España es una merienda de negros

octubre 3, 2007

«El laicismo se ha convertido en el dogma público básico y la fe ya no se tolera»

Filed under: General,Rajoy,Zapatero — África @ 7:09 am

El arzobispo de Toledo y Primado de España, cardenal Antonio Cañizares, visitó ayer la sede de LA RAZÓN para participar en el tercer encuentro «LA RAZÓN de…», en el que han participado previamente Mariano Rajoy y María Teresa Fernández de la Vega. Ante más de doscientas personalidades, el purpurado, tal vez la voz más clarividente de la Iglesia en España, disertó sobre «Cristianismo y secularización: reto a la Iglesia y la sociedad». El Primado defendió que «el proceso de secularización constituye, lo sabemos bien, el latido del corazón de la modernidad». «El fenómeno de la secularización, al menos en algunos países, asume cada día con más fuerza la forma de un laicismo, más o menos oficial, radical e ideológico, en que Dios no cuenta; se actúa “como sí Dios no existiera”, y a la fe se le reduce o recluye a la esfera de lo privado». El purpurado fue más allá al afirmar que «en algunas partes, este laicismo se está convirtiendo en el dogma público básico, al tiempo que la fe es sólo tolerada como opinión y opción privada y así, a decir verdad, no es tolerada en su propia esencia».
   «EL HOMBRE SE QUEDA SOLO»
   El purpurado reconoció que el laicismo «está afectando a todo: ha afectado no sólo a la sociedad en general, sino que hasta ha podido invadir también la fibra religiosa». El cardenal Cañizares aclaró que la Iglesia no pide una vuelta a un modelo de estado teocrático, pero sí alertó del peligro de «prescindir de Dios en la visión y la valoración del mundo». «Este laicismo ideológico comporta un modo de pensar y vivir en el que la referencia a Dios es considerada, en el fondo, como una deficiencia en la madurez intelectual», lamentó. Esto deriva, irremisiblemente, en una «comprensión atea de la propia existencia», como «si fuéramos verdaderos y únicos creadores del mundo y de nosotros mismos: todo parece que sea obra humana y que no pueda ser nada más que obra humana». Ésta es la razón por la que «la libertad individual viene a ser como un valor absoluto al que todos los demás tendrían que someterse, y el bien y el mal habrían de ser decididos por uno mismo, o por consenso, o por el poder, o por las mayorías». Aquí radica, según el arzobispo de Toledo, «el gran drama de nuestro tiempo». «En tal secularización y laicismo, el hombre, se diga lo que se diga, se queda solo, en su soledad más extrema, sin una palabra que le cuestione, sin una presencia amiga que le acompañe siempre, sumido con frecuencia en la soledad del vacío y de la nada», subrayó. Parafraseando a Juan Pablo II, el cardenal Cañizares afirmó que el hombre queda «solo como creador de su propia historia y de su propia civilización; solo como quien decide por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo, como quien habría de existir y continuar actuando “etsi Deus non daretur”, “aunque Dios no existiera”. Pero si el hombre por sí solo puede decidir lo que es bueno y lo que es malo, también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado». Así se ha demostrado, por ejemplo, «en el Tercer Reich por personas que, habiendo llegado al poder por medios democráticos, se sirvieron de él para poner en práctica los perversos programas de la ideología nacionalsocialista, y que medidas análogas tomó también el Partido Comunista en la Unión Soviética y en los países sometidos a la ideología marxista».
   SACAR A DIOS DE LA SOCIEDAD
   ¿Qué ocurre si se prescinde de Dios en la sociedad? El cardenal Cañizares sentenció con Benedicto XVI que «no es posible un Estado ateo» porque «la democracia funciona si funciona la conciencia, y esta conciencia enmudece si no está orientada conforme a valores éticos fundamentales, previos a cualquier determinación, válidos y universales para todos, indisponibles, conformes con la recta razón, que pueden ser puestos en práctica incluso sin una explícita profesión de fe, y en el contexto de una religión no cristiana».
   El purpurado se refirió de nuevo a Dios como referente de la sociedad retrotrayéndose a los antiguos griegos, quienes «habían descubierto que no hay democracia sin la sujeción de todos a una Ley, y que no hay Ley que no esté fundada en la norma de lo trascendente de lo verdadero y lo bueno». Por eso, «los derechos fundamentales del hombre no son creados por el legislador ni concedidos a los ciudadanos, sino que más bien existen por derecho propio y han de ser reconocidos y respetados por el legislador, pues se anteponen a él como valores superiores. La vigencia de la dignidad humana previa a toda acción y decisión política remite en última instancia al Creador: sólo Él puede crear derechos que se basan en la esencia y verdad del ser humano y de los que nadie puede prescindir». «Que haya realidades, valores, derechos, que no son manipulables por nadie, “sagrados”, es la verdadera garantía de nuestra libertad, de la grandeza del ser humano, de un futuro para el hombre», remachó.
   El Primado de España alertó también del peligro de confundir «neutralidad y laicidad», entre «lo que es un Estado no confesional, neutral, y un Estado de confesión laicista, expresa o tácita, pero real, o entre “libre pensamiento” y secularidad, o que se contrapongan fe y razón, religiosidad y ciencia, como si la fe y la religiosidad fuera algo superado, que queda para la individualidad y la privacidad, que no es universalizable para la organización social y para el progreso». El arzobispo de Toledo subrayó, «como están haciendo los últimos Papas, que la afirmación de Dios conduce a la afirmación del hombre, que es raíz y fundamento de la dignidad e inviolabilidad de todo ser humano y lleva consiguientemente a la paz y a la cohesión de la sociedad, basadas siempre en el respeto y promoción de la dignidad de todo hombre». Hacer lo contrario, es decir, «silenciar a Dios o abandonar a Dios», constituye, «con mucho», «el acontecimiento fundamental de estos tiempos en Occidente. No hay otro que se le pueda comparar en radicalidad. Ni siquiera la pérdida del sentido moral». «El hombre puede excluir a Dios del ámbito de su vida personal y social o pública. Pero esto no ocurre sin gravísimas consecuencias para el hombre mismo y para su dignidad como persona, para la asunción de aquellos valores que son base y fundamento de la convivencia humana, para todas las esferas de la vida», señaló el purpurado. Por el contrario, «afirmar a Dios es afirmar al hombre».
   
   CRISTO ES AMOR
   El Primado de España se remitió entonces a Jesucristo, del que «toda su existencia, todo su ser, todo su obrar, es una manifestación de Dios, nos remite a Dios; y todo Él es el “sí” más pleno e incondicional de Dios al hombre; todo Él nos ha revelado que Dios es Amor; su rostro es el de Dios que ama al hombre hasta el extremo y sin condiciones, lo apuesta todo por el hombre». El cardenal Cañizares volvió a subrayar que «la fe en Dios no es una merma del ser del hombre, sino que lo conduce a lo más alto de la condición humana». En la fe, pues, «no debería caber la intransigencia ni la autosuficiencia, ni la prepotencia que conduce a la exclusión y al desprecio de los demás; sino únicamente el inclinarse ante todo hombre y elevarlo a su dignidad más alta, encontrarse con todos con el amor verdadero, fraterno y amigo».
   El Primado de España rechazó por esto algunas tesis laicistas y secularizadoras que propugnan que la fe «conduce a la confrontación y a la exclusión». «El nuevo modo de convivencia entre los hombres -se piensa-, sólo podrá venir de la razón ilustrada que no tiene en cuenta a Dios, y busca cómo llegar a un entendimiento razonable y a una correcta organización de las relaciones en la sociedad basada en la razón ilustrada, con sus diversas formas y expresiones, y en el consenso social». Muy al contrario, se torna «necesario centrar los esfuerzos, como hace Benedicto XVI en su larga trayectoria de pensamiento y honestidad intelectual, en favorecer el acercamiento entre la visión racional o, si queremos, mundo laico, y la perspectiva religiosa, o mejor, la perspectiva creyente, para que sobre la base de una armonía con la dimensión religiosa se puedan no sólo reconocer, sino cimentar, los derechos fundamentales del hombre y de la sociedad».
   Haciendo numerosas referencias al célebre discurso de Ratisbona de Benedicto XVI, el arzobispo de Toledo señaló que «es radicalmente imposible la convivencia y cohesión social si Dios es el gran ausente. El eclipse y el silenciamiento de Dios conlleva el eclipse y silenciamiento del hombre». Para el purpurado, es fundamental obtener «la recta visión del hombre» para «alcanzar la justa y necesaria convivencia entre todos». Refiriéndose de nuevo al Santo Padre, afirmó que « la paz, nueva, verdadera y estable» se desprende del «respeto a la “gramática” escrita en el corazón del hombre por su divino Creador». En esta perspectiva, «las normas del derecho natural no han de considerarse como directrices que se imponen desde fuera, como si coartaran la libertad del hombre. Por el contrario, deben ser acogidas como una llamada a llevar a cabo fielmente el proyecto divino universal inscrito en la naturaleza del ser humano». El cardenal Cañizares también recordó cómo Benedicto XVI ha invitado «a los responsables de la sociedad a que no cierren sus ojos al oscurecimiento de Europa, a la decadencia y fin de una civilización, al derrumbamiento demográfico, a la crisis del derecho y la justicia que son aceptados como soporte de una débil e inestable convivencia». «Exiliar a Dios es el anuncio del destierro de la razón, es entregarse al arbitrio de la irracionalidad», recalcó el purpurado. Finalmente, el cardenal Cañizares afirmó que «la edificación de la “casa común europea”» «ha de construirse sobre la búsqueda y afirmación de la verdad de la persona, único fundamento posible».

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: