España es una merienda de negros

octubre 1, 2007

Miles de soldados birmanos vigilan las calles de Rangún para impedir concentraciones

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:21 pm

La dictadura militar mantiene desplegados a miles de soldados en Rangún para impedir la concentración de personas y las posibles manifestaciones. La ciudad amaneció plagada de puestos de control y de vehículos repletos de soldados que vigilan calles, plazas y pagodas. El despliegue coinciden con la entrevista que sostendrán en la nueva capital birmana, Napydaw, el enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, y el jefe de la Junta Militar, el general Tan Shwe.

LD (Agencias) Ibrahim Gambari, el enviado especial de la ONU para Birmania, ha prolongado su estancia en el país para poder entrevistarse con el general Tan Shwe, líder de la junta Militar y “hombre fuerte” del régimen. El encuentro tendrá lugar después de la reunión que sostuvo con Aung San Suu Kyi, la líder del movimiento democrático birmano que lleva cuatro años bajo arresto domiciliario.

Según fuentes oficiales, Gambari se encuentra en la nueva y hermética capital de Birmania, Napydaw, a donde viajó tras su cita con Suu Kyi. La agenda del enviado especial tenía programada abandonar el país la noche de este domingo pero, la posibilidad de que no fuera recibido por Shwe o por el jefe del Ejército, el general Maung Abe, sería interpretado como un “fracaso diplomático”.

Portavoces de la Liga Nacional por la Democracia (LND), el partido que lidera Suu Kyi, señalaron que habrá que esperar a que Gambari salga del país para que pueda contar sus conversaciones y si ha conseguido la promesa por parte de la Junta Militar del cese de la represión. La última vez que el diplomático visitó Birmania fue en noviembre de 2006 y se reunió con la Junta Militar y con Suu Kyi sin conseguir su puesta en libertad ni avances en la democratización.

Vigilancia estrecha

En Rangún, miles de policías y soldados vigilan celosamente las calles y plazas para impedir manifestaciones. La rotonda en la que se encuentra la pagoda de Sule, en el casco antiguo de la antigua capital y uno de los lugares simbólicos de reunión de las movilizaciones, está cerrada con alambres de espino y numerosas tropas vigilan el entorno. Además, hay puestos de control en los principales cruces y los monasterios continúan cercados por soldados para impedir que los monjes salgan de su reclusión forzada y se coloquen de nuevo a la cabeza de las movilizaciones.

Agentes vigilan a los pasajeros en los autobuses y vehículos militares patrullan por las calles para actuar con rapidez en el caso de que se forme una manifestación. Según un birmano citado por radio Mizzima, se pueden ver pequeños grupos de personas por las calles que están a la espera de una oportunidad para manifestarse, algo que en los dos últimos días se ha vuelto cada vez más difícil.

Manifestación oficial

Por su parte, la emisora Mizzima asegura que convoyes del Ejército peinan las calles de los barrios más pobres de Mandalay, la segunda mayor ciudad del país, en busca de ciudadanos a los que ofrece dinero para que participen en un acto público a favor del régimen. En la tarea les acompañan miembros de grupos paramilitares. La cifra ofrecida alcanza los tres mil kyat (unos 2,20 dólares). La movilización a favor de la Junta Militar tendrá lugar este lunes o martes.

Varios testigos han asegurado a la emisora que los soldados amenazan a quienes se niegan a acudir al acto y les advierten que tendrán que pagar diez mil kyat (unos 7,33 dólares) si no quieren tener “problemas” con estas organizaciones, que cuentan con el respaldo total de las fuerzas de seguridad. Oficialmente, la concentración ha sido convocada en apoyo de la llamada Convención Nacional, órgano encargado de redactar la futura constitución del país sin contar con la oposición democrática.

El Constitucional admite a trámite el recurso de Aguirre contra la Ley del Suelo

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:19 pm

El Tribunal Constitucional (TC) ha admitido a trámite el recurso de inconstitucionalidad que la Comunidad de Madrid presentó a finales de agosto contra la Ley del Suelo estatal, según ha informado la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. El Gobierno de Esperanza Aguirre se ha mostrado satisfecho por la decisión al sostener que dicha normativa “invade competencias autonómicas” y “atenta contra el derecho a la propiedad privada”. Una norma “estalinista” que ha sido criticada por asociaciones y consultoras.

LD (Europa Press) Según el Ejecutivo autonómico, la admisión a trámite de su recurso por parte del TC “supone un respaldo” a la oposición que mantiene ante la política de vivienda y suelo “estalinista” que, a su juicio, desarrolla el Gobierno central. Motivo, por el cual, presentó un recurso contra la Ley ante el Tribunal Constitucional.

Por un lado, el Ejecutivo de Aguirre alega que la reserva obligatoria del 30 por ciento de la edificabilidad que el Ministerio de Vivienda fija para la construcción de vivienda protegida es “una flagrante intromisión en las competencias autonómicas de vivienda, ya que la Administración central únicamente puede establecer los mecanismos de financiación para la vivienda protegida, pero nunca desarrollar una política de vivienda”.

Asimismo, Madrid desaprueba que “la norma estatal exige que los patrimonios públicos de suelo se destinen a la construcción de viviendas protegidas u otros fines sociales, de protección o mejora de espacios naturales o de los bienes inmuebles del patrimonio cultural, imponiendo así a las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos un uso determinado de sus terrenos, impidiendo que sean los Gobiernos regionales y locales los que decidan en cada momento qué uso dar a sus suelos en función de las necesidades de los ciudadanos”.

También en materia de vivienda protegida, la Comunidad de Madrid advierte que la legislación estatal “detalla los casos en los que las administraciones locales podrán sustituir las entregas obligatorias de suelo para vivienda protegida por otras formas de cumplimiento de esta obligación como es el pago en metálico, incidiendo de nuevo en la política de vivienda”.

Para la Comunidad de Madrid otra intromisión de la Ley del Suelo estatal en las competencias en materia urbanística se produce cuando la norma “atribuye al Estado la facultad de coordinar a las administraciones autonómica y municipal para imponer un sistema público de información al ciudadano sobre suelo y urbanismo, cuando ya existen mecanismos de información al público en los procedimientos regionales de elaboración de los planes urbanísticos”.

El Gobierno regional también considera una interferencia en sus funciones “el grado de detalle con que la Ley estatal detalla los documentos que han de ser sometidos a información pública”. Además, entiende que “la nueva norma del Gobierno central incide en la capacidad de autoorganización de la administración regional al exigir un informe de sostenibilidad económica de los desarrollos urbanísticos”.

Que paguen justos por pecadores: Justificación de El País del Impuesto de Patrimonio

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:18 pm

El Grupo Prisa ha lanzado una campaña contra el Impuesto del Patrimonio con dos editoriales, uno en El País, el otro en Cinco Días, más un titular a toda página en el diario salmón. Pero la confusión de los dos editoriales, con argumentos contradictorios, no permite augurar mucho éxito. Entre los argumentos de El País están que deben pagar justos por pecadores y en que los impuestos deben convencer a la gente que son los ricos quienes los pagan de verdad.

(Libertad Digital) Una de las políticas más señeras de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, es la virtual eliminación del Impuesto de Patrimonio, que no obstante no ha llegado a ser completa. Tomás Gómez, haciendo alusión a un “nuevo socialismo madrileño”, le exigió recientemente a Aguirre que no esperara a ningún dictamen y se decida a eliminarlo. Esta política ha introducido una competencia fiscal entre comunidades que la forzado a Cataluña a bajar su Impuesto sobre el Patrimonio, pese a que la intención del tripartito era mantenerlo.

Los argumentos que han esgrimido tanto de la Comunidad de Madrid como el Partido Socialista de Madrid fueron resumidos por el secretario de los socialistas madrileños en un artículo en el que decía que es “injusto y desvirtuado” y que “penaliza el ahorro familiar” y “amenaza a las clases medias”.

El editorial de El País, sin pronunciarse explícitamente a en contra de su eliminación, ofrece una serie de argumentos que apuntan en ese sentido. En un primer momento reconoce que “en apariencia, las críticas tienen fundamento”, si bien supone una especie de confluencia de los discursos de Aguirre y Tomás Gómez con los intereses de las grandes fortunas, ya que dice que “no deja de ser significativo que ambos” (en referencia también al se Sucesiones, que asimismo es muy criticado) sean impuestos directos que pretenden recaudar entre las rentas más altas”.

Paguen justos por pecadores

Por un lado, el diario reconoce que “el impuesto sobre el patrimonio tiene el defecto de la doble imposición, grava rentabilidades del capital aunque no se hayan realizado y, además, ha contribuido a la burbuja inmobiliaria, puesto que ha facilitado la declaración de los activos por debajo de su valor de mercado”. Pero ofrece un contra argumento diciendo que “si es verdad que las rentas sólo deben gravarse una vez, cuando se generan, también es cierto que en España son muchos los que eluden la declaración de la renta”. De modo que deben de pagar justos por pecadores, quienes ya han contribuido al erario público han de hacerlo una segunda vez ya que hay otros que ocultan sus ingresos al fisco.

Imponer para convencer

Pero el argumentario del diario de cabecera del Grupo Prisa no se agota aquí. Aunque reconoce que “discrimina a las clases medias”, la respuesta “lógica” sería “reformarlo para que también alcance las rentas más altas”. Este impuesto tendría entonces la virtud de  “convencer a la sociedad de que todos los ciudadanos contribuyen en proporción a su riqueza”. Los expertos reconocen que las rentas altas cuentan con instrumentos para no pagar este Impuesto, del que sin embargo la clase media no puede escapar.

Cinco Días: Sí, pero no

Cinco Días, por su parte, cuenta con una filtración del Ministerio de Economía según la cual la eliminación del Impuesto de Patrimonio las arcas de las Comunidades Autónomas perderían 1.400 millones de euros. Su editorial se titula “Un impuesto censal a eliminar” (sic), pero su contenido apunta a criticar la política iniciada por Agruirre. Su rebaja del Impuesto sobre el Patrimonio está “sólo justificada por el hecho de que el Estado tiene un generoso superávit”. Y si la presidenta de Madrid lo lleva a término será sólo por una “convicción ideológica”. No obstante el mismo diario dice a continuación que el impuesto es “una antigualla” y su justificación es “cada vez menos sostenible”.

Rosa Díez cree que Zapatero “no ha estado a la altura” en su respuesta a Ibarretxe

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:15 pm

 las críticas de recibidas este fin de semana por el presidente del Gobierno por su tibieza ante la propuesta de Ibarretxe de convocar una consulta popular, se suman ahora las de Rosa Diez. La ex eurodiputada socialista y líder de UPD, ha señalado que la respuesta de Zapatero ha sido “insuficiente” y ha apuntado que el Gobierno “no ha estado a la altura” ante la “gravedad” del anuncio. Además, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna (PNV) aseguró que la consulta “no va a salir” porque “va a tener tantos obstáculos” lo que va a provocar “problemas serios” y “mucha frustración” en la formación. Iñigo Urkullu, probable sustituto de Imaz, apuntó que en la asamblea de diciembre se amparará “los pasos que está dispuesto a dar” Ibarretxe.

L D (Europa Press) En declaraciones a Antena 3, afirmó sentirse “preocupada” por la reacción del Gobierno de la nación ante el “órdago al Estado” lanzado por el lehendakari, que anunció la celebración de una consulta sobre autodeterminación el próximo año. “Lo que me preocupa es la reacción de los partidos que tienen que defender al Estado y particularmente el Gobierno de la nación”, agregó.

“Es el Gobierno de la nación el que no ha estado a la altura en la respuesta que le ha dado a Ibarretxe. A mi juicio, es insuficiente que el presidente del Gobierno diga en una primera reacción que habrá que cumplir la ley, que la va a escuchar y que Ibarretxe también le escuchará a él”, manifestó Rosa Díez.

La líder de UPD enfatizó que los españoles “necesitan saber” que el Estado “utilizará todos los instrumentos que tiene en su mano” para impedir que el referéndum se celebre. “Eso es lo que se espera y se requiere del Gobierno de la nación, que tiene los instrumentos para defendernos de los atropellos y las amenazas, para defendernos de un señor que quiere lanzarnos un órdago de estas características sobre una cuestión que tiene que ver con la democracia”, añadió.

Negó que “tenga miedo” a la celebración de la consulta e insistió en que su reclamo es que “se cumplan las reglas del juego democrático”. “No es una cuestión de miedo, es que no podemos hacer lo que nos da la gana, sencillamente. Un referéndum sobre la independencia de una parte de España les afecta a todos los españoles y no lo convoca un presidente de una comunidad autónoma”, apuntó. “Es un tema muy grave y muy serio y los españoles tienen que saber que las reglas del juego se cumplen. Y que todas las leyes las cumplimos todos y es el presiente el que tiene que hacer el discurso para tranquilizarnos. Lo que Ibarretxe diga es preocupante pero lo importante es la respuesta del Estado”, concluyó la ex eurodiputada socialista.

Víctor Manuel reconoce ahora que dedicó en 1966 una canción a ensalzar las grandezas de Franco

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:13 pm

 http://www.libertaddigital.es/noticias/noticia_1276300012.html

El cantante Víctor Manuel ha reconocido este martes que la canción Un gran hombre, dedicada a ensalzar las grandezas del dictador Franco, estaba interpretada por él. El mismo que dijera después de la retirada de la última estatua del caudillo en Madrid que no quería perderse “una noche irrepetible”, y a pesar de que todos sus amigos –comprometidos políticamente– han intentado eliminar, destruir, olvidar y, sobre todo, negar su voz en la canción grabada en 1966 por el sello Belter, este martes, en la presentación de un disco homenaje a Pablo Guerrero, el propio Víctor Manuel confirmaba –según El Mundo– que la voz en este tema para gloria del generalísimo era la suya.

(Libertad Digital) El ex presidente del Gobierno, Felipe González, dijo hace unos años que “Franco es ya historia de España”, por lo que nunca se le ocurriría “tumbar una estatua” suya. No piensa así José Luis Rodríguez Zapatero, que retiró la última estatua de Francisco Franco en Madrid hace casi dos años, después de un homenaje a Santiago Carrillo.

Al homenaje y la retirada a las 02:40 de la madrugada de una estatua que llevaba 45 años en la Plaza de San Juan de la Cruz de Madrid acudió el cantante Víctor Manuel, que dijo entonces que no quería perderse esa “noche irrepetible”. Al día siguiente, el periodista de la COPE y colaborador habitual de Libertad Digital, César Vidal, recordó cómo cambian los tiempos y emitió en antena una canción grabada por el músico asturiano en 1966 –en el sello Belter– que lleva por título Un gran hombre, y que ensalzaba las grandezas del caudillo.

Según informa el diario El Mundo, a pesar de la lucha continua de allegados y seguidores por eliminar de los circuitos musicales, de intentar hacer olvidar este tema, pero sobre todo, de negar que la canción era interpretada por el marido de la también cantante Ana Belén, este martes, durante la presentación de un disco homenaje al cantautor extremeño Pablo Guerrero, el propio Víctor Manuel confirmaba que, efectivamente, él cantaba Un gran hombre.

La canción decía y dice así:

Hay un país que la guerra marcó sin piedad.

Ese país de cenizas logró resurgir.

Años costó su tributo a la guerra pagar.

Hoy consiguió  que se admire y respete su paz.

No, no conocí el azote de aquella invasión.

Vivo feliz en la tierra que aquél levantó.

Gracias le doy al gran hombre que supo alejar esa invasión que la senda venía a cambiar.

Otros vendrán que el camino no habrán de labrar.

Él lo labró, a los otros les toca sembrar.

Otros vendrán, el camino más limpio hallarán.

Deben seguir por la senda que aquél nos marcó.

No han de ocultar, hacia el hombre que trajo esta paz, su admiración.

Y por favor pido siga esta paz.

Víctor Manuel llama “hijo de puta” al portavoz de la Conferencia Episcopal

Archivado en: EDUCACION,General,Rajoy,Zapatero — África @ 12:11 pm

El músico sigue haciéndose perdonar su canción de homenaje a Franco. En Oviedo, este fin de semana, el autor de Un gran hombre, ha aprovechado un homenaje que recibía en presencia del presidente del Principado, para llamar “hijo de puta” al portavoz de la Conferencia Episcopal, Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, por criticar la política pro-abortista del Gobierno de Rodríguez Zapatero. El portavoz de la Iglesia, desde la óptica legítima de la doctrina de la Iglesia sobre la Vida, señaló la paradoja de que un Gobierno que promueve la investigación con embriones humanos y el aborto dedique ayudas electoralistas a las madres solteras.

(Libertad Digital) El cantante popular recibió un tributo de la Asociación de Musicoterapia de Asturias y de la Asociación para la Integración y el Asesoramiento de Emigrantes Retornados.

Lo más selecto y lo más llano del Principado, con el presidente de la región, la alcaldesa de Gijón y el de Mieres como máximas figuras institucionales, asistieron a la gala, celebrada en el teatro Jovellanos.

Uno de los hitos de programa fue una conversación de cara al público con el periodista Diego Carcedo.

Víctor Manuel se reconoció “un poco más cabreado cada día” por los acontecimientos políticos y, en particular, por la actitud de “ciertos malos cristianos”, según resume el diario La Nueva España.

“Por ejemplo”, dijo el cantante, “que salga el portavoz de la conferencia Episcopal, Monseñor Juan Antonio Martínez Camino, diciendo que no hay que dar unos euros a las madres solteras… eso es ser un hijo de puta”, bramó, cosechando por estas lindezas manipuladoras una ovación cerrada del público.

Yo tenía un camarada

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 9:51 am

Por César Alonso de los Ríos

El 10 de noviembre de 1946 Informaciones dedicó un número especial a “la conmemoración de la muerte de José Antonio”, cuyos restos habían sido depositados la víspera en el Monasterio del Escorial. Los titulares iban a toda página. Los artículos de la primera iban firmados por el director, Víctor de la Serna, y por el muy joven secretario de redacción: Eduardo Haro Tecglen.

El texto es una pieza que la llamada memoria histórica no puede dar de lado. Se trata de una muestra de la mejor literatura falangista (…) El artículo se titulaba “Dies irae”, y decía así:

La voz de bronce de las campanas de San Lorenzo, el laurel de fama de la corona célebre, la piedra gris del Monasterio, los crespones de luto en todos los balcones del Escorial, los dos mil cirios ardiendo en el túmulo gigantesco coronado por el águila del Imperio que se elevan en la Basílica lloran esta mañana, con esa tremenda expresión que a veces tienen las cosas sin ánima, la muerte del Capitán de España.

Hasta el sol y el paisaje han cubierto su inmutable indiferencia con el cielo gris de la niebla y a lluvia, y cae sobre la ciudad –lacrima coeli– una lluvia fina y gris.

El instinto, el subconsciente, nos ha repetido sus frases, sus profecías, sus oraciones; y no ha sido voz de ultratumba la suya; ha sido voz palpitante de vida; de la vida y el afán de todos estos magníficos camaradas de la Vieja Guardia, del Frente de Juventudes, de la Sección Femenina… La doctrina del fundador vive en ellos como en aquellos tiempos, y si el cuerpo de José Antonio está muerto bajo la lápida, su espíritu tiene valor de vida en la de todos los camaradas de Falange.

Se nos murió el Capitán pero el Dios misericordioso nos dejó otro. Y hoy, ante la tumba de José Antonio, hemos visto la figura egregia del Caudillo Franco. El mensaje recto de sentido y enderezador de la historia que José Antonio traía es fecundo y genial en el cerebro y en la mano del Generalísimo.

Y así, en este día de dolor –Dies irae–, a las once, once campanadas densas de todos los relojes han sido heraldos de vuelo de su presencia, la corona del laurel portada por manos heroicas de viejos camaradas ha llegado a la Basílica, y, entre la doble fila de seminaristas –cirios encendidos en sus manos–, ha pasado al Patio de los Reyes y ha entrado en el crucero. Ha sido depositado sobre la lápida de mármol donde grabado está el nombre de José Antonio y la palma de honor y martirio. Había dolor en todos los semblantes. Mientras el coro entonaba el Cristus Vinci (sic) y los registros del órgano cantaban la elegía del héroe muerto a nosotros nos parecía oír la clara palabra de José Antonio elevarse de allí donde el mármol vela su cuerpo.

Una alegría tenemos: la de ver que a José Antonio sucede un hombre tan firme y sereno como el que lleva a España por los senderos que él marcó.

Pocos textos de los recogidos por Mainer en Falange y literatura o por Rodríguez Puértolas en su más generosa antología de la literatura fascista son superiores a éste en calidad literaria. Era también un texto de alto significado político. Había que enterrar definitivamente a José Antonio porque la garantía del Movimiento estaba asegurada por Franco.

Eduardo Haro Tecglen, “el niño republicano”, como se llamó a sí mismo, era hijo de un marino nacido en Frómista (Palencia) que dejó su profesión para dedicarse al periodismo y que, en tiempos de la II Republica, llegó a ser subdirector de La Libertad, de Juan March (antes de Santiago Alba). El abuelo materno de Haro fue el maestro Tecglen, músico silbante, letrista de cuplés tan famosos como Vino tinto con sifón, de obritas para los cafés cantantes, en los que triunfaba entonces el género psicalíptico.

Terminada la guerra, “el niño republicano” se hizo del Frente de Juventudes y comenzó a trabajar, por necesidades económicas (el padre había sido detenido por haber seguido trabajando en el periódico después de haber sido tomado por el Frente Popular). Haro se estrenó en ¿Qué pasa?, que era un semanario brutal, dirigido por Pérez Madrigal, el ex diputado radical-socialista conocido en las Cortes republicanas como el Jabalí. Pronto pudo pasar a Informaciones, de Víctor de la Serna. No le siguió a éste a la aventura de La Tarde. Prefirió seguir haciendo su carrera en el Informaciones nacional-católico de los Sáez Díez, donde llegó a ser subdirector y corresponsal en París. En 1960 sucedió a Manuel Cerezales en la dirección de España de Tánger por designio del ministro Arias Salgado. En este periódico llevó adelante la delicada tarea de servir a los intereses de España en una plaza tan complicada como Tánger. Nudo de espías, territorio clave para España y para la monarquía alauita. Como director, Eduardo Haro valoró la “vía constitucional” de aquélla, esto es, de los reyes Mohammed V y Hassan II. En 1962 José Angel Ezcurra le ofreció la subdirección retórica de Triunfo y el trabajo real como comentarista de política internacional.Triunfo era un semanario dedicado a los espectáculos, al cine especialmente. Había sido una concesión del Régimen a la familia Ezcurra en agradecimiento por los servicios prestados por ésta en la posguerra. El director fue desde el comienzo Luis Ángel Ezcurra, y lo seguiría siendo hasta el final del semanario. ¿Por qué pasó a ser Triunfo un semanario de información general, y por qué pudo deslizarse poco a poco hacia posiciones progresistas?

En 1962 el semanario fue comprado mayoritariamente por Movierecord, que era una empresa de comunicación con voluntad de grupo multimedia (publicidad, prensa, cine, discos, televisión…) dirigida por el belga Jo Linten. En efecto, Movierecord se hizo con Estudios Moro, montó Movieplay y entró en el mundo de la prensa a partir de Triunfo. Posteriormente sacó Mundo Joven y Teleprograma.

Y ¿quién era o había sido Jo Linten? Un periodista de la confianza política de León Degrelle que un buen día pudo escapar de Bélgica, aterrizó en la Concha de San Sebastián y se acogió a la protección del régimen de Franco. Paradójicamente, iba a ser un antiguo rexista el que impulsara el cambio de contenidos de Triunfo y favoreciera el deslizamiento de la publicación hacia la izquierda. Movierecord necesitaba dar una imagen abierta, no franquista, en las convenciones europeas e internacionales. También fue posible el cambio gracias al equipo de técnicos que asistía a Linten, y que respiraba por la izquierda: Álvarez, Ducay. Así que Triunfo no fue un terminal del PCE, ni la estrella de cinco puntas tuvo el más mínimo simbolismo. Fue un ex nazi, en los buenos tiempos todavía del franquismo, el que hizo posible la creación de la revista cultural de la izquierda. Triunfo es una prueba de la capacidad del sistema para la metamorfosis (…) El sistema se abría, los profesionales también, el público era cada vez más permeable al exterior. En el caso de Haro y de Ezcurra, su progresión ideológica fue tortuosa. Eran “hijos de la guerra”, los “hermanos menores”.

Nunca llegaron a creer que el Régimen se dejara manejar hasta el punto de dar paso a la democracia. Haro pasaba de las citas de Spengler a las de Toynbee. Iba avanzando a tientas y siempre con retraso respecto a sus compañeros de generación (Alfonso Sastre, Juan Antonio Bardem, Fernando Fernán Gómez…), y acuciado por los que veníamos detrás, que ya pertenecíamos a otra generación, a la de los sesenta. Próximo a Ezcurra, José Monleón fue el hombre clave en el traslado del Triunfo de Valencia a Madrid, en el salto informativo del semanario y en la contratación de firmas como las de Haro o Miret Magdalena. Crítico de teatro, inexcusable a la hora de explicar la evolución de éste. Fue el que montó Primer Acto y Nuestro cine, y el que explica la presencia en Triunfo de César Santos Fontenla y Jesús García de Dueñas.En Triunfo íbamos a integrarnos periodistas que, por razones de edad y de formación cultural, no teníamos que ver con el clima de la inmediata posguerra. Después de Santos Fontenla y Dueñas fuimos llegando, por este orden, Eduardo García Rico, Víctor Márquez Reviriego y, juntos, Nicolás Sartorius y yo, que veníamos de Siglo 20, una hermosa revista de Barcelona, decididamente de izquierdas, que hicieron Manuel Vázquez Montalbán, Guillermo Luis Díaz-Plaja, Ángel Abad, Salvador Clotas, José Agustín Goytisolo… Y que yuguló Manuel Fraga poco antes de poner en marcha su Ley de Prensa. Todos nosotros estábamos ya tocados por la política. Sartorius y yo habíamos sido procesados y encarcelados por haber militado en el FLP (Frente de Liberación Popular), Víctor no disimulaba sus simpatías socialistas y César y Jesús se movían en la órbita del PCE, al que pasaríamos enseguida Nicolás y yo. En Triunfo fue redactor jefe Pablo Corbalán, que había hecho la guerra en el lado republicano y que al final de ésta había sido acogido en Informaciones por el magnánimo Víctor de la Serna.

A todos nosotros, y a los colaboradores que hacían posible la publicación, iba a encontrarse Eduardo Haro Tecglen cuando dejó España de Tánger para trasladarse a Madrid, ya en torno al 68. Durante varios años vivió con desconcierto la evolución de la sociedad española, sin conseguir hacerse a la idea de una posible transición. Por esto el discurso de Triunfo fue quedando en mera retórica, en los últimos tiempos del franquismo. Ocurrió luego que, una vez hecha la transición, Haro se invistió de “niño republicano”, rojo más que de izquierdas, hasta el punto de olvidarse del pasado totalmente, del traslado de los restos de José Antonio al Escorial, de sus viejos camaradas. Quiso rescatar de la II República un radical amoralismo. Sólo quedó de su hombre viejo la defensa de las tres unidades en el teatro, la incapacidad para entender la vanguardia teatral, como demostró sobradamente en su sección de El País. Se quedó en Ruiz Iriarte y en el mundo de su abuelo Tecglen, el músico silbante. Su padre nunca llegó a estrenar una comedia titulada El torerillo de Chamberí. Su gran maestro había sido Alfredo Marquerie. Su ilusión, haber salido al proscenio a saludar mientras sonaban los “bravos”. Odiaba la política internacional.

NOTA: Este texto pertenece al capítulo XI de YO TENÍA UN CAMARADA, la más reciente obra de CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS, que acaba de poner a la venta la editorial Áltera.

Un colegio de Barcelona reta a la Generalidad y no imparte EpC

Archivado en: EDUCACION,General,Rajoy,Zapatero — África @ 9:47 am

El colegio concertado Loreto-Abat Oliba de Barcelona seguirá sin impartir la asignatura de Educación para la Ciudadanía a pesar de las advertencias de la Consejería de Educación, que tiene previsto enviar una carta recordando la “obligación” de ofrecer estos estudios. Desde la dirección del centro se ha explicado que “la asignatura es anticonstitucional”. Además, han denunciado que la situación en Cataluña es “peor que en el resto de España, porque el decreto de la Generalidad establece que el contenido de la asignatura debe ser incorporado al ideario del centro” y se preguntan: “¿Dónde está ahí la libertad de expresión?”.

L D (Europa Press) Aunque desde la Consejería que dirige Ernest Maragall se aseguró que han recibido un total de ocho objeciones en toda Cataluña y “ninguna es de padres del Loreto-Abat Oliba”, sí reconocen que el centro como tal sí les ha trasladado su objeción.

El vicepresidente de la Fundación Abat Oliba –propietaria del colegio–, Eduardo Escartín, declaró a que “la asignatura es anticonstitucional”, por lo que el centro, junto a otros españoles, presentarán conjuntamente recursos contra EpC. Para Escartín, la decisión del centro de negarse a impartir la asignatura responde a una recomendación de la Conferencia Episcopal Española, pero también lo hacen porque “la mayoría” de los alumnos del Loreto-Abat Oliba que deben cursar la asignatura este año han tramitado la objeción de conciencia.

Según explicó, la situación en Cataluña es “peor que en el resto de España, porque el decreto de la Generalidad establece que el contenido de la asignatura debe ser incorporado al ideario del centro”. “¿Dónde está ahí la libertad de expresión?”, se preguntó. También criticó “la estafa y la comedia” que interpretan algunos centros que, sin ofrecer la asignatura, dicen que sí lo hacen. “Eso de decir ‘sí la damos, pero en realidad no la damos’ es un engaño”, consideró.

“Maniobra burda”

Escartín explicó que la creación de la asignatura es “una maniobra burda de la izquierda para eliminar la ideología de los centros, sea la que sea” para, a cambio, “imponer la del PSOE”. Según dijo, la asignatura le recuerda a la doctrina comunista que se enseñaba anteriormente en las escuelas. “En lugar del marxismo ahora se da el radicalismo de las transversalidades sexuales y el relativismo”, apuntó.

Además, señaló que en EpC no se enseña la Constitución porque no incluye “la unidad de España, la lengua común y el papel de la monarquía”. “Eso no se enseña, pero sí los tipos de matrimonios, que son muy respetables, pero también muy discutibles”, dijo.

Extravagancias educativas de un Gobierno jacobino

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 9:46 am

José Luis Bazán

En parte de los Estados europeos, sean éstos confesionales (como Noruega o Dinamarca), aconfesionales (como Bélgica) o laicos (como Francia), se educa en ciudadanía. Si embargo, no existe un modelo común europeo de educación en ciudadanía. Basta con leer el Informe de EURYDICE (Red de Información sobre Educación en Europa) de 2005 titulado La educación para la ciudadanía en el contexto escolar europeo para verificar dos ideas básicas: primera, las amplias divergencias entre los distintos curriculos nacionales; y, segunda, las anomalías del currículo español respecto del resto de europeos.

Si atendemos a los factores que configuran el currículo de ciudadanía en los estados europeos (contenido, sistema de evaluación, niveles de implantación, modo de articulación -transversal, parte de otra asignatura o materia independiente-) nos encontramos con que la heterogeneidad es la norma.

En Suiza, a través de Conocimientos cívicos, económicos y jurídicos se enseña, por ejemplo, el funcionamiento del mercado. En República Checa, Polonia, Eslovaquia y Rumania, el patriotismo figura como un valor que los ciudadanos responsables han de adoptar (algo impensable en España con el gobierno

socialista actual).

No hay tampoco un método común de evaluación. Así, en la mayoría de los países no se evalúa la materia (a diferencia del sistema español instaurado por los Decretos 1513 y 1631 de 2006). Tampoco está presente en todos los niveles de la educación (en Europa solo es obligatoria en Primaria en Rumania y la comunidad alemana de Bélgica).

En definitiva, el gobierno español ha rehecho de facto y a medida el contenido de la Recomendación de 16 de octubre 2002 del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre educación para la ciudadanía democrática, al apelar formalmente a la misma para justificar su política educativa. Un botón de muestra: en ningún momento se habla en ella de educación afectivo-sexual, tema omnipresente en el currículo español.

Por otro lado, un país como España donde en uso de su libertad, el 77% de los padres eligen educación religiosa para sus hijos, no debería extrañar que fuera polémico cualquier intento de imposición gubernamental de una materia cuyos contenidos ignoran a Dios y atentan contra los derechos fundamentales a la educación moral de los hijos conforme a las convicciones propias (art. 27.3 de la Constitución) y a la libertad ideológica (art. 16.1 de la Constitución).

Se dice extravagante el que está fuera del orden o común modo de obrar. Apelando al concepto primario, nuestro gobierno es, sin duda, extravagante. Y ha eludido su responsabilidad de respetar la neutralidad ideológica que la Constitución y la jurisprudencia constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos le impone.

Ha fracasado su intento de imponer la anormalidad educativa como norma.

José Luis Bazán es miembro de Profesionales por la Ética

El alumno de Filosofía y Ciudadanía deberá demostrar que es buen ciudadano

Archivado en: EDUCACION,General,Rajoy,Zapatero — África @ 9:45 am

Lo último del programa oculto del PSOE para la Educación es fusionar Filosofía y Ciudadanía. Los profesores tendrán que evaluar la capacidad del alumno “para asumir compromisos ético-políticos, tanto en el ámbito personal como social”, según el borrador de la asignatura trazado por el Ministerio de Educación, al que ha tenido acceso Libertad Digital.

LD (Víctor Gago) La respuesta al nuevo experimento educativo del Gobierno sigue aumentando entre los profesores.

La reforma socialista da prioridad al adoctrinamiento ideológico y moral bajo el paraguas político de las recomendaciones del Consejo de Europa para que se enseñen preceptos constitucionales en las escuelas, bien por medio de una asignatura específica, bien transversalmente.

El Ministerio ha programado una asignatura de Educación para la Ciudadanía cuyo currículo y materiales didácticos han escandalizado a un sector de los padres y del profesorado y han levantado un movimiento cívico por la libertad educativa que ya ha conseguido movilizar a 15.532 padres, maestros y alumnos contra el adoctrinamiento que pretende el Gobierno.

Ahora, el Ministerio da un nuevo paso y prepara la fusión de Filosofía y Ciudadanía en el Bachillerato.

Según el borrador de la nueva materia elaborado por Educación, que ya circula entre miembros de la carrera de maestros de instituto y al que ha tenido acceso Libertad Digital, los profesores deberán evaluar la capacidad del alumno “para asumir compromisos ético políticos, tanto en el ámbito personal como social”.

Otro de los criterios de evaluación será examinar si el alumno “ha comprendido la categoría de ciudadano y ciudadana como tarea histórica inacabada y su fundamentación ético-política, así como la importancia de reconocer y practicar virtudes cívicas”.

También se exigirá al alumno que “comprenda los políticos y sociales más relevantes de la sociedad actual”, previamente definidos por el temario y las prioridades del Gobierno socialista: “anomia, falta de cohesión, debilidad o exacerbación del sentimiento de pertenencia, conflictos relacionados con las diferencias culturales, con las desigualdades socio-económicas y de género, etcétera”.

Por último, el Estado espera de los alumnos que desarrollen una actitud adecuada “ante dichos problemas sociales”.

La asociación Profesionales por la Ética ha sido de las primeras en analizar el borrador del Ministerio de Educación para la nueva asignatura de Filosofía y Ciudadanía.

Sus comentarios pretenden ser útiles al sector profesional de la Educación, desbordado por la avalancha de experimentos con la Educación y las mentes, que el Gobierno socialista ha puesto en marcha.

Profesionales por la Ética alerta sobre cuatro trazas de la asignatura que revelan su cariz adoctrinador.

En primer lugar, el “positivismo jurídico” –señalan, en un resumen ejecutivo facilitado a LD–: “las leyes y pactos como referente moral y paradigma último del comportamiento ético”.

Además, observan un predominio del “relativismo ético” y constatan que, en el borrador de la asignatura, se insta a los alumnos a buscar una “verdad colectiva a través del diálogo”.

En tercer lugar, Profesionales por la Ética observan que el nuevo ensayo educativo del Gobierno persigue hacer a los escolares víctimas de “una autonomía moral sin referencia a ninguna autoridad o norma ajena al alumno”.

Por último, reparan en el “inmanentismo” de la nueva asignatura de Filosofía y Ciudadanía, que se manifiesta en su contenido en que “sólo existe la realidad tangible, sin posibilidad de trascendencia”.

«Yo soy Bea», retrato de España

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:35 am

JAIME GONZÁLEZ

Lo más coherente de esta legislatura caótica es su final, que es de una lógica aplastante. Desarrollo, nudo y desenlace. Porque la previsibilidad del Gobierno socialista resulta tan irritante como el guión de estos tres años y medio. Bastaba con los primeros capítulos para imaginarse lo que iba a suceder, como en «Yo soy Bea», que algún día será guapa y novia de don Álvaro, pase lo que pase. Para telenovela por entregas «Yo soy Zapatero», la serie de sobremesa más celebrada por el nacionalismo, con «shares» del 35 por ciento en Cataluña y el País Vasco. Permanezcan atentos, porque hace casi cuatro años Zapatero dibujó España en un papel, y casi cuatro años después la España de Zapatero se parece mucho a él.

«Se acabó el acordeón, que suene la corneta», parece ser la consigna nacionalista en la recta final de su legislatura más próspera. Los más osados parecen tenerlo claro: «Ahora o nunca», porque ya no se trata de tensar, sino de acortar de cuajo los plazos del horizonte y gritar ¡tierra a la vista! Más madera y leña al fuego —retratos del Rey incluidos— para alborozo de esa «Asociación Nerón» que a golpe de lira atiza las llamas del incendio.

Política de tierra quemada a seis meses de las urnas para que la situación no tenga vuelta atrás. El «Estado irreversible». Semestre crucial, con un Gobierno en campaña vendiendo dosis de dormidera a granel. Anestesia general para tiempos de crisis. Porque gane quien gane en marzo, el gran vencedor es el nacionalismo, que ha conseguido que sea el propio Estado quien «constitucionalice» sus reivindicaciones sin tocar una coma de la Constitución, y antes de que se pronuncie el TC. El Estado contra el Estado. La cuadratura del círculo soberanista.

Pirómanos

Era tan claro que la banda sonora de la legislatura iba a acabar con tambores y cornetas que no hacía falta subir la música. Berrean, se nota en el ambiente que nos acercamos al final, porque los Coros y Danzas han salido a escena a hacerle el eco a las juventudes de Carod, lo que subraya el papel integrador de la Corona y su superioridad frente a la unión de pirómanos de distinta condición.

Quién lo iba a decir: los extremos gastan la misma marca de cerillas, que eso sí que no estaba previsto, aunque a lo mejor hacía falta que brotara esta extraña comunión de intereses para colocarlos definitivamente en su sitio.

Carnaza para engordar la audiencia, y Zapatero a lo suyo, que no me sorprendería que el lema del siguiente anuncio fuera «Todos contra el fuego. Gobierno de España». Cosas más raras se han visto. La telenovela avanza al ritmo que marcan los guionistas, según las circunstancias. Si un nacionalista se pasa de frenada o se le va la mano, la factoría de ideas de Moncloa salva a Zapatero de la quema colocándole vestido de bombero por encima del edificio en llamas, mientras abajo la gente se arremolina y corre despavorida buscando la salida.

Y la audiencia traga; será porque el uniforme impone o porque el guión ha convertido al presidente del Gobierno en ignífugo. Cuando la cosa se pone calentita, Zapatero —no me pregunten cómo— siempre conserva el pellejo, tal vez porque no sea tan malo, o porque no sea cierto que siempre ganan los buenos. O tal vez, porque, entre unos y otros, se lo están poniendo a huevo. Ya ven: vamos por el capítulo 289 y aquí —aunque pasen muchas cosas— nunca pasa nada. Igualito que en «Yo soy Bea», que les tiene entretenidos a la espera de que hermosee la fea. Que ya viendo siendo hora, caramba.

«Se acabó el acordeón, que suene la corneta», parece ser la consigna nacionalista en la recta final de su legislatura más próspera. Los más osados parecen tenerlo claro: «Ahora o nunca», porque ya no se trata de tensar, sino de acortar de cuajo los plazos del horizonte y gritar ¡tierra a la vista! Más madera y leña al fuego —retratos del Rey incluidos— para alborozo de esa «Asociación Nerón» que a golpe de lira atiza las llamas del incendio.

Política de tierra quemada a seis meses de las urnas para que la situación no tenga vuelta atrás. El «Estado irreversible». Semestre crucial, con un Gobierno en campaña vendiendo dosis de dormidera a granel. Anestesia general para tiempos de crisis. Porque gane quien gane en marzo, el gran vencedor es el nacionalismo, que ha conseguido que sea el propio Estado quien «constitucionalice» sus reivindicaciones sin tocar una coma de la Constitución, y antes de que se pronuncie el TC. El Estado contra el Estado. La cuadratura del círculo soberanista.

Pirómanos

Era tan claro que la banda sonora de la legislatura iba a acabar con tambores y cornetas que no hacía falta subir la música. Berrean, se nota en el ambiente que nos acercamos al final, porque los Coros y Danzas han salido a escena a hacerle el eco a las juventudes de Carod, lo que subraya el papel integrador de la Corona y su superioridad frente a la unión de pirómanos de distinta condición.

Quién lo iba a decir: los extremos gastan la misma marca de cerillas, que eso sí que no estaba previsto, aunque a lo mejor hacía falta que brotara esta extraña comunión de intereses para colocarlos definitivamente en su sitio.

Carnaza para engordar la audiencia, y Zapatero a lo suyo, que no me sorprendería que el lema del siguiente anuncio fuera «Todos contra el fuego. Gobierno de España». Cosas más raras se han visto. La telenovela avanza al ritmo que marcan los guionistas, según las circunstancias. Si un nacionalista se pasa de frenada o se le va la mano, la factoría de ideas de Moncloa salva a Zapatero de la quema colocándole vestido de bombero por encima del edificio en llamas, mientras abajo la gente se arremolina y corre despavorida buscando la salida.

Y la audiencia traga; será porque el uniforme impone o porque el guión ha convertido al presidente del Gobierno en ignífugo. Cuando la cosa se pone calentita, Zapatero —no me pregunten cómo— siempre conserva el pellejo, tal vez porque no sea tan malo, o porque no sea cierto que siempre ganan los buenos. O tal vez, porque, entre unos y otros, se lo están poniendo a huevo. Ya ven: vamos por el capítulo 289 y aquí —aunque pasen muchas cosas— nunca pasa nada. Igualito que en «Yo soy Bea», que les tiene entretenidos a la espera de que hermosee la fea. Que ya viendo siendo hora, caramba.

Almas gemelas en competencia

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:34 am

HERMANN TERTSCH

Alguna vez hemos hablado aquí de lo mucho que se parecen el presidente Rodríguez Zapatero y los hermanos polacos Lech y Jaroslaw Kaczynski, tanto en su forma sectaria e intrigante de gobernar como en sus resultados de dinamitación de los consensos básicos nacionales, exaltación de la revancha, ruptura del tejido social y utilización del poder, las leyes y los presupuestos en contra de los compatriotas críticos hacia ellos. Si en todo esto, Zapatero y los Kaczynski -cayó en la cuenta después el «Wall Street Journal»- se parecen como tres gotas de agua, lo cierto es que el presidente socialista tiene también un espíritu gemelo en el lendakari, Juan José Ibarretxe, que tiene muchos planes -anticonstitucionales, ilegales e imposibles- y se enfada terriblemente cuando se le sugiere que sus despropósitos se topan con todas las leyes, incluidas probablemente las de la físicas. El espíritu común desarrollado en estos últimos años por socialistas, nacionalistas y antorcheros antisistema, queda así plasmado en estos dos jóvenes políticos tan emprendedores y aseados de aspecto como poco pulcros en el trato de las leyes, el respeto y el sentido común.

Es cierto que, ante cualquier crítica, oposición, incomprensión o estupefacción hacia sus respectivos planes históricos de conquista obligada de la felicidad, Zapatero tiende más al insulto e Ibarretxe a la impostura plañidera, como demostró ayer una vez más en la campa de Foronda. Esto quizás se deba a que Zapatero no ha tenido jamás un trato social o profesional fuera de su partido mientras Ibarretxe ha podido pulir sus maneras en una carrera profesional tecnocrática en la que siempre queda mejor el lamento que el insulto. Sea como fuere, lo cierto es que el Juan José que ayer advertía que «no le temblaría el pulso» parecía ansioso por imitar al José Luis cuando anuncia que será «implacable». Y al advertir que intentará «honestamente, con todas las energías» llegar a ese acuerdo que consiste en que los demás se avengan a sus planes, parecía tener ensayado al Zapatero al que le salen «de las entrañas» los deseos de llegar a acuerdos con los terroristas. Si Zapatero nunca dejará «los esfuerzos por lograr la paz», Ibarretxe impresionaba ayer al auditorio con un «no nos quedaremos parados». ¿Qué hay de «ilegal» en «preguntar a la sociedad, en solicitar a la sociedad que nos abra la puerta para iniciar un camino»?, se preguntó a su vez el lendakari. «¿De qué sirve el autogobierno, de qué sirve ser lehendakari de este país si no puedo preguntar a los hombres y mujeres qué pensáis acerca de las cosas, de qué sirve»? Aquí sí le pudo un poco la tendencia llorona. Zapatero habría dicho que la democracia avanzada consiste en que mujeres y hombres (por este orden) logren sus aspiraciones sea como sea.

No obstante, ha manifestado que no se pueden «quedar parados si las cosas no salen» como quieren. En este sentido, se preguntó «qué hay de “ilegal” en preguntar a la sociedad que nos abra la puerta para iniciar un camino. De qué sirve el autogobierno, de qué sirve ser lehendakari de este país si no puedo preguntar a los hombres y mujeres qué pensáis acerca de las cosas, de qué sirve».

Convengamos en que tiene razón Ibarretxe en que, si el 34% de los catalanes que ratificó el estatuto es la sociedad a la que Zapatero prometió decidir al margen de la nación española, el algo más del 38% de los vascos que votó al tripartito vasco es un montonazo.

Aunque haya que decirle también al lendakari que para impresionar le hará falta algo más que el «picnic» de Foronda, nada espectacular. ¿Quizás un apoyo de ETA más contundente que la revista Zutabe con elogios al retorno a las esencias? No daremos ideas. También le hará falta que el gemelo muñidor gane las elecciones y vuelva con sus infinitas ansias de paz a coordinar con todas las fuerzas de Lizarra un suave y moderno programa cultural y político contra todo lo que signifique España en el País Vasco como ya sucede en Cataluña, una vez liquidadas las instituciones. Porque como amenaza a las instituciones democráticas fundadas en la Constitución, Ibarretxe tenía que organizar este akelarre de la convocatoria del referéndum para estar a la altura y competir con su gemelo de León.

Sin líder

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:33 am

EDURNE URIARTE

Medios de comunicación amigos y algún que otro socialista alarmado han tenido que arreglarle en las últimas horas a Zapatero la monumental dejación de autoridad del viernes cuando acogió la declaración de secesión de Ibarretxe con una propuesta de diálogo con el líder de la sublevación. El presidente quiso decir, aclararon, que aplicará la ley pero dialogará previamente con el sublevado para comunicárselo personalmente. Como lo hizo cuando envió al PSE a reunirse con el brazo político de ETA para pedirles, también personalmente, que dejaran de matar.

La intervención mediática para contrarrestar la incapacidad de reacción de Zapatero no podrá, sin embargo, evitar la percepción de ausencia de autoridad de su liderazgo. Y aún menos inventarle un liderazgo que ha consistido precisamente en el no liderazgo respecto a nacionalismos y terrorismo. En la renuncia a la autoridad y en la sustitución de la ley por el diálogo y el pacto, también con los delincuentes.

Cuando Zapatero anunció el diálogo, no fueron los transgresores de la ley los que cambiaron su conducta. Fue el propio presidente el que cambió la ley. Incluso contempló la posibilidad de derogar la Ley de Partidos. Y lo que no contempló sino que hizo fue derogar la figura delictiva introducida por el PP en el Código Penal para castigar la convocatoria de consultas ilegales. Para dialogar con Ibarretxe o con ETA.

Por eso el viernes no pudo improvisar otra respuesta que no fuera su propia política. Diálogo con los radicales aunque declaren la secesión. Aunque quieran destruir la Monarquía. Y aunque quieran seguir asesinando. Y ayer perseveró, tachando de alarmistas a los que denunciamos la gravedad de la situación y confundiendo la secesión con una estrategia electoral. Que es algo así como confundir las manifestaciones antimonárquicas con una maniobra de distracción. O los atentados de ETA con accidentes.

Y en los próximos seis meses no podrá improvisar otra línea de acción que no sea la misma de estos tres años. Ni entiende el nacionalismo ni el terrorismo. Ni tampoco la exigencia de Estado fuerte de la mayoría de los españoles.

Entre boinas y farsantes

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:32 am

KATIA BALLANO GÖRING

Es curioso que el contenido de una publicación clandestina como lo es Zutabe de ETA traspase nuestras fronteras y trascienda hasta Alemania. Die Welt informaba ayer del mensaje de ETA aparecido en esa «revista», con el que los terroristas emplazan «a todos los vascos a luchar por la autonomía total de su región». El diario destacaba la determinación de los etarras «a abrir todos los frentes» después de que el Gobierno «no haya mostrado voluntad de aceptar ni siquiera unas condiciones mínimas» durante las negociaciones frustradas. «Todos los vascos deben luchar y concentrarse en la creación de un Estado vasco», decía el Zutabe en coincidencia con los planteamientos expresados por Ibarretxe. Bajo la imagen que acomapañaba la noticia -la de los tres etarras que en su día anunciaron el alto el fuego-, el diario alemán definía como «aterrador» el aspecto de los tres miembros de la banda, con sus boinas negras y pasamontañas blancos.

En Francia, Libération se hacía eco de que la Audiencia Nacional ha exigido que sean identificados algunos de los 400 partidarios del movimiento republicano que, en Cataluña, han quemado decenas de fotos de los Reyes como muestra de solidaridad con el joven independentista catalán Jaume Roura», detenido días atrás por idénticos hechos. Recogía, además, los reproches que «los conservadores del PP» han lanzado al tripartito catalán por «no hacer respetar la ley», junto con las revindicaciones de los «independentistas catalanes de Esquerra», que piden «libertad de expresión» y la despenalización de este tipo de conductas.

También es catalana la protagonista de la sorprendente historia conocida en los últimos días. Según recogía Clarín, «se hizo pasar por una famosa superviviente del 11-S». Tania Head «es una mitómana que jamás estuvo en la tragedia. En realidad, es Alicia Estévez Head, una catalana de Barcelona, ciudad donde ya se la conocía por sus fantasías y su compulsión a mentir». Su persona, o más bien aquella por la que se hacía pasar, ha sido objeto de «las más famosas historias del atentado. Tanto, que llegó a ser presidenta de la Red de Supervivientes del World Trade Center hasta que dos periodistas del New York Times descubrieron que todo era gran patraña».

Rosa Díez, entre el miedo de Zapatero y el domador del tiempo

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:31 am

PABLO SEBASTIÁN

EL presidente Zapatero está recogiendo las tempestades que sembró a lo largo de la legislatura y ahora, perdida la sonrisa como cuando le estalló la bomba de ETA en Barajas, su semblante transmite desconcierto y temor. Se vio en Moscú, adonde Zapatero fue a buscar una foto con Putin para tapar el desaire de Bush, pero al revelarla apareció acompañado de Ibarretxe y su calculado desafío al Estado, que reitera aires de fanfarrón diciendo que «no le temblará el pulso» al convocar la consulta para la autodeterminación del País Vasco.

Zapatero, pide serenidad y anuncia que recibirá al lendakari para oírle y explicarle que el referéndum es ilegal. El presidente está asustado y quiere tranquilizar a Ibarretxe para que no revele el acta de los pactos políticos hallados en el santuario de Loyola entre PSOE, PNV y Batasuna. Los que están en el origen del desafío de Ibarretxe y explican su discurso cuando pregunta: ¿por qué hay que esperar al fin de ETA para avanzar camino de la independencia vasca? O dicho de otra manera: ¿por qué Zapatero no concede al PNV lo que estaba dispuesto a dar a ETA? Y en esa línea, de quitarle hierro al hierro, la vicepresidenta De la Vega intenta reducir el desafío a desvarío, Rubalcaba habla de campaña electoral del lendakari y Zapatero busca un titular que distraiga a la opinión pública diciendo que Ibarretxe se equivocó de siglo, continente y de país, que es, precisamente, lo que le ha ocurrido a él desde que llegó al Palacio de la Moncloa.

El presidente no sabe qué hacer ante el cúmulo de turbulencias políticas y económicas, y desconoce el posible impacto electoral de todo esto, a lo que se añaden los ataques a la Corona que fomenta el Gobierno tripartito de la Generalitat, y que Montilla dice que sólo dañan a Cataluña y no al Estado, después de no condenar la quema de las fotos del Rey y haber consentido la enmienda de la Entesa (PSC, ERC, IU) en el Senado en contra del mando de las Fuerzas Armadas que la Constitución otorga al Monarca (¿dónde está el «capitán» José Bono, que se decía dispuesto a inmolarse por España?).

Una campaña contra el Rey que iniciaron los sectores más radicales del nacionalismo para imputar a la Corona -visto el éxito mediático de la agresión- el incumplimiento por Zapatero de su reforma confederal del Estado y que, de no amainar o no quedar reducida al ámbito del simple espectáculo mediático y político, corre el riesgo de llegar, como plebiscito o test, a las próximas elecciones generales. Lo que por una parte teme el PSOE, porque conoce el prestigio de la Monarquía, y por otra preocupa al PP porque podría abrirse en serio el debate sobre la República. Algo que se intentó evitar cuando se planteó la reforma constitucional sobre el derecho de la mujer en la sucesión al trono tras el nacimiento de la Infanta Leonor.

Estamos asistiendo a un sorprendente espectáculo que se desarrolla en un circo de tres pistas (nacionalismos y debate territorial, crisis económica y ataques a la Monarquía) en el que el líder del PP, Mariano Rajoy, se nos presenta como el domador de los tiempos con su discurso de la obviedad, para decirles a Ibarretxe y a Zapatero que hay que cumplir la ley, pero sin oponerse de una manera tajante al encuentro de ambos y bajo chantaje en La Moncloa; o sin recordar -como habría hecho Aznar, de quien muchos en el PP dicen que ganaría estas elecciones- que, en caso de que el lendakari convoque el referéndum, se podría suspender el Estatuto vasco.

Rajoy nos habla del sentido común, afirma que hay que ser serios, que hará un Gobierno «como Dios manda» y asegura que defiende España mejor que Zapatero. Pero de liderazgo, contundencia y candidatos de prestigio y con la credibilidad necesaria para transmitir ilusión y firmeza, poca cosa. Estas cualidades se aprecian con más nitidez en la nueva oferta electoral de UPD, el partido que lidera Rosa Díez, que preocupa al PSOE y al PP, y que ha presentado con novedad y acierto un equipo de prestigiosos personajes de la cultura y la política como Savater, Vargas Llosa, Ibarrola, Boadella y Buesa, camino de un pacto con Ciudadanos, y que ya veremos la acogida que recibe y si consigue traspasar el férreo muro audiovisual que protege a Zapatero y que apenas consigue sortear el PP.

El domador del tiempo no tiene prisas, ni quien le escriba un discurso, ni nombres que enseñar -ahí tiene a Manuel Pizarro con su impresionante prestigio y su reconocido valor tras la batalla de Endesa-, y todo queda aplazado al mes de enero, fecha en la que anunciará las listas electorales que más «le convengan a él», según su temeraria confesión, dejando que otros, como Rosa Díez le tomen la delantera, abanderen la bandera y se presenten con propuestas como la reforma electoral y la recuperación por el Estado de la competencia de Educación.

En el Partido Popular confían más en la capacidad de autodestrucción de Zapatero que en sus propios recursos. Creen que los 1.700.000 votos de las candidaturas independientes de las pasadas elecciones municipales les favorecerán, y están convencidos de que el poderoso suelo electoral del PSOE en Cataluña y Andalucía se abrirá como una sima a los pies del atribulado Zapatero si ETA, siguiendo su vieja estrategia de «cuanto peor, mejor», decide atacar.

Consenso o emergencia

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:30 am

IGNACIO CAMACHO

LA dialéctica decisiva de la política española en los últimos treinta años ha sido el pulso entre los nacionalismos y un Estado articulado políticamente en torno al consenso de los dos grandes partidos con capacidad de gobierno. Mal que bien, esa tensión se pudo sobrellevar mientras hubo margen constitucional para la negociación de competencias, estirando el modelo autonómico hacia un marco cuasifederal, pero al agotarse esa vía se ha llegado a un momento de crisis de fragmentación cuyo siguiente paso sólo puede consistir en un tirón de las riendas o un salto hacia el vacío del confederalismo. El problema añadido consiste en que la etapa zapaterista ha quebrado los consensos nacionales básicos, de manera que ahora no estamos ante dos bloques sino ante tres: los soberanistas, ansiosos de un salto cualitativo; los constitucionalistas, representados por el PP, y un ambiguo proyecto encarnado por el presidente Zapatero que se sitúa formal o retóricamente con la Constitución mientras busca espacios intermedios de entendimiento con los fragmentaristas, con la mirada puesta en el aislamiento del centro-derecha.

Ese camino hacia el que apunta el Gobierno sólo conduce a una crisis más profunda, que se hará patente cuando los secesionistas se sitúen en un punto de tensión insostenible cuya inflexión puede ser el referéndum-parodia de Ibarretxe. Si ese momento llega sin que se reconstruyan los acuerdos fundamentales, la situación amenazará con volverse ciertamente crítica, al borde de la emergencia, porque si algo tiene demostrado Zapatero es que no sabe sobreponerse a los escenarios de máxima gravedad. Y los nacionalistas le tienen tomada la medida; nada les beneficia más que el alejamiento entre el PP y el PSOE en materia del concepto del Estado.

Hoy por hoy, la única hipótesis viable para hacer frente a un reto soberanista de gran escala es la vuelta al entendimiento de un modelo nacional común respaldado por el ochenta por ciento de los ciudadanos españoles y capaz de respuestas a la altura de las circunstancias. Desgraciadamente, se trata de una hipótesis utópica en el actual estado de cosas y relaciones, que sólo puede recomponerse a partir de un cambio sustancial en el equilibrio de poder. Sea quien sea el ganador de las elecciones de marzo, su primera prioridad debería ser el restablecimiento de ese consenso aprovechando la previsible liquidación política del dirigente perdedor, pero es bastante más plausible que eso pueda ocurrir sin Zapatero que sin Rajoy, porque si el presidente renueva se sentirá tentado a proseguir en su deriva aventurerista. Por el contrario, si vence Rajoy acaso le sea más fácil tender puentes a un PSOE en renovación de liderazgo, escarmentado por la experiencia, que buscar con los nacionalistas alianzas circunstanciales que sólo podrían, en el mejor de los casos, dilatar el problema de fondo. Lo que está claro es que la respuesta al gran órdago soberanista no se va a poder cimentar en mayorías precarias, ni siquiera absolutas: hace falta un pacto transversal que devuelva la cohesión a un Estado bajo amenaza.

El blog de Anasagasti

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:29 am

JUAN MANUEL DE PRADA

DESDE que despotricara sin ambages contra la Casa Real, suelo visitar el blog del senador Iñaki Anasagasti para evitar que el eco de sus exabruptos me llegue filtrado por la prensa. Anticiparé que nunca he profesado una «animadversión previa» al político nacionalista: creo que su ejecutoria política incluye acciones loables -así, por ejemplo, sus denuncias del régimen venezolano-, junto a otras dignas de denuesto. Pero en su denigración de la Familia Real española introduce rasgos tergiversadores impropios de un representante de la voluntad popular. En una entrada reciente de su blog, Anasagasti acusa al Rey de dimisionario por no haber intervenido para evitar la participación de las tropas españolas en la guerra de Irak. Anasagasti cita aquí el artículo 63.3 de la Constitución, que atribuye al Rey, «previa autorización de las Cortes», la competencia de «declarar la guerra y hacer la paz». Habría, en primer lugar, que especificar que la decisión parlamentaria por la que se autorizaba la participación de tropas españolas en aquel conflicto bélico -participación que, por cierto, nunca incluyó misiones de ataque- no fue, en modo alguno, una «declaración de guerra». Pero es que, además, Anasagasti altera en su blog la redacción del precepto constitucional citado, sustituyendo «autorización» por «deliberación»: con ello tal vez trate de restar solemnidad a la decisión adoptada por mayoría en las Cortes; o tal vez trate de magnificar la competencia del Rey, a quien según su torticera interpretación del precepto constitucional correspondería la «efectiva autorización» de una declaración de guerra, tras escuchar el resultado de las «deliberaciones» de los parlamentarios. Anasagasti miente a sabiendas: la participación de tropas españolas en Irak -que a muchos españoles nos pareció tan equivocada como al senador nacionalista- no fue una «declaración de guerra»; y, desde luego, no es competencia del monarca contrariar o invalidar las resoluciones adoptadas en sede parlamentaria. Paradójicamente, aquí el señor Anasagasti se alinea con quienes demandan al Rey actitudes absolutistas que colisionan con el normal funcionamiento de una monarquía parlamentaria.

No es la única mentira gruesa que el señor Anasagasti desliza en esta reciente entrada de su blog. En otro lugar solicita que la familia del Rey, «que no está contemplada en la Constitución, pase al ámbito de lo privado»; esta petición se formula, además, a la vez que se reclama que sus «gastos sean controlados». Pero lo cierto es que la Constitución, aunque no les atribuye funciones constitucionales -que corresponden en exclusiva al Rey-, sí contempla a los miembros de su familia, cuyo sostenimiento se sufraga mediante una cantidad que el Rey recibe de los Presupuestos del Estado (art. 65). ¿Cabe imaginar un gasto más controlado que aquél que ha sido aprobado por las Cortes? Anasagasti vuelve a mentir a sabiendas; actitud que se me antoja indigna de un representante de la voluntad popular.

Igualmente insidiosas resultan otras afirmaciones del señor Anasagasti. Así, por ejemplo, sostiene (no corrijo sus estropicios sintácticos) que el Rey debería «evitar que a su alrededor se sigan con los usos y costumbres, poco menos, que de la monarquía de Alfonso XIII en cuanto a esas absurdas reverencias tan ridículas como serviles, que colisionan contra el concepto de igualdad y de democracia». Anasagasti, amén de proclamarse plusmarquista del anacoluto, incurre en esa grotesca caracterización de la democracia como casa de tócame Roque en la cual sobran las solemnidades protocolarias, los tratamientos honoríficos y las meras muestras de respeto. Pero tales reverencias, que al señor Anasagasti pueden parecerle ridículas o serviles, en modo alguno colisionan con «el concepto de igualdad y de democracia», como tampoco colisiona que un joven le brinde su asiento en el autobús a un anciano, que un discípulo llame de usted al maestro que admira o que un católico se incline para besar el anillo de su obispo. Quizá el propio señor Anasagasti cultive algunos de los gestos mencionados, mas no por ello se nos ocurriría tacharlo de antidemócrata. Creo, en cambio, que ciertas intemperancias facilonas lo caracterizan de burdo demagogo y pescador en río revuelto.

http://www.juanmanueldeprada.com

Rato se gradúa con honores

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:28 am

EL Fondo Monetario Internacional (FMI) ya le ha designado sucesor. Es hora pues de hacer balance. El que durante los últimos años ha sido director gerente del FMI, Rodrigo Rato, se encontró con una institución con déficit operativo y de credibilidad que le recibió con escepticismo. No era uno de los suyos; no había sido banquero central, ni tenía pasaporte del G-7, ni había hecho carrera en Washington. Y sin embargo había sido llamado a pilotar el cambio de una institución cuestionada por igual por amigos y detractores. No ha sido tarea fácil, pero Rato la ha cumplido. Es unánime el reconocimiento de su acierto para sentar de manera consensuada las bases de la reforma necesaria del FMI. El Fondo Monetario Internacional es víctima de su propio éxito, más aún que de sus errores. Han sido el triunfo de la economía de mercado y la globalización las que le están dejando sin trabajo. La primera se ha traducido en la aceptación generalizada de la ortodoxia monetaria y fiscal como condiciones necesarias, aunque no suficientes, para el desarrollo. La segunda ha convertido en agente menor a una institución que puede movilizar un máximo de 300.000 millones de dólares públicos en un mundo en el que cada día cruzan las fronteras varios billones privados.

Rodrigo Rato conocía la situación y se aplicó con diligencia a la reforma de la institución. Se echó en cara a los propios funcionarios cuando, para sanear las cuentas internas en déficit -porque la institución se financia con los intereses de sus créditos y estos son cada vez menos-, propuso reducir personal, salarios y condiciones laborales. Se enfrentó a los accionistas principales cuando propuso modificar el reparto de cuotas para aliviar el déficit de legitimidad y dar entrada a las nuevas economías emergentes, cuyo peso económico en el mundo es muy superior a su presencia en los órganos de gobierno. También se enfrentó a la inercia institucional, el enemigo más peligroso en una organización internacional, cuando propuso modificar su modus operandi, cambiando el énfasis de la intervención de emergencia a la prevención, del enfoque nacional al sistémico y al estudio de los desequilibrios globales, y proponiendo cobrar por los análisis y la asistencia técnica.

El breve mandato de Rato en el Fondo Monetario Internacional ha supuesto un punto de inflexión y el fin de la complacencia. La hoja de ruta de la reforma ha sido aprobada y está en vías de aplicación. Para conseguirlo ha tenido que exhibir toda su habilidad, conocimiento y capacidad de persuasión. Sus compañeros así se lo han reconocido. Rodrigo Rato, que pasa el testigo al ex ministro francés de Hacienda Dominique Strauss-Kahn, el candidato avalado por Nicolas Sarkozy, ha pasado a formar parte del escaso grupo de líderes internacionales de indiscutible prestigio.

Vivienda, más ruido que nueces

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:27 am

EL Gobierno dio a conocer el pasado viernes un amplio plan de actuaciones para relanzar el mercado del alquiler de vivienda en España y equilibrarlo con el de la compraventa. Tras el fiasco del primer anuncio de medidas para incentivar los arrendamientos, tachadas de reproducir en parte el plan 2005-2008 aprobado por la anterior ministra de Vivienda, el Gobierno parece que ha querido evitar nuevas acusaciones de plagio. Lo ha conseguido sólo parcialmente porque las nuevas medidas, aun sin poner en duda la buena intención que las anima, son incompletas o demasiado genéricas. Se han confirmado las ayudas directas a los jóvenes que quieren alquilar una vivienda, con una cantidad pomposamente llamada «renta de emancipación» que asciende a 210 euros mensuales, a la que se unen un préstamo para la fianza del arriendo y el coste del aval para garantizar el pago de la renta durante los seis primeros meses. Estas medidas, anunciadas hace unos días por Chacón, siguen adoleciendo de los mismos defectos que se denunciaron en su momento: no ayuda a las familias, puede provocar un incremento de los precios del alquiler e instaura una política de subvenciones engañosa.

Otras medidas se dirigen a la protección de los arrendadores, lo que supone una rectificación del Ministerio de Vivienda, que en sus primeros planteamientos no contemplaba la actuación sobre los procesos judiciales de desahucio. Ahora lo ha hecho, y tiene razón el Partido Popular cuando denuncia que el Gobierno se ha apropiado de algunas de sus propuestas. La principal es la creación de diez juzgados especializados para desahucios en capitales donde exista un mayor volumen de este tipo de procesos. Esta iniciativa es de eficacia discutible porque los juzgados especializados acaban sepultados por la concentración de todos los asuntos judiciales para los que han sido creados y, por tanto, incrementan las dilaciones de los procesos. También es una medida insuficiente, porque el verdadero problema de los desahucios no está en el plazo para obtener la sentencia que condene al inquilino a abandonar la vivienda, sino en la ejecución material del desahucio, que en las grandes ciudades puede tardar hasta ocho y nueve meses, lo que pone al juicio en una duración total de más de un año. Desde 2003 estaban regulados los juicios rápidos de desahucio. El Gobierno no se ha ocupado en este mandato de desarrollarlos dando medios a las oficinas judiciales encargadas de sus trámites. Más coherentes son las modificaciones en la actuación de la Sociedad Pública de Alquiler, sobre todo la oferta de «Alquiler seguro», que sí debe resultar objetivamente atractiva para los propietarios de inmuebles. También beneficiará al mercado la nueva regulación de los agentes de la propiedad inmobiliaria, que profesionalizará el sector de la intermediación. En general, se trata de un plan de choque a medio gas, con medidas ya conocidas desde hace días y con otras nuevas que revelan poca audacia del Gobierno, al basarse en el método del subsidio y en la exclusión de importantes sectores sociales necesitados de ayudas directas. El contenido de este plan estrella del Gobierno no ha estado a la altura de las expectativas creadas.

Bases para otro Pacto de Estella

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:27 am

CUMPLIENDO su función habitual de portavoz de ETA, el diario «Gara» se hacía eco ayer del último boletín de la banda terrorista, que establece la estrategia de la organización para los próximos tiempos. Algunas expresiones resultan muy significativas. Se dice que la «llave» para el final del supuesto conflicto armado es una «acción política resolutiva» a cargo de los agentes políticos vascos, con una consulta a los ciudadanos vascos y una actitud de «respeto» por parte de España y de Francia. En términos estrictamente objetivos, es fácil percibir la convergencia entre los fines de ETA y los planteados por el lendakari en su desafío al Estado y a la nación española. No sólo la música, sino incluso la letra suena muy similar en uno y en otro caso. También Ibarretxe pretende que los vascos se pronuncien con carácter vinculante y que el Estado se abstenga de impedir una consulta ilegal y otorgue validez a su resultado. Ni siquiera existen diferencias de matiz, de manera que es notorio a estas alturas que el PNV abandona cualquier eufemismo o ambigüedad en su lucha por la soberanía. Eliminado Josu Jon Imaz como obstáculo interno antes de abrir la caja de los truenos, el lendakari Ibarretxe no tiene inconveniente en expresar la faceta más radical del nacionalismo vasco.

Fracasado el «proceso de paz», ETA ha puesto en marcha su «plan B», que consiste, en definitiva, en un retorno al acuerdo de Estella, con un frente nacionalista dispuesto a eliminar del ámbito político vasco cualquier vestigio de constitucionalismo. Todo ello, con un agravante no menor: en aquel momento, Estella suponía la puesta en marcha de una tregua que duró más de un año, aunque fuera ciertamente una trampa para permitir a la organización recobrar sus fuerzas. Ahora, ni siquiera hay tal oferta de tregua y, por supuesto, los terroristas no garantizan que vayan a dejar de matar y tampoco tienen intención alguna de garantizarlo. Las cosas no pueden estar peor en el País Vasco cuando desde el Ejecutivo de Vitoria se da legitimidad a la asociación de fines con los asesinos y se asume, aunque sea de forma implícita, la acumulación de fuerzas contra el enemigo común. Se reconoce así a la banda terrorista algo más que la condición de interlocutor habilitado para expresar una posición política. Es, en rigor, una confluencia de objetivos que relativiza los medios para conseguir el propósito común.

La situación se agrava aún más si cabe ante la falta de reacción del Gobierno respecto del desafío del lendakari, ampliado ahora con la perspectiva que aporta ETA. Conviene recordar esta diferencia sustancial: después de Estella, los socialistas impulsaron la puesta en marcha del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, es decir, la estrategia más eficaz de la España constitucional en la lucha contra los criminales etarras. Ahora, la reacción ha sido tibia y casi meliflua por parte de Rodríguez Zapatero, acompañada de una dosis de retórica electoralista que incrementa la sensación de debilidad. El desafío de Ibarretxe pone a prueba el giro españolista del PSOE y los hechos demuestran que, más allá de anuncios y declaraciones, el presidente del Gobierno no renuncia a sus planes originales. Los ciudadanos toman buena nota, sin duda, de la postura de unos y de otros ante este nacionalismo soberanista, que deja de lado cualquier disfraz de prudencia o de gradualismo táctico. Ibarretxe va a por todas, en confluencia objetiva con los fines que ETA proclama sin pudor. El Gobierno se queda mirando y procura evitar que la cruda realidad de los hechos estropee su diseño de cara a las elecciones de marzo. El riesgo para el PSOE es que la opinión pública sabe distinguir entre las palabras y los hechos. Y hoy percibe con toda claridad que, ante una situación muy grave, la reacción de Zapatero al desafío independentista no es la que se espera de un presidente del Gobierno de España.

Principios e imperativos

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:26 am

OLEGARIO GONZÁLEZ DE CARDEDAL

EL dinamismo de una sociedad es directamente proporcional a la iniciativa y participación de los cuerpos menores que la constituyen. Sólo cuando los individuos que los forman se responsabilizan de los fines comunes a la vez que de los específicos y aplican los medios necesarios para lograrlos, surge una sociedad compleja, rica y libre. El principio de subsidiaridad exige que lo que puede hacer el que está cerca no lo haga el que está lejos, que la autoridad última no anule sino que promocione a la autoridad primera, que las soluciones extremas no sustituyan a las inmediatas y próximas. La sociedad, los grupos y los individuos se orientan a la luz de unos principios generales y se realizan por unos imperativos particulares. Los principios, las grandes ideas, ofrecen luz a la inteligencia respecto de los fines que se trata de alcanzar, pero todavía no le indican los medios concretos con los que lograr aquellas metas. Los imperativos, las pequeñas decisiones, en cambio indican, en lugar y situación, qué medios nos llevan a aquellos fines, garantizando así la eficacia de los proyectos.

La iglesia en España tiene atrofiado uno de sus pulmones, necesario para la respiración interior y acción exterior: los seglares. El Concilio Vaticano II llevó a cabo una clarificación de la conciencia eclesiológica, mostrando cómo todos y cada uno de los bautizados formamos la iglesia, tenemos una misión dentro de ella, recibimos gracias personales y carismas destinados al servicio de la comunidad, estamos llamados a la santidad, tenemos que asumir como propia la tarea de hacer presente con palabras y obras el evangelio en el mundo. Esto significaba la superación de una iglesia en la que de hecho había dos clases de cristianos: por un lado los que tenían autoridad (jerarquía) o formaban parte de una forma especial de vida (religiosos) y por otro los seglares. La fórmula vulgar hablaba de élites y de gente de tropa.

¿Cuál ha sido la repercusión de esa idea conciliar en España? ¿Hemos llevado a la práctica esos principios eclesiológicos que otorgaban igual dignidad, igual responsabilidad e igual participación a los seglares en la misión de la Iglesia? En los años siguientes al Concilio ha tenido lugar entre nosotros una extraña evolución: han desaparecido las organizaciones de seglares, responsables de la presencia del cristianismo en el mundo en la línea de la Acción católica, y no han surgido las formas equivalentes que correspondan a la nueva estructura de la sociedad y a las nuevas acentuaciones de la Iglesia. Hay movimientos nuevos, pero son de otra naturaleza, y tienen ante sus ojos primordialmente la santificación de sus miembros, con el testimonio directo o indirecto que deriva de ella.

A partir de los años setenta se declaró poco menos que ilegítimas las «instituciones cristianas» y se propuso como un imperativo sagrado «cristianos en las instituciones». Después de cuatro decenios se ha llevado a cabo lo primero y no estoy seguro de que hayamos logrado lo que intentaban los segundos: hacer resonar en claro y repercutir eficazmente la propuesta de verdad, sentido y eficacia que el evangelio ofrece a la vida humana. Hemos comprobado cómo, dada la autonomía de las asociaciones, partidos e instituciones temporales reconocida por el propio Concilio, es difícil cuando no casi imposible que los cristianos individuales logren una presencia eficaz dentro de ellas. Son voces sonoras pero en el desierto, dado que el procedimiento democrático de votación y elección termina decidiendo todos los proyectos y nombramientos. El resultado es la ausencia de una palabra, acción y proyecto cristianos en el horizonte público, pese a los miles de grupos que existen dentro de la iglesia. Hay palabras cristianas a las que se reconoce un valor testimonial pero no trascienden los muros eclesiales dentro de los cuales se profieren y, siendo respetadas como signos, sin embargo no pasan al tejido social y al espesor de la vida común.

El resultado de esta ausencia de los seglares en la iglesia y sociedad españolas es una extraña mudez católica respecto de los problemas que afectan a la sociedad en el orden económico, social, cultural, político. Solo emerge una voz: la de los obispos, pero estos no pueden pasar del enunciado de los principios, y se quedan en generalidades cuando no en obviedades, sin descender a las decisiones concretas, que son las eficaces. Los principios son sagrados y nunca pueden ser preteridos, pero desde ellos solos ni se ilumina inmediatamente la vida personal, ni se resuelven los problemas de una sociedad. Hay que descender de las altas esferas de lo posible, a las llanuras inmediatas de lo real, donde está el riesgo pero donde está también la fecundidad. Para ello se necesita sumar los principios, los hechos y la interpretación de estos. La interpretación requiere unos saberes profesionales de historia, economía, derecho, ciencias sociales, política… que los obispos no tienen y aunque los tuvieren no pueden partir desde ellos. Hay un pluralismo de interpretaciones dentro de cada uno de esos campos especializados y a la vez hay un pluralismo de soluciones entre los propios católicos, ya que no todos establecerán las mismas primacías a la hora de fijar los objetivos positivos que hay que alcanzar y las situaciones negativas que hay que superar.

Exponer los principios es tarea de los obispos; concretar los imperativos es tarea de los seglares. Cuando aquellos y estos no cumplen su misión o unos asumen las responsabilidades de los otros, entonces tenemos una distorsión de la realidad cristiana. En la Biblia ya está la diferenciación entre principios e imperativos de acción. El Antiguo Testamento distingue entre los enunciados generales de la voluntad divina, que los especialistas llaman derecho apodíctico (metanormas) y las aplicaciones hechas en el camino de la vida a la luz de la anterior revelación divina, que se van revisando, completando o sustituyendo sucesivamente (relecturas), y que llaman derecho casuístico (normas). Entre unas y otras hay una tensión permanente. Aquellas ofrecen luz general a la inteligencia; estas en cambio proponen acción en la vida, impulsan la voluntad, reclaman la decisión. Vivir sin principios es quedarse ciegos; vivir sin imperativos es quedarse vacíos. San Ignacio en sus Ejercicios exige lucidez para conocer el fin al que estamos ordenados, pero sobre todo coraje y valentía para elegir los medios que a cada uno le llevan a el. El fin es permanente; los medios son variables.

En la Iglesia española tenemos una saturación de enunciados episcopales, pero nos falta la voz de los seglares, individual y colectivamente organizados, que desde sus saberes profesionales proyecten luz sobre las situaciones concretísimas a la vez que propongan soluciones que den cauce al deber y a la capacidad de los católicos. Nos sobran principios generales y nos faltan imperativos particulares. Solo existe responsabilidad cuando se cumple una misión y solo se cumple una misión cuando se asume libertad y se arriesga uno en ella. En la iglesia no hay obispos sin seglares ni seglares sin obispos. Ni el pluralismo es verdadero sin fundamentos y criterios de unidad; ni la unidad se libra de la uniformación esterilizadora cuando no integra la dura y complejapluralidad. La vida crece siempre peligrosamente; solo la muerte avanza sin riesgos. Los seglares necesitan que se les confieran la iniciativa, acción y confianza necesarias para asumir riesgos, sin los cuales nada fecundo nace: deben sentirse apoyados antes que vigilados, ayudados antes que corregidos.

Entre seglares y obispos están predicadores y teólogos, para mediar principios e imperativos. Unos y otros deben asumir el riesgo que toda misión lleva consigo. Y de esta no nos libera ningún régimen político ni nos descarga ningún Papa. Uno recuerda lo que fue la iglesia francesa en el siglo XX, con seglares como Blondel, Maritain, Mounier, Claudel, Rivi_re, Mauriac, James, Bernanos…, y sus grandes instituciones educativas, culturales y sociales. En aquella iglesia, seglares y jerarquía formaron una admirable conjunción de esperanzas y de empeños, de acción y de santidad. En España estamos ante una nueva época en la que los seglares asuman como propias la formación primero, la palabra a la vez y la acción después. De ellos son los imperativos mientras que de la jerarquía son los principios. Solo cuando estos se conjuguen con aquellos, sonará plenamente armónica la sinfonía católica.

Imaz rompe la estrategia de Ibarretxe y elude respaldar la consulta en la fiesta del PNV

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:24 am

M. LUISA G. FRANCO

FORONDA (ÁLAVA). Juan José Ibarretxe y Josu Jon Imaz escenificaron ayer en el «Alberdi Eguna» -la fiesta del PNV-, la brecha que separa las dos estrategias que tradicionalmente se han alternado en la historia del partido: la radical, apoyada en la unidad nacionalista, y la pragmática, que pretende avanzar en la misma dirección pero a través de pactos con los no nacionalistas. Como subrayó Imaz, será la dirección del partido que tome el relevo en diciembre la que tendrá legitimidad para marcar el camino.

Dos días después de lanzar su desafío al Estado, Ibarretxe explicó a la militancia su iniciativa de convocar una «consulta» el 25 de octubre del próximo año, a pesar de que el presidente del EBB (dirección del PNV) había desautorizado previa y públicamente su decisión. Y la militancia le aplaudió, aunque con ese aplauso estaba discrepando con la máxima autoridad del partido.

Tal es la brecha entre ambos dirigentes que el predimisionario Imaz no citó la «consulta» en ningún momento de su intervención. El desdén a la inicitiva de Ibarretxe fue evidente. Pero no fue el único.

El legado de Imaz

En un ambicioso discurso político, enfocado como legado de quien se siente muy orgulloso de haber llegado a ser presidente del EBB, Imaz advirtió a quienes -como Ibarrretxe- defienden en el seno de su partido la conveniencia de avanzar hacia el autogobierno dejando a un lado a quienes discrepan. Fue especialmente tajante al afirmar que sólo desde los «acuerdos transversales», entre nacionalistas y no nacionalistas, se puede conseguir una base sólida para que el país avance en la dirección en la que todos los nacionalistas quieren que lo haga. Sin esos cimientos, Imaz considera que se puede perder lo que se construya.

Apelando a las figuras históricas de su partido, Imaz defendió la necesidad de adecuar el PNV a unos tiempos en los que «las fronteras desaparecen y los conceptos de independencia y soberanía» van cambiando, y reprochó abiertamente a su antecesor al frente del partido, Xabier Arzalluz, sin llegar a citarlo, que llamara «michelines» a quienes avanzan en la modernización del PNV. «En este partido no hay michelines. Hay abertzales, hay patriotas que tienen su forma de ver este país y nadie tiene derecho a hacer pasar a nadie la prueba del algodón como nacionalista», señaló Imaz, cuyo discurso complica el plan de Ibarretxe y puede abrir una vía de disidencia.

Ataque a Arzalluz

El remate de esta frase fue una verdadera puntilla para Arzalluz: «Desconfiad siempre del que lo haga. Normalmente esconderá otro tipo de intereses particulares». La militancia aplaudió este ataque frontal a quien dirigiera durante más de veinte años el partido.

Imaz consiguió ayer el apoyo de la militancia incluso en momentos en los que insistió en aquello que más le han criticado los sectores radicales de su partido: la defensa de los acuerdos con los no nacionalistas. Lo logró gracias a sus continuas referencias a la historia del PNV, a la identificación de los intereses del partido y del pueblo vasco y a citas como una de Román Sudupe, quien presidiera el partido antes de su última escisión: «Las personas pasan y los proyectos permanecen».

Los protagonistas

Pero también Ibarretxe fue igualmente aplaudido con un discurso opuesto en el fondo, pero con coincidencias como las alusiones a que el PNV es un equipo, en el que no hay protagonistas. Frente al escepticismo de Imaz, Ibarretxe no sorprendió con su discurso, en el que no faltaron las habituales equidistancias entre las víctimas y los presos como sujetos, ambos, de derechos. Ibarretxe detalló, asimismo, la hoja de ruta que presentó el pasado viernes en el Parlamento vasco, dijo que no le «temblaría el pulso» a la hora de convocar la consulta y se preguntó «¿de qué sirve ser lendakari si no puedo preguntar a la sociedad vasca lo que piensa de las cosas?»

Leyó el artículo 78 del nuevo Estatuto de autonomía de Andalucía, en el que se hace referencia a la posibilidad de que el Gobierno de esa comunidad autónoma convoque una consulta popular, siempre que no sea un referéndum, y reivindicó ese mismo derecho, sin hacer mención a prerrogativas de las instituciones vascas, que la ley no contempla para las andaluzas, como la recaudación de impuestos.

«Generosa» retirada

Tras despreciar la presencia de los medios de comunicación, haciendo constar que el mensaje no iba para ellos, sino para la militancia, Ibarretxe hizo un reconocimiento paritario primero a Joseba Egibar y después a Josu Jon Imaz, a quienes agradeció, «en aras del consenso», su generosidad por retirarse de la contienda interna para hacerse con la dirección del PNV.

Los mensajes contradictorios fueron posibles ayer en el Alderdi Eguna porque, como dijo Ibarretxe en su discurso, tanto él, como Imaz y Egibar comparten dos cosas fundamentales: «La existencia del pueblo vasco y su derecho a decidir libremente su futuro». El choque de discursos radicalmente dispares estuvo arropado por un intercambio de gestos amistosos de cara a la galería.

Gestos de concordia

Ibarretxe llamó amigo a Imaz y éste al lendakari y a Egibar. El dirigente del PNV de Guipúzcoa echó una mano al presidente del partido a la hora de arriar la ikurriña y el lendakari llamó a todo el EBB, al que había desafiado con su consulta, a compartir los aplausos al inicio de su discurso.

Juan José Ibarretxe y Josu Jon Imaz cruzaron espadas, rivalizando en fervor nacionalista, de forma que tanto el uno como el otro arrancaban aplausos del conjunto de los militantes del PNV y no sólo de sus partidarios, con mensajes contradictorios.

Entre los miles de afiliados nacionalistas que acudieron al evento, el tema de conversación estrella al término de los discursos -mientras compartían comida campestre, este año con buen tiempo- era la referencia que hizo Josu Jon Imaz a los «michelines» del partido, a los que Xabier Arzalluz tanto despreció en su momento y a los que el actual presidente del EBB reconocía su afán por modernizar el PNV.

La traición de «Lizarra»

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:23 am

J. P.

MADRID. En agosto de 1998, poco más de un año después del secuestro, tortura y asesinato de Miguel Ángel Blanco, ETA, PNV y EA firmaban, en una reunión clandestina celebrada en Francia, un acuerdo político a espaldas del Estado de Derecho y, por supuesto, de la propia sociedad vasca.

El acuerdo sentaba las bases para la constitución de un «estado vasco independiente». El precio que debían pagar el PNV y EA a cambio de que ETA anunciara «un alto el fuego indefinido» era su compromiso de «abandonar todos los acuerdos» que mantenían «con las fuerzas cuyo objetivo es la destrucción de Euskal Herria y la construcción de España (PP y PSOE)». Por aquel entonces, el PSE formaba parte del Ejecutivo Ardanza, mientras que nacionalistas y constitucionalistas compartían la vigencia del Pacto de Ajuria Enea.

La prueba de que el PNV y EA se comprometieron a traicionar a los «españoles» estriba en que pocos días después, el 12 de septiembre, ETA anunciaba una tregua indefinida y las formaciones nacionalistas y abertzales escenificaban el pacto de Estella.

La deslealtad del PNV y EA cogió por sorpresa al Gobierno de Aznar. Aún así accedió a hablar con ETA para transmitirle con nitidez que en ningún caso iba a aceptar una negociación política, que no reconocía ni en la forma ni en el fondo el pacto de Estella y que tan sólo estaba dispuesto a hablar de «paz por presos». Y como certificado de su propuesta acercó a varios de ellos desde Canarias, Ceuta, Melilla y Baleares a prisiones de Andalucía. Era un primer gesto.

Convencidos de que el Ejecutivo de Aznar no estaba dispuesto a pagar un precio político, los cabecillas de la banda no acudieron a un segundo encuentro previsto en Suiza.

Pese a ello, representantes del PNV y EA, a quienes se sumó un interlocutor de IU, mantuvieron las reuniones secretas con los dirigentes etarras. Pero cuando en julio de 1999 «Mikel Antza» les forzó a comprometerse con un calendario concreto que llevara al País Vasco a la independencia, PNV, EA e IU pusieron las negociaciones en punto muerto para, después, dar marcha atrás.

Al final, los cabecillas de la banda consideraron que la estrategia de los nacionalistas había tenido como objetivo «ganar tiempo» para que la «izquierda abertzale» se acomodaran en un escenario de ausencia de violencia y se desmovilizara, de tal forma que a ETA le resultara cada vez más difícil reanudar la actividad terrorista. Sin embargo, lo que frenó al PNV y EA fue la exigencia de los terroristas de romper frontalmente con la legalidad para echarse al monte. Una huida hacia adelante que en ningún caso hubiera sido secundada por la sociedad vasca, incluso por amplios sectores del nacionalismo. En septiembre, ETA les citó, de nuevo, en la clandestinidad de Francia. «Antza» envió a dos «correos» para que reprocharan a los nacionalistas su «traición» y les trasladaran el inminente fin de la tregua. Pero la auténtica traición estuvo en que ni el PNV ni EA informaron al Gobierno de las malvadas intenciones de la banda.

ETA comparte la fórmula de la consulta y abre la puerta a una reedición de Estella

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:22 am

J. PAGOLA. MADRID.

ETA emite ya sus primeras señales a favor de la propuesta del lendakari, Juan José Ibarretxe, de convocar una consulta popular sobre la autodeterminación, haya o no acuerdo previo con el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero. Dinamitado el «proceso de paz» y neutralizado el obstáculo que representaba Imaz al frente del PNV (al menos, por el momento) ya se empiezan a percibir los primeros movimientos en el nacionalismo vasco y en la «izquierda abertzale» hacia una reedición del pacto de Estella.

El «plan B» de Ibarretxe y las renovadas pretensiones de la «ETA post-proceso» reúnen las suficientes coincidencias como para ensamblarse en un futuro no excesivamente lejano. A los expertos tampoco les coge por sorpresa, ya que en el debate interno «¿Orain zer?» (¿Ahora qué?) desarrollado en el verano de 2003, la banda comenzó a gestar su apoyo, con condiciones, al plan Ibarretxe. De hecho, después, los etarras prestaron tres de los seis votos de Batasuna para que la propuesta independentista del lendakari fuera aprobada en el Parlamento vasco.

La maniobra de «Josu Ternera» de filtrar ayer, a través de «Gara», sus exigencias, 48 horas después del anuncio del lendakari, avalan este análisis. El citado periódico se hacía eco del «Zutabe» -boletín interno de la banda- número 112 correspondiente a septiembre, en el que además de ofrecer, por enésima vez, su versión del «proceso», ETA sube el tono del chantaje al advertir de que «se ha abierto una nueva fase de enfrentamiento».

Para la organización criminal, hoy «está más claro que nunca que la superación del conflicto pasa por una solución política, y que esa solución política debe ofrecer una respuesta directa a los derechos de Euskal Herria: es decir, a la territorialidad y la autodeterminación». Dicho esto, la banda coincide con la fórmula de la consulta planteada por Ibarretxe al advertir de que «la llave» para poner fin a la violencia reside «en el acuerdo político entre los agentes vascos, en preguntar a los ciudadanos vascos, y en el respeto por parte de España y Francia» a la voluntad expresada por estos.

Y es que en su propuesta, Ibarretxe sostiene que el Estado deberá respetar el «mandato imperativo» de la sociedad vasca a través de una consulta «habilitadora», en el caso de que no hubiera habido antes un acuerdo con Zapatero.

Coincidencias

Por otro lado, ETA, en su último «Zutabe», advierte de que «sólo cuando los partidos cierren un acuerdo político resolutivo se darán las condiciones políticas para retomar el proceso negociador y para que ETA active sus compromisos de alto el fuego». El renovado plan Ibarretxe es casi un calco, ya que plantea que una vez celebrado el «referéndum resolutivo», que sitúa en el segundo semestre de 2010, se abriría un proceso negociador. Y si la banda deja claro que sólo cuando haya «acuerdo político resolutivo» anunciará un «alto el fuego», Ibarretxe se muestra de acuerdo con esta premisa al asumir en su propuesta que la tregua será consecuencia de la negociación, y no, como ha ocurrido hasta ahora, una exigencia previa. «ETA estaría obligada por decisión popular a realizar una manifestación inequívoca» de abandonar el terrorismo tras el referéndum de 2010, propone el lendakari. ¿Y hasta entonces?

La banda recuerda que «los derechos democráticos de Euskal Herria», están «bien definidos» en la propuesta presentada por Batasuna en el pabellón Anaitasuna de Pamplona el pasado mes de marzo, que prevé un nuevo marco para el País Vasco y Navarra. Con todo, aclara que se trata de «una propuesta de transición» que «sólo puede entenderse en la dirección de creación del Estado de Euskal Herria». ETA se confiesa «gendarme» de Batasuna cuando añade que la negativa del Gobierno a la propuesta del Anaitasuna la llevaron a reabrir «todos los frentes», lo que conlleva «la apertura de una nueva fase de enfrentamiento entre Euskal Herria y el Estado español».

La banda de «Ternera» recupera así su tono más chantajista y matón para erigirse, además, en representante y valedor del conjunto de los ciudadanos vascos. Probablemente las «reflexiones» expuestas en este último «Zutabe» fueron elaboradas poco después de que la banda intentara causar una matanza de mujeres e hijos de guardias civiles con la colocación de un potente coche bomba junto a la casa cuartel de Durango. Para ETA, este tipo de atentados indiscriminados constituyen la «única alternativa» para «luchar y profundizar en el camino de la creación del Estado Vasco». Y es que la organización criminal, en el documento en el que coincide con aspectos del plan Ibarretxe, amenaza con que «hay que responder a las agresiones que nos llegan desde las administraciones de los estados».

Aviso a navegantes

El «zutabe» contiene, asimismo, una frontal amenaza al PSOE, al advertirle de que «si persiste en su estrategia de hacer un fraude a Euskal Herria, se encontrará frente a frente con ETA, y el objetivo de nuestra actuación será profundizar en la crisis de España».

ETA considera que otra de las conclusiones que ha arrojado el «proceso» es que «el conflicto que enfrenta a Euskal Herria con los estados es una cuestión internacional y que su resolución política requiere de la implicación de los agentes internacionales».

Por último, las específicas críticas a Imaz hacen entrever que, en efecto, su salida del EBB despejan el camino para una reedición del pacto de Estella. «Bajo el mandato de Imaz y Urkullu», acusa ETA el PNV «ha actuado en apoyo al Gobierno español en todo el proceso, dejando sola a la izquierda abertzale. Se ha negado a defender los derechos de Euskal Herria». Una vez neutralizado Imaz, y con un Ibarretxe emergente en su desafío al Estado, la banda parece ver libre el camino para la «acumulación de fuerzas nacionalistas» que lleve a la reedición del pacto de Estella. Los analistas creen, además, que ETA trata de impedir que el PNV monopolice ahora la fórmula del referéndum, cuando la banda ya la planteó en su «alternativa democrática» de 1995, cuando reivindicó el atentado contra Aznar.

La CNMV suspende cautelarmente la cotización de Vueling

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:21 am

Agencias/Madrid

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha decidido suspender cautelarmente la negociación de Vueling en el Sistema de Interconexión Bursátil Español (SIBE), informó hoy el organismo supervisor.

La suspensión se ha producido antes de comenzar la sesión de hoy, y al cierre de la jornada del viernes los títulos de la aerolínea cotizaban a 11,01 euros.

En su nota, la CNMV no especifica a qué hora volverán al parqué las acciones de Vueling, que lo hará, según el organismo, cuando sea difundida una información relevante sobre la entidad.

Las pérdidas de Vueling en este ejercicio superarán los 50 millones de euros y estarán motivadas en gran parte por la disminución del Ebitda (resultado bruto de explotación), que se preveía que fluctuara entre los 20 y los 40 millones y que al final se verá reducido notablemente.

Según informaron fuentes el sector, la aerolínea de bajo coste comunicará en los próximos días un aviso de revisión a la baja en su previsión de resultados (“profit warning”), el segundo que se ve obligada a difundir este año ante los malos resultados operativos que está cosechando.

Portavoces de Vueling han rechazado valorar estas informaciones, “ya que se trata de una empresa cotizada y toda la información se notifica directamente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores”.

El pasado 3 de agosto, en una entrevista con Efe, el consejero delegado de la compañía, Carlos Muñoz, indicó que Vueling había cerrado el primer semestre del año con unos resultados “un tanto decepcionantes”, quintuplicando sus pérdidas, con un total de 25,6 millones de euros, respecto a los 4,9 millones del mismo período de 2006.

Según anunció Muñoz, Vueling tenía prevista una facturación de entre 400 y 425 millones de euros en 2007, y “a la vista de las circunstancias tenemos que hacer una corrección y revisar las previsiones hasta situarlas en una horquilla de entre 370 y 383 millones de euros”, añadió.

El consejero delegado achacó estos resultados a “los precios ultra competitivos”, que vienen dados “por la presión de todas las compañías”, así como al incremento del precio del combustible.

Medidas para mejorar la rentabilidad

La aerolínea preveía acabar este año con 25 aviones en régimen de “leasing” o arrendamiento, pero finalmente lo hará con 24 aeronaves, y también estimaba concluir el año 2008 con 37 aviones y, según concretó Muñoz, lo hará con entre 27 y 31 aparatos.

La reducción del consejo de administración de 35 a 18 personas y el aplazamiento de la incorporación de 40 nuevos aviones a su flota son otras de las medidas tomadas por la compañía para mejorar su rentabilidad.

Las mismas fuentes del sector consultadas por Efe explicaron que Vueling realizó las previsiones de resultados para 2007 partiendo de que se mantendrían el precio del barril de petróleo y la paridad entre el euro y el dólar, algo que no ha ocurrido.

Cambio de presidente

Estos hechos han provocado que la compañía que ahora preside Barbara Cassani después de la dimisión de Josep Miquel Abad se vea obligada a hacer público un segundo aviso de reducción de resultados.

Precisamente, las diferencias en el modelo de gestión de la aerolínea fueron las que propiciaron la dimisión esta semana de los tres consejeros de Inversiones Hemisferio, sociedad perteneciente a la familia Lara (Planeta), y entre los que se encontraba Abad, el presidente de Vueling desde su fundación y máximo representante del primer accionista de la compañía, con un 15,78% del capital.

La nueva presidenta explicó que los cambios ejecutivos son parte de la “maduración” de la compañía y mostró su confianza en que Inversiones Hemisferio no abandonará el capital de Vueling , aunque ha dicho que si esto ocurriese “no supondría ningún problema” para la compañía, ya que hay muchas empresas interesadas en entrar.

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