España es una merienda de negros

octubre 5, 2007

Rajoy señala a Zapatero como el responsable del acoso a la Corona independentistas al Rey

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:30 am

M. Pardeiro
barcelona- Los conjuros del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para actualizar el Estado de las Autonomías mediante reformas estatutarias y sus hechizos para flexibilizar el concepto de nación podrían hacer pensar a alguno que el jefe del Ejecutivo posee poderes mágicos, pero, para Mariano Rajoy lo único que demuestra todo ello es que Zapatero es «un aprendiz de brujo». El presidente del Partido Popular no sale de su asombro porque cosas que no se ponían en entredicho desde 1978, ahora son objeto de todo tipo de zarandeos. «Ahora se discute todo: la nación, la bandera y hasta la Monarquía», lamentó ayer durante su visita a Barcelona.
   A juicio del líder popular, la política del Gobierno de «pactar con radicales y mirar para otro lado», combinada con el desdén para aplicar el principio de autoridad, ha llevado a que los extremistas quemen, día tras día, fotos del Rey en diversos municipios de Cataluña y a que «cada vez se sientan más fuertes». Dicho esto, realizó una cerrada defensa de la Monarquía parlamentaria como «el mejor régimen que puede tener España en estos momentos».
   «Principio de autoridad»
   «Creo que los españoles creen que la impunidad no es aceptable. Creo que los españoles quieren que el Gobierno ejerza el principio de autoridad, y creo que la obligación del Gobierno es liderar la defensa de la Constitución, del ordenamiento jurídico y de la ley. Y yo le apoyaré si lo hace, y si no, tendrá exigencias de responsabilidad», advirtió el dirigente de los populares, sabedor de que ayer seguían ardiendo retratos del Monarca en Cataluña e incluso se ahorcaba un muñeco con la efigie de don Juan Carlos.
   Rajoy no comprende por qué Zapatero ha sacado a debate el modelo de Estado, ni por qué ha desempolvado la denominada memoria histórica, ni por qué ha abierto «melones sin saber cómo cerrarlos» (en alusión a la negociación con la banda terrorista ETA). «¡Vamos hacia la Edad Media!», exclamó, perplejo. Y, a continuación, definió al Ejecutivo socialista como «el Gobierno de las ocurrencias». Para ilustrarlo, preguntó con ironía a los 1.500 militantes del Partido Popular reunidos en un mitin en la capital catalana: «¿Alguien no duerme por la Alianza de las Civilizaciones?». Y hubo carcajadas.
   Para Rajoy, el error fundamental del jefe del Ejecutivo ha sido dilapidar los consensos del pasado, de la Transición. Por eso, se comprometió a ofrecer «pactos nacionales» a los socialistas una vez sea elegido como nuevo presidente. Estos consistirán, dijo, en hablar de España y en derrotar a los terroristas.
   En relación con el tema vasco, Rajoy reclamó al presidente que cuando se reúna con el lendakari Juan José Ibarretxe le diga «que hay que cumplir la ley». «Es la primera obligación que se le exige a un gobernante. No puede negociar la soberanía de los españoles con ningún dirigente por muy importante que éste sea», comentó. O dicho de otra forma, «se pretende que cuarenta millones de personas no puedan decidir sobre una parte de España. Eso no puede ser. Que se lo deje claro (a Ibarretxe)», pidió.
   La jornada del líder popular evidenció su intención de presentarse como alternativa a «la nada y la chapuza» que ha caracterizado la etapa socialista. «Llevamos una legislatura que es para darle de comer aparte», lamentó. Y, a continuación, se propuso recuperar el Gobierno para comenzar a ocuparse de las verdaderas prioridades de la gente. Por último, y frente a las críticas de Montilla de «distorsionar» la imagen de Cataluña, se propuso ser el «mejor presidente de la historia de Cataluña». «Creo comprender muchas de las cosas que pasan aquí», dijo Rajoy, que denunció que en Cataluña se tilda de «anticatalán» a quien se posiciona de manera diferente a otros partidos catalanes.

Ni es “simpático”, ni eleva el debate

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:29 am

Resulta bastante inverosímil que el presidente del Gobierno no hubiera visto hasta ayer, cuando se lo enseñó Ana Rosa Quintana, el vídeo que las Juventudes Socialistas han difundido para promocionar la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Tanto, que la propia presentadora reaccionó con la lógica incredulidad -«No me lo puedo creer»- a la salida del presidente. Lo peor es que, tras verlo, a Zapatero sólo se le ocurrió decir que semejante spot le parecía «simpático» y «útil» para la defensa de la asignatura. Como sugeríamos ayer y hoy refleja con su habitual maestría nuestro dibujante Ricardo, el PSOE está incurriendo con esta propaganda en una manifiesta contradicción, ya que si con la materia de Ciudadanía los socialistas pretenden transmitir valores como la tolerancia y el respeto, con su vídeo hacen exactamente lo contrario: denigrar y ridiculizar a todos aquéllos que no piensan como ellos. ¿Cómo va a ser «útil» para defender la materia un mensaje que insiste en dividir a la sociedad española de forma tan maniquea? La consideración de Zapatero de que el polémico vídeo «eleva todavía más el debate» pone de manifiesto la nula intención que tiene el Gobierno de emprender un verdadero debate, serio y de fondo, sobre los contenidos de una asignatura tan cuestionada como cuestionable. La impresión que dejó ayer el presidente es que la dualidad expresada por el anuncio de Juventudes representa para él una idea bastante aceptable de lo que debe transmitir Educación para la Ciudadanía. En este sentido, no cabe duda de que el vídeo viene a dar la razón a los detractores de la asignatura.

Un salto en la escalada contra la corona y los símbolos nacionales

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:28 am

La ofensiva contra la Corona y los símbolos se intensifica cada día que pasa. Ayer, 300 jóvenes colgaron un muñeco que simulaba ser el Rey en una fachada en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). El muñeco, que tenía en la cara una foto del monarca, mostraba una herida de sangre en el corazón y llevaba una banda con los colores de la bandera española. Mientras dos encapuchados desplegaban una gran pancarta que decía: «La UAB también quema la corona española», los asistentes proferían gritos contra Don Juan Carlos y su familia e incendiaban sus retratos.

Los mossos d’Esquadra, que no intervinieron en ningún momento, contemplaron como meros espectadores el ahorcamiento del muñeco y la quema de fotos del Rey, delitos tipificados en varios artículos del Código Penal. Todo indica que la intención de esos universitarios no era incitar al asesinato del monarca, pero alguien podría hacer esa interpretación a la vista de la horca y la sangre, elementos que suponen un peligroso in crescendo a la hora de ultrajar a la Corona. Por ello, resulta gravísima esa pasividad de los mossos, que, cumpliendo las órdenes del Gobierno catalán, se han negado hasta la fecha a reprimir a quienes ultrajaban o quemaban los símbolos nacionales, hechos que varios dirigentes de ERC han justificado incluso como el ejercicio del derecho a la libre expresión.

La actitud de los mossos no deja de ser coherente con la negativa del Parlamento de Cataluña a condenar los actos vandálicos que estan teniendo lugar en esa comunidad. El Parlamento se limitó a aprobar la semana pasada una moción en la que pedía genéricamente «respeto» para los símbolos nacionales. En la propuesta se hacía referencia a «la persecución que ha sufrido Cataluña y sus símbolos nacionales», luego se pedía una respuesta a los ataques contra la bandera y el monarca que no fuera «desproporcionada» y, por último, se afirmaba el derecho de Cataluña de construir su propio futuro.

La moción, votada por CiU y los partidos que sostienen el Gobierno de Montilla, parecía más concebida para quitar importancia a lo sucedido y reivindicar los símbolos catalanes que para condenar la quema de efigies del monarca.

Nadie puede extrañar, pues, no ya que no haya servido para frenar la espiral del nacionalismo radical sino incluso para alentarla. Similar ambigüedad mostró ayer Zapatero cuando habló de que los ataques provenían de «grupos minoritarios antisistema», calificando el debate de «espuma».

Está claro que el Gobierno y el PSOE están siguiendo la estrategia de restar importancia a estas acciones, que presentan como hechos totalmente aislados pero que crecen en intensidad y gravedad cada día que pasa. Ayer, Juan José López Gargón delegado del Gobierno en Andalucía, tuvo el cinismo de asegurar que le parece más grave «querer monopolizar los símbolos nacionales como hace el PP que quemar banderas nacionales o efigies del Rey». Cualquier pretexto le basta al Gobierno para lavarse las manos y no poner coto a estos ultrajes contra la Corona y los símbolos, un grave error que está animando y generando un sentimiento de impunidad en quienes violan la ley

Educandos

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:26 am

Arcadi Espada

Como suele sucederme con sus producciones, me ha interesado mucho el último vídeo de los jóvenes socialistas. Su objetivo, como sintetizaba ayer este diario en su portada, es describir a los jóvenes de derechas como «pijos», «tontos» y «machistas», adjetivos a los que tal vez podrían añadirse los de «homófobos» y «beatos». Obviamente, todos los adjetivos podrían aplicarse sin mayor problema a algunas personas de izquierdas. Hasta el punto de que cualquier experto sabe que, puestos a señalar, el grado de pijería del presidente del Gobierno (la deliciosa pijería provinciana le llamaba papes al presidente, por su parecido visual con el pijísimo perrillo de los Hush Puppies) es bastante superior al del líder de la oposición. Entre otras cosas (Rajoy es mucho menos ágil), porque el pijo perfecto e irrebatible siempre ha sido de izquierdas. No me puedo entretener, aunque bien querría, en demostraciones; pero basta con que los ciegos de ver comparen Victor Laszlo y Rick Blaine (los dos auténticos y profundos rivales de Casablanca) para tener una idea exaltante de lo que quiero decir.

Sin embargo, la cuestión adjetiva más interesante afecta al tonto. Los socialistas presentan al joven de derechas como un auténtico subnormal. Le llamarían, digo, si fuera palabra entre sus posibilidades; que no lo es, ni ésa ni «deficiente mental», que también rechazan, hasta el punto de que, quedándose sin palabras, acabarán por no distinguir conceptos, lo que supongo era donde querían llegar en su finura. Bien: los jóvenes socialistas se atreven a llamar subnormales a los jóvenes de derechas, y esto me ha dado qué pensar por varias razones. Primero, por la probabilidad: el que se meta en el juego socialista convendrá que subnormal, es, entre todos los otros, el adjetivo más incierto para un joven de derechas. Pero, segundo, por el atrevimiento. Me fascina el confort con que la izquierda puede llamar subnormal a la derecha. La fascinación es analógica y proviene de la certeza de que la derecha no podría hacer lo mismo con el adjetivo transversal y con la izquierda. Llamar tonto a un joven sinecdótico de izquierdas se volvería rápidamente en contra del diagnosticador, que sería acusado de aplastar con su despiadado neoliberalismo (ese eufemismo de liberalismo abominable) el derecho a la igualdad de oportunidades: «¡Si somos tontos es por culpa tuya!», le espetarían entre lagrimones de furia. Un tonto de derechas, en cambio, no tiene más consecuencias que las de llamar a las cosas por su nombre.

La impune invisibilidad del subnormal de izquierdas se observa claramente en este vídeo/logse que incluyendo la completa performance de dos subnormales sólo permite que identifiquemos la del actor y no la del guionista.

(Coda: «Palabras clave: igualdad, maricona, catecismo, Ghandi. Vídeo de las Juventudes Socialistas en favor de la campaña de la asignatura Educación para la Ciudadanía.)

Los gratuitos

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:25 am

Raúl del Pozo

La teledemocracia española está en manos de caballeros creyentes, ricos y monárquicos que tienen a Manuel Azaña trabajando de paparazzo por las tardes. La atmósfera de España es una blogesfera en la que bloggers con delirio de autoreferencia se comen unos a otros el bullarengue y permiten que navajeros del troll, anónimos y seudónimos, francotiradores del infundio, desuellen a los que odian o envidian. Vivimos la apoteosis de la calumnia, de la insidia. Se ha abierto la veda, aquí no se salvan ni el primado de España ni el Rey. Las hogueras se diseñan en los weblogs y los mixtos se frotan en la telebasura. Pero viva la libertad, vivan los millones de estatuas de Pasquino, viva la sociedad de la información.

En esta civilización de la abundancia, que crece gracias a la hipotermia de un nuevo ejército de reserva, no eres nadie si vas a Lucio y te ponen arriba, si cuando dicen tu nombre contestas servidor y, sobre todo, si llevas debajo del brazo un periódico gratuito. No te fíes de los griegos, ni de los alemanes, ni de los escandinavos si te dejan un regalo en la puerta del metro. Si estás tieso, sumérgete en la Red y lee los periódicos on line, que, aunque algunos no contrasten la información, otros son maravillosos y veraces. Además, en España las calumnias suelen ser ciertas y más divertidas que las noticias.

La democracia es un hombre, un voto, un periódico. Eso iba yo pensando ayer por la mañana cuando me dirigía al Ritz a escuchar a Antonio Fernández-Galiano, baranda de Unidad Editorial, que hablaba sobre la sociedad de la información y la aventura de EL MUNDO, un diario en el que, hasta hace unos años, a los que trabajábamos en él nos llamaban perros, canallas y gusanos. Dijo Galiano que los diarios no mueren y que el consumo de papel sigue aumentando. Pero el periodismo de papel, el periodismo de las luces, el periodismo de reflexión, está rodeado de peligros por todas las partes. Como escribió Borges, en la época grecolatina, cuando nacieron la razón y el arte, no había periódicos; en la actualidad, la prensa de papel es más que una cuarta enmienda, es la columna vertebral, el ecocardiograma de la libertad de expresión.

Hay dos cosas que me humillan: que los periódicos regalen cucharas, mapas y DVD, y la existencia de los gratuitos de capitalistas filibusteros que practican el dumping, distribuyen diarios sin redacción que, como dijo July, parecen periódicos, pero no lo son. Podrían ser útiles para los proletas de cayuco, pero tampoco. Las manos que recogen fresas, las manos que guían a los puretas, las manos que friegan las casas de los ricos, un día llegarán a elegir presidente y yo no creo que nadie que lea o reparta periódicos en la boca del lobo del metro llegue a ser presidente. Por la gratuidad y la caridad llegan la peste o la dinamita.

Suspensión constitucional de la autonomía vasca

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:24 am

«El Gobierno, a la vista del anuncio realizado por el lendakari Ibarreche de convocar un referéndum en octubre de 2008, ha tomado la decisión de aplicar el artículo 155 de la Constitución el mismo día en que se formalice la convocatoria».

Esta era la respuesta lógica de un Gobierno firme al desafío del señor Ibarreche. Esta fue la respuesta que el socialista Blair dio en el Reino Unido, suspendiendo la autonomía irlandesa sin que le temblara el pulso. Ninguna desgracia mayor puede caer sobre un pueblo que un Gobierno débil.

En lugar de anunciar la aplicación fulminante del artículo 155 de la Constitución, que para eso está, Zapatero I el de las mercedes contestó al ademán anticonstitucional del lendakari con frases ambiguas de diálogo, aceptando además un encuentro de negociación política en Moncloa. Según dicen anda ya cerdeando para aplazar las cosas hasta después de las generales y aceptar entonces, si se produce su victoria, una consulta orientativa, no un referéndum resolutivo. ¡Qué más dará! El propósito de Ibarreche está tan claro que hasta la ex-ministra Trujillo lo habrá entendido.

Los socios nacionalistas del Gobierno le han tomado la medida al presidente por accidente. Carod Rovira ha anunciado la independencia de Cataluña para el año 2014. Ibarreche se le ha adelantado convocando un referéndum de independencia para octubre próximo. Hay un generalizado cachondeo nacionalista sobre la bandera roja y gualda, los símbolos del Estado, las instituciones de la nación española. El pacto de Estado entre el centro derecha y el centro izquierda para las grandes cuestiones fue el eje de la Transición y la garantía de la estabilidad política puesto que supone más del 80% del voto popular. Zapatero, el aprendiz de brujo, lo ha desbaratado todo, ha cambiado de socio constituyente y se ha aliado con los partidos nacionalistas catalanes, vascos y gallegos, con los que apenas sobrepasa el 50% del voto popular. Como anticipó Ortega y Gasset en 1932, los nacionalismos son voraces y siempre piden más. No se trata de especulaciones ni de comentarios tertulianos. Los partidos nacionalistas catalanes han dicho públicamente que el Estatuto concedido por la merced de Zapatero lo toman sólo como un paso hacia la independencia. El partido nacionalista vasco ha rizado el rizo con la pirueta de Ibarreche convocando a referéndum al pueblo vascongado cuando sobre el destino de cualquier parte del territorio español sólo puede decidir la totalidad de la nación. Todos los nacionalistas se han subido ya a las barbas de Zapatero, incluso a sus cejas de acento circunflejo. Le han perdido el respeto porque tienen conciencia de su debilidad.

El artículo 155 de la Constitución es diáfano y concluyente: «Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuare de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno, previo requerimiento al Presidente de la Comunidad Autónoma y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del Senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquélla al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general».

El Gobierno debería haber anunciado la aplicación del artículo 155, con la suspensión cautelar de la autonomía de aquella región, si el lendakari convoca formalmente el referéndum que ha anunciado. Por desgracia, de Zapatero el embustero, sólo se puede esperar el engaño, la ocultación, las concesiones, la indignidad nacional. Vaya usted a saber lo que hará después de elecciones, querido lector, porque lo que ha dicho que va a hacer no puede ser más ambiguo, palabras además que se lleva el viento.

¿Y Rajoy? ¿Por qué el presidente del PP no ha proclamado ya que exigirá la aplicación del artículo 155 de la Constitución si el lendakari convoca el referéndum, con la suspensión provisional, si fuera necesario, de la autonomía vasca?

Luis María Anson es miembro de la Real Academia Española

Contra la ciudadanía

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:22 am

Federico Jiménez Losantos

La ventaja del vídeo de los cachorros del PSOE en su campaña de defensa de la asignatura denominada Educación para la Ciudadanía es que desvela todo lo que no tiene de educación y hasta qué punto carece del menor sentido de la ciudadanía. Es muy posible que los ingenieros de almas sin exagerar, tipo Marina o Savater, piensen que la inoculación forzosa de presuntos valores a través del sistema escolar pastoreado por la izquierda procurará algún bien a los infantes y aborrescentes expuestos a su radiación roussoniana o volteriana. Pero basta asomarse a ese vídeo de las juventudes azapateradas para ver, en resumen, que no en caricatura, el espíritu de esa ampulosa pendejada pedagógica. Con este Gobierno y con los partidos que lo apoyan, a lo más que llegaremos es a esa versión del Club de la Comedia con humor de cuadra y risas enlatadas, tan siniestramente sectaria, que también esta asignatura es más que un club: una checa, que es lo que da de sí la progresía actual.

En ese sentido, hay que agradecer a los chiquilicuatres de Ferraz su descaro, ya que no su inteligencia. Nos toman a todos por imbéciles, pero ya digo que tienen una ventaja, y es que ni los frailes de la FERE, cómplices y coartada del Gobierno, pueden hacerse los tontos. Ese es exactamente el sentido de inventarse esa asignatura: imponer a través de los resortes del Estado que pagan todos los ciudadanos la ilegitimidad de media España para acceder al Gobierno. No hay otra cosa. No puede haber otra cosa.

Mientras Zapatero siga en lo que sigue y esté donde está, cualquier proyecto suyo sólo será una versión más o menos escandalosa de la Ley de la Memoria Histórica, que es la Ley del Embudo, pero en política. Unos ciudadanos tienen derecho a todo y otros no tienen derecho a nada, salvo a servir de escabel, despensa y payaso de las bofetadas a los otros. Desde la iconografía hasta el guión, desde el sectarismo a la idiocia, desde la zafiedad a la impiedad, desde lo grosero a lo grotesco, toda la osamenta intelectual de la izquierda española está ahí, en comprimidos al alcance de cualquier criatura indefensa.

Se me dirá que toda la izquierda en España no es así. Que alguna parte de ella, como la UPD, es incluso española. De acuerdo. Admito esa posibilidad. Pero cuando sea realidad y haya demostrado que no es una simple estratagema progre para que el voto nacional zurdo no vaya a parar al PP o para apuntalar una mayoría del PSOE con la promesa de rectificar, como si la cabra pudiera tirar a otro sitio que al monte. Yo creo que no hace falta ninguna Educación para la Ciudadanía, y menos fletada por estos caínes iletrados de las juventudes sociatas. Pero estoy dispuesto a discutirlo con Savater y Vargas Llosa después de que hayan ayudado a echar a al PSOE del poder. Antes, no.

Zapatero considera que el debate en torno a la Monarquía es sólo “espuma”

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:20 am

MADRID.- Fiel a la teoría de que los ataques a la figura del Rey y los desacatos a la bandera no son un problema político porque los protagonizan grupos minoritarios, el presidente del Gobierno expresó ayer en una entrevista en Telecinco su convencimiento de que la polémica en torno a los símbolos constitucionales, y en especial a la quema de fotos del Monarca, es un «debate artificial» que responde a «un momento de espuma» y que, finalmente, no afectará en nada a la solidez de la Corona.Mientras en la Universidad Autónoma de Barcelona varios cientos de jóvenes, esta vez con la cara descubierta, ahorcaban un muñeco con el rostro del Monarca, Zapatero aseguraba ante las cámaras que los autores de este tipo de actos «más que atacar al Rey son antisistema» y no suscitan inquietud en el Gobierno.

El presidente habló de «grupúsculos radicales» y apuntó que «sólo faltaría» que colectivos tan minoritarios «pusieran en cuestión la Jefatura del Estado en una democracia sólida».

Para Zapatero no hay duda de que la Monarquía parlamentaria española es una de las que tiene más apoyo social de Europa, lo que en su opinión es la mejor garantía de que los ataques no tendrán trascendencia.

En ningún momento de la entrevista el presidente entró a considerar que las manifestaciones en contra de Don Juan Carlos escondan en realidad ataques a la unidad de España y a la Constitución, como cree la propia Casa del Rey.

Para Zapatero y su entorno se trata de incidentes sin importancia que han sido convertidos por los medios en noticia, bien aprovechada por el primer partido de la oposición.

Tampoco concedió especial trascendencia a las palabras del Rey, el pasado lunes en la Universidad de Oviedo, cuando recordó que «la Monarquía parlamentaria que sustenta nuestra Constitución ha determinado el más largo periodo de estabilidad y prosperidad en democracia vividos por España». Zapatero señaló ayer que ésta es una «frase habitual» en los discursos del Monarca, a la que se dio una lectura especial por haber sido pronunciada «en el contexto de lo que había pasado».

Para el jefe del Ejecutivo, es necesario que haya «más sosiego». «A veces pienso», afirmó, «que no somos conscientes de lo que hemos hecho como país, de lo serio que es un país como España hoy, de la fuerza que tenemos como democracia y de lo que representamos en el mundo».

El presidente también insistió en su negativa rotunda a la propuesta de Juan José Ibarretxe que, según él, tiene la «tentación» de no respetar la ley. Pese a ello, aseguró que, el próximo día 16, cuando el lehendakari visite La Moncloa, se prestará al diálogo y le intentará «convencer». A propósito del conflicto vasco, reconoció haberse llevado «un disgusto» cuando Josu Jon Imaz anunció su intención de abandonar la política.

Fue entonces cuando el presidente dijo: «Si se retirara Mariano Rajoy también me llevaría un disgusto, porque tengo una buena relación personal con él». «Sin cámaras», explicó, «nuestra relación es afable e incluso compartimos muchas más cosas de las que parece». Zapatero también aseguró que, pese a que al presidente de EEUU no le gustó nada su decisión de retirar las tropas de Irak, siempre que han coincidido, Bush «ha sido simpático».

Rajoy culpa de los ataques al Rey a la política de Zapatero de “intentar contentar a todos”

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:18 am

Barcelona.- La quema de la efigie del Rey en la Universidad Autónoma de Barcelona se lo puso ayer fácil a Rajoy. El presidente nacional del PP se transformó ante los catalanes en el líder de la «moderación» política frente al «radicalismo» y en el adalid de la ley frente a la falta de «autoridad» del Gobierno de Rodríguez Zapatero, al que exigió ejercer su «obligación de hacer cumplir la ley» y «parar los pies» a los protagonistas de dichos altercados y socios políticos.
Megáfono en mano y en la calle, primero, ante varios centenares de simpatizantes, en Badalona; y desde la tribuna de oradores, en un pabellón cubierto de Barcelona, en el primer gran mitin del PP catalán tras el relevo de Josep Piqué, con cerca de 2.000 simpatizantes, el Rajoy que ayer aterrizó en Cataluña se parecía poco al político «radical» pretendido por los nacionalistas a lo largo de tres años de debate estatutario. Habló muy poco de esa sentencia del Constitucional que tanto reclama y que no acaba de llegar. Pero lo hizo, y mucho, de la responsabilidad de Zapatero en la «inestabilidad institucional» generada en Cataluña y en el resto de España por sus tres años de pactos con los independentistas y su política de «mirar para otro lado».

«Hoy ha habido nuevos ataques a la figura del Rey aquí en Barcelona. Los radicales hacen lo que quieren», comenzó por decir, para culpar a continuación al jefe del Ejecutivo. «Aquí se discute todo. Se discute la nación, la Monarquía y la bandera. Quiero decir que la solución no es, como hace el Gobierno de España, no hacer nada o mirar hacia otro lado, porque cada vez esos radicales, si nadie les para los pies, se sentirán más fuertes. Creo que los españoles creen que la impunidad no es aceptable. Creo que quieren que el Ejecutivo ejerza el principio de autoridad y que la obligación del Gobierno es liderar la defensa de la Constitución, del ordenamiento jurídico, de la ley. Y yo le apoyaré si lo hace, y si no lo hace, le exigiré su responsabilidad. Pero no se puede mirar para otro lado. La política de aprendiz de brujo del señor Rodríguez Zapatero, la política de intentar contentar a todos, de pactar con radicales, la que hemos vivido en estos tres años y medio, es la que nos ha llevado a las consecuencias que vivimos estos días. Nunca desde 1978 se había discutido en España la nación, el principio de igualdad entre españoles, la Jefatura del Estado o la bandera». «Yo garantizo», terminó entre aplausos, «que este partido defenderá la nación española, la Constitución, el Estado de las autonomías, la bandera de España, la de Cataluña y la igualdad entre los españoles».

En la misma línea, Rajoy advirtió a Zapatero de que le parece «muy bien que reciba a Ibarretxe en La Moncloa», pero «que también reciba a los que cumplen la ley». «Espero», añadió, «que le diga que él no puede negociar la soberanía de los españoles, por muy importante dirigente político que sea y que le deje claro que el derecho a decidir les pertenece a los 40 millones de españoles».

A vueltas con la ley y con la moderación frente al radicalismo, Rajoy agradeció a los suyos que no se hubiesen «arrugado ante el extremismo y el radicalismo de algunos» y les prometió una «alternativa» de gobierno dedicado al «sentido común» y a «resolver los problemas reales de los españoles». Rajoy se comprometió, en este sentido, a acometer cuatro grandes pactos: el primero sobre el modelo de Estado, para que «España sea lo que quieran los españoles»; el segundo, para la derrota de ETA; el tercero, para una política exterior «propia de una democracia europea», y el cuarto, para avanzar en la «protección social».

Cuelgan una efigie del Rey simulando haberle disparado en el corazón

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:16 am

Barcelona.- Los ataques a la Monarquía se recrudecieron ayer en varias ciudades españolas, pero cobraron especial agresividad en la Universidad Autónoma de Barcelona. La plaza Cívica fue el escenario escogido para colgar una efigie del Rey simulando haberle disparado. En forma de muñeco blanco de tamaño natural, con una foto del Monarca como careta, los independentistas le pusieron pintura roja en el corazón a modo de disparo y una banda con la bandera nacional.

Posteriormente, lo lanzaron al vacío desde lo alto de un edificio de varias plantas simulando su ahorcamiento.
Al mismo tiempo, muchos de los jóvenes concentrados -unos 400- gritaban, entre banderas republicanas, consignas -todas en catalán- como «La Reina Sofía a la guillotina», y «Los Borbones, a los tiburones». También coreaban otras como «Ven a Barcelona» y «El cuello te cortaremos», o un eslogan ya conocido por repetirse en distintos actos: «Los catalanes no tenemos Rey».

Poco antes de este episodio, sobre las 14.00 horas, aparecía un joven con una gran pancarta de cartón. En ella se había impreso una imagen en blanco y negro del Rey con el uniforme de gala -la misma que fue quemada en la Facultad de Física de Barcelona hace unos días-, la roció con alcohol, la ató a un poste, y le prendió fuego con un mechero, a cara descubierta, delante de los medios de comunicación allí presentes.

En esta ocasión, las protestas no sólo ocurrieron en Cataluña, sino también en Valencia y Alicante, agrupando a más de 600 antimonárquicos que se sumaron a «quemar la Corona» y dar apoyo a los encausados por la Audiencia Nacional por la quema de las imágenes de los Monarcas. También estaba prevista otra protesta en Mallorca, suspendida por la tormenta que azotó a las islas. Todas las concentraciones que tuvieron lugar fueron convocadas por el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) y por la plataforma Alerta Solidaria, salvo el caso mallorquín, cuya organización fue amparada por el grupo independentista Maulets.

Momentos antes de la quema del retrato y de la simulación del ahorcamiento, una portavoz del sindicato estudiantil leyó un manifiesto en el que se consideraba que el delito de injurias contra la Corona es «un claro exponente del futuro que nos espera en estas condiciones de sumisión».

Asimismo, explicó que todas las acciones dirigidas a quitar la bandera española de sedes gubernamentales, la quema de imágenes y las pintadas independentistas «no son hechos aislados, sino parte de una respuesta civil, amplia y organizada». Es por ello que, continuó, «hacemos un llamamiento en los Països Catalans para continuar mostrando, a través de la desobediencia, el rechazo de nuestro pueblo al dominio español y monárquico». La concentración no fue la única de la jornada. Mientras en Lérida se sumaban unos 30 estudiantes, los independentistas de la zona lanzaban una convocatoria en internet para boicotear la visita de Doña Sofía a la ciudad, con motivo de la clausura del Congreso sobre Cáncer de Mama, previsto para el 19 de octubre y organizado por la Universidad y el Hospital Arnau de Vilanova de Lérida.

En la Comunidad Valenciana, 150 independentistas y antimonárquicos se concentraron en las universidades de Valencia y Alicante para solidarizarse con los encausados por la quema de fotografías del Rey. Durante la protesta en Valencia, se corearon gritos en contra de la Monarquía, pidiendo su absolución y alguna que otra consigna a favor de la organización terrorista Terra Lliure. Al final, un joven ajeno a la organización y tapado con una palestina intentó quemar un pequeño trozo de papel donde se intuía la figura del Rey, aunque sin demasiado éxito. Minutos antes, se vivieron momentos de tensión cuando un estudiante contrario a la convocatoria descolgó una pancarta de un rey de copas boca abajo y con la leyenda El campechano. Al grito de Viva España, el joven salió apresuradamente entre gritos e insultos cruzados que no llegaron a las manos.

La tensión aumentó más cuando personas molestas con la protestas lanzaron dos petardos de gran potencia y un bote de humo naranja contra los manifestantes. Todo ello, entre gritos como Caña contra España, las catalanas no tenemos Rey o Si el Rey quiere corona, corona le daremos, que venga a Valencia y el cuello le cortaremos. Unas consignas que también resonaban en la poco concurrida convocatoria de la Universidad de Alicante. Finalmente, la concentración, que no contaba con el permiso de la Universidad de Valencia, acabó por disolverse, informa Héctor San Juan.

Un argumento más contra esa asignatura

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:13 am

Justino Sinova

Es difícil imaginar que un dirigente del Partido Socialista se haya sentido satisfecho con el último vídeo realizado por sus Juventudes, en el que atacan a un supuesto especimen de votante del Partido Popular con la intención de defender la asignatura Educación para la Ciudadanía. Pero el caso es que el vídeo se ha distribuido masivamente a todos los periódicos, a todas las radios, a todas las televisiones, a todas las páginas web y a todos los que se han puesto por delante, como en las grandes ocasiones. O sea, que a alguno le ha gustado.

El producto no merece tal promoción. No pasa un examen de un taller audiovisual de primaria, ni alcanza el estándar de un concurso para primerizos de colegio mayor. Y, lo que es peor, muestra las peores conductas e intenciones en gentes de las que habría que esperar, cuando menos, altura de miras y un comportamiento, si no exquisito, al menos educado. ¿Pero qué hacen algunos partidos con sus militantes jóvenes? Hemos visto cómo unos chavales de 18 años pertenecientes a Esquerra Republicana de Catalunya han dado salida a lo que parece su entrenamiento en el odio mediante unas amenazas de muerte al líder de un partido competidor. Lo de los jóvenes socialistas que han perpetrado el vídeo no llega a tanto, pero demuestran desear la muerte civil de los que no piensan como ellos, especialmente los ciudadanos simpatizantes, votantes o militantes del Partido Popular, a quienes pretenden denigrar socialmente, o sea, enviarlos al rincón de los heterodoxos y de los idiotas. Por lo visto, han aprendido aceleradamente de algunos de sus jefes mayores. El vídeo incurre en un grave error de apreciación al estandarizar las figuras de los votantes socialistas y populares, los primeros, listos y modernos; los segundos, mentecatos y pijos. Es un método de estabulación que cabría comprender en un viejo militante varado en sus obsesiones, pero que no cabe entender en gente que se supone que sale a la calle y observa a la sociedad española. Todos conocemos a pijos votantes del Partido Socialista, pijos muy pijos, además de ricos ricachos que hacen ostentación de voto. Y hay trabajadores manuales, que todos podemos conocer a poco que nos interesemos por ello, que votan al Partido Popular y trabajan por él. Estos jóvenes del vídeo se han quedado anclados en la España de los tópicos que les han explicado y no ven más allá de sus narices. Y son los que aspiran, al parecer, a gobernarnos.

Con todo, lo más significativo de esta barbaridad es que incumple todos los objetivos que dice el Gobierno que se ha propuesto con la Educación para la Ciudadanía, esa materia que impone como obligatoria en las escuelas, un trágala doctrinal en pleno siglo XXI acompañada de sanciones. El vídeo está hecho para promocionar la asignatura, pero está realizado por quienes no tienen educación, ni respeto a la ciudadanía, ni saben admitir otras ideas. No hay más remedio que entender que el modelo de estudiante que propone la Educación para la Ciudadanía del Gobierno Zapatero es el de los autores del vídeo -capaces de ridiculizar a otros por sus ideas, síntoma inquietante de totalitarismo mental-, y entonces hay que concluir que existe una nueva razón de peso para rechazar esa imposición ideológica del Gobierno.

Los padres que no quieren que sus hijos sean adoctrinados por el Gobierno de turno tienen en el vídeo otro argumento que añadir a sus razones: no se puede aceptar una educación que induzca a producir engendros tan infames como ése.

POSTURAS ENCONTRADAS

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:12 am

POSTURAS ENCONTRADASMariano Rajoy: «La del PSOE es la excepción de la sana, dinámica e inteligente juventud española».

José Luis Rodríguez Zapatero: «El vídeo es simpático y puede ser útil para la defensa de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y eleva el debate».

Eduardo Zaplana: «Nadie usa estos métodos cuando cree que el resultado electoral le puede ser favorable».

Alfredo P. Rubalcaba: «[Los 'populares'] ven siempre la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. El que se pica, ajos come».

Diego López Garrido: «El vídeo famoso lo único que pretende es denunciar que un sector de la derecha más rancia no quiere que se enseñe a los niños en las escuelas la Constitución y los valores democráticos».

Zapatero ensalza el vídeo que ridiculiza a los jóvenes del PP

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:11 am

El Mundo.

El presidente del Gobierno aseguró ayer que el vídeo diseñado por Juventudes Socialistas para promocionar Educación para la Ciudadanía es «simpático» y «puede ser útil» para la defensa de esta asignatura. En una entrevista en El Programa de Ana Rosa, Rodríguez Zapatero añadió que la iniciativa «eleva todavía más el debate».

El presidente del Gobierno reconoció que no había visto el vídeo y tuvo la ocasión de contemplarlo durante la entrevista en directo.

Tras comentar que las imágenes le recordaban «a algún programa de televisión» -en referencia a Pasapalabra-, señaló que estaba «más de acuerdo con la chica que con el chico por las contestaciones», y consideró que la iniciativa «eleva todavía más el debate». Una opinión que no compartía en absoluto el líder popular. A Mariano Rajoy se le notaba ayer incómodo en un asunto que en su fuero interno desprecia como menor. Ajeno por talante propio a la caricatura y a las hipérboles, sobrio y hasta antiguo en la palabra y en el vestir, el presidente del PP sorteó los comentarios que entre los periodistas, pero también entre los políticos que le acompañaban, había generado el vídeo del PSOE sobre los jóvenes del PP.

Rajoy ni siquiera recogió el guante cuando, en rueda de prensa, se le preguntó si el PP es un partido de pijos. Lo que hizo fue ponerse a sí mismo como pantalla y aseverar que el presidente de dicha formación no lo es: «Yo soy un currante, oiga», afirmó.

Entre sonrisas y bromas, los propios dirigentes del PP presentes en Barcelona tomaron ejemplo. Jorge Fernández, Alberto Fernández Díaz, Daniel Sirera… quien más y quien menos mostraba el reverso de su americana para demostrar que ninguno llevaba grandes marcas, tal como caricaturiza el vídeo socialista. Pero la carga de profundidad no la lanzó Rajoy en su juego de defensa, sino en el del ataque, al dejar dicho que la del PSOE es la «excepción» que siempre acompaña a la regla general, en este caso, la de que «la juventud española es sana, dinámica y de indudable inteligencia».

Pero el polémico vídeo también fue motivo de comentarios en el Congreso de los Diputados. El portavoz del PP, Eduardo Zaplana, indicó que los socialistas lo han realizado debido al «gran nerviosismo» que tienen en esta época preelectoral y a la «situación tremendamente delicada» por la que atraviesan.

«Nadie utiliza estos métodos y estos medios cuando está en una situación de tranquilidad y cree que el resultado electoral le puede ser favorable», indicó. «Así conciben la Educación para la Ciudadanía las Juventudes Socialistas y el PSOE», precisó. «Es la historia de siempre. Nos acusan a nosotros, pero ellos se pasan la vida insultando, crispando y amenazando. Lo que tenemos que hacer es elevarnos, no ensuciar la campaña, como pretende el PSOE», añadió.

Desde una postura totalmente distinta, el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, criticó al PP. «El vídeo famoso lo único que pretende es denunciar que un sector de la derecha más rancia no quiere que se enseñe a los niños en las escuelas la Constitución y los valores democráticos», precisó.

López Garrido recordó que en el vídeo no se cita de forma expresa al PP. Pidió a Mariano Rajoy que, «en vez de quejarse» por el contenido de esa grabación, explique por qué no quiere que los niños «estudien, comenten y debatan sobre valores tan importantes para la convivencia como la paz, el pluralismo, la libertad o la democracia».

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se tomó a broma las reacciones críticas del PP. «Hay quien, en cuanto le dan un pellizco de monja, quiere ir al hospital», dijo en los pasillos del Congreso.

«Da la impresión de que hay quien tiene la piel muy suave cuando le afecta a él, y de ballena cuando le afecta al contrario», añadió. «Ven siempre la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio». Tras aclarar que él no había visto el vídeo, el ministro recurrió al refranero popular y afirmó: «El que se pica, ajos come».

Por su parte, el secretario general de la Federación de Religiosos de la Enseñanza (Fere-Ceca), Manuel de Castro, afirmó ayer que el vídeo es «gracioso», pero no es «nada respetuoso con el contrario».

A su juicio, entrar en esta dinámica «no ayuda a que haya entendimiento entre las personas, ni favorece los acuerdos ni el respeto hacia los demás».

Una opinión compartida por la Confederación Católica de Padres de Alumnos (Concapa) que considera que el vídeo de las Juventudes Socialistas «es simple y tendencioso y pretende crear un estereotipo que divida al país entre ciudadanos buenos -que contesten sí al Gobierno- y malos -pijos y estúpidos-».

Para la Concapa, «el vídeo indica que el Gobierno se está poniendo nervioso, porque cada vez en mayor número los ciudadanos españoles se oponen a su arrogante intento de adoctrinamiento a todo un país», explica en un comunicado.

El lendakari desespera al PNV

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:07 am

MADRID. Tras el anuncio hecho por Ibarretxe en el Parlamento vasco, una suerte de escalofrío recorre el PNV. Aparecen ahora los que, en privado, aseguran que ya conocían al detalle sus intenciones, pero lo cierto es que sólo un puñado sabía que el lendakari iba a proponer formalmente un estrafalario proceso de autodeterminación, con consultas programadas y fechas concretas. Y entre los que lo sabían ya se iba fraguando la crisis porque el abandono de la política de Josu Jon Imaz no es ajeno a la imposibilidad de hacer compatibles dos principios: oponerse y evitar la escisión en el PNV.

Los seguidores de Imaz, que prepara ya su marcha, disimulan la desesperación diciendo que también Joseba Egibar ha abandonado la carrera por la presidencia del partido. Pero no es exacto, aunque les consuele: Egibar, a pesar de los pésimos resultados del PNV en Guipúzcoa en las elecciones de mayo, sigue siendo presidente del partido en ese territorio, sentándose en la ejecutiva y en el Parlamento e influyendo directamente en la política del partido fundado por Arana de la mano, además, de Ibarretxe.

Sobre la propuesta de este último, el escalofrío va acompañado de silencio. Sólo el alcalde de Bilbao ha expresado sus críticas en público, como poco antes lamentó la marcha de Imaz. Iñaki Azkuna no sólo ha mostrado su escepticismo acerca de las posibilidades de éxito del nuevo «plan» de Ibarretxe, sino que ha añadido que producirá más enconamiento. Es significativo que haya sido Azkuna, un político atípico en el PNV que, aunque gobierne el municipio con acuerdos similares a los del tripartito de Ibarretxe, cuenta con votos «transversales», es decir, no sólo nacionalistas. Quien parece estar destinado a suceder a Imaz en el PNV, Íñigo Urkullu, ha apoyado a Ibarretxe con la boca pequeña, subrayando que aquello en lo que el partido esta comprometido es en el periodo que el lendakari establece -hasta junio de 2008- para llegar a un acuerdo en el Parlamento vasco.

Este plazo es el refugio de los críticos y los que apuntan ya síntomas de desesperación en el PNV. Se trataría de defender una discusión pública, en sede parlamentaria y no en cenáculos secretos de negociación, acerca de las cuestiones que al nacionalismo vasco interesan, incluido el mentado «derecho a decidir». Pero a nadie se le oculta que si Ibarretxe quisiera exactamente eso, no lo habría planteado añadiendo todo un programa de autodeterminación ni buscando un imposible compromiso previo con Zapatero acerca de un futuro reconocimiento de aquel «derecho a decidir». En ese sentido, es evidente que Ibarretxe, con su anuncio, cierra la puerta a cualquier entendimiento del PNV con partidos no nacionalistas, en especial con el PSOE. Es más, cuando el lendakari señala que pedirá en el Parlamento vasco la autorización para la iniciar la primera fase de autodeterminación tiene que ser consciente de que el único acuerdo posible es con la Izquierda Abertzale, en esta ocasión con el Partido Comunista de las Tierras Vascas.

Recuérdese el análisis de Arzalluz sobre las cuitas internas del PNV. Unos, como Imaz, querían acuerdos con el PSOE. Otros, como Egibar y él mismo, con «el mundo de Batasuna». El espejismo de que Egibar también se ha retirado y los seguidores de Imaz se dan cuenta de que, de la mano de Ibarretxe, se les quiere colocar en ese callejón sin salida. No hay acuerdo en el nacionalismo vasco ni sobre el contenido del plan de Ibarretxe, ni sobre los plazos. No quieren discutir en el seno del PNV, como si fuese una «cesión al Estado» acerca de la legalidad de esta propuesta, pero reconocen que no cuenta con los mínimos apoyos. Y, sin embargo, se ven abocados a una política que, además de la confrontación, les empuja a un «frente nacionalista» similar al de Lizarra. «La verdadera influencia en el Gobierno de Ibarretxe -señala un dirigente del PNV de Vizcaya- es la de EA, no la del PNV, que mayoritariamente es ajeno al anuncio de Ibarretxe».

En ese sector del nacionalismo ya se avanza que Urkullu tendrá que ser diplomático y no enfrentarse a Ibarretxe, para evitar la escisión. Pero ya se teme que, como ocurrió tras el fracaso del Plan Ibarretxe, venga el batacazo electoral.

La maledicencia

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:06 am

La maledicencia no tiene que ver con la verdad ni con la mentira, sino con la aviesa manera de contarlas.

Consiste en un dejar caer las cosas para que siempre quede algo a la imaginación del que escucha: «¿Se ha enterado Vd. de lo que le ha pasado a la del quinto?», y cuanto más alto sea el piso, más maldiciente será el comentario, porque se trata de igualar por abajo hacia la oscura suciedad de las carboneras donde solo viven con dignidad las cucarachas.

La maledicencia es el ejercicio de denigrar, de manchar de negro la vida del otro. Es la forma de consuelo más siniestra. La manera más zafia de elevar la propia estima. En estos tiempos de libertad, vivimos su dictadura. No creo que haya hoy en el mundo un país más preso de la maledicencia que el nuestro.

Todo empezó de la manera más inocente, como la espuma de la vida, pero ahora son espumarajos de babosas rayendo las vidas ajenas. La maledicencia es el negocio más sucio del mundo. Y en la época más próspera que hemos vivido, no nos hemos vuelto más cultos ni más sabios ni más ponderados, sino maldicientes como nunca.

Aplica la maledicencia métodos que recuerdan a los interrogatorios, pregunta y respuesta, siempre las mismas, hasta que el que las escucha sale a la calle y dice, «¿te has enterado?», y lo dice con las mismas palabras, sin añadir nada propio, como un preso al que le extirparon el pensamiento.

Tiene que haber una influencia del clima, del paso de la sequía a estas lluvias torrenciales. O tal vez la razón es arquitectónica y lo que en principio dio frescura, el patio, fue raíz para esta maledicencia que ha prendido entre nosotros.

¡Qué suerte!, las elecciones

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:06 am

INCREÍBLE. Los sufridos contribuyentes estamos de enhorabuena. Los niños ahora vienen con un pan debajo del brazo (bueno papito ZP nos da un cheque de 2.500 euros); a los jóvenes se les entrega una ayudita de 200 euros para que se vayan de casa; el dentista de nuestros hijos nos puede salir gratis, y encima, ni siquiera nos suben los impuestos.

Año tras año los Presupuestos incluían alguna que otra sorpresita, normalmente desagradable, para el bolsillo del contribuyente. Pero ¡ah!, con unas elecciones a la vuelta de la esquina, está claro que Zapatero ha dado órdenes de que de subidas, nada. ¿No se acuerdan hace sólo un año lo malo que era el tabaco y la urgente necesidad de subir los impuestos que lo gravan? Pues este año, no sólo no se suben, sino que ni siquiera se actualizan con la inflación.

¿Y qué me dicen de la reforma fiscal? A mí me resulta, cuanto menos, curioso, que después de estar diseñando un nuevo modelo de IRPF durante más de dos años, después de consultar con organismos, asociaciones, agentes sociales, y un largo etcétera las medidas a poner en marcha, se apruebe un nuevo IRPF con un coste de 2.000 millones de euros, y unos meses después de que entre en vigor la norma, ZP improvisa tres medidas, una de ellas, por cierto, la deducción por alquiler, desechada unos meses antes por el Ministerio de Economía, que cuesta casi más que la sesuda reforma diseñada durante tanto tiempo.

Y es que las elecciones están a la vuelta de la esquina y hay que ganar votos como sea. Lo malo es que el pan para hoy puede ser hambre para mañana. Todas estas medidas no se ponen en marcha porque sean buenas para la economía, sino porque conviene al partido en el Gobierno para lograr apoyos en las urnas. Y así las cosas, es probable que en el futuro haya que subir impuestos para pagar estas alegrías, pero ¡ah! ya habrán pasado las elecciones.

La metamorfosis del Zar

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:05 am

Putin sabe bien de donde viene y quién era, sabe que habría sido de él si una constelación de factores tan compleja e inverosímil como benéfica para sus intereses no se hubiera producido en los últimos tres lustros y cuál podría ser su suerte si otros individuos de sus mismas características consiguieran romper su poder, probablemente hoy el más absoluto que ostenta un líder máximo en un país relevante. Ningún dictador, sultán o sátrapa en el mundo tiene hoy una posición como la de este ex oficial chequista del KGB cuyos deseos y órdenes dictan todos los sucesos para él relevantes en un inmenso país de cinco franjas horarias, sin mayor oposición que el lamento en el interior y con un creciente potencial de intimidación en el exterior.

Así las cosas, nadie duda de que Putin seguiría al mando de Rusia después de que el año próximo expire su improrrogable mandato como presidente. Lo que era una incógnita hasta esta semana era la fórmula que elegiría para perpetuarse en el poder. Según acaba de anunciar, es «probable» que sea candidato a la Presidencia del Gobierno por el partido «Rusia Unida», creado por él desde el poder y dueño del Parlamento. Para que su poder absoluto no resultara excesivamente incómodo para quienes aún han de pretender el carácter democrático del «sistema Putin», el Kremlin dispone de otro partido, «Rusia Justiciera» tan dependiente y leal como el primero y un «Partido Comunista» que se compra con la calderilla de los primeros. La oposición real, marginada y en gran parte tan intimidada que sólo cree en los exilios, no tiene otra opción que la que los liberales en Rusia han tenido desde los zares y que no va más allá de lamerse las heridas.

Después del caos de los turbulentos y bienintencionados años de Boris Yeltsin, Vladimir Putin ha dado a los rusos lo que más añoraban, orden y socorro. En las sociedades del miedo -y Rusia está compuesta por muchas de ellas- el orden es siempre, como decía Goethe, preferible a la justicia. Por no hablar de la libertad, concepto perfectamente gratuito en situaciones de amenaza de supervivencia. El orden lo ha impuesto Putin con su voluntad adecuada a sus escrúpulos, es decir de forma implacable y por la multiplicación del miedo. En los sectores poderosos del nuevo capitalismo dejó claro pronto que toda la mafia leal tendría cobijo y la desleal jamás. Entre los millones de rusos agraviados dejó fluir ese maná que le llovió con la vertiginosa subida de los precios de los combustibles y la generación de la megapotencia energética rusa gracias a inversiones externas y demanda insaciable, con el crecimiento económico en Occidente, China e India.

Terror sí, bienestar no

Si Stalin y los zares siempre tuvieron poder para quitar vidas y sembrar el terror, ninguno de ellos pudo combinarlo con la capacidad de distribuir bienestar e incluso riqueza en la medida en que hoy puede hacerlo Putin. En este sentido jamás hubo en la Rusia eterna nadie con tanto poder, tan bien centralizado, racionalmente expresado y articulado en la capacidad de dosificar terror y fortuna como el actual residente del Kremlin. Putin ha impuesto en Rusia la convicción de que él ha frenado el deslizamiento hacia el pesimismo, la decadencia y la autodestrucción, las plagas del pensamiento ruso desde el siglo XIX.

Que en realidad no sea cierto y, tras la cortina de lluvia de subvenciones procedentes de los altos precios del petróleo y el gas, continúe la caída libre de la esperanza de vida, el alcoholismo y la falta de natalidad, no tiene mayor relevancia, porque ha surgido ya el nuevo Estado benefactor e implacable que sabe alimentar pero también matar como no deja de demostrar el Kremlin. Casi cien años después de que en 1913 el filósofo, político y después padre fundador de Checoslovaquia, Thomas Garrigue Masaryk, nos dejara en su «Historia del espíritu y la religión en Rusia» las claves de la tragedia cultural rusa -lo haría magistralmente Isaiah Berlin después con sus «Pensadores rusos»-, lo cierto es que el nuevo zar y chequista, obsequioso monarca e implacable déspota, es celebrado de nuevo en una inmensa Rusia que comparte continente con Europa pero, después de un efímero amago de acercamiento, vuelve a alejarse hacia las antípodas de nuestros valores humanistas de libertad.

Irán no es Corea

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:04 am

Con el anuncio de Corea del Norte de eliminar sus instalaciones nucleares de aquí a final de año, así como hacer público todo lo relativo a su programa atómico, ya han surgido voces que apuntan a que la negociación y no las amenazas ha sido la clave para la renuncia coreana y que este modelo podría servir para poner fin a la crisis con Irán. Sin embargo, Irán no es Corea.

De hecho, el único elemento en común ha sido la estrategia diplomática de ambos países, destinada siempre a ganar tiempo, prometiendo una flexibilidad que nunca llega, mientras se aceleran sus preparativos nucleares. Así se nuclearizó Corea. Y así se nuclearizará Irán.

Las fuerzas que han llevado al régimen de Pyongyang a ceder en sus ambiciones nucleares no están presentes en el caso de Irán. Ningún vecino apoyaba a Corea, mientras que Irán tiene a Siria y a sus lacayos en Líbano y Gaza; la economía coreana sólo producía millones de muertos por hambre y si bien la de irán está en profunda crisis, el petróleo y su alto precio le permite ir trampeando el día a día; Corea tenía un hermano mayor, China, auténtica palanca sobre sus decisiones, pero Irán es absolutamente soberano en lo que quiere y cómo lo quiere obtener; Corea nuclear era un peligro, sobre todo, por sus exportaciones técnicas y su potencial proliferador de componentes misilísticos y nucleares, un Irán nuclear sería, sin duda, un peligro mucho mayor, capaz de recurrir al arma atómica para el logro de sus objetivos, desde “borrar a Israel del mapa” a “un mundo sin América”; es más, Corea se moría por negociar, mientras que Irán desprecia a sus interlocutores y su único planteamiento es el engaño; por último, Corea es un pequeño país en una lejana península e Irán es una potencia regional sentada sobre una de las mayores reservas de petróleo conocidas y en medio de una región altamente volátil.

Corea era relevante por que tenía la bomba. El Irán de los ayatolas es peligrosamente importante por lo que aspira a ser en el mundo.

¡Pobre y desolada izquierda!

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:03 am

Es posible que Cristina Peri Rossi sea readmitida en Cataluña Radio. ¿Habrá solución, sin embargo, para los millones de niños catalanes a los que nunca se les educará en castellano? Así que la poeta podrá encontrar arreglo para su problema gracias al interés que está poniendo en el asunto el presidente de la Generalidad, pero ¿en qué quedarán los derechos al idioma materno? El manifiesto de intelectuales de izquierda no podrá impedir que Maragall jr. lleve a cabo una nueva inmersión lingüística, ni que los estudiantes se libren de un examen de catalán si quieren acceder a la Universidad. Por supuesto, las oficinas recaudatorias de la Hacienda de Cataluña -¡esta nueva y gran nación!- seguirán beneficiándose de las multas que deberán seguir pagando aquellos empresarios que utilicen el castellano en la publicidad de sus productos. Muerte al idioma común.

A los intelectuales de la izquierda catalana y castellanohablante tan sólo les queda Madrid. ¿Como París al Humphrey Bogart de «Casablanca»? Pero si para un americano la capital francesa podía representar la seducción que tiene la pasión de la libertad, ¿cómo un intelectual de izquierdas podría encontrar la retirada moral en una ciudad que ha servido siempre de asiento a todo tipo de intransigencias, expresión de las concepciones menéndez-pidalistas de España y donde hoy tiene su sede política esa señora neoliberal y antigua que es Esperanza Aguirre?

¡Pobre y desolada izquierda! Huérfana de la conciencia de clase que tan sólo puede dar el proletariado realmente existente; perseguida por «libros negros» sobre el comunismo escritos por ex militantes; abrumada por la hedionda herencia de Craxi y Mitterrand; entregada a Castro como a un falo hombruno; defensora de la eutanasia, el hogar unisexual y la purificación étnica que nos depararán al final las hordas yihadistas… ¿dónde podrá instalarse esta pobre y desolada izquierda sin Nebrija, San Juan de la Cruz y Ortega y Gasset si no es en Madrid?

ZP, amistades peligrosas

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:02 am

La figura del Rey aporta el más sólido cimiento a una casa común donde las relaciones gubernamentales tienen muchos flecos desestabilizantes. En Londres, Financial Times comienza por dar la palabra a Paul Preston, historiador, que declara: «Para Don Juan Carlos, vivir como Rey ha significado un alto grado de dedicación y sacrificio. Esa dedicación ha convertido al Rey en un personaje histórico altamente popular». El rotativo recuerda los sondeos, todavía recientes, según los cuales Don Juan Carlos era el personaje más popular de la historia de España, por delante incluso de grandes figuras como Picasso, Colón o Cervantes. Destacado de este modo el puesto personal e histórico de Su Majestad, FT recuerda este problema político de fondo: «La campaña antimonárquica de ERC es un problema para Zapatero, ya que el PSOE gobierna en coalición con los disidentes republicanos catalanes». Ese problema de las «amistades peligrosas» del presidente está siempre presente. En Berlín, Die Welt recuerda los «méritos históricos» de Don Juan Carlos para recordar, inmediatamente, los ataques de la «prensa sensacionalista» y los «republicanos independentistas».

Hay otros motivos de «malestar esquizofrénico». Le Monde informa de «la aparición en España del problema del velo islámico», insistiendo en los paradójicos datos esenciales: la misma administración catalana que intenta imponer sus criterios nacionalistas apoya el velo islámico en las escuelas públicas, cuando otras familias nacionalistas temen las «amenazas» que el mismo velo puede hacer pesar a la «identidad catalana».

Juan Pedro Quiñonero

REVISTA DE PRENSA

Un billete para hip 6948

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:01 am

MANUEL RODRÍGUEZ RIVERO

LO primero que hace la pequeña Alicia cuando llega, a través del espejo, a una habitación donde todo es aparentemente igual, pero está dispuesto a la inversa, es constatar con alivio que también allí arde un acogedor fuego de leña en una chimenea como la de su casa, de manera que podrá sentirse «tan calentita» como en la sala en que se encontraba antes de emprender su aventura. Incluso más, piensa, «porque aquí no habrá quien me regañe por acercarme demasiado al fuego».

El sueño de escapar a un mundo paralelo es casi tan viejo como la Historia, y tiene que ver con el quimérico deseo demasiado humano de hallar refugio en un lugar dónde sea posible empezar de nuevo, enmendar para siempre los errores cometidos, los pasos en falso, los crímenes y mentiras, el pasado que pesa y agobia y nunca acaba de pasar del todo. Un ámbito en el que no exista la memoria de lo que fuimos, una tabula rasa en la que no esté inscrito el reproche, la culpa, las consecuencias de lo que hicimos o nos hicieron. Y algo que añoran especialmente los perseguidos y los delincuentes: un escondite que, sin ser muy diferente al que dejaron atrás, les disimule u oculte para siempre su delito. Como pasaba en El montacargas (Marcel Bruwal, 1961), una película cuya intriga se desarrollaba en dos apartamentos decorados exactamente igual y dispuestos uno encima de otro: en uno tuvo lugar el crimen, el otro era la coartada. En un mundo, la culpabilidad y la memoria; en otro, la inocencia y el olvido.

Leo en la prensa que un equipo de astrónomos australianos y norteamericanos ha descubierto, a la inconcebible distancia de 200 millones de años-luz, una brillante estrella que presenta características -masa, tamaño, composición química, temperatura- muy semejantes a las del Sol. Los astrónomos han concedido especial importancia a otros dos datos que convierten a la denominada HIP 56948 (un guarismo, por cierto, cuyas cifras bailan según las distintas informaciones) en una «estrella gemela» de la nuestra: moderada existencia de litio -lo que indicaría menores explosiones de fuego en su superficie- y, según parece, inexistencia de grandes planetas «gaseosos» en sus cercanías, lo que también ha sido interpretado como indicio de que los posibles mundos a los que HIP 56948 ilumina podrían presentar temperaturas compatibles con la vida, e incluso con lo que los científicos descubridores denominan «inteligencia extraterrestre».

Hace aproximadamente un año, Stephen Hawking volvía a referirse a uno de los temas apuntados en su libro El universo en una cáscara de nuez (Crítica) para insistir en que la humanidad debería emprender cuanto antes la colonización del Universo con el fin de conjurar su probable extinción. La diáspora hacia mundos con características semejantes al nuestro permitiría resguardar a una parte de la especie de riesgos reales como la guerra nuclear, el calentamiento global o el choque de asteroides. HIP 56948 está muy apartada de nuestro sistema, pero podríamos ponernos a ello para llegar pronto y empezar desde el principio en uno de los planetas a los que calienta ese sol nuevo y brillante. Allí tal vez otro mundo sí sería posible: un mundo en el que la experiencia adquirida en el que dejamos atrás nos previniera de repetir pasados errores.

Nada nos garantiza, sin embargo, que en nuestra nueva morada, como nos pasa en esta a pesar del estudio de la Historia, no tropezáramos en las mismas piedras, sean estas emisiones de gases de efecto invernadero, holocaustos varios o asesinatos en nombre de ideologías o religiones, por poner sólo unos ejemplos conspicuos. Pero quizás valdría la pena intentarlo otra vez, allá lejos. Yo me apuntaría al viaje. Lo único que me echa un poco para atrás es que soy supersticioso, y al nuevo sol HIP le han puesto las mismas siglas que a la mezcla de hierbas que tomo contra la hipertensión.

Basura vertical

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 8:00 am

M. MARTÍN FERRAND

EN alguna de las novelas costumbristas de Pedro de Répide, buen retrato costumbrista del primer tercio del siglo XX madrileño, tengo leída la descripción crítica de las pintadas que lucían en puertas y paredes de los retretes con acceso libre. Es decir, el mal viene de viejo. Durante la Transición, ese periodo en que España despertó de sus más acostumbradas miserias y se sacudió las pulgas del pesimismo, esas pintadas de escusado, aún en su incivil grosería, alcanzaron el mérito del ingenio. Recuerdo una, en Aravaca, en la que un nostálgico agresivo predicaba: «Matemos al cerdo de Carrillo». Bajo ella, pocos días después, alguien con más talento que saña rebatía la feroz consigna: «Carrillo, ten cuidado que te quieren matar el cerdo».

En el exterior, a la vista de todo el mundo, las únicas pintadas que tienen solera y prestigio son los trampantojos, balcones imaginarios y bidimensionales que le dan vista a una pared ciega y cosas por el estilo. Más nueva es la moda de los graffiti -plural italiano de graffito- con la que muchos majaderos con ínfulas artísticas ensucian las paredes de la ciudad. El fenómeno, guarro e incivil, alcanzó su plenitud con la movida madrileña que tanto entusiasmaba a Enrique Tierno Galván y alguno de aquellos pintamonas, como «Muelle» -Juan Carlos Argüello- llegó a recibir honores municipales, reconocimiento autonómico y asilo en galerías de arte. Con él ensuciaron las paredes de Madrid otras «firmas», como «Glub» o «La rata», que ya inscriben su nombre en la lista de honor de la cutrez matritense.

Como todos los males que no se atacan a tiempo, el de los graffiti ha crecido hasta límites irritantes. Ya no queda en la capital una sola pared virgen de quienes con un spray en la mano no se sienta rival de Rivera o de Siqueiros. En algunos barrios, como el de Malasaña, la acumulación de formas y colores sin talento, de pintarrajos, es tan intensa que puede hablarse, con toda propiedad, de basura vertical. Angustia pasear por esas calles, de heróico renombre y actual descuido.

Aunque el Ayuntamiento de Madrid, a través de su conciencia artística y cultural, Alicia Moreno, haya mostrado en muchas ocasiones simpatía y comprensión para los «artistas callejeros», el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, acaba de anunciar el endurecimiento de las sanciones para quienes insistan en proyectar sus enfermizas personalidades en paredes que no son suyas y que, por ser el escenario de nuestra convivencia -la calle-, merecen respeto y pulcritud. El Área de Medio Ambiente, el ámbito de Ana Botella, se encargará de limpiar todas esas cochinadas y devolverle al paisaje urbano la dignidad que merece. ¡Fuera chafarrinadas! La decisión es tardía, pero ya se sabe que hay más alegría en el cielo por un pecador arrepentido que por cien justos perseverantes en la virtud.

Las redes del «pásalo»

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 7:59 am

IGNACIO

CAMACHO

¿CÓMO interpretarán las Juventudes Socialistas el dato incontrastable de que en los distritos madrileños de Chueca -biotopo del mundo gay- o Carabanchel -epítome de barrio de trabajadores- ganase por mayoría absolutísima el PP en las últimas elecciones autonómicas y municipales? ¿En cuál de los esquemáticos, rancios y maniqueos moldes ideológicos patentes en su flamante videoparodia del «Pasapalabra» encajarán la evidencia del apoyo masivo que Manuel Chaves cosecha desde hace lustros en la tercera edad del mudo rural andaluz? ¿Con qué cabriola hermenéutica serán capaces de digerir los saltos de sus sucesivos dirigentes nacionales -Miguel Ángel Pino, Javier de Paz- hacia la más mercantilista cúpula de la alta empresa inmobiliaria o financiera? Probablemente, con la misma empecinada terquedad que el resto de las organizaciones juveniles de los partidos españoles niega la tozuda tendencia de la realidad a dejarse atrapar los esquematismos reduccionistas y los clichés torpemente simplificados: cerrando los ojos ante todo lo que no sea el dogmatismo sectario de sus mayores, siempre dispuestos a utilizarlos como fuerza de choque y carne de cañón en las batallas por un poder del que sólo se dejan compartir las migas.

Desde que el estado mayor del PSOE decidió cancelar de su agenda política todo lo que no fuese la estrategia de asalto a las urnas de marzo, una de las grandes prioridades de sus gurús de campaña viene siendo la de movilizar el voto de los menores de 25 años, un sector altamente abstencionista y decepcionado de la política convencional, cuya inesperada activación el 14-M, sacudida por la convulsión de los atentados de Atocha, resultó clave en el sorpresivo triunfo de Zapatero. Tras la profunda decepción que el Gobierno ha causado en las capas medias de la sociedad española, patente en la derrota del último 27 de mayo, la estimulación de las redes del «Pásalo» constituye una esperanza esencial de los socialistas en apoyo de la maltrecha candidatura del presidente. De ahí que la mayoría de las últimas iniciativas gubernamentales -alquileres, cheques-bebé, los pisos gratuitos o el PER estudiantil de Chaves- esté dirigida a estimular el compromiso electoral de lo que los estrategas del zapaterismo llaman «la gente nueva», en contraposición a la «gente antigua» de un felipismo renuente y desganado.

De ahí procede, también, el repetido énfasis de la propaganda de los cachorros de las JJ. SS., empeñados en la caricaturización de una derecha apolillada y pija a la que quizá pronto veamos, en vídeos o campañas de publicidad viral, disfrazada con ropajes autoritarios o clericales en una nueva versión del célebre dóberman aznarista. Maestros indiscutibles del agit-prop y sus variantes más modernas y actuales -campo en el que llevan al PP inconmensurable ventaja-, los gurús socialistas se han lanzado a batir el ámbito juvenil con un bombardeo de simplezas destinado a apuntalar la imagen de un presidente al que la muchachada saludó en 2004 al grito de «no nos falles». Y que sabe, o teme, que en marzo se puede hacer evidente la certeza de que también a ellos les ha fallado y pasen palabra. O voto.

Compañeros de viaje

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 7:58 am

EDUARDO

SAN MARTÍN

PASEARSE con la bandera constitucional por según qué lugares de España, o colocarla en un balcón municipal por mandato de la ley, puede representar una «provocación» o, en su versión más venial, una «inoportunidad»; pero quemar públicamente, y en tropel, fotografías del Jefe del Estado en esos mismos lugares es una «simple gamberrada» que han sacado de quicio un fiscal obediente y ciertos nostálgicos ancien régime. En España, la falta de simetría en el juicio bordea ya el ridículo. Acción por acción, nadie debería dudar dónde reside la provocación, cualquiera que sea la opción ideológica con la que uno se sienta más cómodo. Así se supone que ocurre en países relativamente similares al nuestro, como Francia, Italia o Alemania. Aquí sí; aquí algunos tienen muchas dudas. Y las expresan en público, lo cual resulta aún más inconcebible.

El llamamiento a ignorar la relevancia del alud de actos inciviles dirigidos contra los Reyes o, más bien, contra lo que representan, destila otro prejuicio que resultaría incomprensible para quien observara la realidad española desde una cierta distancia. Consiste en que, mientras al patriotismo español no se le pasa ni una, y es juzgado con una severidad enfermiza treinta años después de aprobada la Constitución, se trata con una exquisita indulgencia hasta las manifestaciones más extravagantes de adhesión a otras patrias y a otras naciones. El franquismo ya no puede ser la coartada. Ni para la dureza contra uno, ni para la condescendencia hacia los otros. Franco constituye un paréntesis relativamente breve en la historia del nacionalismo moderno español, cuyas fuentes se nutren del manantial de la tradición ilustrada y liberal de principios del XIX. Fue el nacionalismo español el que convirtió a súbditos en ciudadanos; ése es su ADN. Franco pudo haberlo secuestrado durante un tiempo, pero conviene recordar también que los grandes patricios de la República se reclamaban del patriotismo español con una naturalidad que hoy debería avergonzar a muchos de sus herederos.

Salvando todas las distancias, aquellos que hoy consideran el nacionalismo español una carcundia o una entelequia, pero se sienten hipnotizados por unos nacionalismos anacrónicos que buscan su legitimación en la historia (real o ficticia), y no en un presente de derechos compartidos, recuerdan a aquella otra fraternidad intelectual que, hace medio siglo, aborrecía de la democracia de mercado, que le garantizaba la libertad y una buena mesa, pero se dejaba fascinar por el imaginario aliento igualitario con que se disfrazaba uno de los sistemas más inhumanos de la historia. La diferencia entre el comunismo y otras tiranías, escribía el húngaro Sándor Márai a propósito de la ocupación soviética de su país, es que mientras las segundas te lo podían robar todo -la casa, la hacienda, el trabajo y hasta la libertad-, el comunismo te intentaba secuestrar, además, el alma. A aquellos intelectuales instalados en la abundancia a cientos de kilómetros del horror no hacía falta que se la robaran; la entregaban de buena gana. No corrían ningún riesgo.

Describe Márai en sus memorias de aquellos años (¡Tierra, tierra!) tres categorías de «compañeros de viaje» de los invasores rusos. Las recuerdo ahora por si alguien las considera aplicables, hoy en nuestro país, a ciertas actitudes respecto de otro género de «invasiones». Estaba, en primer lugar, el «Progresista Creyente», con auténtica fe en «la Idea». Eran pocos, «porque habrá idiotas en todas partes», pero resultaban peligrosos si se aliaban con el poder. Después venían los compañeros de viaje «cínicos y agresivos», aquellos que pensaban: «Sé en qué consiste esta bellaquería… Quizá la empresa acabe mal porque es inhumana, pero a mí me va a venir bien». Pero la mayoría de aquellos aliados circunstanciales la constituía «ese tipo de intelectual neurótico que teme más que nada quedarse a solas con su neurosis en medio de la tormenta de un gran cambio»; aquel que necesita «protegerse con el trozo de una capa mágica o ponerse el uniforme de la ideología social del momento». En la España de hoy, una de las ideologías sociales del momento es dudar de la existencia de la nación española.

Corea del Norte entra en razón

Archivado en: General,Rajoy,Zapatero — África @ 7:57 am

LA cumbre celebrada en Pyongyang entre los gobiernos de las dos Coreas parece haber logrado despejar la tensión que ha marcado la relación entre los dos países, divididos por el tristemente célebre paralelo 38. Después de las bravatas nucleares y misilísticas registradas hace un año, el régimen comunista norcoreano quiere entrar en razón. Los pasos que está dando al respecto son bastante convincentes. El pasado mes de julio, desconectó el reactor de Yongbyon, y ahora se ha comprometido, antes de que termine el año, a proceder a la definitiva desnuclearización del país. Por el momento, no hay nada que objetar.

Estados Unidos se ha empleado a fondo y ha contribuido decisivamente a que el encuentro entre el dictador norcoreano, Kim Jog Il, y el presidente surcoreano, Roh Mu Hyun, concluya con un éxito diplomático. Cada una de las partes negociadoras está cumpliendo. Washington ha descongelado las cuentas de los líderes norcoreanos y el régimen de Pyongyang está atendiendo el programa de verificaciones nucleares. De hecho, todo parece indicar que seguirá siendo así en los próximos meses. Corea del Norte y Corea del Sur quieren entenderse. Hay quien cree, incluso, que es posible vislumbrar en el futuro una auténtica reconciliación nacional que normalice las relaciones bilaterales y zanje definitivamente la división que se da entre ambos países. Si así fuera, se habría conseguido enterrar otra de las fronteras ideológicas surgidas durante la Guerra Fría. Antes habrá que dar varios pasos que dependen básicamente de EE.UU., ya que el restablecimiento de relaciones entre las dos Coreas no se llevará a cabo hasta que los norteamericanos retiren a la dictadura de Kim Jong Il de la lista de países que apoyan el terrorismo internacional y de que suministren a su Administración la prometida ayuda y cooperación energéticas.

Con todo, hay que seguir siendo cautelosos. No hay que olvidar que al norte del paralelo 38 se encuentra una tiranía, acaudillada por uno de los dictadores más despreciables y desquiciados del planeta. Por otro lado, en 2000 ya se produjo otro acercamiento entre las dos Coreas que, sin embargo, no impidió que poco tiempo después el clima de distensión volviera a deteriorarse y enrarecerse, hasta alcanzar el escenario de crisis nuclear vivido durante el verano de 2006, cuando Corea del Norte anunció que reanudaba su programa atómico tras llevar a cabo su primera prueba nuclear y exhibir sus dientes balísticos en el mar del Japón. Casi todos los analistas apuntan a que en esta ocasión se percibe otra disposición de ánimo por parte de Kim Jong Il. Quizá sea su cada vez más frágil estado de salud, o la voluntad de supervivencia de la nomenclatura comunista que lo rodea y lo presiona para llegar a un acuerdo. En cualquier caso, algo está cambiando, lo que hace que el optimismo se abra camino.

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