España es una merienda de negros

Septiembre 10, 2007

“El rasguño” por Pedro J. Ramírez

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:51 am

El 21 de febrero de 1865 el catedrático de la Universidad de Madrid Emilio Castelar publicó en la primera página del rotativo La Democracia uno de los artículos que acarreó mayores consecuencias de toda la historia del periodismo español. Se titulaba El rasgo y fustigaba el pretendido acto de generosidad de Isabel II al poner a la venta parte del Patrimonio Real para contribuir a paliar la grave crisis económica que aplastaba al Estado.Resultaba que la Reina había acordado conservar todos sus palacios y lugares de recreo y vender el resto, entregando el importe de lo recaudado a la Nación, pero quedándose ella con un 25%. Castelar denunciaba el «delirium tremens de la adulación cortesana» en que habían incurrido la mayoría de los diarios con «su ruidoso entusiasmo» y «sus himnos pindáricos»; y se burlaba ácidamente de quienes situaban ya a Isabel II por encima de «la casta Berenguela», «la animosa María de Molina» o «la generosa Sancha».

Frente a tanto ditirambo, tanta genuflexión y tan almibarado agradecimiento, el hombre de letras instaba a analizar el fondo del asunto: «Vamos a ver con serena imparcialidad qué resta, en último término, del celebrado rasgo». Y su conclusión no podía ser más demoledora: bajo la apariencia de una donación altruista se ocultaba en realidad un ilegal acto de rapiña mediante el que la Reina se apropiaba a título personal de una parte de los bienes públicos. La falsa generosidad de Isabel con lo que no era suyo constituía una mera coartada, un simple detalle que debía darse inmediatamente por descontado para que la mirada colectiva se fijara en cambio en el «engorde de un botín… en uno de esos amaños que la conciencia de la nación maldice».

El periódico fue secuestrado. El Gobierno del general Narváez dictó orden de detención contra Castelar y exigió que lo destituyeran de su cátedra. Como el rector no se prestó a ello, la primera cabeza que rodó fue la suya. Los estudiantes salieron a la calle, se amotinaron en la Puerta del Sol y dejaron un reguero de 14 cadáveres cuando la Guardia de Asalto del Espadón de Loja cargó disparando contra ellos. La suerte de la monarquía isabelina quedó echada en aquella tristemente célebre noche de San Daniel que sirvió de preámbulo y en cierto modo de ensayo general de la Revolución Gloriosa que estalló tres años después, pero lo verdaderamente importante del artículo de Castelar no fueron sus efectos inmediatos sino el fondo de su perdurable diatriba contra la hipocresía de los mandamases que juegan al engañabobos con sus súbditos.

Con afortunada precisión el Duque de la Rochefoucauld definió la hipocresía como «el homenaje que el vicio rinde a la virtud». No en vano su raíz etimológica está en el vocablo griego hypokrisis con el que se describe la «acción de desempeñar un papel». Los buenos actores y actrices han sido, pues, los mayores hipócritas y eso les hacía merecedores de grandes aplausos, con la condición de que no siguieran ejerciendo al bajar del escenario. Otro tanto cabe decir de los políticos que tan a menudo interpretan el personaje que en cada momento les conviene. Quien busque sinceridad, transparencia y honestidad en un gobernante habrá de ser capaz de defenderse del doble artificio de la hipocresía: la simulación de quien sólo muestra lo que desea que se vea (lo poco que la Reina entregaba) y el disimulo de quien oculta lo que no desea mostrar (lo mucho de lo que la Reina se apropiaba).

Ambos mecanismos están en pleno funcionamiento ahora en todo cuanto se refiere a la actitud del Gobierno de Zapatero respecto a la cuestión nacional. Por inaudito que parezca la unidad y hasta la identidad de España van a constituir uno de los grandes ejes de debate -probablemente el principal- de la campaña de las elecciones que tendrán lugar en el 30 aniversario de la Constitución. Esto no tiene precedentes porque hasta la actual legislatura nunca ningún partido en el poder había contribuido a cuestionar y erosionar los fundamentos del consenso de la Transición sobre la naturaleza y estructura del Estado. Ha sido una conducta tan irresponsable que, ahora que se acerca el momento de rendir cuentas, requiere toda una operación de camuflaje electoralista por parte del poder para evitar que los ciudadanos le pasen la factura. En esas estamos.

La simulación consiste en enfatizar los gestos -los rasgos, según el código castelarino- que barnicen de españolidad la labor política de Zapatero. Junto al estrafalario encargo del Grupo Socialista a Televisión Española de «contribuir a la construcción de la identidad de España» -como si la Nación fuera una inclusera amnésica de padres desconocidos y trayectoria ignota-, el rasgo más publicitado ha sido la convocatoria y resolución de un concurso para crear el logotipo del Gobierno de España. Por 12.000 eurillos del ala un tal Juan Repullés ha casi calcado el emblema y presentación gráfica del Gobierno alemán, convirtiendo las tres franjas de la bandera en una especie de bordillo protector del nombre y del escudo y dotando así a nuestro poder ejecutivo de unas señas corporativas similares a las de las grandes multinacionales.

Lo mejor del caso es que Zapatero acaba de alardear de esta banalidad, presentándola como una «iniciativa muy personal» gestada durante todo un año y equiparable en su importancia a la creación de la Unidad Militar de Emergencias. Su explicación no puede ser más pueril: resulta que cuando «uno va a Andalucía o a Madrid» -por razones de elemental prudencia no menciona ni al País Vasco, ni a Cataluña, ni a Galicia- lo que ve es «Junta de Andalucía» o «Comunidad de Madrid». Y eso no puede continuar así porque «aquí de lo único que no se habla es del Gobierno de España y resulta que es el que dispone de más presupuesto y el que más responsabilidades tiene». Obsérvese que lo que al presidente le preocupa es que «no se hable» del órgano constitucional que encabeza y que sus motivaciones no pueden caer más bajo en la escala de la frialdad tecnocrática. Pero en todo caso, a grandes males, grandes remedios. Ya tenemos logotipo.

Mejor dicho, ya tenemos una mosca para adornar la papelería de las covachuelas oficiales porque, existiendo su himno y su bandera, España no necesitaba de ningún otro símbolo adicional. Claro que el himno no tiene letra y se escucha muy pocas veces -incluso se convierte en piedra de escándalo cuando lo interpreta el PP- y la bandera se esconde en buena parte del territorio nacional. (A veces tan fácticamente como lo hizo el fulano de ANV de Pamplona al que las cámaras sorprendieron ocultando la opresora enseña detrás de una cortina). Pero en lugar de recoger el guante lanzado espontáneamente por los deportistas de élite y encauzar a través del Parlamento la redacción de una letra para el himno y, sobre todo, en lugar de obligar a las autoridades autonómicas y municipales a cumplir la Ley de Banderas y la inapelable sentencia del Tribunal Supremo al respecto, Zapatero se ha sacado de la manga el logotipo.

Hace muy bien el Grupo Popular en el Senado en preguntar al presidente por qué razón ha decidido bautizar como «Gobierno de España» al Gobierno de España. No es la más surrealista de las logomaquias sino un gran acierto de Pío García Escudero que puede permitirle poner en evidencia a Zapatero: he aquí la demostración, señoras y señores senadores, de cómo en la mecánica de la hipocresía la simulación de lo poco de lo que se alardea siempre acompaña al disimulo de lo mucho que se pretende mantener oculto.

La Ley 39/1981 no tiene vuelta de hoja. Según su artículo 3 «la bandera de España deberá ondear en el exterior… de todos los edificios y establecimientos de la administración central, institucional, autonómica, provincial o insular y municipal del Estado». Y a quienes se han llamado andana, escudándose en una imaginaria ambigüedad dispositiva, la Sala de lo Contencioso acaba de colocarles ante la evidencia: «La bandera debe ondear diariamente con carácter de permanencia, no de coyuntura, no de excepcionalidad sino de generalidad y en todo momento». ¿Qué hacemos, pues, con ese gobierno autónomo y esos centenares de ayuntamientos de varias comunidades que mantienen una actitud de desafiante rebeldía a este precepto y, todo lo más, representan la farsa de un efímero izado aprovechando la confusión festiva? El 70% de los españoles acaba de decírselo a Zapatero a través de la última encuesta de EL MUNDO: obligarles a cumplir la ley «hasta sus últimas consecuencias». Ese es el único logotipo cuya presencia en cada mástil tiene que garantizar el presidente del Gobierno. Podrán alegar los más zapateristas que es injusto colocarle ahora en esta tesitura cuando el sistemático incumplimiento de ese precepto viene de lejos. Pero, al margen de que la sentencia del Supremo ha llegado cuando ha llegado, parece justo que el presidente deba saldar ante las urnas la penitencia de su pecado porque él ha sido el primer gobernante constitucional que ha estimulado, de palabra y obra, la escalada de órdagos nacionalistas en la que todo lo simbólico tiene una importancia primordial. Por algo explicaba Carmen Iglesias en su primera entrevista como presidenta de Unidad Editorial que «se echó a temblar» cuando escuchó decir al jefe del Gobierno que «el concepto de nación es algo discutido y discutible». Como ella explica, «ni como broma» puede alguien en su posición expresarse así, pues es obvio que nada animará más a todo tipo de alimañas que ver al encargado del gallinero elucubrar sobre si las gallinas tienen o no derecho a ser protegidas de los depredadores.

Esos centenares de fachadas con sus palos desnudos, cual si se tratara de locales cerrados por reforma o por traspaso, no son sino la punta de un iceberg sedicioso cuyo tamaño y peligrosidad Zapatero ha contribuido decisivamente a incrementar. El paso de más difícil retorno ha sido su respaldo al calamitoso Estatuto catalán, probablemente la peor ley de nuestros 30 años de democracia. Y hétenos aquí que al escándalo de su contenido se suma ahora el de su alevoso aparcamiento en el Tribunal Constitucional a la espera de que se modifique su composición o de que llegue una coyuntura política menos comprometida para el Gobierno. Tan grave es que se continúe hurtando a los ciudadanos ese veredicto de constitucionalidad mientras -al cabo de más de un año en vigor- el Estatuto continua extendiendo los tentáculos de sus hechos consumados, que parece llegada la hora de encerrar a los señores magistrados en las dependencias del alto tribunal, empezar por cortarles el aire acondicionado y pasar luego a racionarles las viandas, como se hacía en el siglo XIII con los cardenales que remoloneaban más de la cuenta a la hora de elegir Papa.

Además de esta aberración jurídica que en el fondo establece un marco constitucional para Cataluña distinto del que rige en el resto de España, en ese debe que Zapatero trata de mantener oculto bajo sus alfombras monclovitas con logotipo corporativo se acumula una práctica política lamentable, basada en el extravagante pacto de una izquierda sin referencias ideológicas solventes con toda una caterva de grupos nacionalistas unidos por el denominador común del carácter reaccionario de sus obsesiones identitarias. Ese es nuestro mayor drama: España no se rompe, pero se deshilvana y el gran deshilvanador está siendo, paradójicamente, el presidente del Gobierno.

Cuanto más cerca estén las elecciones más claro habrá que decírselo: hace falta tener cara dura para alardear de haber «extendido derechos» cuando es un gobierno autonómico presidido por un miembro de la Ejecutiva del PSOE el que impide que en Cataluña los padres puedan educar a sus hijos en la lengua común de todos los españoles y el que envía a su policía de la moralidad lingüística a imponer sanciones a los comerciantes que sigan la lógica del mercado y no la de la quimera del nacionalismo idiomático. Está muy bien que -polémica sobre la denominación al margen- se haya garantizado la igualdad de derechos civiles a las parejas homosexuales, pero la trascendencia de ése y otros rasgos similares queda minimizada por la gravedad de que cientos de miles de españoles vean bloqueadas algunas de sus libertades individuales básicas ante la abulia e incluso la complacencia de Zapatero. ¿Para qué sirve la Alta Inspección del Ministerio de Educación?

Es también ese gobierno autonómico presidido por un miembro de la Ejecutiva del PSOE el que insta a la Federación Catalana de Fútbol a desobedecer a la Española para que se visualice en el estadio que Cataluña es una nación capaz de tratar de tú a tú a los mismísimos Estados Unidos. Y el que denomina «presos políticos» a los malnacidos que facilitaron los datos que permitieron a ETA asesinar a concejales del PP. Y el que rinde homenaje al trastornado que fue condenado por hacer apología del terrorismo. Y el que financia películas para exaltar la rebelión de los catalanes contra la Monarquía española.

Todo esto tiene el aval explícito o al menos implícito de Zapatero. Como también lo tienen las galescolas de la Xunta o las prácticas equivalentes que en materia de uniformidad lingüística y represión de la libertad de comercio está poniendo en marcha el Hexágono Balear. Qué casualidad: otros dos ejecutivos autónomos presididos por sendos dirigentes del PSOE en los que los nacionalistas más radicales han instalado sus nidos y campan a sus anchas. Que Navarra sea la excepción a la regla puede deberse a un mero reflejo de autoconservación con fecha de caducidad de cara a las elecciones generales o a un genuino ataque de vértigo ante la dimensión que ha adquirido ya la discordia territorial, con Ibarretxe preparando su referéndum ilegal para comienzos de 2009 y Carod anunciando el suyo para 2014.

Pero que nadie se ponga nervioso. Todo está controlado porque el Gobierno de España ya tiene logotipo. Véase pues el rasgo, el modoso rasguito, el guitarrero rasguillo, el tipográfico rasguño en la amplia hoja de servicios que Zapatero viene prestando a quienes tratan de destruirnos.

pedroj.ramirez@el-mundo.es

¿Colectivos cívicos o políticos? por Decentes

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:49 am

Decentes: http://decentes-respuestaaprogrescom.blogspot.com

El asesinato de Miguel Angel Blanco proclamó el nacimiento de un espíritu cívico que se caracterizó por la defensa de la LIBERTAD a través de la denuncia sin tregua de los actos de quiebra de la misma tanto por ETA como por demás instituciones y personas. Se crearon numerosos colectivos cívicos en toda España que recogieron este espíritu. Los colectivos mas sonados que surgieron fueron ¡BASTA YA! y el FORO DE ERMUA.

Se trataba de dos colectivos que respondían a los mismos ideales: mantener el espíritu referido en el tiempo. Eran por tanto unos colectivos civícos redundantes. Lo único que les separaba era la deriva política-ideológica de Basta Ya. Mientras el Foro de Ermua supo ver que la lucha contra el terrorismo etarra trascendía a toda ideologia ( sólo Miquel Buesa a ultima hora se tiro a la arena politica), Basta Ya , no. Esta siempre se reveló de izquierdas.

Si es verdad que ambos colectivos fueron de la mano durante la última legislatura de Aznar, Basta Ya, siempre quiso poner tierra de por medio respecto al Foro. Nunca quiso ser en plenitud un colectivo cívico antiterrorista y siempre le gusto añadir un matíz ideológico-político a su causa. Se les escapó o no quisieron ver que la defensa de la LIBERTAD contra ETA era, sin mas, una defensa de los demócratas contra los terroristas.

Y este hecho explotó con la llegada al Gobierno de Zapatero. El miserable presidente empezó su proceso de rendición frente a ETA . Pronto tuvo la necesidad de encontrar el apoyo de algunas víctimas del terrorismo etarra en su proceso. Y para ello busco a BASTA YA. Zapatero hizo una discriminación entre las víctimas y solo convocó a una entrevista a algunos miembros de este colectivo, a la cabeza Savater.

Savater y compañia aceptaron esta discriminación y fueron a la entrevista. Con esta decisión se autoproclamaron portavoces universales de las víctimas. Nada les importo más que una foto con el Presidente del Gobierno. Este logro convencer a Savater y compañia para que se subieran al proceso de rendición.

Desde ese mismo momento BASTA YA se convirtió en el vocero del Gobierno. Apabullaron, insultaron, injuriaron a todos aquellos partidos, colectivos y víctimas que no secundaron el proceso de rendicion. Savater llego a llamar a la AVT, “mezcla del cobrador del frac y la monja de las llagas”. Se cedió ante ETA pero tuvo que haber muertos encima de la mesa para que Savater y los suyos abandonaran el proceso de rendición.

Hace unos meses proclamaron su voluntad de dejar de ser un colectivo cívico para ser un partido político. El anuncio no puede ser mas inoportuno. Las proximas elecciones son las mas importantes en la historia de nuestro régimen constitucional. En ellas no se dilucida un cambio de gobierno. Se dilucida el cambio o no del régimen constitucional. De un golpe de gobierno ( 11M) podemos pasar a un cambio de régimen. Zapatero ha puesto patas arriba el regimen del 78. Ha construido a través del Estatuto de Cataluña una España Confederal con varias naciones donde los derechos y deberes de los ciudadanos son distintos en función del territorio.

Y ante la posibilidad de cambio de régimen, Savater y compañia vuelven a mirarse el culo. Lejos de arrimarse a la oposición para intenta salvar este cambio de régimen crean un partido político y juegan al progresismo. En su dia, Savater dijo que España “le importaba un bledo” y ayer otra de las cabezas de este nuevo partido, Gorriaran, ha identificado a Santiago Abascal ( político del PP y fundador de DENAES) con el ultraderechista Le Pen. BASTA YA ya quedo retratado como colectivo cívico y ahora lo hace como partido político. Antes, alguien podria tener dudas de que se escondia bajo este partido. Ahora ya no.

Y en el Foro de Ermua la cosa no esta tránquila. Su Presidente Mikel Buesa tomó hace unos dias la decision de ser promotor del nuevo partido de Basta Ya. La vicepresidenta del Foro de Ermua ha dicho que Mikel debe dejar la presidencia del foro.La lógica esta con la vicepresidenta. El Foro quedaria desnaturalizado como colectivo cívico si su presidente fuera miembro de un partido politico. Pero Buesa no ha comprendido la lógica y se ha puesto en plan progre: ha dicho que la vicepresidenta habla por el PP. Otro más que niega a una víctima del terrorismo, capacidad intelectual. Buesa deberia tomar el ejemplo de la actitud y de la aptitud de su compañero Iñaqui Ezquerra.

Los ciudadanos demócratas parece que nos podemos quedar huérfanos de colectivos cívicos donde expresar nuestra solidaridad y apoyo a las víctimas. Pero támbien parece que la progresia va a conseguir lo que lleva pretendiendo (támbien ETA) hace tiempo : LA FALTA DE UNIDAD DE LOS DEMOCRÁTAS. Corren buenos tiempos para los progres y para los terroristas.

El botín de ‘ZP’ por Federico Jiménez Losantos

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:45 am

Yo no sé si a Botín le habrá venido bien para vender su parte de Cepsa, para desactivar alguna operación bermeja o simplemente para darse el gusto de recibir en vez de ser recibido; de lo que estoy seguro es de que al PSOE no le da ni un voto y que a los mercados no los va a conmover.
La imagen que queda de Zapatero es la de un piernas que va a pedirle trabajo a Botín y se ha olvidado la chaqueta. En vez de enfadarse con la Banca, el PP debería aprenderse la tremenda canción de Paquita del Barrio Piérdeme el respeto. Ambos
disfrutarían más.

Una de las cosas que menos entiendo en la derecha política, es decir, en esta generación de Aznar, que anda todavía por los cincuentayalgo pero ya puede presumir de haber sido el mejor Gobierno que en lo económico ha tenido España en el siglo XX, es su relación con el mundo del dinero. Que en la administración de las cosas materiales nadie lo ha hecho mejor que el PP lo prueban los cinco millones de puestos de trabajo creados en los años de Aznar, tras sanear y remontar la ruinosa herencia -corrupción y populismo- del felipismo. En lo político dejaron cosas esenciales por hacer, sobre todo las nacionales -educación, medios, cultura- que su base social quería y ellos prometían pero que por indolencia, cobardía moral o acomodamiento a ese Poder que idolatran, nunca acometieron. Sin embargo, es, sigue siendo, el único partido nacional que tenemos y el único que, aparte del Poder, sabe lo que quiere. También la ETA, es cierto, pero el partido de Miguel Angel Blanco como mártir de la libertad y la banda como su verdugo.

En asuntos económicos, ya digo, las cifras cantan. Pero en lo que se refiere al mundo del dinero, el de los ricos, siguen cautivos de ese complejo de clase media que en la moda desemboca en lo cursi y en lo político en una relación sadomasoquista con el dinero y las grandes empresas. Si pueden, las dominan y hasta las azotan un poco, pero más por el vicio de hacer como que hacen que por la crueldad de hacer daño. Respetan demasiado la propiedad de todos como para no admirar tanta propiedad en algunos. Fuera del Poder, cambian las tornas: son los del PP los que gimen ante el desinterés de Cruella de Bank y suspiran por su trato aunque sea de rodillas. Como toda clase media, tiene mucho respeto al dinero y un sofocado rencor admirativo al que lo tiene. El menos preparado y más intuitivo de los presidentes de la derecha, Suárez, reinventó el CDS en 1986 con una campaña electoral contra la Banca a la que llamaba La Madrastra. La gran ventaja de estar contra La Madrastra es que te pueden tomar por Blancanieves y resucitarte, como con Suárez, pero se acaba el cuento. Y si se confunden de cuento y te toman por Cenicienta, fantasía meritocrática por excelencia, mejor aún. Lo absurdo es que en el PP se molesten con Botín por la fotovisita de ‘ZP’.

Yo no sé si a Botín le habrá venido bien para vender su parte de Cepsa, para desactivar alguna operación bermeja o simplemente para darse el gusto de recibir en vez de ser recibido; de lo que estoy seguro es de que al PSOE no le da ni un voto y que a los mercados no los va a conmover. La imagen que queda de Zapatero es la de un piernas que va a pedirle trabajo a Botín y se ha olvidado la chaqueta. En vez de enfadarse con la Banca, el PP debería aprenderse la tremenda canción de Paquita del Barrio Piérdeme el respeto. Ambos disfrutarían más.

EL MUNDO AL REVÉS. por Rosa Díez

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:41 am

EL MUNDO AL REVÉS.

Ayer pudimos volver a ver en todos los diarios y televisiones el rostro sereno de Regina Otaola mientras era insultada y amenazada por los proetarras que se concentraron a la entrada y salida de la ermita de Lizartza cuando ella asistía a la misa de las fiestas patronales del pueblo del que es Alcaldesa.

Las imágenes de las gentes del pueblo blandiendo una ikurriña con gesto amenazante contra la alcaldesa del Partido Popular, la alcaldesa contitucionalista, la nuestra, contrastan con las de la policía que escoltaba a Regina Otaola. Los proetarras amenazan con la cara descubierta, sin miedo. Los policías, como este de la foto, se tapan la cara para proteger a quienes cumplen la ley y defienden el orden constitucional. Somos un país enfermo de cobardía. Mientras los policías se oculten y los cómplices de los terroristas alardéen de serlo, aquí no habrá libertad.

Lo sorprendente es que los dirigentes del PSOE presuman de que gracias a su política  hayamos vuelto  a los tiempos de las cavernas, aquellos en los que los terroristas campaban a sus anchas por las tierras de Euskadi. Lo dijo ayer en una entrevista publicada en  el periódico El Mundo Oscar Rodríguez, Secretario del Grupo Parlamentario del PSE: “El PSE cambió de rumbo tras las elecciones del 2001 y contribuyó a cambiar el rumbo de la historia de  Euskadi dándole estabilidad institucional”. Los socialistas del PSOE le llaman estabilidad institucional a haber permitido que los terroristas vuelvan a las instituciones vascas y navarras; le llaman estabilidad institucional a aprobar los presupuestos de Ibarretxe, esos presupuestos con los que se financian a los presos terroristas. Los socialistas del PSOE le llaman estabilidad institucional a no poner la bandera de España en el Ayuntamiento de Vitoria, para no molestar a los nacionalistas de todo signo aunque con ello incumplan las leyes y su obligación de defender los símbolos contitucionales. Dice Oscar Rodríguez que a partir del 2001 contribuyeron a cambiar el rumbo de la historia de Euskadi; tiene razón: sólo el PSOE es responsable de que ETA haya vuelto a los ayuntamientos vascos; sólo el PSOE es responsable de que se haya roto el consenso entre demócratas, elgran pacto de Estado que quitó a ETA la esperanza; sólo el PSOE es responsable de que hayamos vuelto a ver imágenes como las que eran habituales antes del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Todos recordarán una imagen de aquellos días: un ertzaina se quitaba el verduguillo para mostrar su rostro, avergonzado por llevarlo tapado  entra tanta gente que gritaba libertad. El pacto entre demócratas que el PSOE rompió “para cambiar la historia de Euskadi” les quitó la impunidad a los malos y devolvió parcelas de libertad a los garantes de la ley y a los ciudadanos todos. Hoy el PSOE ha vuelto a poner el verduguillo a los policías; y lo más triste es que presumen de ello.

LES TRAICIONA EL “INCONSCIENTE”.

También ayer José Blanco (esta vez en senda entrevista en ABC) hablaba del partido que promovemos desde la Plataforma Pro.:

P. ¿Teme que el nuevo partido, al que se ha sumado Rosa Díez, les haga mella?”

R. El PSOE se ha sentido aliviado con la salida de ese partido. Y me consta que ahora la preocupación la tiene el PP. Llevamos demasiado tiempo escuchando a algunos miembros  que conformaron (?) esta opción hablando en los mismos términos que la derecha.

Les traiciona el subconsciente, sí. Porque ahora que el PSOE se ha envuelto en la bandera de España (veintisiete veces pronunció el Presidente la palabra España   en su última entrevista en el País, frente a 0 veces en la anterior, tras el atentado de la T4) nos acusan de hablar “en los mismos términos que la derecha” a quienes hemos denunciado que el PSOE estaba modificando el modelo de Estado a través de un pacto con los partidos que no creen en el Estado, o sea con los nacionalistas. Nos acusan de hablar en los mismos términos que la derecha a quines hemos denunciado que el PSOE pactó una  política antiterrorista con los partidos que nunca buscaron la derrota de ETA. Por eso digo que les traiciona el subconsciente. Porque en el fondo los dirigentes del el PSOE de hoy creen que defender España es ser de derechas. La dirección del PSOE se empeña en maquillar su cara antes de las elecciones; pero no pueden evitar que se note que lo único que han cambiado es la táctica;  y creen que con hacer un logo calcado del de Alemania  y decir “España” donde antes decían “el estado” ya han hecho suficiente gesto de patriotismo. Pues no, amigos. Defender el Estado, su unidad y sus símbolos no es ni de derechas ni de izquierdas; defender el Estado es propio de los partidos (y de las personas) con sentido de la responsabilidad. Justo lo que han abandonado los actuales dirigentes del Partido Socialista Obrero Español.

Los dirigentes del PSOE han optado por ir configurando  con los nacionalistas ( el estatuto de Cataluña es el mejor de los ejemplos) un modelo confederal de España, que es inviable e inconstitucional pues rompe la igualdad entre los españoles.  Esa es la España que ya se está rompiendo por la deriva del PSOE: la España que garantiza la igualdad de los ciudadanos. Los dirigentes del PSOE no defienden los símbolos de la nación porque no creen en la nación, termino que al Presidente del Gobierno le parece “discutido y dicutible”. Los dirigentes del PSOE creen tanto en  la  propaganda (mucho más que en la política) que piensan que pueden liquidar  con eslóganes a esta nueva fuerza política.  Se equivocan; como se equivocan cuando piensan que los votos  de los ciudadanos son propiedad de los partidos políticos. Porque  esta nueva opción política que surge desde la izquierda y que acoge en su seno a todo aquel que quiera defender sin complejos una España más igualitaria, con un mismo modelo para todos y cada uno de sus territorios, que tiene vocación de transversalidad, que apuesta por regenerar la democracia, que va desde la izquierda liberal hasta la derecha de progreso, va a dejar sin efecto la estrategia partidaria que más éxito ha tenido en esta legislatura: el discurso socialista que ha cuestionado la legitimidad democrática   del PP. Porque esta nueva fuerza romperá la estrategia del PSOE  de hacer un “cinturón sanitario” contra el Partido Popular. Porque una fuerza política que defienda España sin complejos y sin hipotecas romperá con la estrategia de esta nueva dirección del PSOE empeñada en expulsar a la derecha española del sistema.

La dirección del PSOE sabe que si una nueva fuerza política inequívocamente nacional irrumpe  en el Congreso de los Diputados si así lo consideran los ciudadanos, se acabarán las operaciones como el Tinell; o el regateo con los nacionalistas; o las galescolas, o el confederalismo sin consulta; o el la repetición de operaciones como maladado “el proceso” de paz. La dirección del PSOE sabe que si una fuerza  política de las características de esta que verá proximamente la luz hubiera existido en la pasada legislatura nada de lo que han hecho (desde la ruptura del consenso sobre el modelo de Estado hasta la ruptura del Acuerdo por las libertades y contra elTerrorismo) hubiera sido posible. Todo hubiera ido mucho mejor para los españoles. No fue posible en el pasado; esperemos que sea posible en el futuro. El Estado necesita más de un partido que lo defienda. Y nosotros estamos dispuestos a intentarlo.

La semántica

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:37 am

Mi amigo y compañero de fatigas en este rincón del periódico Luis Daniel Izpizua se metió el otro día en un jardín muy raro. Si lo que pretendía era defender a Zapatero (después de todo no está universalmente aceptado -la prueba- que un intelectual deba mantenerse al margen de los aparatos del poder a fin de ser libre para criticarlos o que la crítica al poder sea el único fin, o uno de los principales, del que anda metido en cosas que comúnmente se toman por las que hacen quienes reciben el nombre de intelectuales) podía haberlo hecho sin meterse en los siempre resbaladizos vericuetos de la semántica -es jardín donde los senderos se bifurcan, se entrelazan y se vuelven como bumeranes- porque, para empezar, no es fácil deslindar su campo.

¿Hablaba Izpizua todo el rato de semántica o hubo un momento en que se le fue el rastrillo por las gravas de la lógica? No lo sé, pero yo voy a irme también por esos caminos deslizantes, y sólo por ellos, creo. Luis Daniel afeaba la conducta a Rosa Díez por haber sacado una conclusión semánticamente -¿o era cuestión de lógica?- falsa. Zapatero dijo que sería un presidente sin entrañas si no hubiera aceptado negociar con ETA. Y de eso Rosa Díez concluía que, entonces, todos los que no estuvieran de acuerdo con él carecían de alma. Luis Daniel Izpizua corregía a Díez en el sentido de que las palabras de Zapatero sólo podían aplicarse a los presidentes o, como mínimo, a Zapatero en tanto que presidente por cuanto estaba -está- investido de una responsabilidad que tenía que hacer efectiva en casos como los de negociar con ETA. Para empezar, ya nos damos cuenta de que las entrañas de Zapatero eran puramente metafóricas (la metáfora, ese desafío para la semántica), pero aún y con eso resulta un poco raro que en temas en los que se juega su propia responsabilidad de presidente, Zapatero escoja un término en el que predomina más la carga afectiva que la racional: la piedad. ¿Zapatero quiso decirnos que se sentó a negociar con ETA por compasión o porque creía que era un medio de solucionar racionalmente un problema de Estado como el terrorismo de ETA?

Si Luis Daniel tiene razón cuando contradice a Rosa Díez -aclaro, lo importante aquí no es que sea ella quien dijera lo que dijo, sino su afirmación-, entonces se abren por lo menos dos posibilidades: una, que sólo se pueden tener entrañas siendo presidente si se defiende negociar y no lo contrario, pero eso dependería de las circunstancias y si eso es así habría que explicar muy bien por qué entonces se reunieron y ahora, por ejemplo, no con lo que, como mínimo, pierde relevancia el aspecto entrañas. Y dos, si para tener entrañas o responsabilidad hay que ser presidente, entonces queda abierta la puerta a la peligrosa conclusión de que cosas como la negociación con ETA, si es que es cuestión de entrañas, no son asunto de quienes no tienen ni entrañas ni responsabilidad, con lo que se estarían confundiendo dos niveles de responsabilidad: el del ciudadano -que no tiene por qué tenerla, pues se trata de temas de mayor cuantía- con el del presidente -que siempre la tiene, aun en los temas de menor cuantía-.

Y entonces habría que preguntarse: ¿lo que dicen los ciudadanos desde su responsabilidad -por pequeña que sea- en temas de Estado no tiene ninguna importancia para que el presidente -o quienes detentan grandes responsabilidades políticas- actúe o no responsablemente? ¿Está o no el ciudadano capacitado -desde sus entrañas o desde donde sea- para pedir responsabilidades a sus presidentes? ¿Tenía responsabilidad quien autorizó a Zapatero para sentarse con ETA siempre y cuando cumpliese y respetase una serie de requisitos que le impusieron quienes se lo autorizaron, es decir, el pueblo soberano -dicho sea con retórica un tanto grandilocuente- representado en el Parlamento? ¿Cumplió Zapatero escrupulosamente cuanto se le encomendó y con las cautelas que se le impusieron? Pues entonces sobraban las entrañas. O la semántica, cualquiera sabe, menudo lío…

La mítica Plisétskaya aboga porque España vuelva a tener un ballet clásico

Archivado en: General — África @ 6:34 am

La legendaria bailarina rusa Maya Plisétskaya, que hoy recibe un homenaje en el Teatro Real, de Madrid, cree que en España «debería haber una compañía nacional de ballet clásico», ya que así se evitaría que los bailarines españoles se tengan que ir al extranjero.

«Si en España hubiera un buen conjunto con grandes bailarines, grandes pedagogos y coreógrafos, y con buenos sueldos, evidentemente, nadie se iría de aquí», asegura Plisetskaya, que de 1987 a 1990 dirigió en nuestro país el extinto Ballet Clásico Nacional.

En su opinión, «Los bailarines españoles están muy capacitados, son muy expresivos y tienen unas piernas muy buenas para el ballet».

Reina del aire

La veterana diva, que cumplirá 82 años en noviembre, bailará esta noche ‘Ave Maya’, creada expresamente para ella por Maurice Béjart, en una gala a la que asistirán los Príncipes de Asturias y que contará con la participación de Tamara Rojo, que comparte con Plisetskaya el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2005; Carlos Acosta, Lola Greco, Ricardo Cervera y una decena de estrellas del ballet internacional, la mayoría de ellas con apellidos rusos.

En la gala se bailarán piezas muy queridas por Plisétskaya, como el ballet ‘Don Quijote’, con el que surgió su interés por España cuando era niña, o ‘La muerte del cisne’, que ella, apodada por la crítica ‘La reina del aire’, inmortalizó en numerosas ocasiones.

En 1993 obtuvo la nacionalidad española. «Mi amor hacia España está bien descrito en mi autobiografía, ‘Yo, Maya Plisétskaya’ (publicada en 1994 en Rusia y traducida al español en 2006), y espero que todo el mundo haya percibido que realmente amo este país. Es hermoso y todo lo español me gusta, el sabor a España me gusta», afirma la bailarina y coreógrafa.

«Es fantástico leer un cuento en el móvil»

Archivado en: General — África @ 6:33 am

Llegó por encargo a un género que no deja de darle satisfacciones. Tanto le agrada, que hasta escribió una ponencia encadenando microcuentos. José María Merino reúne ahora su ‘minificción completa’, con textos inéditos y antiguos en ‘La glorieta de los fugitivos’. Unas ficciones mínimas tan antiguas como modernas, propias de la China de hace tres milenios, pero que hoy podemos leer en un teléfono móvil.

-¿Llegó al género por encargo y le tomó gusto?

-Bendito encargo. Fue un poco por derivación desde la poesía. Mis poemas eran muy narrativos y fácilmente convertibles en microrrelatos. No era consciente de estar en ese registro hasta que hace quince años Antonio Fernández Herrera me encargó tres microrrelatos para una antología.

-¿Reúne este libro todas sus minificciones?

-Casi. Algunas son inéditos, otras estuvieron en ‘Días imaginarios’ y ‘Cuentos del libro de la noche’ y se suman aquellos del encargo. Hay incluso una ponencia irónica escrita en forma de veinticinco microrrelatos que presenté en un congreso del género y otros rescatados de publicaciones diversas.

-Quintaesenciar y luchar contra el fárrago, como quería Gracián, ¿es el reto supremo del escritor?

-Quizá no el supremo, pero sí un gran reto. Hay que experimentar, apostar por la concisión, la condensación y la precisión. Dar algo muy intenso en muy pocas palabras.

-Si el cuento no admite errores ¿el microcuento aún menos?

-Media coma de más puede matar un microrrelato. Esa es su servidumbre. Se piensa que la brevedad y la originalidad son suficientes, pero eso una enorme trampa. He de ser breve, pero tengo que relatar. No basta un chiste o una ocurrencia. Hay que contar.

-¿Hay medida microcanónica?

-No lo sé. Iría de diez líneas a cuarenta. Ninguno de los míos supera el folio y medio. Pero no soy fundamentalista. Creo que ‘Continuidad de los parques’, de Cortázar, con dos páginas, es un perfecto microrrelato.

De la tradición oral

-¿Qué lo diferencia del aforismo, el haiku o la fábula?

-La frontera no es precisa. El haiku es poético y por lo común no narra. Habla de la huella de un pájaro, del pétalo de un lirio…, aunque los hay más narrativos. El aforismo es sentencioso y con un aporte filosófico. A veces se aproxima a la fábula, como hizo Monterroso. También los hay que llevan consigo una anécdota que los acerca al microrrelato, que, por encima de todo, insisto, tiene que contar.

-Poco menos que milenario ¿es común a todas las culturas?

-Es tan viejo como la propia ficción y, entre nosotros, casi milenario: tan antiguo como la literatura castellana. En tradiciones como la árabe o la china es también antiquísimo. Viene de la tradición oral. Es anterior a la escritura, aunque estemos descubriéndolo ahora. Es muy antiguo pero al mismo tiempo en ebullición. Se renueva en el siglo XX con una visión irónica, cargada de intención y metaliteratura que nace del simbolismo y del modernismo. Para las vanguardias fue todo un estímulo. Están los ‘Crímenes ejemplares’, de Max Aub, o las greguerías, que son en un diez por ciento microrrelatos. Ramón Gómez de la Serna encontró con ellos un filón.

-Si editorialmente el cuento siempre lo tiene crudo, ¿qué pasa con el microrrelato?

-Sobrevirá. Es una ‘delicatessen’ para lectores con buen paladar. Es además un terreno de experimentación que abre fronteras y que interesa mucho a la gente joven. Y eso que es un punto de llegada más que de salida.

-Ideal para teléfono móvil ¿No es aberrante?

-Todo lo contrario. Es interesante. Hacer literatura, un cuento, y leerlo a través de un mensaje sms en el teléfono móvil es fantástico. Las nuevas tecnologías han cambiado las maneras de escribir, en especial lo que se llamaba arte epistolar. Todo se comprime, hay guiños y se abrevia radicalmente. Son formas instantáneas de comunicación que estimulan la imaginación.

-¿Los microcuentos ¿alimentan sus novelas, o viceversa?

-No. Son compartimentos estancos. El cuento y el poema son iluminación, fogonazo. La novela es exploración. Una novela es un matrimonio a largo plazo y el microrrelato una aventura urgente. El cuento lo veo. La novela la investigo hasta saber dónde me lleva. En el relato prima la inspiración y en la novela la reflexión.

-Cite a algunos grandes del género ‘micro’.

-Rubén abre cauces, pero se queda antiguo. Juan Ramón Jiménez tiene unos microrrelatos espléndidos. Cortázar también, como los de corte erótico del argentino Marco de Neri. Las greguerías de Ramón, en muchos casos, entran de lleno en el género micro.

Vargas Llosa arrumba en Berlín el concepto del ‘realismo mágico’

Archivado en: General — África @ 6:32 am

El escritor peruano Mario Vargas Llosa sostuvo ayer, en el Festival de Literatura de Berlín, donde presentó la edición alemana de ‘Travesuras de la niña mala’, que el término realismo mágico, para referirse a un grupo de escritores latinoamericanos, ha sido siempre muy inexacto. También rechazó toda clasificación basada en la diea de las literaturas nacionales.

«Durante mucho tiempo (la expresión realismo mágico) se usó como una etiqueta para englobar toda la literatura latinoamericana. Eso era impreciso», dijo Vargas Llosa como parte de una respuesta acerca de como veía la literatura latinoamericana después del realismo mágico.

«La etiqueta realismo mágico ni siquiera sirve para englobar a escritores de literatura de imaginación como Juan Rulfo, García Márquez, Julio Cortázar o Borges. Cada uno tiene su propia mitología personal y su propio mundo», agregó el escritor.

La literatura latinoamericana actual, según Vargas Llosa , se caracteriza por su diversidad sin que prime ninguna tendencial.

«Hubo épocas en que había una tendencia dominante como el realismo o más tarde el llamado realismo mágico. Ahora no la hay. Hay muchos escritores que abordan temas muy diversos con técnicas muy diversas. Eso es positivo, sobre todo en un continente que precisamente se caracteriza por la diversidad», dijo el escritor

Interrogado acerca de si no sería más fructífero empezar a agrupar a los escritores de país en país, Vargas Llosa fue enfático al afirmar que nunca había creído en las literaturas nacionales. «No creo en ello. Cuando se aplica el criterio nacional, se desvirtúa el hecho literario. Como mucho, se puede establecer una delimitación lingüística».

Alimentos y hambre

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:31 am

Se anuncia una subida generalizada del pan, entre cinco y diez céntimos. Parece una tontería, pero el pan sigue siendo aún la gran metáfora de la supervivencia. En otras épocas una subida del pan generaba revoluciones, hoy nos contentamos con que nos den alguna explicación. La gente ahora es comprensiva incluso con lo incomprensible.

Héte aquí, nos dicen, que el pan subirá por la gran demanda mundial de cereales para la elaboración de biocombustibles. Es decir: el pan subirá para que podamos seguir circulando en coche. Ésta es la explicación que todo el mundo acepta. ¿Parece imposible, pero es verdad! Suena a chiste, pero quizás éste sea el castigo por pedir tanto del medio ambiente y de la economía global.

Menos pan y más coche: ¿Es ésta la alternativa? Eso parece cuando los cerebros que rigen el mundo observan sorprendidos -no será porque desde hace décadas no se previene sobre la ecología del mundo- que no sólo falta petróleo sino que el planeta no resistirá a mil millones de indios y de chinos con sus cochecitos de gasolina Y se lanzan, de cabeza parece -incluido Bush- a la locura del biocombustible. ¿Quo vadis Lula? El presidente de Brasil es el gran impulsor de la idea. La consecuencia inmediata de esta historia es el acaparamiento y la especulación con los cereales, que se han convertido, con la garantía de la ciencia ficción, en el ¿nuevo oro negro!

Los diez céntimos que subirá nuestro pan confirmarán cosas de Perogrullo: la fantasía humana es tan imparable como el afán contemporáneo por el enriquecimiento. Todo lo cual se produce con el aval de los presuntos líderes del mundo y sus bien pagados ‘cerebros grises’. Otro error que sumar a la larga cadena de equivocaciones que han hecho, en las dos últimas décadas, del progreso humano una pieza de museo.

¿Vivirán nuestros hijos mejor que nosotros con el pan tan o más caro que la gasolina? ¿Aprovechará, al menos, a los países pobres esta subida de los cereales? Me gustaría ser menos escéptica, pero, desde ¿1990!, vengo leyendo en la prensa norteamericana que ‘ecology is bussiness’. Más de lo mismo. Cuando les digan que el hambre en el mundo es un problema de falta de alimentos, por favor, no se dejen engañar. Por lo tanto, si escuchan propuestas -normalmente de instituciones tipo Banco Mundial, Fondo Moneterario Internacional, Organización Mundial de Comercio o empresas ligadas a sectores productivos, y con mucho poder dentro de esas organizaciones internacionales tan poco democráticas- en la línea de que la lucha contra el hambre pasa por el aumento de la producción de alimentos a toda costa, desconfíen de sus iniciativas.

En estos cuarenta años de neoliberalismo lo que ha funcionado a la maravilla es la ley del mercado, que es muy simple: a menor disponibilidad de un bien, más alto será el precio al que se puede vender. Como explica el sociólogo Jean Ziegler, «la actividad prioritaria de los señores del imperio de la vergüenza (léase las instituciones arriba mencionadas) es organizar la escasez de los bienes».

Miren, hace cuarenta años 400 millones de personas sufrían desnutrición permanente y crónica, hoy en día (aunque es cierto que la población mundial ha aumentado) la cifra se ha doblado, mientras que existen datos vergonzosos. ¿Saben que cerca del 40% de la comida que compramos se acaba lanzando al cubo de la basura? En el mar, una tercera parte de lo que se pesca en el mundo, en lugar de dedicarlo directamente a la alimentación humana, se destina a fabricar harinas de pescado que sirven para alimento de nuestras ganaderías, de nuestros animales domésticos o para alimentar a peces de piscifactorías perdiendo muchas proteínas por el camino. Normalmente, para que un pescado de piscina engorde un kilo se le han de suministrar entre 3 y 6 kilogramos de pescados perfectamente comestibles. Así, los más de 10 millones de niños menores de cinco años que mueren cada año de desnutrición no mueren por carencia de alimentos, sino por una distribución desigual, por una carencia organizada.

El ejemplo más actual lo tenemos con la imposición de los agrocombustibles. El valiente análisis de Jean Ziegler me hace pensar que de nuevo se organiza una carencia de cereales que sólo traerá beneficios para grandes empresas tipo Cargill y Monsanto, y hambre y desforestación para los más débiles. Ante la gran demanda de cereales para los automóviles, la alimentación del ganado y la alimentación humana, el precio de éstos subirá todo lo que estos constructores de pobreza se propongan. Los alimentos ya se han encarecido en muchos países donde la población pobre es lógicamente la más afectada. En nuestra Europa la subida de precios se espera para otoño. Veremos.

El enemigo infinito (I)

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:30 am

ANDRÉS MONTERO GÓMEZ

Hace seis años, unos dos meses después de los atentados del 11-S, tuve que viajar a Guatemala. El vuelo de Iberia que me trasladaba hacía, como de costumbre, escala en Miami. Hasta entonces, lo normal era que Iberia colocara a sus viajeros hacia Centroamérica en una sala de tránsito en Miami, a la espera de embarcar en los nuevos aviones que les llevarían a sus destinos. De este modo, como en cualquier otra escala aérea internacional, los pasajeros no atravesaban controles de inmigración ni de equipajes, pues técnicamente, a efectos aeroportuarios, no ingresaban en territorio del país transitado. Esa práctica del tránsito aéreo en Miami, también en Puerto Rico, cambió radicalmente en 2001.

Hace seis años, varios terroristas en EE UU provocaron que la manera de numerar el pasaporte de todos los españoles fuera modificada. Un par de meses después del 11-S, los viajeros que hacían escala en Miami para volar hacia Guatemala fueron obligados a recoger sus equipajes y cumplimentar todos los trámites de inmigración como si fueran a ingresar en EE UU, para ser después devueltos a la sala de tránsito a la espera de sus aviones. Desde entonces, las escalas en Miami se han suavizado y ya no te compelen a pasar la aduana con el equipaje, aunque todavía es obligatorio atravesar el control de pasaportes. El objetivo es dejar la información biométrica del viajero en las bases de datos del Homeland Security, el ministerio del Interior de EE UU, en virtud del programa ‘US-Visit’.

En aquel viaje a Guatemala de hace seis años, el oficial de inmigración norteamericano despachó a varios españoles al final de la fila en el aeropuerto de Miami porque, bajo su criterio, habían rellenado mal el espacio consignado a reflejar el número de su pasaporte en el formulario verde de inmigración. Observando aquel incidente con los compatriotas, yo había rellenado dos formularios de inmigración, uno con el número de pasaporte español (el DNI) y otro con el número de pasaporte que los oficiales de inmigración decían que era el correcto, aquél que se correspondía con el troquelado físico de la cartilla del pasaporte. Al llegar mi turno en la ventanilla, el oficial de inmigración descendiente de cubanos emigrados al sueño americano me explicó que en España el número de pasaporte podría ser el que quisiéramos, pero que en EE UU el número verdadero es el que coincide con el troquelado. Aquel día atravesé sin problemas el control de inmigración para no entrar en EE UU y, desde entonces, ustedes habrán observado que el número del nuevo pasaporte español es el troquelado de su cartilla, mientras el número del DNI ha pasado a mejor vida.

Que todos los pasajeros en tránsito por EE UU cumplimenten al menos el control de pasaportes en sus aeropuertos, con todas las mediciones biométricas de rigor, no obedece a otro objeto que construir la base de datos mundial con datos de carácter personal más amplia e interrelacionada de la Historia de la Humanidad. Todo un monstruo tecnológico que se inscribe en una complejísima arquitectura de información y comunicaciones puesta al servicio, por lo que parece, de la guerra contra el terrorismo.

Al punto en el que estamos, a los españoles nos han cambiado la numeración del pasaporte pero no podemos afirmar, más bien lo contrario, que en cuanto a terrorismo internacional estemos mejor que cuando unos asesinos estrellaron aviones contra las torres gemelas hace seis años. Hasta 1998, el número de incidentes terroristas en el mundo describía una línea más o menos plana, según los cálculos de la prestigiosa cronología conjunta del instituto estadounidense Rand y de la universidad escocesa de Saint Andrews. En diciembre de ese año 1998, George Tenet, director de la CIA a la sazón, firmó un memorándum en donde, literalmente, proclamaba ‘estamos en guerra’, refiriéndose a Osama Bin Laden y Al-Qaida, y ordenando que la comunidad de inteligencia no reparase en medios para sofocar la amenaza. La cronología de incidentes terroristas refleja que es justamente a partir de 1999 cuando el número mundial de atentados no hace más que dispararse, que subir desaforadamente desde menos del centenar hasta alrededor de los 4.600 en 2006, buena parte en Irak. Es alarmante, en cuanto a las hipótesis sobre causas y efectos, que la guerra al terrorismo se declarase antes de que los incidentes se incrementasen, y no viceversa.

Como saben, mi tesis es que la guerra contra el terrorismo no ha hecho más que facilitar el terrorismo internacional. Esto es cierto y objetivable, al menos, a corto y medio plazo. Ignoramos si, tal vez en unas cuantas décadas, el terrorismo será ‘derrotado’ en la guerra que se le ha declarado, pero contando con que las autoridades griegas estaban dudando este verano sobre si calificar como actos de terrorismo los incendios forestales que han sufrido, confirmo la desagradable sensación de que el terrorismo está sirviendo para crear ese enemigo global que nuestra manera de entender el universo siempre ha necesitado.

Recientemente, nuestro presidente favorito George Bush ha manifestado que puede que decrete el secreto de Estado sobre las investigaciones judiciales en torno a la cesión, por parte de la empresa belga Swift, de millones y millones de datos personales sobre transferencias interbancarias en Europa. El asunto es grave, porque contraviene, de entrada, uno de los paradigmas de los derechos civiles en la Unión Europea, la legislación sobre protección de datos de carácter personal. Si el presidente estadounidense ejerce su derecho de veto por motivos de seguridad nacional sobre la investigación judicial, que lo hará, los datos sobre transferencias electrónicas de dinero se sumarán a los exigidos a las compañías aéreas europeas sobre viajeros y a cada uno de nuestros pasaportes, huellas y fotografía que quedan registrados cada vez que rozamos territorio estadounidense.

El objetivo de tanto acopio de información por parte de la seguridad estadounidense es la prevención, sin lugar a dudas. Cuanta más información personal sean capaces de recoger sobre los ciudadanos del mundo, más posible será tecnológicamente que un dato que aparece en una escucha telefónica pueda ser relacionado con un individuo, con un domicilio, aunque sea con un país. Escuchas telefónicas, por cierto, que EE UU está ampliando a escala global, para que sean captadas a través de la red Echelon y analizadas por su Agencia de Seguridad Nacional (NSA). De manera que millones y millones de palabras se archivan en bases de datos, que pueden cruzarse con millones y millones de nombres, huellas, rostros. Lo que tecnológicamente pueda hacerse es sólo cuestión de tiempo que se haga. Les anticipo que, en un futuro no muy lejano, a nuestro perfil biométrico en las bases de datos estadounidenses se le añadirá una muestra de voz. De momento no se hace porque el nivel de la implantación tecnológica no hace (totalmente) fiable su procesamiento y comparación con una muestra de voz conseguida a través de Echelon, pero no pongan en tela de juicio que se conseguirá. Si, por ejemplo, dentro de diez años usted habla por teléfono con un amigo en París y menciona las palabras Bin Laden contando un chiste, en el próximo viaje a EE UU le van a tener un día encerrado en un cuarto oscuro.

No me entiendan mal, a mí el terrorismo no me gusta más que a George Bush. Lo que provoca mi reflexión son los métodos antiterroristas. Digamos que no me fío demasiado de los intereses que pudieran ocultarse tras la guerra contra el terrorismo. Y no lo hago porque la guerra contra el terrorismo ha construido, en parte, a Al-Qaida tal como es en la actualidad. No es necesario recordar que a Bin Laden le financió en sus orígenes la CIA para combatir a los rusos en Afganistán, porque eso ya es una anécdota en un mar de despropósitos. Sin embargo, es de sentido común pensar que si declaramos una guerra a un número creciente de fanáticos que a su vez han proclamado la guerra santa contra el infiel a escala internacional, es muy probable que tengamos guerra indefinida. Y será indefinida porque los yihadistas no tienen ningún límite y los Estados de Derecho tienen muchos. George Bush y sus asesores han estimado que, declarando la guerra, los límites del Estado de Derecho son menores, puesto que se amplían hasta llegar a los propios de un escenario de confrontación bélica, donde las personas importan menos que la victoria final. Ese retroceso de los derechos civiles en la guerra es una obviedad, pero también lo es que se debilita la libertad. La pregunta es, una vez asimilada la metodología, hasta dónde estamos dispuestos a llegar en la guerra contra el terrorismo.

El regreso de Carpanta

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:29 am

MANUEL ALCÁNTARA

 

Nadie se explica por qué, si España se afianza como la octava economía del mundo, los españoles estamos a la cuarta pregunta. El Producto Interior Bruto ha sobrepasado el billón de euros, con be de barbaridad. ¿Por qué, si se ha duplicado en una década, podemos ser más pobres que hace diez años? Para explicar lo que nadie entiende, el PSOE ha pedido la comparecencia del gobernador del Banco de España, a ver si es él quien tiene la culpa o bien para convencernos de que se trata de una de esas falsas alarmas que se rumorean en víspera de las grandes catástrofes.

Nadie puede tildar de pesimista al portador del grupo parlamentario del PSOE. El señor López Garrido es como aquel general tan valiente que no se rendía ni ante la evidencia. En su opinión, Zapatero y Solbes no tienen la menor disparidad de criterios y aunque puedan parecer contradictorios a quienes oyen sus discursos, están absolutamente de acuerdo en que la economía española es solvente. Algo tiene que decir el hombre para que no cunda el pánico, ya que lo que no cunden son los sueldos.

En los últimos tiempos la barra de pan ha duplicado su precio, pero no sólo de pan vive el hombre. Más grave es la subida del pollo. No el de granja, sino el de plástico. El pollo fue el sueño dorado de Carpanta durante los años de la posguerra, que duraron como siglos. Quizá los jóvenes no recuerden a aquel personaje de tebeo que alternaba con el Guerrero del Antifaz y con Roberto Alcázar y Pedrín, aunque nunca comieron juntos.

La verdad es que en aquella época casi nadie comía y en ésta casi nadie deja de hacerlo, pero hay que estar atentos a lo que pueda pasar para no pasarlo peor. Sobre todo no deben engañarnos. No acabamos de acostumbrarnos.

Banderas

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:28 am

IÑAKI EZKERRA i.ezkerra@diario-elcorreo.com

 

Me sucedió en Pals, un coqueto y monumental pueblecito catalán el verano pasado. En el balcón consistorial y no menos monumental pendían tan juntas como solitarias la señera y la bandera de la Unión Europea. Le observé a un amigo barcelonés que venía conmigo el curioso hecho de que ni siquiera había asta para la bandera constitucional ausente a lo que él me contestó en tono de broma: «Yo creo que ya no es por nacionalismo sino por esnobismo, por estética. Es que aquí a algunos les parece que la bandera española huele a neorrealista y que así los pueblos quedan como más modernos y más europeos».

Seguía yo rumiando esa explicación que iba más en serio de lo que parecía cuando nos sentamos en la terraza de una heladería que presidía la misma plaza donde estaba el Ayuntamiento. Pues bien, le estaba dando yo vueltas a esa broma de mi amigo sobre la modernidad y el europeísmo presuntos de ciertas banderas así como sobre el supuesto neorrealismo carpetovetónico de la rojigualda cuando me entraron unas irreprimibles ganas de hacer pis y pregunté al camarero dónde estaban los lavabos esperando la infalible y tradicional indicación de ‘al fondo a la derecha’, pero su respuesta fue que ese establecimiento no tenía lavabos «por su carácter monumental» aunque siempre podía ir a los servicios municipales que se hallaban tres calles más abajo. Mientras mis amigos me esperaban sentados en la terraza y se me enfriaba el café recorrí esas tres calles en soledad -a la par que mostrando el mismo estiramiento gráfico de las piernas que sufría Peter Sellers en la famosa escena de ‘El guateque’- para enseguida poder comprobar con consternación que los servicios del Ayuntamiento estaban averiados y que -dado el carácter monumental del pueblo- no había ningún otro bar donde satisfacer la más elemental de las necesidades.

Hice en una esquina bellamente arquitectónica de aquella monumental localidad catalana lo que cualquiera habría hecho en mi lugar y una vez de vuelta a la terraza seguí dándole vueltas al tema de la supuesta europeidad de determinadas banderas así como del inherente neorrealismo de la enseña constitucional. Y llegué a la conclusión de que lo que me acababa de suceder era toda una metáfora de lo que le está ocurriendo en los últimos tiempos a esa modernísima y europeísima Catalunya del Estatut donde falla todo, hasta la luz. Llegué a la conclusión, sí, de que para poco servían la señera o la euro-bandera euro-azul de las euro-estrellitas si aquel pueblo no cumplía las normas de sanidad básicas de la Unión Europea por muy monumental que fuese y si había que mear en una esquina como en la España neorrealista, carpetovetónica y cutre de ‘Bienvenido, Mr. Marshall’.

El triunfo de la voluntad

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:26 am

SANTIAGO GONZÁLEZ s.gonzalez@diario-elcorreo.com

El sábado pasado, durante su visita a Puerto Rico, el lehendakari ha declarado que «los hombres y mujeres que viven y tienen derechos políticos» en Euskadi, serán «lo que quieran ser», al igual que lo podrán ser los portorriqueños.

Es la circularidad de la historia. A finales de mes se van a cumplir cinco años desde que el lehendakari definió con trazo grueso lo que a lo largo de este lustro se ha venido llamando ‘el plan Ibarretxe’. Fue el 27 de septiembre de 2002, durante el Debate de Política General en el Parlamento vasco. El lehendakari podría haber recordado el sábado al gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, (E.L.A., dicho sea sin ánimo de señalar) que la primera definición de su modelo político acuñada en aquel discurso fue precisamente la reclamación de «un estatus de libre asociación» con el fin de establecer una relación amable con España y basada en el «derecho a decidir su propio futuro» del pueblo vasco mediante la consulta que él se ha comprometido a efectuar.

Muy pronto llamó la atención que, en lugar de ir a explicar sus planes para una nueva relación a la otra parte contratante, hiciera un par de viajes internacionales para explicar la buena nueva a Londres, Oxford, Uruguay, Chile y Argentina, pero no a Madrid. No parece propio de un caballero que ha hecho planes de convivencia amable con una dama -o con otro caballero, claro- pasar de exponer sus sentimientos y planes para el futuro a la parte interesada y, en cambio, visitar a los vecinos de la misma para darles detalles sobre el particular.

El hecho de terminar por donde empezó, por Puerto Rico, es un bonito detalle simbólico, sobre todo si tenemos en cuenta lo que hemos vivido desde entonces: el plan Ibarretxe fue aprobado por el Parlamento vasco el 30 de diciembre de 2004 y, siguiendo su recorrido parlamentario, fue rechazado en el Congreso de los Diputados en febrero de 2005.

Atrás quedan los modelos puertorriqueño, irlandés, checheno, quebequés, caledonio y alandés, por más que Ibarretxe siempre había establecido distancias con Puerto Rico: no se debe confundir un ‘Estatus de Libre Asociación’ con un ‘Estado Libre Asociado’; son conceptos distintos, como de su propio nombre se desprende.

«Los vascos serán lo que quieran ser», dice siempre Ibarretxe y éste es uno de los aspectos más curiosos de la identidad: su carácter optativo, el triunfo de la voluntad. Vayamos por partes. El enunciado podría ser considerado razonable con otra formulación: «los vascos viviremos como queramos vivir», siempre dentro de unos determinados límites. Cuando empezó a fabricarse en cadena el ‘Ford-T’, en la segunda década del siglo XX, todos los coches tenían el negro como color de serie. La razón era muy simple: el tiempo de secado era más corto. Henry Ford anunció: «los señores clientes tienen derecho a elegir el color de su coche, a condición de que el color elegido sea el negro». Supongamos que usted o yo quisiéramos vivir como el sultán de Brunei. Es evidente que no podríamos. O sea, que viviremos como queramos vivir dentro de unas restricciones: presupuestarias, socioculturales y legales.

Pero ser lo que uno quiera ser parece más complicado aún, porque una parte del ser nos viene dado. Michael Jackson, un suponer, quiere ser blanco, pero no parece que lo consiga del todo, por mucho dinero que lleve invertido en cirujanos y endocrinos. Si la identidad es lo que nos hace ser iguales a nosotros mismos a lo largo del tiempo y en el espacio, no parece que sea una cuestión optativa, salvo que refiramos el concepto de identidad, no al ámbito de la realidad, a lo que realmente somos, sino al de los deseos, a lo que nos gustaría ser.

Y así estamos. En curso electoral, con los socialistas aferrados al nombre y al símbolo de España y más necesitados que antes de los nacionalistas. En sus dos últimas entrevistas en la prensa escrita, el presidente ha pasado en sólo siete meses y medio, de no citar la palabra ‘España’ ni una sola vez en la penúltima, a pronunciarla 26 veces en la última. El próximo día 28, Ibarretxe planteará seguramente su consulta popular, sin las cautelas o condiciones que el presidente de su partido ponía para su celebración. Imaz es ahora la gran esperanza blanca de los socialistas, «lo mejor que le ha pasado a este país», en palabras de Felipe González, pero después de la gestión que el PSE ha hecho de sus buenos resultados electorales, Egibar tiene dos Diputaciones más en su batalla partidaria contra el PNV de Imaz e Ibarretxe está en mejor situación de plantear su desafío autodeterminista. Los socialistas vascos, olvidado el modelo Maragall, optan por ayudar al PNV a moderarse después de fortalecer su ala radical y amenazan a Ibarretxe con no aprobarle los Presupuestos si insiste en la consulta. Un brindis al sol. Zapatero necesitará los votos del PNV para aprobar sus propias Cuentas.

Reformas pendientes

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:25 am

 

La pronunciada abstención y el freno a las aspiraciones de los islamistas del Partido de la Justicia y el Desarrollo, al que los sondeos auguraban la victoria, han definido el resultado de las elecciones legislativas celebradas en Marruecos. El pírrico 37% de participación registrado en los comicios no sólo ensombrece el esfuerzo realizado por el régimen y los partidos que lo integran para tratar de convertir la jornada en una cita modélica frente a los precedentes trufados de fraudes, intimidaciones y expectativas incumplidas. También certifica, sobre todo, el inquietante desapego de la ciudadanía ante un sistema institucional y político que continúa confiriendo un poder omnímodo a Mohamed VI.

La derrota del PJD frente al histórico Istiqlal (Independencia), nacionalista y conservador, quiebra las perspectivas con que concurría el primero a las urnas y contiene la expansión en Marruecos de un islamismo moderado a la manera turca, cuyos presupuestos más ortodoxos, no obstante, parecen haber atemorizado a parte del electorado. Sin embargo, su ligero avance en escaños -de 42 a 47 en una Cámara de 325 diputados- lo confirma como una insoslayable fuerza política, una relevancia que también obliga a sus promotores a dilucidar si persisten en la reorientación institucional con voluntad de gobierno o preservan un tono más testimonial extramuros del poder.

Tanto la UE como algunos de los gobiernos que la integran se han congratulado de la limpieza de los comicios. Pero esas valoraciones no pueden ocultar los riesgos que comporta una abstención tan elevada, ni eludir la necesidad de que las autoridades marroquíes emprendan decididamente un proceso de reformas políticas, económicas y sociales que aminore el desencanto y la desconfianza de la ciudadanía.

Amenaza y provocación

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:24 am

 

De ahí que no quepa desligar esta nueva escenificación de matonismo de los graves incidentes registrados pocas horas después en San Sebastián, provocados por la inaceptable pretensión de Askatasuna de celebrar una manifestación expresamente prohibida por el Gobierno vasco. La batalla campal desatada en las calles donostiarras, con una decena de heridos y otros tantos detenidos -entre ellos Juan Mari Olano, portavoz de la organización ilegal- refleja bien a las claras el seguidismo de la izquierda radical de la presión coercitiva que ejerce ETA y su disposición a proyectarla sobre la ciudadanía. Esta constatación exige de los poderes públicos una reacción diligente que no sólo reprima algaradas como las registradas ayer, sino que garantice una protección efectiva del entramado institucional que evite el hostigamiento que vienen sufriendo la alcaldesa de Lizartza y los responsables municipales de Ondarroa. La evidencia de que los simpatizantes de ANV han relevado a quienes reclamaban en nombre de Batasuna los escaños supuestamente usurpados por las fuerzas democráticas alimenta las razones para que el Gobierno sopese aplicar la ley con rigor sobre la nueva marca electoral abertzale. Y, ante la rotundidad de la amenaza etarra, la apuesta del lehendakari por liderar un nuevo ‘camino hacia la paz’ tras los fracasados contactos entre ETA y el Gobierno no hace más que incentivar irresponsablemente las expectativas de los terroristas sobre engañosas vías negociadoras. Justo cuando su obstinación en el terror sólo puede ser respondida por la contundencia del Estado de Derecho.

Erre que erre

Archivado en: General — África @ 6:23 am

ITSASO ÁLVAREZ

 

‘Carric, carrac, carric, carrac’. Era el ‘ruido que hacía un carro cargado de rocas que iba por la carretera. Carric, carrac, carric, carrac’. Si le ha resultado complicado leer este trabalenguas o, más bien, si las múltiples erres que contiene se le han trabado en cadena, conviene corregirlo. A lo mejor es que no coloca la lengua donde hay que ponerla al pronunciar, y además, no sopla como debería hacerlo; la ‘r’ se consigue haciendo vibrar la punta de la lengua contra el paladar. ‘Grrrrr…’.

Eso que para los chinos resulta tan difícil, pero por una razón: porque en su fonética no existe esta letra y no han necesitado entrenarse para ello. El sonido más parecido a la erre en su lengua es la ele. Hace años, la compañía nipona de automóviles Toyota tuvo que cambiar el nombre de uno de sus modelos de coche en China porque la transliteración a su idioma no gustaba. El nombre original -’Toyota Prado’- se tradujo como ‘Pa Dao’. Sonaba parecido, pero en chino mandarín eso significa ‘matón’. Como para llevarlo escrito en la frente mientras se está al volante…

En cambio, sí es error no decir la erre entre los castellanohablantes. Entra dentro de lo que los especialistas en lenguaje denominan dislalias. La de la erre es la más habitual junto con la que sucede con la ‘z’ y la ‘d’. Sobre todo, la padecen los niños muy pequeños, aunque también se da en algunos adultos, como es el caso del político catalán Xavier Trias, que a estas alturas ya se toma a broma su dificultad para pronunciar la erre, y hasta lo suele convertir en sus mitines en un ‘gag’ con el que granjearse las simpatías del auditorio por cuántas veces sustituye, omite, invierte o distorsiona la dichosa ‘r’. «Algunos ya me imitan por cómo pronuncio las erres…», reconoce.

Cinco años de edad

«Es una de las últimas consonantes que aprendemos a pronunciar y por eso es tan común que el niño tarde en decirla», explica la psicóloga y logopeda Carmen López, coordinadora del Instituto Superior de Estudios Psicológicos de Euskadi (ISEP). Por lo general, este defecto del habla se corregirá por sí solo; suele desaparecer cuando el pequeño adquiere una capacidad auditiva motriz más precisa. Pero, si alcanzada la edad de cinco años -el fonema erre debe adquirirse sobre los tres- y el pequeño no lo ha incluido en su lenguaje puede resultar muy gracioso, pero es un problema que puede afectarle en el futuro. Generarle baja autoestima, por ejemplo, porque los compañeros de clase se mofen; predisposición a evitar palabras que contengan erre y, por tanto, no va a manejar todo el vocabulario del que dispone; tartamudez…

Hora, pues, de recurrir a un especialista del lenguaje. «Si dice ‘d’ en vez de ‘r’ (‘tado’ en lugar de ‘tarro’), no capta que lo más importante de ese sonido es la vibración. Y si dice ‘tago’, sí percibe que hay una vibración, pero la hace en un lugar inadecuado de la boca». Conviene que se aprenda antes de que el niño empiece a leer en el colegio, «porque si no es capaz de articular la erre, tampoco la reconocerá como letra escrita, con lo que añadirá un problema a la ya novedosa comprensión de la lectura». Además, al escribir, tenderá a autodictarse de forma errónea.

Advierte la especialista Carmen López de que el rotacismo -así se llama la dislalia para el caso de la ‘r’- no se debe en absoluto a ningún problema de retraso congénito, y que sólo tiene como base el punto de articulación… Debido a varias causas. El uso de chupete, por ejemplo, puede estar en el origen de este retraso de aprendizaje, pues acostumbra al pequeño a no sacar la lengua. También si hay un problema de oído -entonces conviene el trabajo conjunto con un otorrino- o si el frenillo -esa especie de hilo que recorre la lengua- es muy corto puede haber dislalia. «Porque el frenillo no deja que la lengua salga en toda su longitud y tira de ella, como si se tratara de las riendas de una cabalgadura».

«Se aprecia mejor cuando los niños sacan la lengua. Si ésta sale en forma de punta en vez de en forma de corazón, es porque el frenillo es corto». E incluso es importante escuchar hablar a los padres del niño, ya que puede ser que ellos tampoco pronuncien de forma adecuada. En esta faceta del aprendizaje el pequeño se apoya emocionalmente en los padres y ellos van a ser, por tanto, sus modelos de expresión verbal.

Asociar sonidos

Y también se le enseña a soplar. A hacer que la lengua choque con el velo del paladar. A asociar el sonido erre con otro conocido, como por ejemplo imitar el que hace una moto al acelerar, un coche o una metralleta. A conseguir hacer vibrar la lengua, haciendo lo que popularmente se conoce como ‘pedorretas’ con ésta apoyada sobre labios, por ejemplo, de manera que también vibren los labios. Y se pueden practicar delante del espejo palabras que incluyan la ‘rr’, o sólo la ‘r’, para poder ver la forma que adoptan los labios al pasar por el fonema al imitar el ‘ris ras que hace la sierra’, por ejemplo.

Los logopedas suelen recomendar el uso de cepillos de dientes eléctricos para que los pequeños descubran con ellos el concepto de ‘vibración’. «Muchas veces se les dice ‘haz fuerza’. Pero para hacer una erre sólo hace falta que la lengua se mueva muy rápido», sostiene Carmen López. En el momento en que el niño deja salir aire por la boca se introduce el cepillo eléctrico. Así percibirá la vibración mecánica. Hay que tener cuidado de no soportar sesiones de ejercicios de más de media hora. Erre que erre, resultarán repetitivos y aburrirán.

i.alvarez@diario-elcorreo.com

Batalla campal entre ertzainas y radicales en San Sebastián con 11 heridos y 9 detenidos

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:22 am

Una auténtica batalla campal en pleno centro de San Sebastián. La capital guipuzcoana volvió ayer al pasado y recordó escenas que no se registraban en sus calles desde hacía años, con enfrentamientos directos entre grupos de radicales con el rostro tapado y ertzainas que se prolongaron durante más de tres horas. Los disturbios, los más graves de todo el verano, arrojaron un balance de nueve detenidos, entre ellos el líder de Askatasuna Juan Mari Olano, y once heridos, cinco de ellos miembros de la Policía autónoma. Uno de los agentes tuvo que ser trasladado al hospital por los cortes «de cierta gravedad» que sufrió al impactarle una botella en el cuello. Según el parte médico, «su vida no corre peligro» después de que los facultativos consiguieran detenerle la hemorragia.

Los incidentes se desataron un cuarto de hora después de la una y media de la tarde, hora a la que se había fijado una manifestación del Movimiento pro Amnistía en favor de los presos de ETA y que había sido ilegalizada por el Gobierno vasco. En ese momento, un grupo de simpatizantes de la izquierda abertzale desplegó en el Boulevard donostiarra una pancarta con el lema en euskera ‘Libertad para los presos que han cumplido su condena y para los que tienen enfermedades incurables’. Los manifestantes avanzaron unos metros hacia la calle Hernani, lugar previsto para el arranque de la marcha ilegal, y comenzaron a corear consignas como «golpear hasta ganar». Se detuvieron al encontrarse de frente con un tupido cordón policial formado por setenta agentes.

El Departamento de Interior había desplazado a San Sebastián todos los efectivos disponibles de la Brigada Móvil, con una veintena de furgonetas antidisturbios, más de 200 policías y un helicóptero de coordinación, en previsión de incidentes. Hace un año, los radicales quemaron un autobús urbano en el mismo acto. Como entonces, miles de personas disfrutaban del centro urbano tras presenciar el triunfo de la trainera de Orio en la bandera de La Concha. La prueba deportiva había acabado apenas unos minutos antes y muchos aficionados se encontraban aún en el cercano puerto celebrando la victoria de los ‘aguiluchos’.

Arresto de Olano

Los mandos policiales instaron a los manifestantes que encabezaban la marcha -entre los que se encontraban el propio Olano y la portavoz del Movimiento pro Amnistía Oihana Agirre- a disolverse al haber sido prohibidas las dos convocatorias que se habían efectuado a lo largo de la pasada semana. No hicieron caso y, a diferencia de años anteriores donde en la misma situación optaron por alejarse hacia la Parte Vieja para continuar con la movilización, hicieron saber a los agentes, entre forcejeos, que iban a proseguir. Según una nota del Ejecutivo autónomo, los seguidores de la izquierda abertzale «en vez de obedecer, arremetieron contra el cordón policial», lo que «obligó a la intervención» de los agentes. Allí mismo detuvieron al histórico dirigente de Batasuna.

La primera carga hizo que el grupo se replegara, a la carrera, hacia el casco histórico de la capital entre gritos contra la Ertzaintza y «PNV español». Jóvenes que tapaban sus rostros con pañuelos y camisetas comenzaron a arrojar contra la Policía autónoma mesas y sillas de las terrazas, piedras y botellas, además de volcar los contenedores que encontraron a su paso. Incluso utilizaron un depósito para escombros de una obra cercana para parapetarse y avanzar unos metros mientras lanzaban toda clase de objetos. Los agentes respondieron con varias cargas y el disparo de pelotas de goma.

Los radicales y los antidisturbios se mezclaron entre los miles de aficionados a las regatas que estaban en la zona, hasta el punto de que algunos de los vehículos que transportaban las traineras tuvieron que abandonar el muelle en medio de los incidentes. Las escaramuzas se repitieron por estrechas calles como Juan de Bilbao y 31 de Agosto hasta las cinco de la tarde, aunque el despliegue de la Ertzaintza continuó bien entrada la noche. Muchos de los locales hosteleros se vieron obligados a cerrar las puertas hasta que se recuperó la normalidad.

Corte en el cuello

La refriega concluyó con nueve arrestos, ocho hombres -incluido Olano- y una mujer con edades comprendidas entre 24 y 62 años. Los detenidos han sido acusados de los presuntos delitos de desórdenes públicos y participación en una manifestación ilegal. Todos los atestados fueron puestos ayer mismo a disposición de la Audiencia Nacional y de los juzgados de San Sebastián, según informó un portavoz de la consejería que dirige Balza.

El balance de heridos superó la decena. Además del ertzaina trasladado al hospital, otros cuatro agentes hubieron de ser atendidos al sufrir «varias contusiones». Las asistencias médicas también trasladaron al hospital Donostia a seis personas más por diferentes golpes. La mayoría fue dada de alta poco después, aunque uno de los afectados permaneció en observación con un fuerte golpe en la cara.

La kale borroka se cebó así por segunda vez en apenas un mes con el centro de San Sebastián. Los radicales tomaron en plenas fiestas de la capital, a mediados de agosto, la Parte Vieja aprovechándose también del gentío. En aquella ocasión se valieron del final de los fuegos artificiales para iniciar las algaradas y lanzar cohetes, piedras y botellas a los antidisturbios. Los incidentes se saldaron con dos detenidos. Una de las noches trataron incluso de quemar un autobús que circulaba por el Boulevard. El transporte público apenas registró desperfectos, mientras que dos transeúntes que caminaban junto al autocar -una mujer y su yerno, de 76 y 54 años respectivamente- sufrieron quemaduras de relevancia. Su caso no se conoció hasta la pasada semana.

«No tomamos parte en la desaparición de nuestra querida hija Madeleine»

Archivado en: General — África @ 6:21 am

Los padres de Madeleine McCann, desaparecida hace más de cuatro meses en la localidad portuguesa de Playa de la Luz, regresaron ayer a Reino Unido en compañía de sus dos gemelos y proclamaron su inocencia tras ser calificados el viernes como sospechosos de matar a su hija y ocultar su cadáver. Gerry y Kate McCann habían anunciado al principio de la pasada semana su intención de volver a su país, pero cambiaron de idea cuando la Policía que investiga el caso les declaró sospechosos del homicidio de su hija. Pero tras reflexionar sobre su situación decidieron emprender el planeado regreso.

Las autoridades policiales de Portimao que llevan la investigación no establecieron restricciones a sus movimientos tras pasar a la situación de sospechosos. Uno de los responsables de la pesquisa y portavoz policial, Olegario Sousa, declaró a Associated Press que los McCann les habían informado de su dirección en caso de que su presencia sea requerida.

Al llegar al aeropuerto de East Midlands, cerca de Nottingham, los McCann comparecieron ante las cámaras. Gerry leyó con voz entrecortada un comunicado en el que manifestaba su pena por regresar sin Madeleine mientras uno de sus tres hijos dormía plácidamente en sus brazos. «Queremos que nuestros gemelos vivan en su país una vida normal en la medida de lo posible y deseamos reflexionar sobre lo ocurrido en los últimos días, que nos ha turbado hondamente… A pesar de que quisiéramos decir muchas cosas, no podemos. Pero sí esto: no tomamos parte en la desaparición de nuestra querida hija Madeleine», leyó el padre.

Cámaras de televisión siguieron su recorrido desde Playa de la Luz al aeropuerto de Faro y las interferencias debidas a las múltiples señales de satélite de televisiones apostadas frente a la vivienda familiar, en Leicestershire, perturbaron la trasmisión en directo de su llegada.

Gerry McCann, que junto a su mujer, Kate, lideró una campaña internacional para alentar la búsqueda de su hija, agradeció el apoyo recibido, pero pidió que a partir de ahora se les deje llevar su vida de manera privada.

En una entrevista publicada ayer por ‘The Sunday Mirror’, realizada el viernes por la mañana, cuando aún no había sido calificada como sospechosa, Kate afirmaba, contra los desmentidos posteriores de la Policía portuguesa, que se le ofreció confesar y así recibir una condena leve durante el interrogatorio. «Básicamente, me dijeron que si confesaba que Madeleine tuvo un accidente, que sentí pánico, oculté el cuerpo en una bolsa durante un mes y luego me desembaracé de él con un coche de alquiler, podría ser condenada a dos o tres años. Me pidieron que mintiera; estaba siendo engañada», decía la madre. La progenitora de Maddie calificaba también como ridícula la sugerencia de la Policía en el interrogatorio de que confesase que estaba estresada el día de la desaparición de su hija y que le dio algún sedante.

Temor a ser acusados

Gerry McCann habló con el ‘News of the World’ el sábado, que publicó ayer sus comentarios, en este caso ya no referentes al interrogatorio, que hubieran sido ilegales tras ser considerado sospechoso. El padre de Madeleine confesaba su temor a que puedan ser acusados formalmente en los próximos días «en un sistema que no conoces y en el que no confías».

La quiebra de confianza entre los McCann y la Policía portuguesa es total después de que informaciones sobre su supuesta culpabilidad en el homicidio de su hija, publicadas por la prensa lusa en agosto y atribuidas a fuentes policiales, se hayan revelado ilegales y correctas.

La ministra británica de Interior, Jacqui Smith, subrayó ayer con lenguaje diplomático a la BBC la desazón generalizada en Reino Unido sobre lo que ha ocurrido en este caso. Afirmó su respeto a la investigación y dijo: «Tengo claro que el objetivo de la Policía portuguesa es resolver este crimen y el más importante, claro, es encontrar a Madeleine. Y eso es también lo que nosotros hemos intentado con nuestro apoyo a los McCann».

El PSOE advierte a ETA de que «pierda toda esperanza» y el PP exige a Zapatero «hechos»

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:20 am

 

Repudio, advertencia de que la violencia no tendrá premio político alguno y exigencia de más beligerancia contra el entramado terrorista. Sobre estas reflexiones construyeron ayer instituciones y partidos su respuesta al comunicado de ETA en ‘Gara’ y ‘Berria’, en el que la banda culpa a Zapatero de frustrar el proceso de paz y amenaza con «seguir golpeando al Estado», además de reivindicar los últimos atentados.

Medios gubernamentales apuntaron que, con su primera aparición por escrito tras romper la tregua, ETA ha pretendido no sólo mantenerse como una espada de Damocles sobre el conjunto de la sociedad, sino también «dar explicaciones a la izquierda abertzale, que está desnortada». De ahí, agregaron, que tras el comunicado se perciba cierta «prisa».

Para los socialistas, la advertencia etarra es la prueba de que «no hubo cesiones políticas» durante el alto el fuego, «a pesar de lo que permanentemente dijo el PP». La organización terrorista, enfatizó José Blanco, debe «perder toda la esperanza» porque el Ejecutivo dijo «no a sus pretensiones» y «les seguiremos diciendo que no». Igual argumento que el ‘número tres’ del partido del Gobierno utilizó su homólogo en Euskadi, Rodolfo Ares, quien añadió que ETA «se encontrará con la firmeza del Estado de Derecho».

A juicio del PP, el comunicado confirma que «estamos ante una amenaza muy grave». Por ello, su secretario de Justicia, Ignacio Astarloa, exigió al Gabinete Zapatero «hechos concretos» más allá de «medidas policiales» y le emplazó a que haga una política «que no deje resquicios, no deje condescendencias y no responda al tacticismo». En suma, concluyó, que «desempolve lo que estaba destrozando a ETA hace tres años» y muestre su voluntad de «cerrar todas las puertas» procediendo, por ejemplo, a la ilegalización de ANV y de EHAK. Desde el País Vasco, el secretario general de los populares, Carmelo Barrio, valoró el texto etarra -«lo ha podido redactar ‘Ternera’, ‘Txeroki’ o el propio Otegi»- como «un nuevo atentado» e inquirió al lehendakari, al hilo de sus reiterados anuncios de que promoverá una consulta con independencia del terrorismo, si «tiene la intención de aprovechar la presión de ETA contra los no nacionalistas».

El Gobierno vasco, por boca de su portavoz, Miren Azkarate, rechazó que la banda siga atribuyéndose «la representación» del pueblo vasco y se preguntó «cuánto tiempo más necesita para enterarse de que no los queremos para nada y que nos dejen en paz». La consejera, que asistió junto a otros miembros del Ejecutivo autónomo a la misa que ofició en el santuario de Arantzazu el obispo Uriarte, constató que a ETA «le importa bastante poco la sociedad» y aún «menos lo que diga la izquierda abertzale», dado que tiene a Batasuna «totalmente sometida». Antes de entrar en el templo, Azkarate recogió de manos de la novia del terrorista Iñaki de Juana Chaos un informe sobre la situación de los presos etarras.

Salvo el PNV, que eludió pronunciarse, los otros dos partidos que forman el Gabinete Ibarretxe acusaron a la banda de constituirse «en el principal obstáculo al servicio de quienes se oponen a que la sociedad vasca decida libremente su futuro» -en el caso de EA- al poner de manifiesto, como subrayó EB, su «fanatismo, intolerancia y fascismo». Aralar, que comparte el Ejecutivo foral alavés con PNV y EA, reclamó a ETA que «apueste por vías exclusivamente democráticas».

Al margen de las valoraciones desde el ámbito político, monseñor Uriarte reclamó en su homilía del día de la patrona de Guipúzcoa a los dirigentes que antepongan la paz a los intereses partidistas. Al tiempo, reprobó «categóricamente la vuelta de ETA a las armas» porque «la pasividad y el silencio no son dignos de ciudadanos responsables» y subrayó que «una paz lograda al margen de la ética es falsa».

La Asociación de Víctimas del Terrorismo exigió, como el PP, la ilegalización de ANV y de EHAK, pero dio un paso más y reclamó que se revoque la resolución del Congreso que autorizó en su día el inicio del diálogo con la banda.

La economía muestra síntomas de declive que condicionarán las elecciones generales

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:19 am

ANA BARANDIARAN

Fracasado el proceso de paz, la favorable marcha de la economía española constituye una de las principales bazas de José Luis Rodríguez Zapatero de cara a las elecciones generales previstas para marzo. Pero la crisis financiera internacional ha sembrado dudas sobre esta fortaleza, que ahora está en tela de juicio y se convertirá, con toda seguridad, en el gran caballo de batalla de la campaña. En principio y salvo un drástico empeoramiento del panorama mundial, la bonanza continuará. Al menos, a corto plazo. No obstante, el momento de mayor esplendor ya ha pasado, según todos los indicadores, que delatan el inicio de un cierto declive -muy moderado hasta ahora-, cuya intensidad y rapidez podría condicionar el veredicto de las urnas si se deja sentir de lleno en el bolsillo de los ciudadanos cuando acudan a votar.

La tormenta financiera desatada por la crisis hipotecaria de EE UU ha traído nubarrones grises a una sociedad endeudada hasta las cejas, que ya estaba sufriendo la escalada de los tipos de interés y el agotamiento del ‘boom’ inmobiliario. En estas condiciones, la desconfianza que se ha apoderado de los mercados internacionales constituye una grave amenaza porque dificulta y encarece la financiación, lo que puede obligar a bancos y cajas a ‘cerrar el grifo’. El propio vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, acaba de reconocer que la economía evoluciona peor de lo esperado desde el comienzo del verano y los riesgos que conlleva ese clima de incertidumbre. Incluso ha admitido el posible impacto del parón de la construcción en el mercado de trabajo. El jefe del Ejecutivo, mientras tanto, rebosa optimismo y subraya que «España está preparada para afrontar el desafío». El PP, ansioso de explotar como arma electoral un hipotético empeoramiento de la coyuntura, no ha desaprovechado la ocasión de pintar, con tono agorero, un panorama ‘negro’ y ha anunciado incluso la llegada más o menos inminente de una recesión. Economistas consultados por EL CORREO no atisban un horizonte tan negativo: prefieren hablar de una inevitable desaceleración, aunque admiten que puede ser más «intensa» de lo previsto.

Ya antes de que desencadenaran las turbulencias financieras de este verano se manejaba un escenario de ralentización para la economía española como consecuencia del enfriamiento del mercado inmobiliario, que ha ejercido de motor de la actividad en los últimos años. El Gobierno vaticinaba un aterrizaje suave del negocio de la vivienda a la vez que auguraba una armoniosa transición hacia un modelo de crecimiento más equilibrado, con menor peso de la construcción y mayor de la industria. Los expertos avalaban esta visión y descartaban una crisis hipotecaria en España con el argumento de que algo así sólo ocurriría si se disparaba el paro. Pero resulta que el mercado laboral también muestra síntomas preocupantes. El dato de desempleo de agosto fue el peor en décadas.

Deterioro del empleo

Si comienza a destruirse empleo, las familias no podrán hacer frente al pago de la hipoteca. O bien tratarán de ahorrar de otros lados para no perder la casa. Se reducirá así el consumo, lo que se traducirá en menos demanda y menos crecimiento. Es un proceso que ya se está dando -este año los españoles han gastado menos en vacaciones- aunque todavía no de forma dramática. A todo ello hay que sumar la amenaza de una subida de los precios de los alimentos básicos como el pan, los lácteos, los huevos y la carne por el aumento de los costes. Aparte de ser otro agujero para el bolsillo de los consumidores, supone echar más leña a la caldera de la inflación, que siempre ha sido el punto débil de la economía española junto con la baja productividad. Son variables que habrá que vigilar con atención. De ellas depende que el futuro sea más o menos gris. Porque si algo está claro es que toca cambio de ciclo y época de ‘vacas flacas’.

ENDEUDAMIENTO

Presión por el alza de los tipos

La boyante economía española, que ha crecido muy por encima de la media europea en los últimos años, se ha apoyado en los bajos tipos de interés. Es una realidad que nadie discute. El precio oficial del dinero tocó su mínimo del 2% en el verano de 2003 y se mantuvo así hasta 2005. Esta financiación tan barata permitió a los españoles endeudarse sin problemas para acceder a una vivienda desorbitadamente cara. Si el salario no llegaba, no pasaba nada. Se ampliaba el plazo de la hipoteca hasta incluso los 50 años. «Hasta el mileurista más mileurista tuvo crédito», dice un ex alto cargo del Gobierno que prefiere quedar en el anonimato. Así se ha logrado que el Producto Interior Bruto (PIB) se haya doblado en diez años hasta alcanzar el billón de euros, lo que ha convertido a España en la octava potencia mundial.

Estas alegrías han generado un endeudamiento récord de 616.513 millones de euros en las familias sólo en créditos hipotecarios. Pero cambiaron los tiempos. Los tipos de interés empezaron a subir y ahora se sitúan en el 4% -si no llegan al 4,25% es porque el Banco Central Europeo (BCE) ha renunciado a un nuevo incremento a última hora por las turbulencias financieras-. El euríbor, que es la principal referencia para las hipotecas, también ha trepado al 4,66% en agosto y la crisis de liquidez internacional lo está impulsando todavía más al alza -en su cotización diaria ha llegado al 4,8%-. La cuota mensual de un crédito medio para adquirir vivienda se ha elevado en cerca de 90 euros, lo que significa menos dinero para el consumo y, por tanto, menos demanda.

Las recientes turbulencias financieras suponen una importante amenaza para el alto endeudamiento de la economía española. «Debido a la desconfianza reinante por la crisis hipotecaria de EE UU, nadie presta dinero a nadie y hay una preocupante restricción del crédito», explica Luis de Guindos, ex secretario de Estado de Economía en el último Gobierno del PP. «Si esta situación se enquista, la economía española puede tener problemas para cubrir su gran necesidad de financiación y el impacto en el crecimiento puede ser de más que de unas décimas», advierte. Los bancos y cajas ya están empezando a ‘cerrar el grifo’, según fuentes del sector.

Aunque lentamente, el recalentado mercado inmobiliario está empezando a enfriarse. El número de hipotecas suscritas se redujo un 6% entre enero y mayo, mientras que el volumen de los créditos crece a un ritmo del 17%, el más bajo de los últimos cinco años. El importe medio del préstamo, situado en 148.715 euros, descendió en junio un 1,4% respecto a mayo. A pesar de esta ralentización, los expertos consultados siguen descartando una crisis hipotecaria en España similar a la de EE UU, con hundimiento de los precios de la vivienda, por la resistencia en este país a perder la casa. Los ciudadanos buscarán cualquier solución antes de dejar de pagar la hipoteca. Pero siempre que el paro no se dispare.

EL MERCADO LABORAL

Preocupante repunte del paro

La evolución del paro es la clave que va a determinar que el aterrizaje del mercado inmobiliario sea suave o brusco. Grosso modo, una pareja que haya contratado una hipoteca -en solitario es casi imposible- suma unos ingresos de 3.200 euros si se toma como referencia el salario medio de 1.600. La cuota del crédito puede rondar fácilmente los 1.000 euros al mes. Está claro que, si uno de ellos se queda sin trabajo, se verán con el agua al cuello.

En este sentido, el dato de agosto no es alentador, con casi 58.000 desempleados más que colocan el número total por encima de los dos millones. «La construcción está generando paro y también los servicios, quizá por el mal tiempo durante el verano», apunta Julián Cubero, del Servicio de Estudios del BBVA. «Hay dudas de que la industria pueda absorber el desempleo de la construcción», añade Felipe Serrano, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad del País Vasco.

El repunte del paro está afectando especialmente a los inmigrantes, que han contribuido en gran medida al ‘milagro’ económico de los últimos años al mantener bajos los salarios.

CRECIMIENTO

Ralentización inevitable

Aunque no se hubiese desatado la tormenta financiera de este verano, los pronósticos apuntaban a una ralentización económica en España, que en el segundo trimestre creció el 4% -sólo una décima menos que en el primero-. Para el conjunto del ejercicio el consenso del mercado estima un 3,8% y para el próximo ejercicio un aumento del PIB ligeramente por encima del 3%. La incógnita radica en saber hasta qué punto la crisis crediticia va a encoger estas cifras. Los organismos internacionales ya están revisando a la baja sus previsiones.

A juicio de Serrano, el principal riesgo viene de que, ante el parón de EE UU, donde se teme incluso una recesión, los inversores huyan de forma masiva de los activos en dólares y se pasen al euro, con la consecuente revalorización de esta divisa, que el viernes se acercó a las 1,37 unidades. Una fuerte apreciación de la moneda comunitaria frenaría las exportaciones de la UE y, por tanto, su crecimiento. Para evitarlo, considera necesario que el BCE y la Reserva Federal coordinen sus políticas monetarias. «Si el primero sube los tipos y el segundo los baja, puede haber serios problemas», señala.

«Nuestro escenario principal continúa siendo una ralentización del crecimiento, pero no una debacle. Lo que sí puede pasar es que la desaceleración sea más intensa de lo esperado», resume Cubero, una opinión compartida por el resto de economistas consultados.

INFLACIÓN

Subida inminente de alimentos básicos

El precio de alimentos básicos en la cesta de la compra, como el pan, la leche o los huevos, se disparará en los próximos meses. En algunos casos, hasta un 20%, han advertido empresas del sector, productores y organizaciones agra- rias. El incremento es consecuen- cia de la escalada de los costes, sobre todo de los cereales, por el ‘boom’ de los biocombustibles y la demanda de las potencias emergentes como China. Estas subidas suponen un revés para el bolsillo de los consumidores, ya castigado por el alza de las hipotecas.

Este incremento de precios amenaza, además, con agravar el esperado repunte de la inflación, que en julio bajó al 2,2%. Entonces el Gobierno ya avisó de que el indicador tenderá al alza en la recta final del año por comparación con el año anterior, cuando el petróleo cayó con fuerza desde los 78 dólares al entorno de los 55. En la actualidad el barril de Brent cotiza cerca de los 75.

a.barandiaran@diario-elcorreo.com

Quimeras

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:17 am

POR MÓNICA FERNÁNDEZ-ACEYTUNO

Creía que las quimeras eran cosas imposibles, sueños melancólicos y rotos.

Empero este verano, leyendo sobre tiburones, veo que existen otros peces cartilaginosos muy extraños de las profundidades marinas que, por su aspecto mitológico, hechos como a pedazos de otros peces, se llaman quimeras.

Las palabras, esas hormigas de curiosa biología, tienden a repetirse una vez que te has fijado en ellas y me encuentro esta mañana que el título del libro de mi amigo Alfonso Armada es, precisamente: «Nueva York, el deseo y la quimera», pero las quimeras a las que me quiero referir hoy aquí son las que se dan por transferencia nuclear de una célula humana a un óvulo de animal.

A veces pienso que el ministro de Sanidad abandonó su no muy brillante carrera de investigación por falta de óvulos. Ya se vió en su despedida que sólo se le abrazaba una colaboradora, y hacen falta al menos cientos de voluntarias que donen alegremente sus óvulos para los ensayos.

En el Reino Unido se encontraron con el mismo problema de intendencia pero, en vez de dedicarse a la política, prefirieron seguir investigando y ahora piden que se les deje utilizar óvulos de animales, y por eso se va a hablar, para bien y para mal, de quimeras.

Y, aunque resulte inquietante la idea, no podemos olvidar, y menos aún desconocer, que nosotros ya somos simbiontes puesto que, en las células, fuera del núcleo, en unos orgánulos llamados mitocondrias, llevamos el ADN de una bacteria. Es decir: que no somos sólo nuestro ADN y el ambiente en el que vivimos. Sino nuestro ADN, y el ADN mitocondrial, y lo que hemos vivido.

Somos seres extraños, sueños rotos, quimeras.

¡Es la guerra!

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:16 am

POR MONTERO GLEZ

En todas las guerras, la derrota de las almas siempre es mayor que la de los cuerpos. Con tal exceso, Ryszard Kapuscinski, periodista de raza, escribió sus mejores crónicas. Desde la antigua Persia, hasta el Congo, pasando por Latinoamérica, el reportero polaco sorteó toda clase de peligros para denunciar las sombras que envuelven los conflictos bélicos. Humanista y rompemundos, Kapuscinski, antes de borrarse para siempre, nos dejó una visión lúcida de la historia actual, convirtiendo el pasado más inmediato en memoria viva del tiempo presente. Sus crónicas no tienen desperdicio. Y de todas ellas, y con la que está cayendo por estos pagos, viene al dedo mencionar la titulada: La guerra del fútbol.

En la misma, Kapuscinski da cuenta del conflicto que mantuvo Honduras con El Salvador, dos naciones hermanas que un mal día se vieron revueltas. Y todo ocurrió a raíz de un partido de fútbol en el que ambos países se jugaban la clasificación para el Mundial de México del año 70. Y es que, como bien dejó escrito Kapuscinski, en América Latina, la frontera entre el fútbol y la política es tan tenue que resulta casi imperceptible. Una línea de sombra que separa al hombre de las tinieblas y que, una vez cruzada, ya no tiene vuelta atrás. Tal vez sea herencia de nuestra sangre, acostumbrada a guerrear con el prójimo por cualquier sandez, pues aquí ya se sabe que los calostros negros que sorbimos cuando chicos, los utilizamos para hacer la mortaja de nuestro hermano.

Con todo, la guerra que se traen por estos pagos no es una guerra cuerpo a cuerpo, qué va, es una guerra entre grupos que se denominan de comunicación, dirigidos por personal que, al no poder en las alcobas, se dedican a joder en los despachos, valga grosería tan acertada. Sin embargo, las víctimas son las mismas de todas las guerras, o sea, la población civil, a la que tienen con el corazón en un puño y la pantalla de plasma pegada a los ojos, alerta, preguntándose qué relación hay entre un partido de fútbol televisado y todo este baile de siglas.

Por un lado están los de ese grupo con nombre de apretón, o sea, PRISA. Y por la izquierda tenemos a los hijos del apretón que, un buen día, decidieron matar al padre, emancipándose, no sin antes pegar sirla al monedero del viejo. Estos últimos aparecen capitaneados por un cachondo que dice ser un marxista convertido al capitalismo con la intención de cambiarlo. Manda güevos. Y como el cisma hace más daño que la herejía, lo que no consiguió el ejército de Pancho Villa, que diría el Butanito, lo han conseguido los hijos díscolos del retortijón. Las guerras intestinales traen estas cosas.

Ahora resulta que los equipos de fútbol no son de la afición, qué va. Ahora los equipos de fútbol son de grupos mediáticos que poco o nada tienen que ver con el verdadero periodismo, el mismo que practicaba Kapuscinski. Y mientras tanto, los que sabemos que la vida caduca y gozamos en las alcobas de la misma manera que gozamos frente al televisor, viendo jugar a nuestro equipo, pues aquí andamos, a la espera de que terminen de hacer de cuerpo, no nos vayan a borrar el alma con su descomposición. Por favor, que alguien tire de la cadena.

Riesgos en la sanidad

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:15 am

POR JUAN VELARDE FUERTES

Conviene tener en cuenta que existe una excelente realidad sanitaria española, gracias fundamentalmente a dos cosas, la desaparición del hambre y el magnífico funcionamiento del Sistema Nacional de Salud. Éste a su vez, no puede desvincularse de la marcha de la Hacienda pública en su conjunto. Tampoco de la realidad de las otras atenciones sociales. Menos aún de la dinámica demográfica. Y sería estúpido no tener en cuenta la problemática de los profesionales y los avances científicos.

Respecto a la Hacienda, nuestra presencia en el ámbito de la eurozona, impone el mantenimiento de un muy serio control del gasto. Los lejanos tiempos de la línea que nacida en Keynes en 1936, concluye en el esfuerzo de Lluch en 1986, fue periclitando definitivamente a partir de 1998 y la puesta en marcha de la Unión Económica y Monetaria.

Esto, que significa, contención del gasto, so pena de elevar los impuestos y provocar fugas de empresas y de empleo, se une a un riesgo muy serio. Como puede comprobarse con todos los estudios solventes que se hacen, los gastos de las jubilaciones van, forzosamente, a dispararse y a crear un déficit en el sistema. Es impensable imaginar que los pensionistas no cobren. Luego el gasto público ha de proveer. El margen para el sistema sanitario así se encoge. Léase lo que dicen Javier Alonso y J. Ignacio Conde-Ruiz en «Reforma de las pensiones: la experiencia internacional» (Fedea, 2007) y el gráfico en «Pensions» aparecido en «The Economist», 25 agosto 2007, basado en datos de la OCDE.

Por supuesto que todo lo enmaraña la realidad demográfica española. La pirámide de la población adopta la figura de una seta, por el número creciente de ancianos, y éstos son muy caros, amén de que, al aumentar, afortunadamente, la esperanza de vida, son muy longevos. Los costes de su asistencia sanitaria se van, por eso, a disparar. Lo va a acentuar, además, el propio desarrollo de la biomedicina. Se prevén, por eso, encarecimientos precisos para el desarrollo de la industria quimicofarmacéutica, para todo el equipo capital del mundo sanitario, y para los progresos en lo que se denomina medicina predictiva. Finalmente, los salarios comparativos de los profesionales españoles se sitúan por debajo de los de otros países. Una fuga de quienes estén muy bien capacitados, provocaría una quiebra en la calidad. Pero, ¿cómo frenar esto?

El problema no es sólo español. Sencillamente, el leer ensayos como el de J. Appleby y A. Harrison, «Spending for health care. How much is enough?» (King´s Fund, 2006) o el de Pedro Pita, «Gasto Sanitario, ¿es más siempre mejor?» en «Revista Asturiana de Economía», enero-abril 2000, muestra que ésta es una cuestión en la que se debe huir de la demagogia, so pone de hacer saltar algo que funciona muy bien.

Terror en el hipermercado

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:14 am

POR ALBERTO SOTILLO

Un tubo de dentífrico, un frasco de agua oxigenada, un cortauñas, un tarro de espuma de afeitar… son materias que se han convertido en altamente sospechosas cuando nos sometemos a una de esas sesiones de masoquismo extremo en los controles de seguridad de un aeropuerto. Mañana es once de septiembre y, ya se sabe, la rutina se convierte en altamente sospechosa. Tras el más anodino objeto cotidiano, en cualquier lugar, en mitad de nuestra diaria obnubilación, puede alcanzarnos la catástrofe de otro atentado apocalíptico.

El ataque contra las Torres Gemelas coincidió con un replanteamiento revolucionario de la doctrina de seguridad por parte de la nueva Administración Bush. Los viejos tiempos de la «contención», por lo visto, ya habían pasado a la historia. Lo que se imponía era una nueva actitud «proactiva», en la que volvía a ser muy importante la velocidad con la que se desenfundaba el revólver en un ataque preventivo.

Han pasado seis años y, cuando uno lo piensa, siente nostalgia de la guerra fría y de sus gestores, cínicos pero lentos de revólver. Tras seis años en los que los guardianes de nuestra civilización no han parado de desenfundar aquí y allá, Bin Laden, el jeque Omar y sus jinetes del Apocalipsis siguen vivos y coleando. La «democratización» de los países productores de petróleo continúa en fase de combustión explosiva. Y la guardia civil prosigue sospechando de nuestro tubo de dentrífico.

Los padres de la nueva doctrina de seguridad y democratización del petróleo aseguran que los coches bomba de Irak iluminan el buen camino. Lo que ya suena a disco rallado. Dicen las encuestas que la mayoría de los europeos espera otro megaatentado.

Y sin embargo, la gente parece que se lo toma con tranquilidad. ¿Flema o inconsciencia? Sentido común, diría yo. El miedo colectivo fue el escenario sobre el que desplegaron su inmensa osadía aquellos estrategas y enterradores de la vieja doctrina de la contención. Así que más vale mantener la calma. Leemos que estamos en el buen camino. Y pasamos página en busca de noticias más agradables o creíbles.

La múltiple baraka de ZP

Archivado en: Rajoy, Zapatero — África @ 6:13 am

POR HERMANN TERTSCH

Habrá que reconocer que el corredor por la nada -el que no deja huellas en la playa y, sin embargo, ha rasgado la legislatura con un profundo surco que se va llenando de cascotes de las instituciones el Estado de Derecho-, no miente cuando asegura tener «baraka» (buena suerte). Por esta vez no miente. Ayer ETA, en un comunicado de esos que los socialistas acostumbran a despreciar cuando reclaman el cumplimiento de las promesas incumplidas en las conversaciones clandestinas para coordinar intereses, le daba el primer gran espaldarazo electoral a su interlocutor favorito. Dice ETA que se ve obligada a poner más bombas a los españoles porque Zapatero los quería engañar y en realidad pretendía su «rendición». Que Zapatero quisiera engañar a los terroristas no sorprenderá a nadie y viene a equipararlos en el trato otorgado por parte del presidente del Gobierno a interlocutores más decentes. Pero a los menos generosos con el muñidor de realidades de Moncloa, la afirmación de ETA nos suena al muy británico «he could kill us with his kindness» (nos mataría a amabilidades). Están pidiendo mejor disposición la próxima vez, después de las elecciones, amabilidades pero con contenido. ETA seguirá indicando la actitud que desean en la Moncloa, aquella que, transmitida por el PSE durante tres años, satisfizo tanto y creó las expectativas que llevaron a pactar la tregua. Se queja de que Zapatero, ante la resistencia externa y el miedo propio a efectos electorales, no cumpliera. No podía. Pero, como a Zapatero, se le notan a ETA las ganas de la nueva oportunidad. Otra vez será.

Por desgracia para quienes creen que Zapatero en el poder es mucha mayor amenaza para la democracia española que ETA, la baraka del presidente funciona. Su único adversario, el PP, ha hecho lo imposible por asumir un protagonismo negativo que debía haber recaído en aquella obscena traición a los demócratas y en las primeras pruebas de que el socialismo y el nacionalismo se han convertido en lastres insoportables para una sociedad tendente al desarrollo y la modernidad en igualdad. Este armazón de ideas peregrinas del izquierdismo y subcultura identitaria, interpretados y aplicados por individuos refugiados en la ideología para huir de la menesterosidad a la que están condenados en una sociedad abierta de libre mercado, comienza a tener efectos muy evidentes sobre la calidad de vida y la libertad de los españoles. Los líderes del PP mientras se pelean por echar los dados cuando está claro que si pierden, la mesa del próximo juego tendrá más trampas que un casino de Hugo Chávez o unas elecciones bajo Mohammed VI.

Arma arrojadiza contra el PP

Para darle un alivio más al gran Joker de la baraka, unos demócratas españoles han decidido poner patas arriba el orden de prioridades de la oposición frontal a la deriva hacia la fragmentación del Estado de Derecho, la liquidación de libertades y la aceptación de la experimentación social que encarnan la supremacía del socialismo y el nacionalismo bajo Zapatero. Por supuesto, aplaudamos toda nueva opción democrática. Mucho más una que encabeza alguien como Rosa Díez que ha simbolizado, casi en solitario ante la vergonzosa falta de coraje de tanto socialista, la idea de una izquierda nacional solidaria frente a la inanidad e inmoralidad de Zapatero. Pero la baraka vuelve a asomarse cuando se constata que, desde su presentación, la nueva UPD, es ya un arma arrojadiza contra el PP, el único partido que ha defendido, en las peores condiciones, las ideas que dice representar la nueva formación. La prioridad de arrebatar el poder al jefe de Gobierno que más daño ha hecho a la democracia y a la convivencia en tiempos de paz, no parece ser asumida por otros líderes del nuevo partido. Nadie les pide la coherencia de Rosa. Y resulta explicable aunque triste la equidistancia de muchos respecto a quienes tenían razón y quienes no ante la inaudita operación de un jefe de Gobierno buscando acuerdos clandestinos con una banda terrorista para beneficio mutuo. Pero resulta insoportable que ya se hayan unido tantos al coro de mamporreros de Moncloa y Ferraz con su mismo lenguaje.

Es cierto que el zapaterismo mediático ha sido mucho más cicatero con UPD que los medios conservadores y liberales. La secta es así. Se verá pronto si en este nuevo partido hay algo más que errores generosos, vanidades y narcisismos encumbrados, malentendidos y maniobras. Jon Juaristi y Mikel Azurmendi nos daban claves decisivas ayer. Para quienes consideren su máxima prioridad acabar con la nefasta singladura de Zapatero y sus tropa no parece haber en todo caso sino una opción clara.

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