España es una merienda de negros

Septiembre 7, 2007

El trigo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:50 am

POR MÓNICA FERNÁNDEZ-ACEYTUNO

Por ver crecer el trigo le gustaba vivir en el campo.

Así que por vez primera en una cena no tuve que explicar a una mujer por qué vivo yo donde vivo. Se llama Ana y ahora vive en el centro de Sevilla. Pero hablaba del trigo. De cómo se despertaba por la mañana y miraba los trigales. Es algo maravilloso. Cómo se mueve el trigal con todos sus verdes, un poco pálidos, y cómo espiga y se agosta y se siega y queda el rastrojo pero, ay, cayeron unos granos que no se llevó el panadero y que da ese ricio verde, tierno y espontáneo. El trigo, y su canto de codornices y las palomas torcaces en los trigales como una nube grisácea que levanta el vuelo.

Fue también una mujer, la cuñada de Pizarro, la que encontró en Perú los primeros granos de trigo en un barril de arroz al ir a preparar un potaje en el que al final se unieron las tres formas de alimentar el mundo: el trigo de Europa, el arroz de Asia y el maíz de América.

Por aquí, yo conocí el momento en el que había tantos trigales como maizales y, cuando venía el panadero, que es hombre siempre enharinado, no quería los campos que habían ennegrecido por llegar la lluvia antes que la siega. Aún hoy la tierra se mide en ferrados, esos cajones de madera que dan la medida del grano.

Yo miraba los trigales y ya lloraba pues la pérdida, cuando llega, es menos dolorosa que el presentimiento de esa pérdida. Y ahora el trigo se pierde y se encarece para el pan porque lo que se subvenciona, es el trigo para los biocombustibles, y no el trigo para el consumo humano, el humilde pan de cada día.

Como diría y que me perdone Santa Teresa, le quitaron al trigo la pobreza, que era su mayor riqueza.

España invita al optimismo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:49 am

POR JOSÉ LUIS LLORENTE

Casi al mismo tiempo tiempo que España sufría su primera derrota, Juan Luis Arsuaga declaraba en televisión que los hombres deben de mostrar su temple en los momentos adversos. Terminado el partido Pau Gasol se enfrentó a la derrota exigiéndose a sí mismo y a sus compañeros mayor esfuerzo y concentración y reconociendo el deficitario rendimiento del equipo: «Sólo por saltar a la cancha no vamos a ganar los partidos». Horas después, ya bien entrada la madrugada, en esos momentos en los que el jugador busca digerir la derrota en el seno de la tranquilidad del grupo, Pau y sus compañeros atendían a los seguidores en la estación de Atocha de Madrid, con el rostro serio, espejo de su estado de ánimo, pero fieles a uno de sus principios, el respeto a la afición. Incluso en el trance de una derrota inesperada, la que más duele, el colectivo ofrece signos de recuperación y mantiene una actitud positiva y humilde que invita al optimismo. A los jugadores les escoció la derrota, pero las declaraciones de Pau dejaron bien claro que el equipo comenzaba a reconstruirse inmediatamente para volver por donde solía.

España tiene hoy una excelente oportunidad de reafirmarse ante Grecia, actual campeona de Europa, que tampoco ha pasado invicta a la segunda fase tras verse sorprendida por Rusia, un clásico convertido en equipo revelación.

Un fracaso anunciado

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:48 am

POR FERNANDO CASTRO

Ana Martínez de Aguilar dimite cuando la situación era de naufragio total. No tenía el perfil profesional adecuado para hacerse cargo de la dirección del Museo Nacional de Arte Contemporáneo. Se dijo que no era la primera opción de Carmen Calvo y que «otros» no aceptaron un sillón comprometido. Lo cierto es que la persona que finalmente tomó el timón ni tenía criterio ni publicaciones ni experiencia curatorial acorde con la institución que estaba, en ese momento, ya en una situación deprimida. Ella le ha dado el remate al Museo, que ha perdido la poca credibilidad que le quedaba. El MNCARS no pinta nada en el orden artístico internacional, su programación es el colmo de lo arbitrario y la colección está montada con una desidia impresionante. Anunció un programa museográfico que era demencial y que, afortunadamente, fue guardado en un cajón oscuro. Llegó para «inaugurar» la ampliación de Nouvel que es, de verdad, un desastre.

Aparecieron las goteras, los almacenes estaban manga por hombro, algunas piezas destrozadas, otras, como el famoso Serra, perdidas. Ella no era la culpable de todo pero su incapacidad para gestionar el Museo, para adoptar medidas correctoras e incluso para comunicar con transparencia lo que estaba pasando, agravaron la situación. Ana Martínez de Aguilar ha vivido bunkerizada en ese hospital con la verruga de formica roja. Veía enemigos por todas partes y recurría constantemente a su mentor Francisco Calvo Serraller para recuperar, precariamente, la confianza. Lo del otro Calvo, el crítico de arte, en el MNCARS ha sido demasiado. Ha perpetrado exposiciones infames como la del Quijote y, por supuesto, cualquier curso o conferencia eran cosa suya. Dimite, como era más que razonable aunque tarde, Ana Martínez de Aguilar, dejando para el recuerdo tan sólo su completa incapacidad, pero también tendría que valorarse la «ejecutoria en la sombra» de Calvo Serraller, que en el Prado también ha tenido estos años barra libre. Es normal que la defendiera, hace poco, a capa y espada, aunque su acto desesperado era bastante patético. Hemos tocado fondo: no se puede hacer peor que la directora que se marcha. Su gestión penosa en el Museo era, desde el principio, la crónica de un fracaso anunciado.

¿A quién creen, a Solbes o a ZP?

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:46 am

POR YOLANDA GÓMEZ

LA euforia desmesurada con la que Rodríguez Zapatero ha descrito la situación de la economía española en estos últimos meses puede convertirse ahora, con las elecciones generales a la vuelta de la esquina, en un arma contra él.

Y es que uno podría entender que con lo mal que le han salido al Ejecutivo sus proyectos empresariales, la negociación con ETA, el diseño de los nuevos estatutos de autonomía e incluso su política internacional, haya buscado en la gestión económica y en sus resultados la tabla de salvación a la que agarrarse en esta ya precampaña electoral. El problema es que cuando la victoria se canta antes de tiempo, y se canta con rotundidad, yo diría que incluso con soberbia, sin dejar ningún resquicio a la duda, como ha hecho últimamente e incluso ayer mismo el presidente Zapatero, si luego se pierde el partido, como puede ocurrir, el batacazo puede ser mucho mayor.

El presidente del Gobierno, no satisfecho con las aclaraciones de Solbes que prudente, moderado y conocedor de los riesgos que se ciernen sobre la marcha de la economía mundial y de la española en particular, reconoció el miércoles las incertidumbres sobre el futuro, utilizó ayer su foto con Botín, para asegurar que España resistirá la crisis. Yo debo reconocer que cuando escucho a alguien hablar con tanta rotundidad de lo que va a pasar en el futuro, me asusta, no me convence y desde luego me hace pensar que no sabe muy bien de lo que está hablando.

Es cierto que la labor de un Gobierno es tranquilizar. Lógicamente no va a decir, como la oposición, que la economía se hunde, porque tampoco es verdad. Pero no se puede mentir, y al menos, hay que dejar margen para la duda. Ni Zapatero ni nadie puede garantizar que los tipos ya no van a subir y que nuestra economía, que crece mucho, pero que tiene los pies de barro, con unas familias altamente endeudadas y una actividad basada en la construcción, va a resistir, sin resentirse, una crisis financiera internacional y el propio peso del parón inmobiliario en España. Me creo más a Solbes, aunque Zapatero haya conseguido los favores de Botín, que se se prestó a la maniobra del presidente. Y es que ante el poder, hasta los banqueros se rinden.

Europeistán

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:45 am

POR RAFAEL L. BARDAJÍ

Europa tiene un problema con el islam. No sólo padece una amenaza externa de grupos terroristas, como Al Qaida. También se enfrenta a serios riesgos con los musulmanes que viven en nuestro suelo. Sin excepción, desde Andalucía a Copenhague. No importa qué política se haya seguido, si la de la asimilación de los inmigrantes o la del multiculturalismo. En todas partes hay una gran proporción de musulmanes que no se integran y otros muchos que no están dispuestos a integrarse jamás, salvo en sus propios términos.

Europa sufre un gravísimo problema de islamistas radicales y terrorismo, incubado directamente aquí, aunque inspirado y motivado desde fuera. Los autores del 11-S eran todos extraños para los Estados Unidos. De mayoría saudí, sólo se habían instalado en América para perpetrar sus macabros planes. Por el contrario, en todos los ataques del islamismo en suelo Europeo la mayoría de los implicados son residentes desde hace mucho tiempo o han llegado a adquirir la nacionalidad del país en donde atentan. Desde el asesinato de Theo Van Gogh en Holanda, al recién frustrado 11-S-07 de Alemania.

La emigración desde países musulmanes no es algo inocuo, nos atrevamos o no a decirlo. Y no sólo en términos de fricción social, a la cual estamos ya acostumbrándonos. Hay un problema serio de seguridad subyacente. Los partidarios de la yihad forman una comunidad virtual global para la que no importa si uno vive y lucha en Bagdad o las barriadas de Hamburgo. Y la creciente exposición en sus países de origen a las ideas fundamentalistas alimenta la radicalización en Europa. Particularmente entre los jóvenes. No es lo mismo proceder de un bastión del fundamentalismo que de una zona menos conflictiva.

Europa no resolverá el problema del terrorismo islámico mientras no adopte una política de inmigración selectiva que no desdeñe los problemas de seguridad. Ni tampoco actuando sólo policialmente dentro de sus fronteras. Las madrasas paquistaníes y el wahabismo saudí también tienen su responsabilidad.

Rato, Gallardón y el equipo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:44 am

POR GERMÁN YANKE

Lo mejor es sentarse cómodamente, desplegar los periódicos sobre la mesa y pedir un café. Y contemplar el espectáculo. Rato se va sentar mucho más cómodamente que usted en el despacho de un banco internacional y no estará en las listas del PP. Zascandileará por aquí y por allá con argumentos pretendidamente de autoridad. Rato, desde luego, es un genio con las filtraciones y los silencios, lo ha demostrado con este asunto de su falsa vuelta a la política. Pero si la aventura ha terminado como ha terminado (incluida la ridícula confirmación de Ángel Acebes), ¿qué fue de las «conversaciones privadas» a las que se refirió Mariano Rajoy hace apenas unos días? ¿De qué hablaban? ¿Del mercado laboral en los bancos de primera línea? ¿De la familia?

Unos, en la sede del PP, dicen que realmente no hablaban, que lo de las charlas privadas era «una figura retórica de Mariano» que -al menos según esta versión- esperaba la llamada de Rato para hablar seriamente de las intenciones de ambos. El espectáculo de la derecha es tan pasmoso que hasta puede ser. Otros, en el mismo edificio, cuentan que, independientemente de que hablaran o no, el recado privado había llegado de Washington, más como consejo general que como manifestación de intenciones personales: «Mariano, con ese equipo, con esos portavoces, no vamos a ningún sitio».

Rajoy no es rencoroso ni especialmente quisquilloso y, en el fondo, ya se sabía la lección del director del Fondo Monetario Internacional, y hasta puede que le haga gracia: «¿Con este equipo? Ccon estos portavoces? ¡A mí me lo vas a decir!». En una de las muchas romerías a Washington de políticos e ideólogos de la derecha durante estos últimos años, Rodrigo Rato se había permitido una ironía: «¿Volver a la política? Sólo si se trata de impedir que Eduardo Zaplana sea el candidato». Y luego lo de Acebes contándonos lo que ya sabíamos. Rato se va al banco y Rajoy se queda con el equipo.

Capítulo cerrado. Para las listas -salvo la adelantada confirmación de Rajoy como candidato- queda todo abierto y, claro, el asunto Ruiz-Gallardón, sobre todo después de que el secretario de Comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, dijera el miércoles que, siendo como es el político más valorado en España, «hay que decidir cómo se cuenta con él».

La conveniencia de Gallardón

Habrá que esperar para interpretar a Elorriaga porque ya antes había adelantado la preparación de una convención del PP y luego resultó que Rajoy no sabía nada. Pero interpretémoslas, por el momento, con otra frase genial de la semana, esta del propio presidente del partido conservador: «Las listas se harán como convenga al partido y a su presidente». ¿Qué puede ser esto? ¿Se trata de una reiteración o de dos criterios distintos y superpuestos? Porque a lo mejor resulta que, en el caso Ruiz-Gallardón, su presencia en la lista de Madrid conviene al partido (el político más valorado, dice Elorriaga) y ahora hay que ver si conviene o de que modo conviene a su presidente.

Porque el aspecto más picante del espectáculo es que si Rato no quería a los escuderos, los escuderos no quieren ni a Rato ni a Ruiz-Gallardón, que la pista del circo es larga pero estrecha, como algunos menús más digeribles que la política. A lo mejor hay que ver cómo se cuenta con él sin que el equipo y los portavoces organicen una movida que produzca más heridas e incertidumbres que la «situación económica». Ya pasó con Piqué, cuando pedía, para no irse, que Acebes no diera por bueno con sus silencios las descalificaciones del ex presidente del PP catalán que se le atribuían al secretario general. «A que soy yo el que me voy». Piqué se retiró de la escena y Rajoy se quedó -¿están repitiendo la película?- con su equipo. Ahora le dicen que de eso de Ruiz-Gallardón nada de nada, que si quiere que se vaya al Senado porque si se sale con la suya… a ver si nos vamos o a ver si no te apoyamos, a pesar de que te apoyamos tanto.

Uno se imagina al equipo y los portavoces -solos o en compañía de otros-, grandes estrategas, algunos aportando ideología al programa del partido (para que se vea que los iletrados tienen también su huequecito en esto de la política) preguntándose cómo Mariano, cuando están preparando su sustitución, va a dar un empujón a Alberto. «De eso nada. Si nos dejaran, si Mariano nos dejara, el PP no tendría complejines y se iba a enterar Gallardón». Sólo por el susto que le debe producir Génova, también se imagina uno a Rajoy rodeado de sus chicas fieles y diciendo algo así como que «tal y como están las cosas vamos a añadir también eso de lo que convenga al partido…».

- Se deja el café sin tomar.

- Es que ya tengo los ojos como platos.

La campaña

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:43 am

POR CÉSAR ALOSNO DE LOS RÍOS

De aquí a las elecciones todo va a ser campaña. La presentación de la candidatura de Rajoy es un modo formal de comenzarla. El PSOE lleva tiempo en ella y con decisiones de gran calado. Mientras en el PP se han dedicado a deshojar la margarita de las listas de Madrid, el PSOE viene sometiendo a revisión la estrategia que puso en marcha tras el 14 de marzo y, de un modo muy especial, algunas de las cesiones que han hecho los nacionalismos. En esta línea hay que explicar la interrupción de las negociaciones con ETA.

El aplazamiento del «proceso de paz» ha sido, a mi entender, una exigencia del hecho electoral, como lo ha sido la suspensión temporal de los planes socialistas para Navarra y como lo están siendo las demostraciones de una «nueva» sensibilidad ante los símbolos nacionales: letra del himno, política de banderas, publicidad firmada por el «gobierno de España»… En ningún caso se trata de una negación a las políticas anteriores, sino tan sólo de cambios tácticos, de altos en el camino, de correcciones de imagen, de eliminación de excesos que en marzo podrían ser castigados por los electores…

Durante tres años Zapatero se ha entregado a la realización de su programa, esto es, del proyecto plurinacional con el que se aseguraba el apoyo de los nacionalismos (de derecha y de izquierda), se afianzaba en el poder y, de paso, arrastraba al PP y le comprometía con los cambios de Estatutos (al tiempo que le aislaba mediante el pacto del Tinell).

Parece claro que los socialistas son conscientes de haber gobernado con grandes riesgos, y que por esa razón han entrado desde hace tiempo en una recomposición de su imagen. ¿Lo conseguirán? Hace tan sólo unos días Zapatero justificaba las negociaciones con ETA preguntando retóricamente qué entrañas podría tener un presidente que no lo hubiera intentado. Si el PSOE no paga en las elecciones el fracaso del proceso de paz y la legalización de Batasuna habrá que achacarlo a la ineficacia de la oposición. No deja de ser llamativo que ésta trate de comenzar «la campaña» cuando el PSOE lleva medio año en ella.

Horarios anacrónicos

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:42 am

POR IGNACIO BUQUERAS Y BACH

DENTRO de unas semanas nos harán cambiar de nuevo las manecillas de nuestro reloj. Algo más de 45 millones de españoles tendremos que ajustar nuestros medidores del tiempo -relojes de pulsera, pared, bolsillo, coche, despertadores, móviles…- a la que nos marcan como hora oficial. A una media, baja, de tres relojes por español nos vamos a más de cien millones los cambios efectuados.

La pregunta que me hago, y que posiblemente se hagan muchos conciudadanos, ¿es esto necesario?, o, mejor dicho, ¿la hora que nos marcan es la adecuada, la más conveniente para todos? Para empezar debemos ser conscientes de que nuestros horarios son una singularidad, una anomalía, en Europa y en los países occidentales. Para constatarlo sólo es preciso hacer unos kilómetros: viajemos a nuestros países vecinos, Portugal, Francia o Marruecos, y lo comprobaremos.

Hace menos de cien años nuestros horarios no eran los actuales. Eran similares a los europeos. ¿Qué ocurrió? En octubre de 1884 se celebró en Washington la Conferencia Internacional del Meridiano con la presencia de veinticinco países, entre ellos España. Hasta entonces nuestros horarios los marcaba el campanario de cada pueblo, el reloj solar más cercano, o, por ejemplo, en Barcelona, el reloj ubicado en la Real Academia de Ciencias. A partir de la citada Conferencia, el meridiano de Greenwich quedó como referente mundial, y se establecieron veinticuatro husos horarios, alrededor de cada meridiano múltiplo de 15°. Sus límites, como era de prever, tuvieron en cuenta fronteras, costas, montañas o ríos.

En nuestra área europea se fijaron dos horas: la de Londres y la de Berlín. A España le correspondía la de Londres, al igual que a Francia, Luxemburgo, Holanda y Bélgica. Sin embargo, estos países escogieron la hora de Berlín. España hizo lo mismo y así tenemos la misma hora que ciudades de centroeuropa que se encuentran distanciadas de nosotros hasta 25° al este. Por ubicación deberíamos tener la hora de Londres, que es lo mismo que decir la de Canarias, Marruecos, Portugal, Irlanda, Islandia y, por supuesto, Gran Bretaña.

La decisión adoptada en 1884 se vio agravada por determinadas costumbres generadas por el hambre de la posguerra, la necesidad del pluriempleo, el deseo de presumir comiendo tarde, la implantación de horarios laborales de 9 a 2, que prácticamente no existían en ningún otro país… Además, si dedicamos al almuerzo un mínimo de dos horas cuando en los demás países se emplea menos de una; si prestigiamos al profesional que dedica muchas horas a permanecer en el lugar de trabajo cuando en otros países sería motivo de crítica por no alcanzar el rendimiento previsto en el horario normal, por no respetar el tiempo de sus colaboradores, por no saber conciliar la vida personal, familiar y laboral, por hacer méritos de cara al estrés… Y todo ello, para que estemos en el furgón de cola de la productividad, cuando somos los europeos que más horas dedicamos al trabajo. Por ejemplo, los holandeses finalizan su jornada alrededor de las 5 de la tarde y su productividad es 1,5 veces la nuestra.

La Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios españoles y su normalización con los de los demás países de la Unión Europea, que presido, está integrada por más de un centenar de personas representativas de otras tantas instituciones y entidades, y fue constituida en mayo de 2003. En esa fecha inició el largo, difícil y complejo camino para sensibilizar a la sociedad española de que nuestros horarios no son los más adecuados para mejorar nuestra calidad de vida y posibilitar una mejor conciliación de la vida personal, familiar y laboral.

La hora oficial española está desfasada: en invierno, en una hora con el horario solar; en verano, dos. Nos levantamos con la hora oficial y seguimos con la hora solar, lo que hace que nuestra jornada laboral, por la mañana, sea más larga. Por la tarde, regresamos al trabajo entre las 4 y las 5, lo que imposibilita que terminemos, como en los demás países europeos, entre las 5 y las 6. Nuestros actuales horarios prolongan excesivamente nuestras jornadas laborales, haciendo prácticamente imposible que podamos conciliar nuestra vida personal, familiar y laboral; además, reducen nuestra libertad y nos privan de unas merecidas horas para disfrutar, como mejor consideremos, de nuestro ocio; en definitiva, suponen un freno para mejorar nuestra calidad de vida.

De ZP al ángel maldito

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:41 am

POR JUAN PEDRO QUIÑONERO

En la escena internacional, la palabra de Rodríguez Zapatero parece menos creíble que la de Pedro Solbes.

Nadie hace mucho caso de las declaraciones del presidente, pero todo el mundo hace un análisis negro de las «advertencias» de Solbes. A juicio de Financial Times, el vicepresidente está enviando «señales» sobre los «riesgos» que pudieran amenazar el crecimiento español. El Guardian constata que España «debe afrontar un incierto futuro». Daily Telegraph asegura que estamos «frente a la crisis».

En París, Le Figaro insiste en la consecuencia inmediata de tal crisis: «Aumenta el número de españoles que sufren para poder pagar sus créditos inmobiliarios», y recuerda que «España es mucho más vulnerable que sus vecinos».

En la escena europea continúa cayendo el granizo sobre la fragilidad de la palabra gubernamental. En París, Le Figaro destaca un análisis de Denis Vignolles, que afirma que Francia y la UE debieran «dar marcha atrás» a la Europa policial de los acuerdos de Schengen, ya que el comportamiento de algunos vecinos en materia de inmigración (Zapatero) hace correr riesgos al resto de los aliados. En Israel, Haaretz comenta el incremento de la presión migratoria sobre Ceuta y Melilla.

A caballo entre el folclore y la política, en Suiza, TSR trata irónicamente el estallido de la «nueva guerra del fútbol entre Cataluña y Madrid». En París, Jacques Durad comenta en Liberation las últimas revelaciones biográficas (Carmen Esteban) sobre Manolete y Lupe Sino, «el ángel maldito».

Juan Pedro Quiñonero

REVISTA DE PRENSA

Jugando con plomo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:40 am

POR MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO

LA retirada del mercado de 800.000 juguetes de la firma Mattel (líder de un negocio que mueve miles de millones de dólares) no nos coge por sorpresa. La célebre compañía, que a finales de los años cincuenta lanzó al mundo la muñeca Barbie -icono de la cultura popular y fuente privilegiada de sus beneficios corporativos-, no pasa una buena racha: en poco más de un mes se ha visto obligada a retirar unos veinte millones de unidades de sus productos por problemas relacionados con la seguridad o salubridad de los mismos. Un dato que provoca alarma social, sobre todo si se tiene en cuenta la vulnerabilidad de sus destinatarios.

Sintomáticamente, la noticia se publica el mismo día en que las primeras de la prensa británica abren con las conclusiones de un informe difundido por un equipo de investigadores de la Universidad de Southampton, en el que se establecen preocupantes vínculos entre el incremento de la hiperactividad en los niños y la presencia de determinados aditivos químicos en muchos de los alimentos que consumen.

Está claro que a estas alturas de la globalización los gobiernos -incluso los menos ordenancistas- no pueden dejar depender el control de los productos destinados al consumo infantil de la responsabilidad de los fabricantes o de la discreción de los padres; en el caso de los alimentos, por ejemplo, las especificaciones suelen ser poco claras o francamente crípticas, por lo que no conozco a muchos padres expertos en descifrar los significados de las «E» numeradas que aparecen en las etiquetas de los envases.

Más del 65 por ciento de los juguetes que se venden en el planeta son de origen chino, incluidos, claro, los de Mattel. Los fabricantes del mundo capitalista (en realidad, ya no hay otro) han encontrado en China un inagotable filón de materias primas y mano de obra baratas que les permite ampliar su margen de beneficio en un grado impensable hace una década. No deja de llamar la atención esta novedosa Santa Alianza industrial y comercial entre las grandes empresas del sector y el furor productivo del gigante chino, todavía gobernado por una impermeable burocracia comunista que no se caracteriza por el respeto a los derechos (incluidos los laborales) de sus súbditos y que, sin embargo, parece inmersa en una especie de frenética Ursprüngliche Akkumulation (acumulación primitiva) no prevista ni por Carlos Marx ni por los más acérrimos partidarios de la construcción del socialismo «en un solo país».

Si el proverbial talento mimético de los chinos alimenta una piratería industrial que está royendo a base de falsificaciones los beneficios de las grandes marcas (hace unos días me ofrecieron un flamante bolso «de Prada» por veinticinco euros), la carencia de eficacia de los controles en la producción legal subcontratada con algunas de sus empresas puede dañar la credibilidad de las firmas originales y provocar alarma social. El hecho de que en un mes Mattel haya tenido que retirar millones de sus juguetes (con el suicidio de un empresario chino de por medio) denota que algo falla en sus joint ventures industriales. Y, además, algo grave: que un niño pueda envenenarse de plomo por chupar un perrito de plástico, o asfixiarse porque una pieza está mal pegada no es cosa de tomarse a broma.

En la calidad de los controles tienen mucho que ver las pelas. Y es que, quizás, no se deba ganar siempre tanto (o tanto todo el tiempo) y a toda costa. Al final del proceso, del total del precio de venta de una Barbie manufacturada en China, al fabricante le revierte una cantidad ridícula. De ahí tiene que retraer una parte para pagar a sus operarios, que trabajan, claro, «como chinos». De manera que no es extraño que algunos cedan a la tentación de comprar la pintura para juguetes más barata que le ofrezca su proveedor. Aunque al final les pese como el plomo.

El primero de la lista

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:39 am

POR M. MARTÍN FERRAND

EN algunas ocasiones, más de las que recomiendan la prudencia y la sabiduría políticas, Mariano Rajoy compite con José Blanco en la emisión de dichos obvios que, precisamente por su elemental superficialidad, tienden a con-fundirnos. Tiene dicho, por ejemplo, el líder del PP que «hacer las listas (electorales) no es fácil». No sé a qué viene magnificar la dificultad de algo tan aparentemente sencillo. Si de lo que se trata es de que esas listas expresen la voluntad y/o el capricho de quien manda un partido, nada más simple. Basta con que el jefe tenga sus ideas claras. Si lo que se pretende, desde un mayor respeto al compromiso representativo que debiera regir el espíritu de cualquier grupo político y en aplicación de su democracia interna, vienen cantados los méritos y las glorias de los nombres que deben integrar esas listas.

Rajoy, que dice estar «mejor que nunca» -algo que celebramos de todo corazón-, no encuentra fácil confeccionar listas electorales porque quiere hacer «las que más convengan al PP y a su presidente». Si, como parece, no estamos ante dos intereses superpuestos y compartidos se entienden sus dudas. Mejor sería que, para reforzar su aspiración como futuro presidente del Gobierno, pusiera por delante los intereses nacionales y subordinara los del partido y los suyos propios; pero, ahora que renuncia a su habitual ambigüedad, debe agradecérsele la sinceridad que, quizás en un descuido, desbordan sus palabras. En cualquier caso, afirmó Rajoy hace 48 horas, «decidiré las listas cuando se convoquen las elecciones».

¿Qué habrá pasado en estos dos últimos días para que, tras conocerse que Rodrigo Rato no estará en esas listas y observar la intentona de recluir a Alberto Ruiz-Gallardón en las del Senado, lo que le inhabilitaría para la sucesión, Mariano Rajoy haya tomado carrerilla para encaramarse, el próximo lunes -en la Junta Directiva Nacional del PP-, en el primer puesto de la de Madrid, algo que, en lo que se sabe, nadie le disputaba?

Sólo queda en claro que las «conversaciones privadas» que Rajoy dijo tener con Rato, si se celebraron, no llevaron a ninguna conclusión de aplicación para el partido y que, en ejercicio de la vocación por el despilfarro del talento que caracteriza al PP, el interés de las personas alzado sobre la chepa de los de la Nación y los del grupo se dispone a dejar en el andén a quienes acreditan mayor adhesión y aprecio por parte del electorado. No hace mucho preguntaba desde este rincón si Rajoy quiere ganar las próximas elecciones. Ahora, vistos los últimos movimientos de piezas y nombres, ya se puede decir que, según parece, lo que Rajoy quiere es perder. Le resultará sencillo salirse con la suya si insiste en el método que practica. El poder, en un cambio de ciclo económico, es algo demasiado incómodo.

Francia tira la llave

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:38 am

POR IGNACIO CAMACHO

ACASO los juristas españoles que se etiquetan a sí mismos como demócratas, negando implícitamente a los demás colegas tal consideración, sepan explicar por qué en la muy democrática República Francesa, nieta o bisnieta de la revolución de la igualdad, la libertad y la fraternidad, a los terroristas los empaquetan de por vida en el maco y tiran la llave mientras aquí los sacamos de paseo en cuanto que cumplen un tercio de la pena o se ponen en huelga de sopas y jamón york. La perplejidad que a los profanos suscita esta diferencia aumenta cuando se considera que nuestros vecinos de arriba carecen de un terrorismo enquistado desde hace décadas en la médula social y política de su nación, aunque no faltará quien se atreva a sostener una relación de causa-efecto inversa, esto es, que la ausencia del problema pueda deberse a lo expeditivo de las soluciones. No creo yo que la cosa sea tan sencilla, pero es el caso que a los etarras que tenían en Cahors una academia casera de artillería se les puede caer el pelo en la cárcel si prospera la petición de ese fiscal quisquilloso que ha encontrado en el secuestro de una familia -para robarle el coche destinado a convertirse en receptáculo de una bomba- materia para solicitarles cadena perpetua, apoyado en el detalle de que entre los raptados había un menor y respaldado por la reciente «doctrina Sarkozy» de que a los terroristas se les ha terminado el derecho de acogida en suelo galo.

Bien cierto es que sus muy rigurosas leyes las ha aplicado Francia históricamente con un criterio de oportunidad política elástico como un acordeón, de tal manera que quienes ahora son reos de prisión vitalicia fueron durante largo tiempo considerados refugiados políticos, con el resultado de impunidad por todos conocido. Pero ahora ha cambiado el viento y la República les prepara hospedaje menos generoso en sus desacogedoras penitenciarías, al punto de que de seguir así las cosas no es improbable que algunos comandos prefieran el riesgo de ser detenidos en España, donde nos la cogemos con papel de fumar a la hora de aplicar castigos y dar el visto bueno a sus presuntas redenciones. Porque en territorio francés no sólo existe -y se aplica- la cadena perpetua, sino que el derecho de revisión o atenuación de la misma está directa y discrecionalmente vinculado al comportamiento del reo, lo que habría motivado que un Parot o un De Juana se pudrieran allí mediante el simple expediente de un escrito del juez de seguimiento, en el caso de que no les hubiesen mandado, a la primera chulería, a una lóbrega sucursal de la Isla del Diablo. Pocas bromas.

Quizá se trate, en el fondo, de que como nos llevan casi dos siglos de tradición democrática los gabachos hayan perdido ciertos complejos y se cabrean bastante cuando alguien atenta contra la seguridad nacional o contra la libertad de todos, en especial la de los niños y mujeres. El asunto de las penas tiene una discusión larga y prolija, pero necesaria. Porque si la justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, son muchos los españoles que piensan que entre nosotros hay algunos que reciben bastante menos de lo que merecen.

La pesada digestion de Rato

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:37 am

POR CARLOS HERRERA

ME asalta una duda: ¿digirió suficientemente Rodrigo Rato no haber sido elegido sucesor por el dedo prodigioso de José María Aznar? Viene a mí esa pregunta, una vez más, tras saber que el todavía director máximo del FMI ha hablado, por fin, con Mariano Rajoy para aclararle que no tiene ningún interés en formar parte de ninguna candidatura del PP al Congreso de Diputados. No es la política, pues, tan enfermizamente atractiva para Rato, lo que le hace bajarse en marcha del autobús del dinero mundial. Las cuestiones familiares y personales que esgrimió como razón para dejar un puesto tan requerido y pretendido como el suyo no era la necesidad perentoria de intervenir en la política de su país. Seguimos sin saber cuáles son las razones, que atribuimos a un insorteable ataque de responsabilidad paterna, pero sabemos, al menos, que entre ellas no está aspirar al poder ejecutivo. Poderosas razones han de ser, eso sí, para descabalgarse de una poltrona a la que no fue fácil llegar y en la que volverá a estar un español cuando las ranas hablen francés; poltrona por la que también se retrató el Gobierno de España apoyando la candidatura y al que ahora toca poner cara de circunstancias cuando ve que, inusitadamente, su candidato se va.

Que Rato no preveía ser número dos de nadie era algo que manejaban los más solventes conocedores del personaje: si ganas es porque el primero es un pelotazo y si pierdes es porque tú, el segundo, eres un petardo, pensaba Don Rodrigo, pero aún no se lo había evidenciado a Rajoy, aún no le había dicho «no cuentes conmigo, Mariano, que yo me voy a dedicar a la banca internacional con sede en Madrid, donde puedo estar con mis hijos y hacer otra vida que la de Washington, además de ganar un dinerito muy curioso». Cierto es que cuando anunció su espantada del FMI más de un aspirante al cetro genovés se puso nervioso: vean a Ruiz-Gallardón postulándose permanentemente, haga frío o haga calor, le convenga al partido o no, alarmado por la reaparición del artífice de los éxitos económicos de los gobiernos de Aznar. De haber sido cierta la vuelta de Rato, Gallardón no hubiese tenido nada que hacer. Sin haber vuelto no es que tenga mucha más chance, pero no tiene en medio a un elemento al que el partido, bases y alturas, reconoce ampliamente. La inconveniencia de la gallardonada estriba en que en un verano en el que las cosas no le han ido demasiado bien al gobierno, ha conseguido, con sus calambrazos, girar el foco de la atención del desastre de Cataluña a la sucesión de Rajoy. José Blanco, de forma genial, ha conseguido que el debate se instale en los predios del Partido Popular en lugar de en las pequeñas o grandes crisis que ha vivido el Partido Socialista; no olvidemos que las juventudes navarras se han ido en masa, que ha dimitido un candidato, que una portavoz en Europa ha dejado el partido para encabezar la lista de otro o que el comisario europeo Joaquín Almunia ha dicho que no cuenten con él para tapar el agujero de Solbes, en el caso de que se produzca, porque lo suyo está en Europa y no en el gobierno zapateril. Los recientes reveses en forma de subida del paro o de subida de las hipotecas que el gobierno va a tener que afrontar con diligencia y tiento, las humoradas de alguno de los ministros, la insensatez que se le ha ocurrido a Manuel Chaves con eso de darles casa a los andaluces de sueldos menores y otras circunstancias producto de la incompetencia o de la mala fortuna dejan de ser la carne fundamental de la España mediática precisamente por las escaramuzas del alcalde de Madrid y las consiguientes respuestas de sus adversarios en el partido. El PSOE consigue el objetivo de salir poco escaldado de esos contenciosos gracias a que siempre hay alguien en la acera de enfrente dispuesto a hacerles el favor.

Y en cuanto a la pregunta que encabezaba esta columna, más de uno cree que la respuesta es sencillamente no. Hay digestiones pesadas que tardan demasiado en solventarse.

Alemania, objetivo terrorista

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:36 am

AL Qaida sigue amenazando a Occidente. La desarticulación de un grupo islamista que planeaba un atentado masivo en Alemania con ocasión del aniversario del 11-S ha reactivado las alarmas de seguridad, especialmente en el continente europeo. El terrorismo islamista no descansa y Occidente no debe bajar la guardia frente a su chantaje. Los terroristas tienen claro cuál es su objetivo: desestabilizar a las sociedades abiertas e instalarlas en el miedo y la incertidumbre permanentes. Lejos de aminorarse, la amenaza crece y no ceja en su empeño de sembrar dolor y desolación a su paso. Desde el 11-S, el fanatismo totalitario vinculado a Al Qaida y a otros grupos de filiación islamista ha logrado perpetrar varios macroatentados. Europa ha sufrido hasta el momento dos: uno en España y el otro en el Reino Unido. Sin la operación policial llevada a cabo el pasado martes, Alemania se habría sumado desgraciadamente a esta lista de países, convirtiéndose así en el tercer destino europeo del terror islamista. Afortunadamente se ha impedido en el último momento que este país sufriese una cadena de atentados que, según las informaciones, hubiese tenido como objetivos tanto las instalaciones militares norteamericanas en Alemania como el aeropuerto internacional de Fráncfort. Este dato no debe pasarse por alto, ya que pone de manifiesto no sólo que Europa es un objetivo prioritario del terrorismo yihadista, sino que la seguridad europea adolece de fallos estructurales que permiten a los terroristas infiltrarse en el continente y operar con relativa frecuencia y facilidad.

En este sentido, resulta urgente incrementar la cooperación y la coordinación policial dentro de la Unión Europea. Es cierto que se han dado numerosos pasos en este terreno, pero, a lo que se ve, siguen siendo insuficientes. No hay que olvidar que, aunque la operación policial se haya saldado con éxito, lo cierto es que los terroristas habían sido capaces de organizarse, fabricar y acumular explosivos en grandes cantidades, ya que se habla de más de quinientos kilos de TNT. Otro dato a tener en cuenta es que la mayoría de los terroristas detenidos eran alemanes convertidos al islam. De este modo se confirma lo que ya había sucedido en el Reino Unido con alguno de los asesinos que estuvieron detrás de los atentados del 7-J en el metro de Londres. Quizá no estaría de más indagar sobre los motivos psicológicos que están detrás de que algunos de los conversos europeos al islam orienten su fe hacia el terrorismo y la guerra santa contra Occidente, algo que debe hacernos pensar sobre lo que está sucediendo en el inconsciente colectivo que alimenta la estructura de las creencias que sustentan buena parte de la vida cotidiana de las sociedades europeas. Esconder la cabeza ante esto sería un gravísimo error.

La hora del islamismo en Marruecos

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:35 am

RECIENTEMENTE, el Ministerio marroquí del Interior ha comunicado que la campaña para las elecciones legislativas de hoy se ha desarrollado sin incidentes. Habría sido más exacto decir que no ha pasado nada, porque, en efecto, la campaña ha sido ignorada por la sociedad. Muy probablemente los electores van a responder con la mas absoluta indiferencia a la cita con las urnas y eso sería en sí mismo un mal síntoma porque revela una crisis profunda del sistema político que impera desde la independencia del país. En este sentido, es preocupante constatar que en ocho años el Rey Mohamed VI no ha logrado romper la inercia del insano modo de hacer política instaurado por su padre Hasan II, basado en una perversión de los modos democráticos. En contra de lo que se esperaba de su reinado, los marroquíes solo pueden constatar que los cambios prometidos no se han producido.

En este clima de desconfianza generalizada, muchas encuestas vaticinan además una victoria holgada del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de orientación islamista, que en medio de tal descrédito de la clase política tradicional hace más de una década que no cesa de ganar terreno en todos los campos. Es difícil predecir cuáles serán esta vez los mecanismos que utilizará el «Majzen», la nebulosa feudal que legitima la monarquía, para afrontar esta situación, pero en todo caso, es evidente que sea cual sea el resultado, el monarca está obligado a llegar a un acuerdo más o menos expreso (es decir, más o menos secreto) con los integristas del PJD y estos a su vez, -como se ha dicho en cierta prensa argelina- también tendrán que aceptar estrechar la mano del rey «aunque sea para poder mordérsela en el futuro». Una vuelta a las combinaciones tradicionales, que han consistido en que el rey mezcla en el Gobierno a partidos de todas las tendencias, sin tener en cuenta los resultados electorales y sin permitirles ninguna iniciativa política, no haría sino seguir erosionando sus anclajes sociales.

De manera que el escenario post-electoral ya está más o menos claro, antes de que el Gobierno de Rabat anuncie los resultados el próximo domingo. El régimen pierde apoyo social, y el único sostén sólido que le queda al rey son los islamistas del PJD. Se puede decir que éste es un partido moderado en relación a los seguidores de Abdesalam Yasin y su movimiento «Justicia y Espiritualidad», que han boicoteado las elecciones porque no reconocen las bases del régimen, pero ése es solamente un subterfugio dialéctico: si las opciones de futuro se pueden reducir a optar entre integristas islámicos más o menos radicales, inevitablemente esto conducirá a la radicalización de unos y otros.

La hora del islamismo en Marruecos

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:34 am

RECIENTEMENTE, el Ministerio marroquí del Interior ha comunicado que la campaña para las elecciones legislativas de hoy se ha desarrollado sin incidentes. Habría sido más exacto decir que no ha pasado nada, porque, en efecto, la campaña ha sido ignorada por la sociedad. Muy probablemente los electores van a responder con la mas absoluta indiferencia a la cita con las urnas y eso sería en sí mismo un mal síntoma porque revela una crisis profunda del sistema político que impera desde la independencia del país. En este sentido, es preocupante constatar que en ocho años el Rey Mohamed VI no ha logrado romper la inercia del insano modo de hacer política instaurado por su padre Hasan II, basado en una perversión de los modos democráticos. En contra de lo que se esperaba de su reinado, los marroquíes solo pueden constatar que los cambios prometidos no se han producido.

En este clima de desconfianza generalizada, muchas encuestas vaticinan además una victoria holgada del Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), de orientación islamista, que en medio de tal descrédito de la clase política tradicional hace más de una década que no cesa de ganar terreno en todos los campos. Es difícil predecir cuáles serán esta vez los mecanismos que utilizará el «Majzen», la nebulosa feudal que legitima la monarquía, para afrontar esta situación, pero en todo caso, es evidente que sea cual sea el resultado, el monarca está obligado a llegar a un acuerdo más o menos expreso (es decir, más o menos secreto) con los integristas del PJD y estos a su vez, -como se ha dicho en cierta prensa argelina- también tendrán que aceptar estrechar la mano del rey «aunque sea para poder mordérsela en el futuro». Una vuelta a las combinaciones tradicionales, que han consistido en que el rey mezcla en el Gobierno a partidos de todas las tendencias, sin tener en cuenta los resultados electorales y sin permitirles ninguna iniciativa política, no haría sino seguir erosionando sus anclajes sociales.

De manera que el escenario post-electoral ya está más o menos claro, antes de que el Gobierno de Rabat anuncie los resultados el próximo domingo. El régimen pierde apoyo social, y el único sostén sólido que le queda al rey son los islamistas del PJD. Se puede decir que éste es un partido moderado en relación a los seguidores de Abdesalam Yasin y su movimiento «Justicia y Espiritualidad», que han boicoteado las elecciones porque no reconocen las bases del régimen, pero ése es solamente un subterfugio dialéctico: si las opciones de futuro se pueden reducir a optar entre integristas islámicos más o menos radicales, inevitablemente esto conducirá a la radicalización de unos y otros.

El BCE no disipa el miedo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:33 am

LA decisión del Banco Central Europeo de mantener los tipos de interés en el 4 por ciento no ha sorprendido, aunque, a juzgar por las reacciones iniciales, tampoco ha servido para tranquilizar a los inversores: las Bolsas reaccionaron temerosas y el euribor apenas ha experimentado una ligera moderación que le mantiene en torno a 4,8 por ciento, quizá porque, a la vez que Trichet comparecía en rueda de prensa, el BCE anunciaba una nueva inyección de liquidez en lo que no es sino la confirmación de que las aguas siguen revueltas, las instituciones financieras continúan sin fiarse unas de otras, las primas de riesgo se mantienen elevadas y proliferan las retiradas de fondos.

Tres son las razones por las que la autoridad monetaria podría haber decidido aplazar la subida anunciada antes del verano. La primera, poco probable, porque sería contraria a la «doctrina Greenspan», que constituye el mantra de los bancos centrales y que considera la responsabilidad de mantener la cotización de los activos financieros en momentos de turbulencias. La segunda es que el BCE está asustado ante una posible crisis sistémica en los mercados financieros y quiere inyectar confianza y ganar tiempo, aun a riesgo de avalar comportamientos irracionales en un futuro. La tercera, y la más probable en función de las palabras del propio gobernador y de la pequeña historia del BCE, es que piensa que la crisis es profunda y duradera, y que han cambiado a la baja de manera sostenida y persistente las perspectivas de crecimiento e inflación en Europa. Porque no olvidemos que la política monetaria tarda entre seis y nueve meses en ser efectiva. En definitiva, si el BCE ha aplazado la subida anunciada de tipos es porque estima que la situación económica y la percepción colectiva de esa situación han cambiado profundamente este verano.

Habrá quien lo considere una buena noticia. Muchos en el Gobierno se habrán felicitado, a juzgar por sus declaraciones en los días previos a la reunión. Pero será una alegría pasajera, porque la decisión anuncia tiempos inciertos en Europa. España, especialmente endeudada y sensible a las variaciones de tipos por su dependencia abusiva de la vivienda y el consumo a crédito, sentirá el parón con especial intensidad. Las hipotecas seguirán subiendo a medida que vaya venciendo el plazo de renovación de las mismas y los diferenciales de tipos vayan reflejando una situación más incierta y preocupante. La renta disponible del español medio continuará su senda descendente y aumentará el número de hogares que manifiesten dificultades para llegar a fin de mes. No es pues de extrañar que el índice de confianza de las familias españolas haya caído seis puntos en agosto, y en expectativas, quince.

La economía española ya mostraba signos de desaceleración antes del verano, y la decisión del BCE agrava esa tendencia, constatando que el entorno internacional se ha vuelto menos seguro. Cabe preguntarse si esta legislatura ha servido para aumentar la capacidad de resistencia de la economía española, que pronto puede ponerse a prueba. En el haber, quizás el único, de la política económica socialista está un comportamiento fiscal básicamente responsable, heredero de la ley de Estabilidad del Partido Popular. En el debe, la incapacidad para realizar ninguna reforma estructural en profundidad que haya servido para modernizar y liberalizar la economía, la erosión prácticamente irreversible de la unidad de mercado consagrada en el Estatuto catalán y la conformación de una cultura de generación de derechos sin contrapartida económica que puede resultar explosiva en el ciclo bajista que anuncia el BCE. La promesa de una vivienda subvencionada para los andaluces que ganan menos de 3.100 euros al mes -más del 80 por ciento de los españoles, según Hacienda- es un chiste que puede convertirse en tragedia si reproduce un clima de opinión que hará socialmente muy costoso aplicar las recetas de ajuste económico necesarias en la nueva coyuntura. Y ese clima es responsabilidad exclusiva de este Gobierno. Cautela pregona el BCE; miedo dan algunas reacciones domésticas.

Por un partido nuevo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:32 am

POR MIKEL BUESA

EL anuncio efectuado por Rosa Díez de que va a encabezar una nueva formación política, un partido nuevo de amplio espectro ideológico, en el que pueden encontrar cabida muchas personas desencantadas principalmente con esa izquierda impregnada por el etno-nacionalismo en la que ha acabado derivando el PSOE, y también los inquilinos de ese siempre difuso centro político que ocupan ciudadanos moderados que no gustan del conservadurismo y, siendo reacios a la estridencia, ven con buenos ojos el cambio que encamina a la sociedad en el doble sentido de la libertad y la igualdad, ese anuncio, como digo, ha levantado, además de notables esperanzas, la severa y a veces despiadada crítica de quienes parecen preferir el sostenimiento del status quo político bien porque se encuentran cómodos en él, bien porque lo consideran un mal menor frente al riesgo de su reforma. Y, cómo no, esa crítica aparece las más de las veces impregnada de unos cálculos electorales cuyo fundamento empírico es muy endeble, por no decir inexistente, en vez de apelar a la discusión racional sobre la organización de nuestro sistema democrático y sus principales fallas.

Adelanto al lector mi propósito de participar en la formación de ese partido nuevo y, por tanto, que mi intervención en el debate suscitado por su creación es interesada. Si, sabiendo esto, quiere seguir leyéndome, le diré que, desde mi punto de vista, existe un impulso moral que me conduce a mí, como a otros muchos -y entre ellos, sin ninguna duda, a la propia Rosa Díez-, a emprender esa aventura. Un impulso que nace de la inquietud ante los acontecimientos que hemos vivido durante la última legislatura, de la constatación de que la actual coalición de gobierno se orienta hacia una modificación del sistema político en un sentido confederal, haciendo tabla rasa de los procedimientos legales y de las garantías constitucionales, y del malestar profundo que nos ocasiona la falaz negociación establecida por Rodríguez Zapatero con ETA para dar impulso a su proyecto político sin importarle ni la memoria de quienes cayeron bajo la violencia de esa organización terrorista, ni la reclamación de justicia de quienes, víctimas por ellos, les hemos sobrevivido.

Al poeta irlandés William Yeats corresponden estas palabras que describen el sentimiento con el que afrontamos nuestro presente: «Las cosas se desmoronan … cuando los mejores no tienen convicción y, mientras, los peores están llenos de apasionada intensidad». Porque, en efecto, han sido los que creíamos mejores en el terreno político -principalmente, en el campo socialista- los que no han sido capaces de reaccionar y poner freno a la deriva disolvente de su propia organización, dejando que pervirtiera sus viejos principios y se alejara de toda moral, y, sobre todo, que acabara repudiando a una nación de ciudadanos en favor de un conglomerado de territorios cuyos dirigentes se orientan por una obsesión identitaria atenta al privilegio y la desigualdad. Porque ellos no actuaron, tenemos nosotros ahora que afrontar la reconstrucción de nuestro destino para que no nos lo escriban los que nos traicionaron, tenemos que soportar la pesada carga que supone enfrentar la incertidumbre, tenemos que crear un partido nuevo.

Es esta iniciativa, por tanto, oportuna en la coyuntura actual de la sociedad española. Es, sin duda, ahora el momento en el que cabe dar los pasos necesarios para fundar una nueva organización con vocación de reforma del sistema político que aspira, además, a establecer nuevos estilos de intervención en el espacio público atentos a la libertad individual y la igualdad entre los españoles. Y es oportuna por más que no se nos oculte la urgencia de derrotar en las urnas a todos los que, con Rodríguez Zapatero a la cabeza, han propiciado la degeneración de la convivencia, singularmente en las regiones en las que el nacionalismo impera, y la descomposición institucional de nuestra arquitectura constitucional. Los que argumentan que hay que dejar sólo al Partido Popular en esa tarea olvidan que el espectro de los descontentos con la actual política socialista se extiende por todo el eje que va desde la derecha a la izquierda; olvidan asimismo que las correcciones a la proporcionalidad del sistema electoral sólo perjudican a los partidos nacionales pequeños; y olvidan también que si hemos de recomponer lo que se ha destruido, más vale que participemos en tan arduo trabajo todos los que, desde diferentes adscripciones ideológicas, nos sabemos capaces de restablecer los consensos de los que, con la Constitución de 1978, se hizo emerger nuestro sistema democrático.

Por tanto, queremos un partido nuevo con vocación nacional que refuerce la unidad entre los españoles, que asuma un programa de reforma constitucional para recuperar lo esencial del modelo de 1978 -es decir, un Estado unitario, descentralizado y solidario-, cerrando las grietas que se han abierto en la Constitución y, de ese modo, eliminando los incentivos que actualmente existen para que se cuestione permanentemente la distribución institucional del poder entre el gobierno de la nación y los gobiernos regionales. Hay, así, que redefinir y consolidar los ámbitos competenciales del Estado y las Comunidades Autónomas, corrigiendo las disfunciones actuales, singularmente en los ámbitos de la educación, la fiscalidad y la ordenación del territorio. Hay también que modificar el modelo electoral de manera que se aminore el excesivo poder adquirido por los partidos nacionalistas de vocación independentista, lo que exigirá revisar todos sus elementos, desde la definición de las circunscripciones hasta las reglas de proporcionalidad. Y hay que profundizar en la vida democrática adoptando reglas de representación que favorezcan el compromiso de los políticos con los ciudadanos, lo que obliga a debatir la cuestión de las listas abiertas o la elección directa a dos vueltas de las presidencias en todos los niveles de gobierno.

Este partido nuevo también aparecerá comprometido de manera radical en la lucha contra el terrorismo. Para ello, lo primero es negar la validez de cualquier razón política a quienes hacen de la violencia el instrumento de su intervención en la sociedad. Esto excluye cualquier veleidad negociadora con terroristas como los de ETA; excluye también los apoyos más o menos solapados que reciben organizaciones terroristas que operan en otros países; y debe conducir a explorar nuevas posibilidades de desarrollo jurídico que, sin perturbar las garantías democráticas, endurezcan el tratamiento penal del terrorismo, como podría ser su calificación de crimen contra la humanidad.

Tiempo habrá en los meses inmediatos de analizar las propuestas programáticas que formule este partido. Lo relevante ahora, desde mi punto de vista, es impulsar su nacimiento para que no nos ocurra lo que, con acertada reflexión, constató el libanés Amin Maalouf en ese maravilloso libro en el que indagó acerca de sus Orígenes: «La Historia se equivoca con frecuencia; pero nuestra cobardía de hombres mortales nos lleva siempre a explicar doctamente por qué fueron atinadas sus decisiones, por qué fue inevitable lo sucedido y por qué nuestros nobles sueños merecían irse al infierno». A quienes observamos con preocupación la deriva identitaria y disgregadora que caracteriza la realidad actual de España y todavía nos queda una pretensión de unidad, una ambición democrática y un sueño de libertad, se dirige este partido que nace con la vocación de contribuir a que esos anhelos no acaben en el abismo.

MIKEL BUESA

Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid

La Policía interroga durante más de siete horas a la madre de Madeleine

Archivado en: General — África @ 6:28 am

BELÉN RODRIGO CORRESPONSAL LISBOA.

Kate McCann fue ayer interrogada durante más de siete horas por la Policía Judicial de Portimao, acompañada de su abogado, Carlos Pinto de Abreu, y a continuación debía ser el turno de su marido, Gerry. Los investigadores han llamado a declarar, por separado, a los padres de Madeleine una vez que han recibido una parte de los resultados de los análisis realizados en Inglaterra a los restos encontrados en el apartamento de los McCann. Los nuevos datos están acelerando el proceso de la investigación cuando se cumplen 127 días de la desaparición de la pequeña en la Praia da Luz.

Los esperados resultados de los exámenes ya se encuentran en posesión de la Policía portuguesa. No son completos, pero han sido suficientes para abrir nuevos interrogatorios y avanzar con el caso. La Policía ha confirmado estar «muy satisfecha con los resultados» y con el trabajo realizado por el laboratorio forense de Birmingham, donde todavía no se han comunicado oficialmente las conclusiones de estos análisis. Satisfacción porque se trata de datos en su mayor parte concluyentes, que refuerzan la hipótesis de la muerte de la pequeña. Los vestigios analizados en Inglaterra han sido muestras de sangre, fibras y cabellos, entre otros, enviados al laboratorio para extraer su ADN.

Desde la mañana de ayer se comenzó a especular sobre un interrogatorio a los padres de Madeleine por separado, pero poco después el portavoz de la Policía Judicial en este caso, el inspector Olegario Sousa, desmentía los rumores en declaraciones a la agencia estatal Lusa y aseguraba que «el matrimonio McCann va a ser oído al mismo tiempo y no individualmente como ha sido avanzado por los medios de comunicación». Además adelantaba que la reunión «tiene por objeto hacer un resumen de la situación y dar al matrimonio alguna información sobre la evolución de la investigación».

Nuevas especulaciones

Sin embargo, los supuestos rumores se convirtieron en realidad y Kate McCann llegaba a la sede de la Policía Judicial acompañada únicamente por su abogado, Carlos Pinto de Abreu. Su portavoz, Justine McGuinness, hizo unas declaraciones ante los medios de comunicación frente a la sede de la Policía explicando la presencia de Kate en las instalaciones judiciales. «Viene para ayudar a la Policía portuguesa en sus investigaciones», dijo. Confirmaba así que estaba siendo interrogada en solitario, algo negado poco antes por el portavoz que la Policía Judicial ha destinado para este caso pero cuyas informaciones a la Prensa ya no son nada fiables.

La llegada de los resultados de los análisis han dado mucho que hablar y de nuevo han aparecido todo tipo de especulaciones en los distintos medios de comunicación ingleses y portugueses. Una de las hipótesis más repetidas es la de «inminentes detenciones», aunque cabe decir que los mismos titulares salieron en los tabloides británicos hace tres semanas y hasta la fecha no se ha detenido a nadie.

El «Diario de Noticias» afirma que la Policía está concentrada en localizar el cadáver de la niña y que admite que éste podría haber pasado por varios locales entre apartamentos y vehículos. Por su parte, el «Correio da Manha» afirma que fuentes policiales han confirmado que los perros detectaron olor a cadáver en la ropa de Kate y en el peluche de Madeleine que acompaña continuamente a la madre. Un olor ya detectado en el apartamento y en las inmediaciones del mismo por el cual los investigadores están intentando descubrir dónde está el cadáver.

Hace semanas se anunció un posible regreso de los McCann a Inglaterra. Tal y como ellos explicaron en entrevista a ABC, «es imposible hacer planes al respecto». La llamada a los padres para declarar por separado confirma que ambos pueden ser requeridos en cualquier momento por las autoridades, por lo que su estancia en Portugal facilita los interrogatorios. No obstante, el portavoz de la Policía Judicial, Olegario Sousa, djio a ABC que si la pareja regresa a su país «podemos trasladarnos allí para interrogarles o pedírselo a la Policía británica». Igualmente admisible sería «pedir a los padres que regresen para declarar».

Mikel Buesa y una corriente crítica del PSC se integran en el partido de Rosa Díez

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:27 am

B.TORQUEMADA/M.A. PRIETO MADRID/BARCELONA.

El partido de nueva creación que encabezará Rosa Díez suma y sigue en su empeño de recabar apoyos cualificados con la incorporación de Mikel Buesa, quien, como él mismo desvela hoy en la Tercera de ABC, ha decidido participar en esa fuerza política de carácter nacional y defensora de un «Estado fuerte». Una opción que no le impedirá continuar como presidente del Foro Ermua, ya que esa entidad «es muy plural», argumenta, y «mantiene una postura de apoyo a todos los partidos constitucionalistas, o sea, al Partido Popular, a Ciudadanos y a la propia formación que se va a crear con el objetivo de superar la deriva nacionalista». Al tiempo, unos cincuenta integrantes de la corriente del PSC «Socialistas en Positivo» han anunciado que se marchan de las filas del partido de José Montilla y que se unirán también a la «Plataforma Pro» impulsada por «Basta Ya». El futuro partido ha sido registrado por su promotores con el nombre de Unidad, Progreso y Democracia (UPD), una denominación que «no es definitiva, pues eso se ha de ratificar en una próxima reunión», según fuentes de la Plataforma, «aunque sí cuenta con muchas papeletas».

Entrevista con Rajoy

Mikel Buesa comunicó ayer al líder de la oposición, Mariano Rajoy, su decisión de unirse a esa incipiente formación en el curso de la entrevista que la directiva del Foro Ermua mantuvo con dirigentes del PP en la sede de la calle Génova. En esa reunión (a la que también asistieron, por parte del Partido Popular, el secretario general, Ángel Acebes, y el de Libertades, Ignacio Astarloa), Rajoy recibió con aparente sosiego un movimiento que Buesa explica como «estrictamente individual» y en el que no le secunda por ahora ningún otro miembro de la directiva del Foro, de la que forman parte, entre otros, Jon Juaristi, Germán Yanke y Hermann Tertsch.

Buesa relata cómo fue en este pasado mes de agosto cuando la propia Rosa Díez le propuso que participara en el futuro partido. «Le planteé -detalla- una serie de preguntas sobre cuáles eran la orientación y las ideas fundamentales y me decidí con bastante rapidez. Lo comuniqué primero al Foro y después a la propia Rosa Díez, hace una semana». El presidente del Foro Ermua dice también que no ve «ninguna grieta» en la posición constitucionalista del PP, por lo que el paso que ahora da tiene que ver únicamente «con la convicción de que el PSOE no tiene ya ninguna capacidad de regeneración, ni la tendrá aunque Zapatero sufra una severa derrota. Está demasiado impregnado por el oportunismo y por el nacionalismo. Por eso entiendo el nuevo partido como una alternativa al PSOE. Tendrá una orientación que dará respuesta a ese centro-izquierda que se opone a la fragmentación del país». Sobre los posibles «daños colaterales» de la aparición en escena de esta alternativa, Buesa estima que «no sabemos qué puede ocurrir porque no hay precedente parecido. Si atendemos a las encuestas, los votantes potenciales de esta formación vendrán en todo caso más del PSOE que del PP. A la gente del Partido Popular le cae muy bien Rosa Díez, pero otra cosa es que la vote». Por último, Mikel Buesa aclara que entre sus aportaciones «no estará la de ser candidato. En todo caso aparecería en un puesto testimonial, como ya hice al formar parte de la candidatura del PP en Vitoria en el último puesto».

Al tiempo que se hace pública la decisión de Mikel Buesa, los miembros de la corriente de opinión del PSC «Socialistas en Positivo» han decidido darse de baja como militantes de esta formación para integrarse en el proyecto de Rosa Díez. De momento, abandonarán el PSC-PSOE unos cincuenta militantes, aunque Socialistas en Positivo aglutina a unos 200 miembros, de forma que en las próximas semanas podría producirse un goteo continuo de deserciones. De momento, la primera avanzadilla ha tramitado su baja con fecha 11 de septiembre, Diada de Cataluña, por su fuerte carga simbólica.

Los militantes de Socialistas en Positivo -que se han pasado los últimos cuatro años denunciando la deriva soberanista del PSC y la asunción de los planteamientos nacionalistas por parte de la vieja guardia de José Montilla- han optado finalmente por abandonar el partido «en vista de la actitud agresiva, sectaria y antidemocrática de los órganos dirigentes del PSC-PSOE». Según denunciaban ayer, en esta formación «es imposible defender con libertad de expresión lo que son las líneas tradicionales del socialismo democrático en España, que en ningún caso han sido el regionalismo, el secesionismo o la desigualdad entre territorios y ciudadanos».

Hostigados desde dentro

El coordinador de Socialistas en Positivo, Ángel Hernández, explicaba ayer a ABC que la decisión de Rosa Díez de abandonar el PSOE para crear su propio proyecto político «ha precipitado nuestra salida del PSC» donde, sostiene, «existe animadversión hacia nuestras ideas». Los disidentes socialistas, que han mantenido excelentes relaciones con Ciutadans, abogarán por una convergencia de intereses entre el partido de Díez y la formación que dirige Albert Rivera, quien sigue empeñado en mantener su propia marca en Cataluña, pero que está dispuesto a llegar a un acuerdo electoral para concurrir en coalición a las generales.

La plataforma liberal Regeneración Democrática, liderada por Luis Bouza-Brey y Teresa Giménez Barbat y escindida de Ciutadans, se constituirá próximamente como agrupación catalana de Plataforma Pro. Está previsto que Rosa Díez participe en Barcelona en un acto de esta plataforma el próximo 12 de septiembre. La que fuera el ala izquierda de Ciutadans, Alternativa Ciudadana Progresista -que también abandonó el partido en desacuerdo con la línea impuesta por Rivera- ha expresado igualmente su apoyo al nuevo partido de Rosa Díez.

Próximo manifiesto

Mientras, otros de los promotores de UPD se esforzaba ayer por dar a conocer sus propuestas en diversos foros públicos. Así, Fernando Savater dijo en Onda Cero que «soy útil como un GPS, pero no sé conducir», en alusión a que no quiere ser candidato, sino ideólogo. Savater reiteró que la formación aspira a presentarse en toda España y adelantó que su programa electoral se ultimará antes de diciembre y que actualmente se está elaborando un manifiesto. Al tiempo, el más flamante de los fichajes de UPD, Rosa Díez, manifestó en Telecinco que el partido aspira a «aglutinar a los votantes desdesperanzados por la actitud de los grandes partidos».

El Papa bendice a los maleantes de la OCDE

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:25 am

Walter Williams

El Times Online londinense informaba recientemente de que, según fuentes vaticanas, el Papa Benedicto XVI está trabajando en su segunda encíclica, un pronunciamiento doctrinal que condenará la desgravación fiscal como “socialmente injusta“. El Pontífice denunciará el uso de los paraísos fiscales y las actividades bancarias en aguas internacionales por parte de individuos acaudalados, porque reducen los ingresos fiscales a beneficio de la sociedad en conjunto.

El Papa Benedicto podría beneficiarse de cierta formación académica. La desgravación fiscal es la conducta legal en la que los particulares disponen sus asuntos con el fin de reducir la cantidad de ingresos que son gravables. La desgravación fiscal incluye todo el abanico de actos legales como invertir en bonos libres de impuestos, tener planes de salud pagados por la empresa, realizar donaciones de caridad, abandonar un puesto de trabajo y tener cuentas en otro país. La evasión fiscal alude a la conducta por parte de individuos de reducir sus obligaciones fiscales mediante medios ilegales. La evasión fiscal consiste de actos ilegales tales como declarar falsamente personas a cargo, declarar a la baja los ingresos o hinchar los gastos.

La segunda encíclica del Papa Benedicto le coloca en compañía directa de un grupo de maleantes conocido como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (la OCDE), una burocracia internacional acuartelada en París y que abarca 30 naciones industriales, en su mayor parte Europa Occidental, las islas de la costa del Pacífico y Norteamérica. Uno de sus informes concluía que las naciones con impuestos reducidos son malas para la economía mundial, e identificaba 35 jurisdicciones culpables de “peligrosa competencia fiscal”.

En opinión de la OCDE, la peligrosa competencia fiscal se da cuando una nación tiene impuestos tan bajos que el ahorro y las inversiones son atraídas desde otros países de la OCDE con impuestos altos. La lista negra de países que ellos han identificado como paraísos fiscales, poseedores de leyes firmes en materia de privacidad financiera e impuestos bajos o inexistentes sobre actividades concretas, incluyen Panamá, las Bahamas, Liberia, Liechtenstein, las Islas Marshall y Mónaco .

La OCDE exige que estas naciones, así como los centros financieros en aguas internacionales en el Caribe y el Pacífico, pongan en la práctica su soberanía fiscal a disposición y actúen como recaudadores fiscales en funciones de naciones como Francia o Alemania. Esto sería un sueño para los políticos y malas noticias para los contribuyentes del mundo; afortunadamente el duro trabajo del Centro para la Libertad y la Prosperidad ha frustrado el cártel fiscal propuesto de la OCDE.

El Papa Benedicto comparte algunas de las metas de la OCDE en su ataque a las jurisdicciones con impuestos bajos. Para apoyar su estado del bienestar, las naciones europeas tienen que tener impuestos elevados. El gasto gubernamental supera el 50% del PIB en Francia, Suecia, Alemania o Italia. Si los europeos, como ciudadanos particulares y empresarios, se reubican, invierten o ahorran en otras jurisdicciones, significa que hay disponible menos dinero a gravar para apoyar sus estados del bienestar. El Papa expresa la misma preocupación al decir que los paraísos fiscales reducen los ingresos fiscales a beneficio de la sociedad en conjunto. La supervivencia de un estado del bienestar cada vez más enorme exige el asalto a la competencia fiscal jurisdiccional. 

Hay una cuestión más fundamental que yo formularía al Papa: ¿debe la Iglesia Católica Romana apoyar el estado del bienestar? O, dicho más claramente, ¿debe la Iglesia apoyar el uso de poderes de coacción del gobierno para permitir que una persona viva a expensas de otra? Dicho con aún mayor claridad, ¿debe la Iglesia apoyar la incautación de propiedades de una persona por parte del gobierno y su entrega a otra a la que no pertenecen? Cuando tal acto se hace en privado, lo llamamos hurto.

El Papa dirá que el estado del bienestar refleja la voluntad del pueblo. ¿Significará eso que la Iglesia interpreta el mandamiento de Dios a Moisés de “No robarás” no como un absoluto, sino como “No robarás a menos que tengas la mayoría de votos en el parlamento o el Congreso“?

Comparto el deseo del Papa Benedicto de ayudar a nuestros hermanos en dificultades. Pero estoy seguro de que echar mano al bolsillo propio para hacerlo es encomiable y loable. Echar mano al bolsillo ajeno para ayudar al hermano en dificultades es despreciable y digno de condena.

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Ideas sueltas

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:23 am

Thomas Sowell

No puedo implicarme tan ferozmente como algunas personas en las controversias acerca del origen de la vida humana en la tierra. Yo no estaba allí. Una de las dolorosas señales de la educación de mínimos es el número de personas que son incapaces de establecer una argumentación coherente. Saben dar rienda suelta a sus emociones, cuestionar las motivaciones de las demás personas, hacer afirmaciones gratuitas, repetir eslóganes –cualquier cosa excepto razonar.

Barack Obama es la cara más nueva de la escena política, y expresa algunas de las nociones más antiguas. Virtualmente todo lo que dice es retórica anticuada de los 60, como si no hubiera aprendido nada de los muchos desastres a los que han conducido esas naciones de los 60 en las décadas posteriores. Las personas que lamentan los reducidos porcentajes de mujeres en puestos de trabajo de dirección parecen desconocer que los principales empleos con frecuencia implican 70 u 80 horas de trabajo a la semana. Una madre puede trabajar esas mismas horas en casa cuidando de una familia, sin sumar la misma cifra de horas en la oficina.

Un reciente estudio demuestra que los ingresos medios de importantes directivos ejecutivos corporativos rondan los 8 millones de dólares al año. Eso es menos de un tercio de lo que gana Alex Rodríguez y menos de la trigésima parte de lo que gana Oprah Winfrey. Pero nadie les denuncia a ellos por “avaricia“.

Es sorprendente cuántas personas que nos quieren fuera de Irak nos quieren meter en Darfur.

Una broma reza que se llevó a cabo una encuesta en California, preguntando si la gente piensa que la inmigración ilegal es un problema serio. Los resultados muestran que el 29% decía, “Sí, hay un problema serio“. Pero el 71% decía “No es una problema seria”.

La gente que rehúsa hacer frente a la realidad de las elecciones difíciles apuesta siempre por algún “tercer camino” inteligente –que con frecuencia conduce a desastres peores que cualquiera de las dos opciones difíciles.

En ocasiones parece como si los Demócratas estuviesen dispuestos a ganar a cualquier precio, mientras los Republicanos están dispuestos al compromiso a toda costa.

Aunque estoy dispuesto a defender lo que he dicho, muchas personas esperan que me defienda de lo que otros me han atribuido.

Un lector afirma que la ley de “3 strikes” de California es tan débil que es más como “30 strikes e iremos pensando en ello mientras haces un strike de nuevo”.

La gente sabia creó la civilización a lo largo de los siglos y la gente inteligente la está desmantelando hoy. Puede ver esto teniendo lugar simplemente zapeando o escucharlo en la música rap, o leerlo en las pomposas tonterías de académicos y jueces.

La estrella del tenis James Blake nunca parece estar relajada durante un torneo. Tal vez saliera clasificado en puestos aún más elevados si supiera relajarse. La mayor parte de los deportes exigen cierta combinación de concentración y relajación, y demasiada de cualquiera de las dos cosas es un enorme hándicap.

Muchos en la izquierda política están tan encantados con la belleza de su visión que no pueden ver la fea realidad que están creando en el mundo real.

Con todas las películas antiguas predilectas programadas una y otra vez en televisión, es curioso que el antiguo clásico “Alfie” se programe tan raramente. ¿Podría ser que el miedo a la escena en la que el frío Alfie se derrumba y llora ante la visión de un bebé abortado sea algo que pudiera desatar la furia de las feminazis?

Es sorprendente cuántas personas no ven problema en tener niveles salariales en función de lo que les gustaría ver a terceros, en lugar de según la oferta y la demanda.

Uno de los grandes non sequitur de la izquierda es que si el libre mercado no funciona a la perfección, entonces es que no funciona en absoluto –y que el gobierno debe entrar en escena.

A pesar de las personas que hablan gratuitamente de “tiempos pasados más felices” todo lo que hace que ese tiempo pasado sea mejor es nuestra ignorancia de sus complejidades.

Todos estamos seguros de que la gente es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Algunos en la izquierda están seguros de ser inocentes incluso después de demostrarse su culpabilidad.

Departamento de afrentas: cuando el ex fiscal inhabilitado Michael Nifong envió su acreditación legal a la Asociación de Juristas de su estado, incluyó una nota condenando “la injusticia” con la que le había tratado la Asociación. Lo dice el hombre que estuvo dispuesto a arruinar tres vidas y polarizar a una comunidad con el fin de ganar unas elecciones.

Thomas Sowell es doctor en Economía y escritor. Es especialista del Instituto Hoover.

© Creators Syndicate, Inc.

No ilegalizar a ANV es justificar el terrorismo

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:22 am

Ignacio Villa

El acoso, las amenazas, los abusos y el chantaje que los proetarras están utilizando en la localidad guipuzcoana de Lizarza se han convertido, este jueves, en el ejemplo claro y nítido de la forma de actuar públicamente de las franquicias de los terroristas etarras. Y es que Accion Nacionalista Vasca no sólo es una franquicia de ETA; no son simplemente unas siglas que sirven como excusa para abrir el grifo de las subvenciones y de las ayudas económicas. Han pasado de forma descarada al ataque, a la beligerancia y a la confrontación contra la democracia. Actúan bajo el paraguas de la banda y al mismo tiempo han iniciado ya una clara estrategia pública de acoso y derribo contra todo lo que sea la normalidad y la decencia democrática, al más puro estilo de los terroristas.

Nadie esperaba que ANV condenara los atentados de la banda terrorista ETA, puesto que son su propia marca. Eso entraba en el guión. Ahora además se han quitado la careta de forma descarada y se han lanzado al ataque. En este sentido, hay que subrayar lo ocurrido en Lizarza donde amenazan a la Alcaldesa y concejales del Partido Popular por participar en las fiestas o en la ciudad de Pamplona donde en el Ayuntamiento han retirado las banderas de España y de Europa en la sala donde minutos después ofrecían una rueda de prensa.

¿Sorpresa por lo ocurrido? Ninguna. Lo que pasa es que esta actitud, esta estrategia tan descarada, tan insistente y tan clara deja en evidencia y en ridículo al Gobierno Zapatero y al Partido Socialista. ¿Quién puede defender con un mínimo de responsabilidad y de seriedad, desde los principios democráticos, la presencia de ANV en los Ayuntamientos? ¿Quién puede tener el descaro de decir públicamente que no hay pruebas para ilegalizar a Acción Nacionalista Vasca? Nadie. ¿Cómo se puede escurrir el bulto de esta manera como si esta franquicia de ETA fueran cuatro amiguetes radicales? De ninguna manera. Y eso menos lo puede hacer el Gobierno de España. Y lo está haciendo descaradamente.

Lo que está claro es que ANV está haciendo lo que era previsible, está cumpliendo al milímetro el guión escrito desde los terroristas. Lo que no se puede entender es que el Gobierno de Zapatero siga mirando hacia otra parte, justifique con su silencio a los terroristas, ampare con su complicidad las reacciones de esta gentuza contra los ciudadanos que creen y defienden las Instituciones democráticas. El presidente del Gobierno ha decidido negar la realidad, prescindiendo de ella. Es su nueva fórmula. Se calla, guarda silencio y se quita del medio. Mientras, los terroristas y sus franquicias siguen campando por sus fueros. Zapatero sabe perfectamente que ahora mismo no ilegalizar ANV es justificar a los terroristas.

Soviéticos en la Junta

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:21 am

Jorge Vilches

La Constitución soviética de 1979 aseguraba, en su artículo 44, que todos los súbditos de aquella dictadura tenían derecho a la vivienda. Por supuesto, el Estado comunista garantizaba su “precio módico” a la vez que ordenaba que los “ciudadanos (sic.) de la URSS deben ser cuidadosos con la vivienda que se les ha proporcionado”. En estas líneas está clara la diferencia entre un súbdito y un hombre libre: el primero tiene derecho a que el Estado le proporcione una vivienda; el segundo a que el Estado establezca las condiciones para que pueda conseguirla.

La Junta de Andalucía ha renunciado a esto último. En lugar de decretar medidas que aseguren el alquiler sin riesgos, o que luchen contra la corrupción urbanística, que encarece los pisos, prefiere proporcionar viviendas. ¿Para qué una sociedad abierta y libre, basada en el progreso, el trabajo y el esfuerzo, cuando se puede tener una población dependiente del poder y de su asistencia social?

Esta es la gran diferencia entre la izquierda y la derecha liberal. El zapaterismo, que es la versión naif de la socialdemocracia, ha recogido la vieja idea de que el mercado es un pozo de maldad. La solución de los socialistas de Zapatero, y lo vamos a ver hasta las elecciones, es corregir el “malvado capitalismo” a través de la promesa de ampliar la asistencia social o inventar nuevos derechos. En este planteamiento, de cumplirse, el individuo deja de depender del mercado para hacerlo del Estado; y en una democracia, del partido en el gobierno. De esta manera, el poder político ata el destino de los individuos a su continuidad, y esto vale su peso en oro en las elecciones.

El buenismo que rodea a la supuesta política asistencial del zapaterismo no es inocuo, porque deja abierto el camino de servidumbre. Despreciada la igualdad de oportunidades, basada en la capacidad, la virtud y la inteligencia, nos queda la igualdad socialista, la de resultados. Y una sociedad que valore más la equiparación material que los derechos individuales, como vieron Tocqueville y Hayek, da sus primeros pasos en la senda totalitaria.

Mientras la derecha de Rajoy propondrá en su programa electoral fórmulas para la reactivación económica, la izquierda de Zapatero lanzara promesas de ampliación de la asistencia social. Frente al mercado, la sociedad civil y los derechos individuales, estará el Estado y el partido del gobierno. Esto ya lo vieron los constituyentes soviéticos cuando afirmaron que los derechos y libertades de los ciudadanos no podían lesionar los intereses de la sociedad y del Estado, unos intereses, claro, definidos por el PCUS.

Es que lo que no es tradición, es plagio.

El TSJA, la Junta y la Educación para la Ciudadanía

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:19 am

Agapito Maestre

Es de sobra sabido que el sistema democrático español está en crisis, entre otras razones, porque el poder judicial depende del Ejecutivo. Pero es menos conocido que hay Tribunales Superiores de Justicia, por ejemplo, el de Andalucía, incapaces de actuar al margen de lo que dicte el Gobierno de la Junta de Andalucía. Existen sentencias escandalosas, especialmente en el ámbito de lo Contencioso-Administrativo, que han conseguido incluso que el Parlamento español, a través del Defensor del Pueblo, descalifique a jueces y autoridades universitarias por conducta indolente y remisa. Ha habido jueces que han llegado a dictar sentencias tan calamitosas que confundían “normas” preceptivas con vinculantes. Por tanto, no creo que sea descabellado sospechar que las sentencias de los magistrados andaluces casadas en interés de ley, o sea, declaradas nulas a efectos de crear jurisprudencia, sean, al menos proporcionalmente, muy superior al de otros tribunales autonómicos.

En este contexto de dependencia del Judicial del Ejecutivo andaluz, no me ha extrañado nada que el auto de la Sala Tercera de lo Contencioso–Administrativo del TSJA dé “la razón” a la Consejería de Educación, o sea,  que rechace suspender cautelarmente la aplicación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía como respuesta al recurso planteado por cinco padres andaluces. Es cierto que el auto aún no es firme, pero me temo lo peor, especialmente si se tiene en cuenta los “argumentos ideológicos” esgrimidos por la Fiscalía paradójicamente contra los recurrentes, a quienes se supone debería apoyar. Esos “ideologemas” de la Fiscalía contra el recurso coinciden, a veces textualmente, con los contenidos en el decreto del Gobierno de España; sobre todo, cuando admite que la “educación” tiene que traspasar el ámbito de los conocimientos para instalarse en el de los sentimientos y afectos. Es menester pasar de la Ilustración al totalitarismo, o sea, hay que “adoctrinar” los afectos. Terrible.

Pero aún más terrible que esa basura ideológica es el uso que hará la Junta de Andalucía de los “ideologemas” de los jueces del TSJA para perseguir, primero, a los padres que quieren una educación para sus hijos libre del sectarismo de la nueva asignatura y, después, para arrinconar al PP por su indolente comportamiento. Ya verán. Nadie lo dude, la sentencia del TSJA será un arma potente del PSOE para arremeter durante el período electoral contra el PP, que parece tomarse la cosa con cierta displicencia, si se compara con la defensa de los valores liberales que lleva a cabo la Iglesia Católica en su lucha contra la dichosa asignatura.

Esperemos que no sea aún tarde para que el PP se implique más en el combate contra la Educación para la ciudadanía. Hagamos votos también para que el PP no se esconda detrás de esa barrera de “partido” laico y secularizado, como hará muy pronto el nuevo partido de Rosa Díez. En fin, esperemos que el PP se lance en tromba contra toda esta basura ideológica de Zapatero y no tenga miedo de alinearse con la Iglesia Católica porque, repito, el asunto clave no es la defensa de la religión frente a la política secularizada, tampoco de la separación de la Iglesia y el Estado, sino simple y llanamente la defensa de la libertad. Hoy por hoy, insisto, lo relevante es que la única institución pública que está defendiendo a cuerpo limpio la libertad para todos los españoles, sí, para todos y no sólo para su grupo de fieles, es la Iglesia Católica. Porque no defiende prebendas y sinecuras, sino la libertad para todos, la Iglesia Católica está dando una de las mejores lecciones prácticas de ciudadanía y democracia que cabría esperar de una institución pública.

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