España es una merienda de negros

octubre 7, 2007

Consultas (de momento, el español no desaparece)

Filed under: General,Rajoy,Zapatero — África @ 7:31 am

JON JUARISTI

HACE un par de semanas, me entrevistaron en un programa de Radio Euskadi. La conversación fue relajada, y el trato que recibí de los locutores, amable. Hablamos de la situación actual de la lengua española y de la vasca y del futuro posible de ambas. En cierto momento me preguntaron cuál sería mi actitud ante una hipotética extinción del eusquera, y confesé que me resultaría indiferente. Aclaré que son los hablantes habituales de una lengua los directamente afectados por la suerte de la misma y que yo no me encuentro en ese número, en lo que a la vasca se refiere. Podía haber añadido que, en las sociedades democráticas, la supervivencia de las lenguas depende de la adhesión de sus hablantes, y que, por tanto, si el eusquera dejara de utilizarse, ello se debería a su abandono voluntario por parte de los vascohablantes, pero me pareció una obviedad innecesaria. Sin embargo, algunos medios locales -no muchos- se escandalizaron, interpretando mis palabras como un ataque al eusquera, lengua, por cierto, en que se había desarrollado toda la entrevista (lo que explica, intuyo, su escasa repercusión pública).

Este tipo de escándalos me produce un aburrimiento inmenso. Si hubiese afirmado sentir preocupación por el destino del eusquera, se me habría tachado de hipócrita o de algo peor. A un nacionalista nunca le dejas satisfecho. Ya te manifiestes hostil, comprensivo o desinteresado, se las arreglará siempre para presentarte como un potencial genocida obsesionado por destruir su paisito. A mí, del País Vasco, me preocupa el fascismo cotidiano y el terrorismo exportable. El hecho de que una parte de la población hable en eusquera nunca me ha parecido mal (no así la imposición del eusquera a quienes no desean aprenderlo ni hablarlo, por supuesto). En general, la lengua vasca me interesa como objeto de estudio, con independencia de que se use o se deje de usar como instrumento de comunicación. Pero ello no quiere decir que abogue por su erradicación. Me da igual que sus hablantes la mantengan o la olviden: es su responsabilidad y no la mía.

Sin embargo, los nacionalistas tienen la manía de endosar esa y otras responsabilidades parecidas a los que no somos nacionalistas. Según mis escoliastas abertzales, el futuro del eusquera parece depender en alguna medida de lo que yo piense del mismo, y eso, a todas luces, es un despropósito. De modo análogo, sólo partiendo de la ficción de que el destino de los vascos está secuestrado por los no vascos (tradúzcase: por los no nacionalistas) puede permitirse el lehendakari convocar un referéndum para reapropiarse de algo que nunca ha perdido. Al contrario: el destino de los vascos, nacionalistas o no, ha estado durante los últimos veintisiete años sometido al partido de Ibarreche, gracias a la sobrerrepresentación política del nacionalismo, en la que algo ha tenido que ver la presión terrorista de ETA sobre la población española.

No ocultaré que el País Vasco me parece, hoy por hoy, la menos apetecible de las regiones de España para fijar mi residencia, y que bendigo el día en que decidí avecindarme de por vida en las proximidades del Tajuña. Haber aprendido el eusquera en mi ya remota juventud no me convierte, por fortuna, en miembro crónico de una minoría lingüística y cultural, cuyo destino, repito, no es de mi incumbencia. Sí lo es, en cambio, la pulsión secesionista de Ibarreche. Que el lehendakari suponga que los vascos pueden decidir por mayoría si se quedan, se van o siguen sólo como mediopensionistas me toca las narices, aunque personalmente no tenga intención de ir a morar «en aquella fertilidad de Axarafe e abundancia de campiña», que decía Hernando del Pulgar. La nación no es una familia. Se asemeja más a una comunidad de vecinos que no se deben mutuo amor, sino respeto a la ordenanza de la finca. Si los del sexto derecha deciden por su cuenta no pagar las cuotas de mantenimiento, a los tribunales con ellos. Y que no me usen el ascensor ni les pinten el rellano, así lo pidan en arameo.

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: