para la nueva formación política.

Los socialistas, que dicen tener descontado desde hace tiempo el desgaste político que les puede suponer la baja de la eurodiputada, insisten en que sólo hablarán cuando se vaya del partido.

Lo único que tenía decidido la dirección socialista es que, de concretarse su marcha como militante, tanto desde la dirección federal del partido, como desde el Partido Socialista de Euskadi (PSE) y, por supuesto, desde el Grupo Socialista del Parlamento Europeo, se le exigiría que abandonase a la vez su escaño, logrado como número dos de las listas del PSOE -por detrás de Josep Borrell-, sólo meses después de que Zapatero ganara las elecciones generales.

«Esperemos que lo haga, por coherencia, por ética política, ni siquiera por moral, sólo por ética, pero en caso contrario, se lo estaremos reclamando cada día», dijo a este periódico una eurodiputada socialista, sin saber cuál iba a ser la decisión final de Díez.

Salvo esta polémica, el PSOE ha recibido con satisfacción el anuncio de que Rosa Díez abandona voluntariamente el PSOE, porque ha sido un asunto de desvelos y de polémica durante bastante tiempo.

De hecho, el debate sobre la continuidad de Rosa Díez en el PSOE ha estado permanentemente presente, desde hace muchos meses, y ha causado más de una controversia entre los que buscaban su expulsión y quienes vaticinaban que se iría ella sola. Según ha podido saber EL MUNDO, en las últimas ejecutivas del PSOE varios dirigentes socialistas plantearon, una vez más, la necesidad de emprender acciones contra la eurodiputada.

Desde hace muchos años, ajustándose escrupulosamente a los estatutos socialistas, habría motivos para incoar un expediente de expulsión.

De hecho, hay informes que conoce la Secretaría de Organización del PSOE sobre sus declaraciones públicas, sobre sus artículos en prensa, sobre sus opiniones en tertulias, que no se refieren sólo al llamado proceso de paz, sino que incluyen hasta posiciones políticas en torno al caso Lino o al Prestige, todas en contra de las tesis socialistas y de la opinión del partido.

Sin embargo, José Blanco siempre optó por no dar el paso y apostó por dejar pasar el tiempo ya que, en su opinión, más tarde o más temprano, se iría voluntariamente.

Por ello, el PSOE tuvo una furibunda reacción cuando EL MUNDO publicó que tanto el PSE como el Grupo Parlamentario Socialista en el Parlamento Europeo exigían su expulsión inmediata de las filas socialistas. Blanco cortó de raíz aquel intento y ordenó acabar con el debate, al menos en los medios, y no permitió hablar a nadie en el Comité Federal.

Pero el debate siguió internamente. Según ha podido saber este diario, varios miembros de la Ejecutiva Federal llevan meses planteando la necesidad de actuar contra la diputada, y solía ser una referencia habitual en los encuentros de los lunes.

En la última Ejecutiva antes del periodo vacacional, según ha sabido este periódico, se expuso que era «una humillación» para el PSOE mantener la militancia de Rosa Díez. Rodríguez Zapatero, esta vez, contestó: «Creo que el secretario de Organización del PSOE debe ya tomar cartas en el asunto».

Blanco, en ese momento, estaba dando la conferencia de prensa habitual de los lunes y no lo escuchó. Sí le llegó el mensaje más tarde, pero siguió esperando lo que hoy se producirá con toda seguridad. De hecho, el PSOE barajó su expulsión en agosto, buscando un menor impacto mediático, pero también en esta ocasión se decidió no hacerlo.

Los socialistas, además, ven en esta operación un intento de desviar la atención política de la crisis sobre la sucesión del PP, y consideran que los dos escenarios no son comparables: «Rosa Díez hace ya años que no es nadie en el Partido Socialista» dijo un portavoz del partido.

El PSOE, además, asegura que no le inquieta lo más mínimo la nueva formación política a la que se incorporará la ex eurodiputada, y cuyos promotores, miembros de ¡Basta Ya! han mantenido conversaciones con Ciutadans para formalizar un pacto que eventualmente les permita presentarse juntos a las generales.

Preparar las sucesiones

Archivado en: General — África @ 6:27 am

POR M. MARTÍN FERRAND

EN una hermosa alegoría sobre la continuidad del talento, Francisco Umbral dedicó su último artículo -¡hace sólo un mes!- a la figura de Eugenio D´Ors. Será difícil encontrar, en un solo siglo y un único país, tantas diferencias como van del uno al otro, de un martillo de herejes a un hereje martillado; pero ahí, en la variedad, residen la gracia y la riqueza de nuestros diarios. La pluralidad genera inteligencia y refresca los espíritus. D´Ors y Umbral reposan ya, juntos para siempre, en los almacenes en que se olvidan los muchos y grandes hombres que, como buenos animales de pluma, han puesto un huevo cada día para ganarse el pan y el respeto, que es más difícil, de los muy escasos y exigentes lectores de los periódicos españoles.

Del último artículo de Umbral tomo prestada su muy inteligente conclusión: «Toda guerra produce genios». Supongo que en Suiza no es así; pero aquí, donde el máximo pacifismo consiste en llevar la navaja guardada en el bolsillo o, en su caso, sujeta en la liga, las treguas entre guerras han ido germinando espasmos de genialidad. De ahí, quizá, la pequeñez de las últimas generaciones de la política. Dos tercios de siglo con trincheras, pero sin disparos, han enflaquecido el músculo y rebajado el cacumen. Si José Luis Rodríguez Zapatero no estuviera forjado en el sosiego de la paz y nutrido con buenos alimentos es posible que tuviera mayor conciencia de lo que dice y hace. En consecuencia, no provocaría situaciones tan chuscas como la que, a propósito de su torpe y demagógica regulación masiva de inmigrantes ilegales, ha subrayado François Fillón, el primer ministro francés. Ya puede el muy abnegado titular de Exteriores tratar de zurcir con embustes el prestigio europeo del presidente español. Ni echándole la culpa a Jesús Caldera, otro gran sufridor gubernamental, podrá limpiar Zapatero los churretes que afean sus protestas europeístas.

A Manuel Fraga se le ve que viene de la guerra en el lúcido sentido que Umbral le daba a la inteligencia de D´Ors. Es, al margen de filias, fobias y defectos evidentes, un sólido pilar de nuestra acomplejada democracia. La derecha, sin él, se hubiera evaporado como lo hizo su cara más atractiva, la de UCD, y con él nos hemos ahorrado unos extremos que a nadie convienen. Desde la paz, posiblemente y a la vista de su afición a preparar queimadas y «pisco-sour», hubiera sido como Perico Chicote, Fernando Gaviria o Miguel Boadas. La necesidad le marcó otras rutas, perdimos un barman y ganamos un estadista. Estamos tan huérfanos de talento que necesitamos de alguien que, como Fraga, recuerde algo tan mostrenco como que «un partido no se puede hacer con un solo hombre».

Umbral vino después de D´Ors y de otros tantos y ya se perfilan, y con brillo, los nombres de sus sucesores. ¿Será mucho más difícil en la política? Quizá la fórmula consista en quitar lo que sobra antes de buscar lo que falta; pero, como bien predica Fraga, «hay que ir preparando las sucesiones».

Umbrales

Archivado en: General — África @ 6:27 am

POR IGNACIO CAMACHO

POR las torrenteras del idioma se despeñaba cada mañana el verbo caudaloso, la prosa exuberante y desbordada, la escritura restallante, tempestuosa, innovadora de Paco Umbral mientras el personaje que de sí mismo había construido se asomaba al espejo de un vértigo histórico que le devolvía la imagen áspera, snob y polémica de una impostura de malditismo. Amargo como Capote, ingenioso como Ruano, dandy como Tom Wolfe, volcánico y solitario como Baudelaire, pertinaz como Cela, atraía sobre su cabeza de león miope los relámpagos del lenguaje y los fundía en el crisol de un estilo tan imitado como ya irrepetible.

Hay un río de literatura y de ideas que atraviesa la cordillera del periodismo español desde la fuente primigenia de Larra, surca dos siglos entre los meandros de Clarín, Cavia, Camba, Pemán o Ruano y desemboca en la generación casi perdida de Campmany y Umbral, de la que ya sólo Alcántara sobrevive de pie sobre sus propias huellas como testigo de un magisterio inalcanzable. Ese río de excelencia se abre como un delta en una prensa contemporánea repleta de columnas cuyos débiles fustes empezamos a quedar huérfanos cuando se fue Jaime en otra madrugada acuchillada por un desamparo de soledades que ahora nos clava de nuevo el puñal traicionero del vacío y nos deja la oquedad insondable de las palabras heridas por la mortal y rosa caricia de la ausencia.

Escribía Umbral a puñetazos, como si quisiera arrancarles a las teclas de su vieja Olivetti los secretos del lenguaje, cuyas barreras expresivas derribaba inventando neologismos felices o acuñando términos de una modernidad reluciente y atrevida, hallazgos verbales que brincaban en sus páginas como muchachas rebeldes en una playa. Su compromiso literario era tan visceral que lo convirtió en un robinsón misántropo, capaz de ametrallar con crueles frases biseladas de acero cualquier sentimiento que amenazase con anclarle en otro territorio que no fuese el del abismo de la literatura. A menudo era hosco, provocador, soberbio, intratable y ególatra, pero enredado en la pasión de escribir se volvía un huracán avasallador y torrencial, imparable y rabioso como un genio iluminado de furia.

Disfrazado de sí mismo, creó un personaje y lo adornó, como a la estatua de Valle, con la bufanda blanca de un dandismo en el que sublimaba cualquier ideología. Era un rojo remansado que atravesaba las trincheras entre fogonazos de prosa, inclasificable con las etiquetas convencionales del sectarismo banderizo; un iconoclasta montaraz, bronco, divertido, refractario, poliédrico. Le gustaba definirse como un niño de derechas, un joven fascista, un socialista sentimental y un quinqui vestido por Pierre Cardin, y probablemente fue todas esas cosas y muchas más, inaprensible salvo en la condición de escritor total, vertiginoso y arrebatado. Las mujeres le llamaban Umbrales y tenía el honor, como Max Extrella, de no ser académico.

A Umbral, sobre Antonio Puerta

Archivado en: General — África @ 6:26 am

POR ANTONIO BURGOS

YO había venido aquí a hablar de tu libro, Paco Umbral. De un libro con páginas ya amarillentas, hecho con las hojas de los periódicos que publicaron los miles de artículos en los que chorreaban los borbotones de tu talento, como la sangre de una herida siempre abierta.

Yo había venido aquí a hablar de tu libro, Paco Umbral. De «Mortal y rosa». De aquel hijo que se te murió y que tenía los mismos años que el mío, cuando nos encontrábamos de padrazos recientes en los agostos de Seat 600 y paga del 18 de Julio, veraneo hortera y ministerial de Benidorm, los dos de prestado y sin un duro, en la playa de Poniente, tú en el apartamento que te había dejado Miguel Delibes, yo en el de mis suegros, y nos citábamos en el Hotel Glasor o en las caobas de aquel barco varado de la playa de Levante que se llamaba Cafetería Internacional, para hablar de literatura, y para que al día siguiente me sacaras dejándome crecer la barba en tu colaboración de las páginas estivales del ABC.

Yo había venido aquí a hablar de tu libro, Paco Umbral. De tu literaria maestría en este viejo oficio de los papeles. Todos los que lo ejercemos cada día aprendimos siempre en tus negritas y en tus cursivas, sobre todo los que te leíamos desde los tiempos de colegio mayor en la Universitaria, cuando tú ya eras un señor mayor hecho y derecho de la lírica redacción de «Mundo Hispánico», como Luis Rosales o como Fernando Quiñones.

Por eso mismo, por tu oficio, Paco Umbral, comprenderás mejor que nadie que aunque yo había venido aquí a hablar de tu libro, la mejor forma de hacerlo quizá sea decirte de viva voz el artículo que tú sí que habrías escrito, como todos, siete mil millones de veces mejor que yo. Porque la vida sigue. Porque sigue la muerte. Y te cambio la bulería del libro de tu vida por esta triste guaracha nueva de la guasa de la muerte de Antonio Puerta, con la que sigue la vida. Tú sí que habrías escrito una columna bien plumeada sobre el lateral zurdo del Sevilla que en menos de años veinticuatro pasó de la cantera a la selección nacional. Habrías dicho que la muerte de Puerta reúne todos los requisitos que establecía González Ruano para la gloria del joven héroe. Ruano decía que el héroe ha de morir gloriosamente dando la cara ante el enemigo, con el honroso uniforme del cuerpo al que pertenece. Así murió Antonio Puerta. Así mueren los hombres. Con la camiseta blanca, tocando la gloria con los dedos en el fondo del Pizjuán, pica en Flandes de quien tenía planta de espadachín de novela de Pérez Reverte.

Como la Historia de España es un pañuelo, Paco Umbral, Antonio Puerta, fíjate, ha venido a morir sesenta años exactos después de Manolete. El Linares de Puerta fue el Pizjuán. El que tú llamabas hospital oxidado, el niqueladísimo Virgen del Rocío. Islero, su corazón de joven triunfador. No le cabían en un corazón tan joven tantos títulos ganados en tan pocos meses. Puerta… Nombre de torero. Los futbolistas son los nuevos Curritos de la Cruz. Los chavales, antes, se hacían toreros para sacar a la familia del hambre o vestir de luto a la hermana solterona. Los chavales, ahora, se hacen futbolistas para pagar la hipoteca del piso y quitar de trabajar a la madre de la caja del supermercado.

Había una predestinación torera en Antonio Puerta que hubieras bordado en tu artículo, Paco Umbral. Cambió el curso del río rojo del sevillismo en un jueves de Feria de Sevilla, cuando le marcó al Schalke 04 alemán el gol de Puerta le abrió todas las puertas a sus colores. Fue de Puerta del Príncipe. Puerta era como un retruécano barroco de una copla de Rafael de León: Puerta tirando a Puerta con la valentía de Diego Puerta. Ya le han puesto crespón negro a la Giralda, Paco, y se funden los duales barrocos de Sevilla. Hasta los verderones lloramos lágrimas negras por el rojiblanco Puerta. El niño de Añoño, el bético futbolista del Triana. Al Sevilla se le ha muerto en el campo de batalla un héroe, pero le ha nacido un mito. El mundo vio cómo con Puerta se desplomaba un verso del himno del Arrebato: «Un corazón que late gritando ¡Sevilla!,/ llevándolo en volandas por siempre a ganar.» El corazón de Puerta dejó de latir para hacer verdad la poesía del himno del centenario: «Sevillista seré hasta la muerte».

“Sombras” por Javier Caraballo

Archivado en: General — África @ 6:24 am

El Blog de Javier Caraballo: http://elblogdejaviercaraballo.blogspot.com

Binstock es sombra o es nada. No existe el personaje sin la sombra alargada sobre el callejón, este callejón en el que estamos los demás. Judah Binstock es misterio o es nada, no existe el magnate sin la aureola enigmática de un tipo que no se deja fotografiar, acaso para que nadie le robe la mirada que, en su juventud, hería como un puñal. Judah Elezar Binstock es sospecha o es nada, y nada de lo que suceda en Marbella se explica sin su presencia, sin su silencio. Sin su sombra.
Al principio del verano, un frufrú de sirvientas y mayordomos alertó al personal de la vuelta de Binstock a su mansión de Marbella. Algunos dicen que lo han visto, en silla de ruedas, en una cena de gala. Ni fotos ni testimonios, sólo la sombra de Binstock de vuelta de París. La sombra y su efecto. Porque Binstock siempre gana. Veamos.
Por lo publicado, se sabe que Binstock posee varios millones de metros cuadrados en la Costa del Sol y en Marbella está considerado como el principal propietario de terrenos. Durante la etapa de Gil, la mayor parte de sus propiedades fueron recalificadas en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1998, considerado ilegal. Sin embargo, después de todo lo ocurrido, parece que ninguna de sus propiedades se va a ver afectada por el nuevo PGOU que ha redactado la Junta para poner fin a la ilegalidad. Al contrario, la alcaldesa de Marbella ha desvelado que Binstock ya ha negociado «personalmente» con el Gobierno andaluz para que sus terrenos no sufran ninguna alteración, con lo que es de entender que se legalizan las recalificaciones que le afectaban de la etapa de Jesús Gil.

En la trama judicial, a Binstock no le ha ido peor. En el amplio abanico de testimonios que se han ido recabando durante la instrucción del ‘caso Malaya’, el juez Torres no ha considerado oportuno citar a Binstock jamás, ni como el mayor propietario de suelo, ni como testigo inevitable de la corrupción marbellí. Ni siquiera lo citaron cuando uno de los constructores imputados afirmó haber pagado a Roca una comisión de 350 millones de pesetas después de que éste actuara de intermediario en la compraventa de medio millón de metros de terreno de Binstock.
A estas alturas, puede parecer incluso anecdótico que, a final de los noventa, el Gobierno andaluz le adjudicara a Binstock, con descaro y soberbia, el Casino de Sevilla y que, ahora, después de que el Supremo haya anulado la concesión por las irregularidades, la propia Junta admita que, de nuevo, el Casino se le concederá a la sociedad de Binstock. Y más anecdótico aún será que todo ello coincida con la decisión de dos inspectores de Policía, considerados como los principales expertos del ‘caso Malaya, de dejar la investigación «ante las trabas para poder establecer posibles conexiones con la Junta y con algunos nombres incómodos». Anécdotas, sí, porque Binstock es sombra o es nada. O como él mismo dejó dicho a un colega, «les légendes mon ami, les légendes».

“En paz” por Javier Caraballo

Archivado en: General — África @ 6:22 am

 El Blog de Javier Caraballo: http://elblogdejaviercaraballo.blogspot.com

La mañana perdió su anchura. Pensaba qué escribiría Umbral, qué diría de una mañana de agosto dispuesta por la muerte para ser la única protagonista; un día de sol que la muerte hilvana con sus sombras y compone un retablo de desgracias. Pensaba qué diría de este día que amaneció con familias enteras lamentando la muerte de una actriz que se había hecho entrañable en los hogares; que diría al ver que, muy poco después, todo se solapa con la muerte del mejor columnista de la prensa española. Y cuando no se habían agotado las palabras de consuelo, estalla el corazón de un futbolista al que todo el mundo vio desplomarse en el césped.

Pensaba en Umbral, qué escribiría de ese día en el que el verano se quiere despedir y lo asalta de repente una sombra de muertes. «La mañana perdió su anchura», lo escribió Umbral a la muerte de su hijo. Y ayer, al abrir su novela por cualquier parte, buscando una respuesta a esa fatalidad de día, apareció repentina esa frase. Es lo que ocurrió, sí, que la mañana, vacacional, alegre y despreocupada, perdió su anchura, su anchura de felicidad efímera. «Las uvas doradas», que fueron las tres palabras que Umbral dejó de testamento. Como aquellas otras que Machado se guardó en el bolsillo antes de morir en Collioure, «Estos días azules y este sol de la infancia».

Pensaba en Umbral y en las lágrimas de tantos aficionados que ayer deambulaban por Sevilla sin rumbo fijo, sin saber a dónde ir porque la muerte de un ídolo nos hace sucumbir en una desolación extraña, en una angustia que no sabe expresarse. Nos atraviesa el dolor hondo de un ser querido ante la muerte de un famoso al que sólo veíamos de lejos, en las fotos, en el campo.

Por eso las velas rojas en todos los rincones, y un aficionado, en cuclillas, llorando solo frente a las taquillas cerradas del estadio de fútbol. ‘Sevillista seré hasta la muerte, sevillista seré en tu muerte’.
Pensaba en Umbral, en el giro poético de su novela porque no hay nada rosa en la muerte. El consuelo que buscamos tampoco era su consuelo. «Dios no me ha tomado nunca en serio. No es una cuestión de fe o de falta de fe. Es una cuestión de pluma», escribió Umbral para justificar a continuación que su pluma no era mística, que la suya estaba pegada a la verdad y a los días. «Estoy anclado en la realidad, condenado a la verdad, sujeto a la vida. Soy un piso un piso interior que sólo da a traspatios cotidianos». Quizá por eso sólo encontró la paz en el vaivén de la mecedora en la que acunaba a su hijo. «La paz no era una cosa para leerla en los libros. La paz era viajar en una mecedora cabalgado por un niño que habla dormido. En el vaivén de la mecedora se va trazando una vida, un fracaso, una resignación, una distancia, un miedo, una soledad, una cobardía, un amor. Qué manera tan dulce e insospechada de renunciar».
Pensaba en Umbral y abrí su libro. Sentí el vaivén de una mecedora vacía. Es la paz que habrán encontrado y nuestra única esperanza.

“Fue columna” por Arcadi Espada

Archivado en: General — África @ 6:20 am

Diarios. Blog de Arcadi Espada http://www.arcadi.espasa.com

Decía Jaime Gil de Biedma, no recuerdo bien si citando a Eliot, que, más que poeta, él habría querido ser poema. No hay mejor descripción del trabajo de Umbral. Él fue columna antes que columnista, antes que escritor o que poeta. El último escritor/personaje del periodismo español. La hora de su muerte no debe añadir misterio ni redención a su estilo. Era el tipo de hombre que va echando palabras como si la columna fuese una ruleta y que, pacientemente, va comprobando los efectos. Así lo hacen tantos poetas. A diferencia de la mayoría de ellos, sin embargo, Umbral no trabajaba con los riachuelos de la vida, que es el morir, sino con las grasientas tuberías de la actualidad. Confiaba que al menos una vez por párrafo se produjera aquel incendio de sentido que Michel Leiris advertía en el choque más o menos fortuito de las palabras. A veces se producía. Los años, el tiempo, el estudio y la buena fe establecerán si fue un ser de lejanías o un tren de cercanías. Aunque sospecho que sufrió como pocos escritores por el valor de su obra y por lo que hiciera con ella el futuro: no fue un cínico, por más que en muchos momentos de desesperación vendiera sus hallazgos verbales como si fueran abalorios y nosotros sus indios. Cuando dijo en la tele, en ocasión famosa, yo he venido a hablar de mi libro se manifestaba completamente en serio. Hoy su abrupta intervención causaría un asombro risueño. Quizá fueran él y su frase la última vez que se habló verdaderamente de literatura en televisión. Todas estas consideraciones, más o menos precarias, empalidecen ante la constatación de hasta qué punto la muerte de Umbral afecta, y de un modo profundo, personal, a cualquiera que haya leído periódicos en los últimos treinta años. Umbral, su dacha, sus jais, su pan, su cuando entonces, nos dio conversación diaria en estos treinta años, y ahora esta conversación se ha acabado. Las innumerables palabras que torneó para nosotros, y que usábamos ligera y despreocupadamente como nuestras, vuelven a ser sólo suyas con su muerte. Todo gran escritor disfruta de estas victorias póstumas, tan extrañas. En cualquier caso, esa larga conversación de periódicos es una de las grandes colecciones de la reciente cultura española y uno de los modos más seguros de averiguar cuál fue el spleen de nuestra vida en el último tramo del siglo veinte. No se trata, fiel a su naturaleza profunda, de que describiera con mayor o menor brillantez o fortuna la transición moral española. Él fue esa transición, y hoy lo lloramos con la atención especial, algo interesadilla, que merece la muerte de los escritores capaces de hacernos tocar el tiempo. (Coda: “Hay teatro del absurdo y poema surrealista en eso de llevarse uno flores a sí mismo todos los días. Yo lo venía haciendo durante muchos años sin saber por qué ni para qué. Y hasta creía que el artículo era por ganarme la vida. Y era por ganarme la muerte.” Umbral, El columnista, El Mundo, 10 de enero de 1998)

Umbral

Archivado en: General — África @ 6:18 am

Juan Carlos Girauta

Ahora sí que se ha acabado un siglo XX español, el de las letras recias y el esplendor del genio provinciano que llega a la capital y se enseñorea, con todo derecho, de las tabernas, de las tertulias y del papel impreso. Dejaremos la crítica para los críticos. Y dejaremos el anecdotario –de las pensiones a los grandes premios, de los lupanares a la movida madrileña–, para los trescientos amigos de toda la vida que le van a salir. Dedicarle una columna a Umbral es como pintar un retrato de Goya. Una temeridad, un fracaso cantado. Pero peor habría sido hacérsela en vida o en agonía y contarse entre las aves de mal agüero o entre las carroñeras que ansían su espacio vacío.

Nada de eso importa. Es la literatura, estúpidos, que diría aquel. Quedará, por encima de todo, un despliegue de columnas. Más que el edificio, la columnata, porque los libros ya veremos. Prevalecerá la voz lúcida, bronca y quebrantadora, la sorpresa urdida en unos pocos párrafos; el columnista es un luchador con el brazo bueno atado a la espalda y el cronómetro urgiéndole a acabar cuando justo ha empezado a lucirse. Restará el misterio que llaman estilo.

Prefiero, entre todas sus piezas de periódico, las propias de un género que él había fundado y al que regresaba cuando le daba la gana, elevando a sujetos poéticos, como un dios caprichoso, a políticos, a ricachos o a folclóricas: el columnismo poético. No la prosa poética, ojo, que ya estaba fundada, sino una poesía con su metro que se ve de repente empaquetada en párrafos apresurados de poeta inevitable, arrebatos endecasílabos, rimas ocultas o evidentes. Todo dispuesto para ser devorado por el intelecto y la sensibilidad de una sola vez y sin contemplaciones. Sin guiños, sin barras, sin espacios, sin respiración.

Un siglo XX español, pertinaz, alargaba a su través un brazo incorrupto y se metía en épocas ignotas que ya no podían reconocerle porque faltan demasiadas cosas. Faltan lecturas y disposición. Faltan, sobre todo, los cojones de ponerse el mundo por montera, de arrojarlo en un brindis, de arriesgarlo todo por una buena frase, de entregarse al placer del escritor y del lector de raza. Ahora sí que Cela se ha muerto del todo.

Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Misión de la bibliotecaria y del ministro de Cultura

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:17 am

Agapito Maestre

Por desgracia para la cultura española, la misión que le fue encargada a la directora de la Biblioteca Nacional es la misma que seguirá el nuevo ministro de Cultura. Por lo tanto, estoy en total desacuerdo con la opinión del ministro de Cultura, César Antonio Molina, cuando dice que la directora general de la Biblioteca Nacional no ha hecho nada durante los tres últimos años. Falso. Ha cumplido escrupulosamente con los objetivos marcados por el Gobierno socialista. Es uno de los pocos cargos de la administración socialista que refleja la quinta esencia del Ejecutivo de Zapatero. Atroz nacionalismo, sectarismo cruel, dogmatismo intelectual, relativismo vital y, sobre todo, odio a la excelencia que lleva adentro la tradición histórica y cultural española.

Odio, pues, contra la nación española ha sido el mensaje de la directora que se marcha. Y odio a España traerá, no les quepa la menor duda, el nuevo cargo que elija el amigo César Antonio Molina. Aquí no valen engaños. Hace tiempo que nos conocemos todos. ¿O es que acaso cambiará el nuevo ministro la política pro nacionalista de Zapatero? Me explico. Creo que la señora cesada ha hecho mucho y malo contra la nación, pero mucho y beneficioso a favor de la política de los nacionalismos, es decir, de la política programada por Rodríguez Zapatero para fragmentar España en una extraña confederación de naciones.

Más aún, la conducta de la directora general de la Biblioteca nacional no es tan noble y edificante, desde el punto de vista nacionalista, como la ministra que la nombró, doña Carmen Calvo Poyatos, que tiene en su haber el dudoso honor de haber roto el Archivo Nacional de Historia de Salamanca, pero se acerca al encargo que el presidente del Gobierno encomendó a todos sus altos cargos: cumplir con arrestos y decisión la misión, la cruel misión, de romper España por todas partes.

En eso está el propio César Antonio Molina, sí, su labor será más aséptica, incluso a veces más elegante, a la hora de limpiar, sí, sí, limpiar y eliminar a quien se enfrente a su proyecto de construir una horrorosa confederación de naciones culturales. Este César Antonio Molina, como quien lo ha nombrado, cree tanto en la cultura nacional española como yo en la confederación de naciones de España. Si no es verdad lo que digo, querido César Antonio Molina, aquí me puedes objetar lo que quieras. Así las cosas, Molina, lejos de trazar una política nacional, tratará de satisfacer al jefe programando una día sí y otro también acciones a favor de los nacionalismos catalán, vasco y gallego sin importar los costes contra la cultura española. Arañazos de esa política nacionalista son visibles en su paso por el Instituto Cervantes.

Porque Rodríguez Zapatero sólo quiere que sus ministros y altos colaboradores cumplan con su misión de Gobierno, y no con sus misiones personales –sin la cuales, según Ortega, no hay hombre ni, por supuesto, mujer–, el ministro que acaba de llegar, como la señora que se marcha, sólo hará lo que tiene que hacer de acuerdo con la línea marcada por Rodríguez Zapatero: la creación de una confederación de naciones que mate la idea de España. De esa “misión” socialista y nacionalista César Antonio Molina no se saldrá ni una sola vez del guión dictado por Rodríguez Zapatero.

Eso es todo. Nadie se llame a engaño con la retórica del nuevo ministro de Cultura.

El PP exige a Zapatero que extienda a toda la sociedad el “reconocimiento” de su error con la regularización masiva

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:16 am

LE ACUSA DE PONER A ESPAÑA “EN RIDÍCULO”

El PP quiere que Rodríguez Zapatero explique a toda la sociedad lo que dijo de su propia política de Extranjería a François Fillon en confidencia. Según Fillón, el presidente español se “lamenta amargamente” de haber regularizado a un millón de indocumentados, y así se lo confesó en privado. Zapatero intentó este martes que el premiere francés se desmintiese a sí mismo, pero no ha habido retractación alguna y Fillon se ha limitado a llamar al presidente para “disipar malentendidos”. Según el PP, el presidente ha puesto en “ridículo” a toda la nación con esta “rocambolesca” historia.

Noticia publicada el 29-08-2007

 

LD (Efe) El secretario ejecutivo de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, afirmó dijo este miércoles que la “ausencia de rectificación” por parte de Francia a unas declaraciones de su primer ministro, Francois Fillon, sobre regularización de inmigrantes, “deja en ridículo” al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y a España.

El grupo popular en el Senado ha solicitado la comparecencia en la Cámara Alta de los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Trabajo, Jesús Caldera, para que aclaren si el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, considera un “desastre” su política de inmigración.

La petición de comparecencia, con carácter de urgencia, se produce a raíz de la polémica surgida por las declaraciones del primer ministro francés, François Fillon, que aseguraba que Zapatero se arrepentía del proceso de regulación de inmigrantes del año 2005. A los populares les parece “increíble” que el presidente lo haya desmentido desairando al Gobierno de Francia.

El entorno de François Fillon explicó este martes que el primer ministro francés había entendido, en su encuentro con José Luis Rodríguez Zapatero en Madrid el pasado 27 de julio, que el presidente español optó por regularizar a miles de inmigrantes indocumentados porque “no tuvo otra opción”.

Aclaración que se produjo después de que el primer ministro francés, en una entrevista televisada el pasado domingo, dijera que Zapatero lamentaba “amargamente” haber regularizado a miles de inmigrantes y “se había comprometido a no hacerlo de nuevo”.

Para el portavoz del grupo popular en el Senado, Pío García-Escudero, esta situación supone un “desastre político y diplomático” y considera que el reconocimiento que Zapatero le hizo a Fillon debería extenderlo a la sociedad española, “ante la que el Gobierno tiene la deuda de reconocer que se equivocó”.

“No se puede actuar con mayor facundia y con mayor torpeza que la que ha demostrado Zapatero en este penoso asunto, poniendo en evidencia su soledad internacional, su falta de personalidad política y su fracaso en políticas concretas como la inmigración”, apuntó en un comunicado.

Un comunicado que no existe

El senador popular acusó al presidente del Gobierno “de haber montado un follón alrededor de unos verosímiles comentarios que le realizó al primer ministro francés, que luego desmintió el español y sobre los que hizo un rocambolesco anuncio, un comunicado del Gobierno francés ni más ni menos, que aún no se ha producido”.

Para el portavoz del PP, todo este asunto representa un “desastre político y diplomático” de Zapatero, que en un nuevo episodio de su estilo “hay que conseguirlo como sea” ha provocado un nuevo ridículo internacional de España. Según García-Escudero, los comentarios iniciales que Zapatero le hizo a Fillon “tienen toda la verosimilitud, porque cuando el Gobierno desarrolló el proceso de regularización fueron muchas las voces, sobre todo en la Unión Europea, que desautorizaron aquella iniciativa”.

“Por tanto, y al margen de la importante credibilidad que nos merece el Gobierno de Francia, tiene todo el aspecto de ser cierto lo que Zapatero le dijera a Fillon”, añadió.

Desaire a Francia

Para el PP, lo “increíble” del caso es que el presidente del Gobierno, después “no sólo no haya extendido ese reconocimiento de un error al conjunto de la sociedad española, sino que, lejos de ello, lo haya desmentido, desairando al Gobierno de Francia, y haya, además, anunciado un comunicado de este país, en lo que es una clara injerencia en los asuntos internos de otro Gobierno”.

Rodríguez Zapatero explicó ayer en Villanueva de Oscos (Asturias) que el proceso de regulación de emigrantes que llevó a cabo su Gobierno fue “necesario, conveniente y positivo” y subrayó que “nadie puede trabajar en la ilegalidad”.

El presidente, quien dijo que no se arrepentía de haber hecho el proceso de regularización de inmigrantes de 2005, indicó que creía que el Gobierno francés emitiría una nota de aclaración “de lo que ha podido ser una mala interpretación”.

Educación para la tiranía

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:14 am

Cristina Losada es abordada en plena calle por un vendedor de injusticias planetarias:

Como decía, ya no se apela a la caridad, a la limosna, a la compasión, al gesto de desprenderse de algo para dárselo a otro. Ahora, como hace este hombre que tengo delante, se te dice que lo que tienes no es tuyo, que lo has robado a otros y que debes devolvérselo. Así que trata de convencerme de que el niño de allá muere de hambre porque el niño de acá come en exceso. Afirma que aquí no habría riqueza, si allá no hubiera pobreza.

Le responde con una breve historia familiar y una simple pregunta que desmonta esta patraña de suma cero. No se lo pierdan.

En Si Rajoy fuera liberal explican el motivo de la guerra de Irak con una cita televisiva:

Pasa el tiempo y se difumina el pasado, pero el genial House nos lo recuerda en el episodio de hoy con una frase lapidaria: “No lance una amenaza sino puedes cumplirla. Te debilita.”

Parece que la honestidad no es un valor en alza entre los socialistas. Vean si no cómo Luis Solana, el hermano de, celebra la marcha de Rosa Díez y es incapaz de plantear siquiera como hipótesis que la causa de sus desencuentros con la dirección del PSOE sea la negociación con ETA y la sumisión al nacionalismo vasco.

Ahora viene una prueba fundamental para medir su dignidad política. El día que anuncie oficialmente que abandona el Partido Socialista ¿anunciará también que deja su acta de diputada europea? Espero que sea así porque ella está donde está gracias a los votos recibidos por la lista del PSOE y, si deja el PSOE entre críticas, que deje la plaza que consiguió con nuestros votos.

¿Y cómo sabe que quienes votaron a Rosa Díez no la prefieren a ella en el Parlamento Europeo antes que a cualquiera de los otros cargos electos? Al fin y al cabo es la única que continúa en la misma línea que mantenía oficialmente el partido en junio de 2004. Es decir, la única que no se ha cambiado la chaqueta cuando lo ha hecho Zapatero.

Ese sectarismo militante se demuestra también con el caso Umbral. Si ayer fue Pepe Cervera, hoy Iñigo Sáenz de Ugarte vuelve a mostrar cuál es la única vara de medir que tiene la izquierda para decidir si algo es bueno o malo:

Por eso, sólo la abdución por extraterrestres o la invasión de ladrones de cuerpos pueden explicar su conversión en un triste pesebrero. En eso sí que es sencillo mantener el mismo nivel todos los días.

Es decir, que cuando uno es de izquierdas es alguien comprometido y cuando cambia de opinión y se hace de derechas se convierte en “un triste pesebrero”. Es de suponer que esa es la forma de ver la vida que quieren imponer a los niños en la escuela. De ahí que sea bienvenido como el queso en los macarrones el nuevo blog creado por el incombustible Isaac Jiménez: Educación para la tiranía.

Otra sectaria de marca mayor es Rosa Regás, a la que Antonio Jamandreu acusa de recurrir al comodín feminista:

Acabáramos… Ahora resulta que la incompetencia, el sectarismo, la mala educación, la justificación de la censura, el elogio de las dictaduras caribeñas y otras lindezas por el estilo son cosas que, una de dos: o teníamos que haberle perdonado por ser mujer (y en ese caso seríamos unos machistas recalcitrantes) o tenían que denunciarse (y en ese caso también somos machistas por hacerlo).

Y para terminar como hace unos días, en plan artístico, aNieto2K homenajea a Paul Smith, padre (o abuelo) del llamado ASCII Art, consistente en dibujar empleando caracteres como @ # $ % ^ & * ( ). Aunque se popularizó más cuando se pudo hacer con ordenador, él dibujaba con máquina de escribir cosas como ésta:

http://www.libertaddigital.es/bitacora/blogoscopio/

“Reacciones” por Carlos Martínez Gorriarán

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:12 am

A toda acción corresponde una reacción, dice la física clásica. En nuestro caso no podemos quejarnos: no pensaba que una acción pudiera ser tan reactiva, pero así están las cosas. Algunas son realmente impagables por su transparencia y la ruina que revelan, como el escaparate de una tienda donde nadie entra hace treinta años. De ese estilo es, por ejemplo, la intervención de Gorka Landaburu en un programa de cotilleos de la ETB-2 consagrado ayer a machacar con su inimitable estilo nuestra modesta proposición. Había incluso, en lo que pude oír, una sexóloga, un bioético (sic) y una psicóloga, quizás porque clasifican lo nuestro como algo a medio camino entre la zoofilia y el trastorno bipolar agudo.

 

Pero iba a la de Gorka Landaburu: víctima del terrorismo, periodista y contumaz defensor de la negociación con ETA (malas lenguas aseguran que ha jugado un papel en esta última, en cuyo caso el resultado era todavía más previsible). Tras un elogio a Rosa Díez –fue buena consejera de turismo- y una docena de ataques compensatorios, se centró en este: que siendo socialista, Rosa Díez no podía atacar “al gobierno de su partido” (sic) y menos desde el puesto de eurodiputada “que pertenece al PSOE”. Ajá, ya estamos. He aquí el síntoma de la enfermedad de fondo que corroe al sistema político español.

 

La enfermedad se llama sectarismo, arraiga en el papanatismo y resulta agravada por la ignorancia. Veamos, para decirlo senshillo, como le gusta a Maite Pagaza:

 

1 – Rosa Díez, como todos nosotros, tiene obligaciones y derechos que le obligan ética y políticamente con independencia del partido al que esté afiliada. Estar afiliado no debería entenderse como la aceptación sumisa de la minoría de edad (el partido decide por ti) o de la estupidez y miseria sobrevenidas (haz y di lo contrario de lo que piensas, si ello conviene al partido). Aunque es cierto que es el pensamiento dominante en PSOE, PP y demás: también piensan que los votos, ¡son suyos!

 

2 – No hay “gobierno del partido” (sólo para Lenin y su descendencia, con el acuerdo en esto de Mussolini y Hitler), sino gobierno de la nación (o autonómico, municipal, etcétera). Que un partido forme gobierno no le convierte en propietario del invento: no es suyo ni para los suyos. La primera regla democrática de gobierno es que el gobierno gobierna para todos por igual.

 

3 – Los escaños parlamentarios no son propiedad del partido que presenta candidatos (haberlo pensado mejor si luego le salen díscolos), sino del Parlamento, que es una institución pública. Los representantes no representan legalmente al partido –se lo juro-, sino a sus votantes y a sus representados (que también son quienes no les votan, si no hay mandato imperativo, como sucede en nuestro país, donde los parlamentarios representan todos juntos “la soberanía nacional”: ¿no es divertido?); es a ellos ante quienes deben justificarse. Por ejemplo, si su partido cambia el programa con el que se presentaron a las elecciones y por el que fueron votados, y pasan del Pacto Antiterrorista a la negociación con ETA aislando al PP, como ha hecho el PSOE.

 

En resumidas cuentas, la sarta de tópicos sandios emitida por Landáburu es muy representativa, eso sí, de un estado de opinión ampliamente extendido en todos los partidos, columnas y tertulias radiofónicas. Basta con leer las extraordinarias admoniciones de simpatizantes del PP que llueven en este blog en el sentido de no “robarles” votos y unirnos a ellos haciéndonos clónicos suyos -con esa no menos extraordinaria modestia de quien se considera un dechado de virtudes inmejorables, espejo de toda perfección y te perdona la vida invitándote a su adosado. Sectarismo, qué le vamos a hacer -además de explicar por qué es tan malo para la salud mental.

 

Por mi parte, estos años he votado al PP y al PSOE según las circunstancias, y apoyado a candidatos de uno y otro partido siguiendo el mismo criterio orteguiano. Ya va siendo hora de que algunos podamos votar lo que nos gustaría que ellos ofrecieran, pero que no entienden, no pueden o no quieren ofrecer. Lástima, pero es así.

 

Y otras reacciones: la caradura, la fulminante, la celosa, la navajera y esta antisectaria, tan de agradecer.

El contagio

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:09 am

FERNANDO SAVATER

Empezaré pidiendo excusas a un improbable lector más fiel o de mejor memoria que otros: lo que voy a decir a continuación lo he escrito ya media docena de veces. Pero ¿qué culpa tengo yo de que vivamos una situación política que se repite más que los pimientos del piquillo…aunque es mucho menos sabrosa? Cuando a Voltaire le reprochaban volver una y otra vez sobre lo mismo, él respondía: “Me repetiré hasta que me entiendan”. Yo ni siquiera pretendo ser tan complejo o profundo que deba insistir mucho en mis ideas para ser comprendido. Me repito sencillamente para que no se olvide la relevancia de lo obvio, por aburrido que sea, en la falsa novedad de lo cotidiano. Y aunque fuera realmente novedad, tampoco tendría que ser automáticamente “novedad para mejor”, es decir: progreso. Cada vez que oigo hablar en ayuntamientos o diputaciones de “gobiernos de cambio” y veo a las pájaros que pretenden constituirlos, recuerdo el sabio dictamen del agudo Odo Marquard: “El prejuicio más fácil de cultivar, el más impermeable, el más apabullante, el prejuicio de uso múltiple, la suma de todos los prejuicios, es el que afirma: todo cambio lleva con certeza a la Salvación y cuanto más cambio haya mejor”. De modo que vamos a repetirnos.

Para mí, que estoy convencido de la superioridad política y hasta ética de España como estado de derecho pluralista pero igualitario frente a la fragmentación asimétrica de los separatismos más o menos explícitos, lo políticamente preocupante no es el nacionalismo de los nacionalistas. Si los nacionalistas piensan como piensan y pretenden por medios legales sacar adelante su proyecto, están en su perfecto derecho. Quienes tenemos ideas opuestas a las suyas haremos lo posible por rebatirles y defender mejores opciones, pero no podemos realmente inquietarnos por sus inequívocos y legítimos planteamientos. No, lo que me perturba no es el nacionalismo de los nacionalistas…sino el nacionalismo de los no nacionalistas. Es decir, el nacionalismo sobrevenido, el que no se atreve a decir en voz alta su nombre (al contrario, lo niega con indignación: “¿Nacionalista yo? Eso no me lo dice usted en la calle…”), el nacionalismo implícito de los que han llegado a la conclusión de que halagar el localismo de la gente y prometerles privilegios que los demás no tendrán (o sublevarles contra los que supuestamente tienen en el pueblo vecino) es una cómoda fuente de votos para conseguir un espacio de mando, por pequeño que sea. Los nacionalistas convictos y confesos –con su mensaje nefasto y simplón, “de fuera vendrán y lo tuyo te quitarán”, que les ha dado tan excelente resultado- han dado paso a un fenómeno mimético más amplio, lo que Carlos Gorriarán llama “la regionalitis”. Todo el mundo quiere ser cabeza de ratón y rechazan con desprecio la cola del león…y al león mismo.

Este verano hemos tenido varias pruebas de que la regionalitis va en aumento. Un caso evidente ha sido el culebrón autonómico en Navarra. El PSN, a pesar de sus insuficientes resultados electorales, aspiraba a presidir la comunidad apoyado en una coalición nacionalista, de un modo no muy distinto a como el propio Zapatero ha consolidado su mandato en el conjunto de España. La ciudadanía Navarra, a pesar de que ha vuelto a votar mucho más a UPN que a cualquier otro partido, mostraba según los interesados arúspices señales de desear “un cambio” y de que se llegara a un gobierno de “progreso”. “Cambio” y “progreso” no pueden significar, naturalmente, más que aumento de la influencia nacionalista y la “regionalitis” que sigue sus pasos. ¡Ah, pero en Ferraz han pensado otra cosa, porque allí hay gente interesada en las próximas elecciones generales, dónde el nacionalismo fragmentador quizá no vaya a ser tan rentable como antaño! De modo que la proyectada alianza se ha frustrado sin demasiadas explicaciones (más bien sin ninguna) y ahí ha sido el llanto, el crujir de dientes de quienes vuelven a verse sin poltrona y los amagos de rebelión.

El problema estriba, precisamente, en la ausencia de explicaciones claras y públicas a los votantes, que tienen derecho a saber si votan a un partido de ámbito estatal y con una concepción igualitaria en todo el país o a un grupo de competidores por el caciquismo regional. Para aclarar ese punto, hubiera sido muy instructivo aclarar las discrepancias socialistas con NaBai. Los partidarios de la alianza con este frente nacionalista señalan el mérito de que condena la violencia e indican que dejarles fuera del gobierno es una mala recompensa a esta elogiable actitud. En efecto, que Zabaleta y otros de su grupo condenen el terrorismo etarra está muy bien pero en modo alguno es un favor que nos hacen a los demás y por el cual merezcan ser premiados: es un favor que se hacen a sí mismos, recuperando la decencia democrática y simplemente humana que nadie que apoye o excuse a los violentos puede enorgullecerse de tener. Además, se encuentran en plano de igualdad con los demás, gestionando los asuntos de su comunidad…¿o es que acaso la oposición no participa también en el gobierno de la cosa pública, aunque no esté en el ejecutivo? Lo que los socialistas (dejémonos ahora de navarros o no navarros, que el partido es estatal) debían haber explicado bien es sus diferencias radicales con el proyecto nacionalista vasco que representa NaBai, por lo que una alianza con ellos era antinatural desde el primer momento, siempre y en cualquier caso pero más en la actual coyuntura, con la renovación de la amenaza de ETA y las revelaciones inequívocas de su voluntad anexionista sobre Navarra, expresadas en todas las mesas y taburetes de negociación con los ilusos que les escuchan. Puede que el señor Úriz y otros afiliados no lo entendieran, pero seguro que los votantes –que son muchísimos más que los afiliados, no lo olvidemos- seguramente sí. La decepción de esos votantes viene de que no se les aclaren las cosas y se den bandazos porque “aquí mando yo”, pero no porque se cambie el rumbo equivocado del oportunismo aquejado de regionalitis.

Desgraciadamente, el contagio del nacionalismo se extiende por lo visto sin remedio. Cuando el nacionalista Ibarretxe nos asegura muy serio que el futuro político del País Vasco se decidirá sólo en casa y nunca en Madrid ni contando con el resto de España, podemos responderle amablemente: “Que te lo has creído, majo”. Pero…¿qué contestaremos a los socialistas catalanes o a la misma UPN, que quieren tener voz propia –es decir, separada, fraccionaria- en el Congreso de Diputados? ¿Qué le diremos a Gallardón, que aspira a ir al Parlamento nacional para que Madrid, pobre Madrid, tenga también voz propia? ¿Y a la Presidenta Esperanza Aguirre, que nos asegura muerta de risa que en Madrid no se estudiará Educación para la Ciudadanía, aunque sea obligatoria para todo el Estado? Sobre todo, ¿qué les diremos a los niños y adolescentes, a los jóvenes que hoy están siendo educados en la idea estúpida y nociva de que cada diferencia territorial o cultural dentro del país debe ser magnificada, de que el resto del Estado de Derecho al que pertenecen está lleno de enemigos potenciales de su idiosincrasia, de que toda diversidad -¡oh!- es buena y toda unidad -¡ah!- es mala, etc…? Ya es hora de ir buscando una vacuna política y educativa contra esta epidemia que no va a matar a España, no, pero que le va a obligar a vivir siempre enferma para mayor provecho de algunos mangantes.

Círculo negro

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:07 am

ANTONIO ELORZA

Las aguas vuelven a su cauce. Después de varios intentos fallidos, ETA ha conseguido colocar un artefacto explosivo en un cuartel de la Guardia Civil, como en los viejos tiempos. Mala suerte para los patriotas: no hubo víctimas entre los enemigos de Euskadi y sí muchos destrozos para los vecinos, que es lo que más preocupa en Euskal Telebista. Rubalcaba acierta: los etarras tienen pésimas intenciones y queda probado que ETA es dueña y señora de las decisiones en la izquierda abertzale. Entretanto, el Gobierno vasco sigue en sus trece de culminar su impoluta trayectoria de defensa democrática de la paz, anunciando una ‘consulta’, con plena independencia de lo que haga ETA. No faltaba más: ETA no va a condicionar la política vasca, advierte el ‘ex’ guipuzcoano Antton Karrera, hoy hombre importante en EB. Tanto los de Ibarretxe como Rubalcaba descubren algo que pocos sospechaban: Batasuna carece de autonomía y está enteramente subordinada a los dictados de ETA. Eureka. No sólo eso, como prueba el hecho de que Barrena clame en nombre de los batasunos contra un Gobierno al que según él corresponden todas las responsabilidades por rechazar la intachable propuesta de paz elaborada por ETA. Y ANV, nueva sorpresa pues era desproporcionado según el Tribunal Constitucional excluirla por una supuesta vinculación con Batasuna, se comporta ante el atentado como lo que es, como Batasuna. La vicepresidenta del Gobierno comenta este comportamiento de ANV: es «indecente». Y vuelve a invocar «la unidad de los demócratas».

Si los protagonistas de esta farsa trágica lo desean, podemos seguir así dando vueltas por mucho tiempo. Las palabras llevarán siempre sobre sí encubrimientos, falsedades y eufemismos. Afrontar la realidad será de una total incorrección política y mientras ETA atenta y mata cuanto sus recursos le permitan, la única luz que se ve al otro lado del túnel es la que proporciona la hasta ahora eficaz actuación policial, con el apoyo inestimable del presidente francés. Al sur de los Pirineos, mientras el PP protesta de todo, la firmeza del Gobierno en la actualidad para nada garantiza un futuro sin nuevas experiencias de ‘diálogos’ que, sobre ser ineficaces, tienen lugar con un desprecio total a las exigencias de veracidad y transparencia democráticas, y, en fin, para cerrar el círculo, a Ibarretxe y su tripartito no se les ocurre otra cosa que aprovechar el regreso abierto del terror para así poner a la venta una vez más su mercancía de autodeterminación a la sombra de las bombas de ETA.

En suma, estamos ante una maraña que tiene un solo origen: los distintos actores diseñan sus estrategias atendiendo exclusivamente a sus propios intereses, desconociendo voluntaria o inconscientemente que los datos del problema son muy claros, y que en todo caso encubrir aquéllos que pueden ser relevantes sólo sirve a su perpetuación.

Pensemos en la involuntaria convergencia entre las declaraciones del ministro Rubalcaba y las del radical Barrena. Rubalcaba informa de que en las negociaciones del pasado año, el principio de acuerdo en la mesa de negociación realmente existente con Batasuna y PNV se vino abajo porque ETA lo echó abajo, y Batasuna se limitó a seguir órdenes. Por su parte, Barrena inculpó al Gobierno por cuanto sucede y puede suceder, esto es, los crímenes de ETA, ya que en la negociación mencionada rechazó la propuesta etarra. Esto último constituye una óptima ilustración de lo que representa el ‘diálogo’ en versión abertzale: reunirse para ceder en todo, so pena de legitimar el ejercicio del terror. En cuanto a Rubalcaba, su valoración es precisa, pero falta un detalle: ya que lo menciona, había que proporcionar a los ciudadanos de una vez la versión oficial sobre el contenido de ese preacuerdo, la pieza clave para saber si el Gobierno actuó razonablemente o si abrió un camino incompatible con la Constitución.

Para reivindicar la adhesión de todos los demócratas a la política vasca de Zapatero, más allá del respaldo a la acción policial, hace falta proporcionar esa información. Con la fe del carbonero proclamada por apologistas en la línea de la hoy olvidada ‘derrota de ETA’, gestos de aparente firmeza y medias verdades puede alcanzarse una victoria electoral para el PSOE en 2008. Aquí y ahora en Euskadi, nada. Y son preocupantes las palabras del presidente, poniendo por delante de todo esa unidad de partidos, como si fuera lo esencial para acabar con ETA, sin hacer por otra parte nada para propiciarla. Puede ser el primer paso para vender la averiada mercancía de que en esto también la culpa es del PP.

No menos preocupante es la renacida pugna PP-Gobierno sobre la ilegalización de esa ANV que nunca debió entrar en la legalidad, entre otras cosas porque como tal ANV no existe. Es una máscara, testaferro político de ETA y de Batasuna, y eso lo saben Zapatero, Ibarretxe, la vicepresidenta, Rajoy, siempre fuera de sitio en sus exigencias. Lo sabemos todos desde el principio, aun cuando las actuaciones del fiscal general del Estado y del Constitucional sugieran una ingenua ignorancia. Otra cosa es que sea fácil poner a ANV en su sitio después de la resolución del Constitucional. Y otra cosa es que el Gobierno tenga la voluntad de llamar a las cosas por su nombre y de actuar en consecuencia. La no condena de ANV del atentado de Durango, que se acompaña además de una condena rotunda de la política vasca del Gobierno, en fiel seguimiento de Barrena, nada tiene de «indecente»: es el comportamiento lógico de quien está al servicio del terror.

Un terror que viene bien a Ibarretxe, a los radicales de su entorno y a sus acólitos de izquierda, para agitar la charca, volviendo a poner sobre la mesa un referéndum encubierto que avalara una futura autodeterminación, en el camino para la Euskal Herria independiente. Con ETA matando de nuevo, no existe al parecer nada mejor para la curiosa versión de la democracia vasca que impulsa nuestro corredor ciclista de fondo. Una autodeterminación con la pistola sobre la sien y sugiriendo que con ella, dando la razón a ETA por lo menos en la CAV, se llegará a ‘la paz’. De hecho, el estupendo regalo ofrecido por Ibarretxe, Errazti y Madrazo a la sociedad vasca supone dar forma a una pinza con ETA, destinada a sofocar el esfuerzo de los demócratas para acabar con la violencia. ETA tendrá una coartada más para seguir matando, ya que Madrid niega a los vascos ‘la capacidad de decidir’. Y el lehendakari, si es posible apoyado por Egibar al frente del PNV, seguirá con el viejo deporte rural del árbol y las nueces. Batasuna es ya para su Gobierno el instrumento político de ETA, pero la oposición a la Ley de Partidos se mantiene. Del todo coherente. Sin ironía.

Único obstáculo para la materialización de este óptimo técnico abertzale: una previsible derrota de ETA por la policía y el Estado de Derecho. Claro que si el Gobierno español vuelve a aprovechar la coyuntura favorable como en estos últimos dos años, la rueda seguirá girando indefinidamente.

ANV hace caja, el PNV premia a los proetarras

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:05 am

Á.P.

El Gobierno vasco, por medio del Departamento de Justicia, Empleo y Seguridad Social y del director de Derechos Humanos, Jon Landa, dará ayudas económicas a 57 proyectos municipales de «educación para la paz». Varias de esas ayudas irán a parar a localidades gobernadas por ANV. Es el caso del Ayuntamiento de Hernani, que recibirá 12.000 euros, de los que 5.000 se destinarán a un proyecto sobre «habilidades en resolución de conflictos y mediación». Otras localidades, como la alavesa Llodio, o las vizcaínas Ermua y Getxo, recibirán dinero para promover iniciativas en favor de la «reconciliación» de los vascos o para ayudar a «resolver conflictos».

Ayuntamientos bajo sospecha

Estas ayudas se anuncian coincidiendo con la decisión del delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, de pedir la suspensión cautelar de los acuerdos de los ayuntamientos de Hernani y Elorrio, en los que se aprobó la creación de una comisión de presos y otra de ayuda a familiares de reclusos terroristas.

El delegado del Gobierno, después de que las citadas localidades no hayan facilitado las actas de los plenos en los que se aprobaron las polémicas medidas, ha decidido impugnar los acuerdos porque «pueden vulnerar la legalidad vigente», informa Ep. Asimismo, Luesma está investigando otra conflictiva resolución en Mondragón, feudo de ANV. Allí, la izquierda radical vasca sacó adelante una moción contra la «Y vasca» a su paso por este municipio. Las obras de la futura red ferroviaria son rechazadas (y amenazadas) por ETA.

Mientras la presión al nacionalismo extremista crece día a día, el PNV sigue actuando por libre: además de las ayudas muncipales, el Gobierno vasco destinará 16.000 euros a Exterat, asociación de familiares de presos de ETA, para financiar su anuario anual y su página web, entre otras ayudas a colectivos proetarras.

Los socialistas vascos ven con alivio la marcha de Rosa Díez al nuevo partido de Savater

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:04 am

Aseguran que su baja del PSOE, que anunciará previsiblemente hoy en Bilbao, «se veía venir» y ha evitado el «coste político» de una expulsión El PSE cree que la nueva formación perjudicará electoralmente al PP

A. SANTOS / M. PÉREZ

La decisión de la eurodiputada Rosa Díez de abandonar el PSOE para sumarse al nuevo grupo político impulsado desde la plataforma Basta Ya -que previsiblemente hará pública a mediodía de hoy en una rueda de prensa en Bilbao- fue recibida ayer con alivio en el que todavía es su partido, a falta de que formalice su baja. Algunos dirigentes expusieron incluso que «se veía venir». El presidente del Senado, Javier Rojo, consideró que la marcha de la histórica militante socialista «no sorprende a nadie», dadas las reiteradas críticas que Díez ha dirigido en los últimos años a la dirección de su partido y a la estrategia del Gobierno durante la actual legislatura. «Es una decisión personal y no le hemos dado más importancia», apostilló Rojo.

El secretario general del PSE-EE en Vizcaya, José Antonio Pastor, abundó en la misma tesis. A su juicio, resulta lógico que «una persona pelee por sus posiciones desde otra opción política» cuando en la suya se muestra «tan a disgusto». Precisó que el PSE no había recibido todavía ayer la solicitud de baja, pero recomendó a Rosa Díez que, en caso de formalizarla, también abandone su escaño europeo por «coherencia» y en evitación de «un ejemplo palmario de transfugismo».

Aunque el acta de eurodiputada es personal y no pertenece a los partidos, medios próximos a la política nacida en Sodupe dan por hecho que renunciará a este cargo antes de vincularse a la Plataforma Pro promovida por el filósofo Fernando Savater y el profesor Carlos Martínez Gorriarán.

La acogida que los dirigentes socialistas -especialmente los vascos- han dado a la marcha de su compañera sólo se explica desde los apuros en que ésta ha colocado a la cúpula del PSOE debido a sus reproches, sobre todo en lo que respecta a la relación del Gobierno con los nacionalistas y al modo en que el Ejecutivo encara la lucha antiterrorista. Un ejemplo reciente: la eurodiputada publicó anteayer en su ‘blog’ un artículo donde asegura que la decisión de la Fiscalía de pedir informes sobre ANV con vistas a su posible ilegalización «casa mal» con los discursos de los ministros de Justicia e Interior. También opina que las manifestaciones de los dirigentes del PSE desincentivan la lucha contra ETA.

Ese tipo de declaraciones han sido respondidas normalmente con el vocablo «inadmisibles» desde la afiliación, que en numerosas ocasiones ha exigido la expulsión de la antigua consejera del Gobierno vasco -ocupó Comercio, Consumo y Turismo desde 1991 hasta 1998-. Las malas relaciones empeoraron a raíz del inicio del proceso de paz. Y el pasado 16 de agosto, la propia eurodiputada dio un paso adelante en favor de su salida al anunciar que tomaría «en breve» una decisión, tras alabar la iniciativa de Basta Ya -colectivo en el que ya estaba inmersa- como un «tercer partido» nacional que defienda «sin complejos un modelo para toda España».

A pesar de que sus palabras «horadaban» la paciencia, imagen y consistencia del partido y ponían en bandeja su aprovechamiento al PP, la dirección socialista vasca siempre ha sido renuente a la expulsión. La razón: evitar que Rosa Díez apareciera como una «víctima» y el PSE como un partido intolerante a las críticas, lo que habría supuesto un «coste político superior». De ahí la dualidad de que en público se evitase reprobrar la actitud de la eurodiputada, mientras en privado su marcha constituía un motivo de deseo. A diferencia de una salida forzada, ésta se presenta ahora «como la decisión personal de alguien que deja unas siglas por otras donde se siente más a gusto», sostienen fuentes socialistas. Y agregan: la «última deslealtad de Díez hacia el partido en el que ha militado tantos años» ha sido que éste «se haya enterado de su marcha por los medios de comunicación».

Simpatía de los populares

En el PSOE se cree también que la nueva plataforma perjudicará los intereses electorales del PP, ya que sus postulados de base respecto a cuestiones como la unidad del Estado y la estrategia contra el terrorismo son muy parecidos a los que defiende el partido opositor. Además, «carece aparentemente de un programa más allá de la oposición al Gobierno». «Un proyecto político no se puede basar en ir contra algo o contra alguien», subrayó Rojo.

El PP, sin embargo, celebró ayer la aparición de Pro como «una muestra de la profunda crisis de identidad que vive la izquierda española» y de la «confusión provocada por Zapatero». «Competirá con el PSOE», pronosticó Gabriel Elorriaga. La socialista Gotzone Mora, secretaria autonómica de Inmigración en Valencia, una comunidad gobernada por el PP, y conocida por sus críticas al Gabinete de Zapatero, sostuvo lo contrario al aseverar que la creación de este partido «no es oportuna» y que sus postulados ya han sido planteados por los populares.

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